Jerusalén VI. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Hasta fines del s. XIX J. era una ciudad amurallada. Hoy, conservadas íntegramente sus murallas, se ha extendido sobre todo al N y O con barriadas extramuros. La ciudad amurallada (Ald Balad, Old City, Ciudad antigua) ofrece todo su carácter primitivo tardo medieval, con monumentos netamente distintos de los que se hallan extramuros.La ciudad intramuros. Los más antiguos testigos del arte islámico son los del periodo 655-1099. La Cúpula de la Roca, impropiamente llamada mezquita de Omar, es la más destacada obra de arte del J. contemporáneo. Fue construida por el califa omeya Abd El Malik entre 685 y 691 aproximadamente. Cubre la Roca Sagrada y es una cúpula de unos 20 m. de diámetro que se alza hasta los 35 m. La cúpula descansa sobre un tambor que se eleva sobre cuatro sólidos pilares y 12 columnas que alternan en: un pilar y tres columnas. Alrededor de las columnas hay un ambulatorio octogonal dividido en dos con céntricamente por ocho pilares angulares y 16 columnas dispuestas de dos en dos entre los pilares. La cúpula es doble con un armazón de madera entre la exterior, cubierta antiguamente por planchas de plomo y en el s. x por latón dorado, y la interior, cubierta de mosaicos. La exterior, después de 1958, se cubrió con planchas de aluminio ionizado, que dicen recuerda el dorado primitivo. Cuatro puertas, abiertas a los puntos cardinales, permiten su acceso. La decoración exterior hoy en su parte superior es de azulejos de tipo persa, aunque en su origen fuera de mosaicos polícromos y oro. La parte inferior está recubierta de mármoles. En el interior los pilares y pared externa del ambulatorio están cubiertos de mármoles, pero a partir de los capiteles y columnas de la cúpula el tambor y cúpula conservan los ricos y varios mosaicos, en los que dominan los motivos floreales hasta la inscripción superior, fechada en 691. Es desconocido el arquitecto de esta obra maestra.
El Aqsa sustituyó a la primitiva y pobre mezquita de Omar a principios del s. VIII. Es obra del califa omeya Al Walid. De ella se conservan las arcadas que sirven de base a la cúpula. El califa abasí Al Mahdi la amplió con sus 280 columnas ca. 780.
Entre las otras construcciones que ocupan la explanada del Templo, o Haram Es Serif, es contemporánea de las demás construcciones omeyas Qubbet es Silsile, construida con elementos bizantinos y que recuerda en parte la cúpula de la Roca. Es la Casa del Tesoro, aunque muchas leyendas dan diversas versiones y nombres. Es grácil y armoniosa al carecer de muros y descansar su pequeña cúpula sobre un polígono de once lados.
De las obras de arte de los arquitectos cruzados 1099- 1187) sólo quedan en pie y merecen el título de monumentos la basílica del S. Sepulcro y la iglesia de S. Ana, con la cripta de la Tumba de la Virgen en el Cedrón.
Difícil era reunir los diversos elementos de la basílica del S. Sepulcro: rotonda de la Anástasis, el Calvario y la basílica, originalmente constantiniana, reducida en su extensión en las ulteriores reconstrucciones (v. SEPULCRO, SANTO). Gracias a los sondeos y obras de restauración realizadas desde 1960, sabemos que los arquitectos al mantener el altar mayor en su mismo lugar, pero invirtiendo la orientación de la iglesia, la única que en J. en lugar de mirar al E lo hacía al O, incluyeron parte de la rotonda en la nave-coro de la basílica. Los transeptos norte y sur formaban casi una cruz con dicha nave. Entre el transepto sur y la nave se elevaba el Calvario (v.). Al E del transepto norte había unas capillas paralelas al Calvario y que por la girola que las flanqueaba se comunicaban con el mismo. Al otro lado de la girola, ya fuera de la basílica, se alzaba el claustro canonical, del que se perciben restos en la propiedad de los Abisinios. La basílica era de tipo peregrinal; en los triforios podían albergarse los peregrinos. Pero con la peculiaridad que frente al altar mayor se abría la puerta de acceso a la rotonda que albergaba el S. Sepulcro. Capiteles, arcos y otros elementos góticos, como algún mosaico y fragmentos de pavimento cosmatesco, aún son visibles.
La iglesia de S. Ana es de tres naves y coronada por una cúpula sin tambor. De gran pureza de líneas y la mínima decoración tanto en el exterior como en el interior.
En la cripta de la Tumba de la Virgen, desaparecida la iglesia superior, impresiona la monumental escalinata y la sencilla puerta. En el interior se conservan los lugares de sepultura de la reina Melisenda y la reina María, esposa de Balduino II.
En la cima del Monte de los Olivos se admiran los capiteles del pequeño edículo que se alza en el centro del Imbomon.
En 1968 se hallaron restos de una iglesia románica en el barrio judío y que podían ser de la célebre iglesia de S. María.
De las épocas musulmanas posteriores a los cruzados (1187-1900) son los restos del palacio del Serrallo, con cuidadísimos mocárabes, del mejor estilo mameluco; el coronamiento de la Puerta de las Tribus, o S. María, con los leones característicos del sultán Baibars, s. XVI; los recuerdos de Saladino en la Cúpula de la Roca y mezquita del Aqsa, especialmente el púlpito en marquetería alepina...
La ciudad extramuros. En los barrios norte y oeste destacan la iglesia rusa con lo que fue su magnífico hospicio. La basílica de la Dormición de la Virgen, construida por Guillermo II en la colina occidental en estilo neobizantino con magníficos mosaicos modernos. También el Palacio del Alto Comisario Británico, en el Monte del Mal Consejo, que sufrió mucho en la guerra de los Seis Días, obra de sabor palestino, como el edificio de la YMCA y sobre todo el Museo Palestino de Rockfeller, obra de Austen Harrison. Igualmente las dos universidades hebreas, la primitiva en el monte Scopus, y la de Givat Ram construida al quedar fuera de Israel el monte Scopus. El hospital Hadassa, Barclays Bank, Bank Leumi, la Knesset, el Gran Rabinato, el nuevo edificio de la lstadrut, el hotel King David, en la zona oeste, y el nuevo YMCA y la basílica de la Agonía en Getsemaní, en la zona que fue árabe hasta 1967, son otros tantos puntos de referencia artística de J .
En el museo Rockfeller y en el de Antigüedades de Israel se conservan obras de arte únicas: los cráneos de Jericó, esculturas y pinturas de Hazor, de Ksar Hiram. Arte clásico, y artesanía en el museo Bezalet; arte moderno en la Artists House. Iconos y manuscritos en el Patriarcado Griego y en el Armeno.
V. VILAR HUESO.
BIBL.: L. H. ViNCENT y F. M. ABEL, Jérusalem, II, París 1914; K. A. C. CRESWELL, Early Muslim Architecture, Beirut 1968; D. T. RICE, El arte islámico, México 1967; P. DESCHAMPS, Terre Sainte Romane, París 1964; B. MEiSTERMAN, Cuide de la Terre Sainte, París 1936; T. F. MEYSELS, Israel in Your Pocket, II, Jerusalén 1953.
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