Journet, Charles
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Biografía GER
Cardenal suizo, teólogo profundo y renovador, cuya monumental obra La Iglesia del Verbo Encarnado, aún sin concluir, es uno de los logros más significativos de la Teología católica actual sobre la materia.N. en Ginebra el 26 en. 1891. Concluidos los estudios de bachillerato, ingresa en el seminario mayor de Friburgo en 1913. Ordenado presbítero el 15 jul. 1917, es designado sucesivamente coadjutor de Carouge (junto a Ginebra), S. Pedro de Friburgo y Sagrado Corazón de Ginebra. En 1924 es nombrado profesor de Teología dogmática del seminario de Friburgo. Allí vive desde entonces, dedicado a la oración, al estudio y al apostolado. En 1926 funda, con su condiscípulo y amigo, eJ más tarde obispo de Friburgo, Frangois Charriére, la revista "Nova et Vetera", de la que aún hoy sigue siendo director. Fue nombrado prelado doméstico de S. S., más tarde perito conciliar del Vaticano II para cuestiones teológicas; investido el 15 nov. 1961 doctor honoris causa de la Facultad Teológica de la Univ. de Friburgo y promovido cardenal el 25 en. 1965, siendo consagrado obispo en Friburgo el 21 de febrero, como arzobispo titular de Furnos Minor (hoy ruinas de Henchir el-Massadin, África del Norte), actuando de consagrante principal Mons. Charriére.Espíritu amante de la verdad y del orden, posee sencillez y penetración, tenacidad y rigor científico y humano. De amplia formación humanística es, a la vez, conocedor minucioso de la obra de los mejores teólogos y filósofos de la Escolástica, particularmente de S. Tomás, y sigue con abierto interés las aportaciones de los filósofos y teólogos actuales en permanente actitud de crítica desapasionada. Goza, por ello, de un merecido prestigio, incluso entre no católicos, muchos de los cuales le deben a él, en buena parte, el gozo de la conversión al catolicismo. Suele decir que su patria espiritual es la mística española. En efecto, S. Teresa y S. Juan de la Cruz, junto con S. Catalina de Siena, aparecen frecuentemente citados en sus obras. Su vida de sacerdote ejemplar y toda su obra escrita dejan traslucir muy a las claras cuatro sencillas palabras que discípulos y amigos han glosado en varias ocasiones: Dilexit Christum, dilexit Ecclesiam! (Amó a Cristo, amó a la Iglesia).Sus primeras obras responden a la necesidad pastoral de fundamentar la fe entre católicos que conviven con protestantes. Tales, p. ej., El espíritu del Protestantismo en Suiza, La Unión de las Iglesias, De la Biblia Católica a la Biblia Protestante, El Primado de Pedro en la concepción católica y en la protestante, Nacimiento de la fe, El Decálogo y las Imágenes, El Quietismo, etc. Preocupado por hacer llegar la doctrina católica incluso a los niños, ha ido publicando breves catecismos, con la clásica disposición de preguntas y respuestas: Breve catecismo sobre la Iglesia, ... sobre la Santa Misa, ... sobre el origen del mundo, ... sobre la Santísima Virgen, etc. Otra parte de su producción teológica, dirigida a un amplio círculo de estudiosos, la forman El Dogma, camino de la je, Ensayo sobre el valor apologético de los "Pensamientos", La Voluntad salvífica de Dios sobre los niños, Conversaciones sobre la gracia, S. Nicolás de Flüe, etc. Mayor densidad teológica presentan, además de sus abundantes artículos en revistas especializadas, obras como Introducción a la Teología, Las Indulgencias, La Misa. Presencia del Sacrificio de la Cruz, Teología de la Iglesia, El Mal, Estudio sobre el desarrollo del Dogma Mariano, etc. La nota característica de toda obra de J. es la acendrada piedad que va formando, con la doctrina, hilo a hilo, un único tejido. Singular ejemplo de esto lo ofrece Las Siete Palabras de Cristo en la Cruz, joya de la literatura teológico-mística del s. xx.La obra a la que debe su fama mundial como teólogo es La Iglesia del Verbo Encarnado. Han aparecido ya tres de los cuatro volúmenes de que constará la obra, según el plan de su autor. El primero, subtitulado La Jerarquía Apostólica, se imprimió en 1939 y, destruido en un incendio, reapareció en 1941. La 2 ed., corregida y aumentada, es de 1955 y la tercera, también aumentada especialmente con un Anexo sobre los poderes jerárquicos en los Apóstoles, el Papa y los Obispos (con vistas a la discusión del tema en el Conc. Vaticano II), es de mayo de 1962. El volumen segundo, subtitulado Su estructura interna y su unidad católica, fue impreso en 1951 y, revisado y aumentado, alcanzó su 2 ed. en 1961. El volumen tercero, Ensayo de Teología de la Historia de la Salvación, que es el cuarto en el plan del autor, apareció en 1969. Lo hasta ahora publicado forma un conjunto orgánico de más de tres mil densas páginas de pensamiento teológico hondo y sustancioso sobre el tema central del Conc. Vaticano II, que tanto debe a esta obra. Con ella tenemos, en palabras de Y. Congar, "una verdadera teo-logía de la Iglesia".V. t.: ECLESIOLOGÍA 1, 7.J. POLO CARRASCO.
BIBL.: Sobre la significación teológica de su obra eclesiológica, Y. M. CONGAR, L’Église de S. Augustin d 1’époque moderne, París 1970, 464-465; sobre su obra en general, VARIOS, Un théologien d’Église, le card. Ch. Iournet, número especial de "Revue Thomisten 71 (1971) 197-208.
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