Lamote de Grignon, Juan y Ricardo MÚSICA
Categoria:
Música
Músicos españoles cuya actividad se desarrolló íntegramente en Barcelona. Su personalidad artística es relevante dentro del marco de la tradición musical catalana.Juan (n. el 7 jul. 1872, m. el 11 mar. 1949) se manifestó inicialmente como compositor, aunque pronto habría de quedar decidida su carrera como director. En el primer aspecto se cuentan obras como la sinfónico-vocal La Nit de Nadal, la ópera Hespéria y algunas producciones para orquesta. Cimentó su fama y realizó una importante labor de proyección sobre la cultura catalana como consecuencia del cuarto de siglo durante el cual dirigió como titular la Banda Municipal de Barcelona. Este conjunto llegó a adquirir notable fama y en sus tradicionales conciertos matinales se formó un nutrido número de aficionados. Con ocasión de aquéllos se realizó, debidamente transcrito con gran pericia, todo el repertorio clásico e incluso la mayor parte de las primeras audiciones del sinfonismo contemporáneo.Ricardo (n. el 23 sept. 1899, m. el 5 feb. 1962), hijo del anterior, llevó a cabo su formación musical en el Conservatorio del Liceo y siguiendo los consejos paternos. Fue conocido violoncelista en los principales conjuntos barceloneses y abordó asimismo la dirección, al frente de tales formaciones y de la citada Banda Municipal. A diferencia de su progenitor, su carrera evolucionó durante los años de madurez artística hacia la composición. Ya en 1936 había dado a conocer un capricho para orquesta titulado Facécia, pura especulación académica, que vino seguido de otras composiciones con mayor contenido personal. Tal puede ser la labor llevada a cabo en Enigmes, obra sinfónica con la que obtuvo el Premio Ciudad de Barcelona de 1951. Escribió también música para ballet y numerosas partituras cinematográficas. Sus postreras obras fueron igualmente orquestales, tales como Tríptico de la piel de toro y una Sinfonía Catalana. Abordó también el género operístico con títulos como Magia y La cabeza del dragón. Esta última fue representada en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Al fallecer ostentaba el cargo de subdirector de la Orquesta Ciudad de Barcelona. En 1948 publicó una obra didáctica titulada Síntesis de técnica musical.**AUJ. CASANOVAS PUIG.
**VRSLÁMPARA
Viene de la palabra latina lampas, que significa luz, y el diccionario de la lengua castellana dice que es un utensilio para dar luz, o donde se efectúa una combustión que da luz.Origen. Desde los albores de la humanidad, ésta empleó la llama de fuego para iluminarse cuando caía la noche. En uno de los textos más antiguos que poseemos, la Odisea (finales del s. x a. C.), Homero habla de que un pocillo lleno de astillas de teas encendidas iluminaba la estancia a la hora de la comida, mientras las mujeres hilaban o tejían. Estos pocillos estaban colocados sobre trípodes o colgados del techo mediante cadenillas. En este texto aparece la 1. más primitiva: una especie de pocillo donde se ponía la materia que produciría la llama. En seguida aparece la 1. de aceite, que proporcionaba la luz mediante una torcida impregnada en este líquido.El material empleado en la fabricación de estos recipientes fue en un principio la arcilla, pero también se hicieron más adelante de piedra y mármol, y más tarde los romanos emplearon el bronce y metales preciosos.La forma primitiva fue evolucionando: al usar el aceite se cerró, dejando un orificio por donde salía la torcida que se prendía. A veces eran varios los orificios, por lo que la 1. tenía numerosas luces, como ocurre con la 1. etrusca del s. iii a. C., del Museo Cívico de Cortona, con 16 bocas. Las de arcilla se las solía decorar en la superficie central. También se les dio formas caprichosas, de animales, como una existente en el Museo del Louvre en forma de dromedario, de. época helenística, encontrada en Siria. En recientes descubrimientos se han encontrado 1. en el N de África y Chipre que datan al parecer de los s. vi y vii a. C. Otras encontradas en el Equilino en Roma se remontan al s. iii a. C.La 1. se solía colocar, como hemos dicho, sobre un trípode o colgada del techo por una serie de cadenillas, lo que andando el tiempo daría origen a nuevas formas en los objetos destinados al alumbrado que se han perpetuado hasta nuestros días: el candelabro y la 1. colgante. La 1. colgante o propiamente 1. seguirá evolucionando hasta llegar a la moderna 1. eléctrica.Edad Media: Coronas de Luz. Con la decadencia del Imperio romano, decae también la 1. de aceite. Los bárbaros emplean la primitiva madera resinosa o tea, el sebo y, más adelante, la cera. El motivo es claro: el aceite es un producto de los pueblos mediterráneos. En ellos sigue manteniéndose en uso para la vida civil, en el candil que ha llegado hasta nuestros días. Otra institución ha conservado la 1. de aceite: la Iglesia católica, al adoptarla como símbolo y homenaje a la Eucaristía. Los nuevos pueblos emplean preferentemente el candelabro, de una o varias luces, donde se sostiene el cirio, que adquiere un gran desarrollo durante la Edad Media. Los árabes habían adoptado también, por influencia del pueblo judío, las 1. de acite para sus mezquitas y fueron los primeros que las empezaron a fabricar de vidrio.Pero la antigua 1. suspendida del techo no va a desaparecer del todo en la Europa de la Edad Media, y surgen las coronas de luz, grandes aros de hierro donde van sujetas las velas. La primera de que tenemos noticia es la que mandó construir S. Bernardo para la Abadía de Saint Michel, que se inspira en la visión que da el Apocalipsis de la ciudad santa: Jerusalén. Copia de ésta, que se destruyó, es la que se conserva en la catedral de Hildesheim.Siglos XVI y XVII. Lámpara Holandesa. En el s. xv, en los Países Bajos se crea una nueva forma de l., que se cuelga del techo de las casas de los burgueses, que empezaban a decorarlas con más esmero y lujo que hasta entonces, consecuencia de la prosperidad que habían alcanzado. Se hacían de latón, cobre y bronce y consistía en un tallo central rematado por arriba en una argolla en donde se sujetaba el cordón o cadena que le fijaba al techo, y por abajo en forma redonda o piramidal. Alrededor del tallo central se sujetaban los brazos que sostenían las luces. Estos brazos se adornaban con hojarasca, motivo muy usado en el estilo gótico para la ornamentación. Hacia el s. xvi, el tallo central evoluciona en dos o tres bolas, según el número de luces que lleve, y los brazos son lisos en forma de S.Estas l., que se extienden por toda Europa, llegan a España, y la semejanza de estos modelos, del s. xvi, con la araña de largas patas, hizo indudablemente que alguien la comparara con ella, y desde antiguo se ha designado en España con el nombre de araña a la 1. de múltiples brazos. En la actualidad tal nombre se aplica, casi exclusivamente, a la de cristal. En Italia durante estos siglos se construyen también. 1. de bronce colgantes, con un marcado estilo clásico.Siglos XVIII y XIX: Lámpara de Cristal. Muy a finales del s. xvi se construyen en Milán y en Bohemia algunas lámparas colgantes con cristal de roca tallado. Una de las piezas más extraordinarias producidas en Bohemia es la que se conserva en el Monasterio de El Escorial, en el Coro de la Basílica, regalo del emperador Leopoldo I a Carlos II de España. En Venecia se fabricaron de vidrio, estimadísimas en todo el mundo, y en Francia, bajo el reinado de Luis XIV, se crea un nuevo modelo, que mezcla el estilo holandés, toda de metal, y el veneciano, de cristal. Este modelo consiste en una armadura de bronce que se reviste con colgantes de cristal. Estos modelos se extendieron e imitaron por toda Europa. En España, Felipe V funda en La Granja de San Ildefonso una fábrica de cristal, uno de cuyos principales objetivos era la fabricación de 1. de cristal. Se hicieron en abundancia hasta el s. xix en que perduró la fábrica. Los modelos eran siempre todos de cristal tallado, blanco y de colores, con lo que se conseguía un efecto sorprendente. El combustible que proporcionaba la luz en estas 1. era la cera de velas. Las formas cambiaron de línea en la época Imperio, hasta llegar a la luz eléctrica, en que se han imitado todos los modelos anteriores. Siendo hoy día Valencia, en España, donde mejor se fabrican las de bronce.M. T. RUIZ ALCÓN.
BIBL.: H. R. D’ALLEMAGNE, Histoire du luminaire depuis 1’époque romaine jusqu’au 19e siécle, París 1891; A. GASPARETTO, 11 vetro di Murano dalle Origine ad oggi, Venecia 1958; W. O’DEA, The social History of lighting, Londres 1958; S. WECHSSLER-S. KUMMEL, Chandeliers, Lampes et Appliques de styles, Friburgo 1963.
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