Largilliére (Largillierre), Nicolás de
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Biografía GER
Uno de los mejores retratistas de la escuela francesa; n. en París el 22 oct. 1656 y m. allí el 20 mar. 1746. A través de su larguísima carrera que se reparte por mitades entre el s. xvii y el xvili, es uno de los pintores que mejor ilustran la evolución del gusto, la transición del estilo "Luis XIV" al "Luis XV".Porque en aquella época en que el viaje a Roma era casi obligatorio para los artistas, L. no estuvo nunca en Italia. En cambio, se educó en Flandes y en Inglaterra. Nacido en París, hijo dé un sombrerero que trasladó su comercio a Amberes cuando el futuro pintor tenía sólo tres años, L. fue discípulo de Antoine Goebourr, aprendiendo a pintar flores y frutas a la manera flamenca y siendo admitido en 1672 en la guilda de pintores. En 1674 se fue a Londres, trabajando como restaurador de los cuadros del Rey en Windsor, y recibiendo lecciones de Peter Lely, discípulo de Van Dyck (v.) y su heredero como retratista de la aristocracia inglesa.Se hubiera quedado probablemente en Londres sin las persecuciones que sufrieron entonces los católicos. Sin embargo, después de volver a Francia en 1682, hizo otro viaje a Inglaterra para pintar el retrato del rey Jacobo II.En París su éxito fue muy rápido, favorecido por la protección del primer pintor de Luis XIV, Le Brun, cuyo retrato presentó para ser admitido en la Academia (1686): fue el principio de una larga vida académica. Profesor de 1705 a 1715, Director de 1738 a 1741, etc. La carrera de L., hombre trabajador y bondadoso, estimado por todos, se desarrolló brillante y serena durante más de medio siglo.Pero aun continuando la tradición "Luis XIV" del retrato aparatoso, que inmoviliza al modelo, con su peluca, en una solemne gravedad, la obra de L. refleja el desquite de la "Villa", sobre la "Corte", de París sobre Versalles. Pintó desde luego para la Corte (El Gran Delfín, Versalles) pero mucho menos que su contemporáneo y émulo Rigaud; su clientela es ante todo parisina; magistrados, burgueses ricos, alcaldes (M. de Laage, M. de Vaucel, Louvre; Pupil de Craponne, Grenoble, etc.). Cultivó el género de retratos colectivos, menos frecuente en Francia que en los Países Bajos, con una maestría de la cual conservamos desgraciadamente contados ejemplares; encargos municipales (El Ayuntamiento de París de 1687, Louvre; Los Alcaldes implorando a Santa Genoveva, 1696, París, Saint Etienne du Mont) o escenas familiares (La familia del pintor, Louvre).Además L. pone de manifiesto la reacción colorista tan típica de los últimos años del s. XVII y que provocó la famosa polémica entre "Poussinistas" y "Rubenistas". La pobreza psicológica de sus retratos, en los cuales el carácter social apaga la expresión individual se compensa por la calidad pictórica, a veces magnífica; la frescura, la brillantez, el colorido, la espontaneidad de la pincelada, el virtuosismo en la técnica de telas, ropajes, adornos, revelan un pintor de alto vuelo, capaz de crear armonías suntuosas y severas (la sinfonía encarnada y negra de Los alcaldes de París), pero más atraído tal vez por la gracia femenina, y anunciando ya el estilo del retrato mundano de mediados del siglo. A pesar del predominio de tonos cálidos y de un claroscuro muy "rubeniano", aparecen a veces en sus retratos de mujeres otras notas más ligadas a la tradición genuinamente francesa: los grises plateados de la Infantita María Ana Victoria (Prado), los negros aterciopelados de la "Belle Strasbourgeoise", la obra más improvista y seductora del pintor, con su amplio sombrero y su sonrisa, que entró hace pocos años en el museo de Estrasburgo.PAUL GUINARD.
BIBL.: G. PASCAL, Largillierre, París 1928.
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