Italia, Educación y Enseñanza. EDUC.
Categoria:
Educación
1. Visión general. El sistema escolar italiano da un gran valor a la formación humanística y se preocupa, sobre todo, de formar estética e intelectualmente a los individuos, sin preocuparse mucho de la formación del carácter; tampoco se da la suficiente importancia a la iniciativa personal; se aprecia más el conocimiento que el provecho del alumno. Todo esto hace que reine en las escuelas un sistema autoritario y un espíritu de subordinación a la tradición e ideas dominantes. Predomina el memorismo y la labor docente se reduce a trasmitir los conocimientos tradicionales más que a invitar a la búsqueda personal. El art. 34 de la Constitución italiana dice lo siguiente: "La scuola é aperta a tutti. L’istruzione inferiore impartita per almeno otto anni é obbligatoria e gratuita. 1. capaci e i meritevoli, anche se privi di mezzi, hanno diritto di raggiugere il grado piú alto degli studi."En la realidad, los alumnos de padres pobres pueden escalar con dificultad los más altos niveles educativos. En su forma actual, la escuela favorece más a los ricos que a los pobres. El sistema está centralizado por el Gobierno. Las escuelas privadas adolecen de los mismos defectos y no son mejores que las estatales. La Iglesia presiona constantemente para influir en el sistema educativo y para recabar subvenciones por parte del Estado para sus instituciones docentes. También los judíos (35.000) y protestantes (100.000) tienen sus propias escuelas. La escuela activa (v.) se abre paso muy lentamente, gracias a la iniciativa privada, por medio de escuelas-ciudades, ciudades infantiles y otras innovaciones. Las deserciones y abandonos de estudios son numerosos en todos los niveles de la enseñanza; de cada 1.000 niños que se inscriben en la escuela primaria sólo 582 llegan a obtener el certificado de estudios primarios y sólo 239 terminan la escolaridad obligatoria, de los que 192 continúan sus estudios, y 130 obtienen el certificado de estudios de tercer grado y sólo 38 una licenciatura o diploma universitario, según datos facilitados por el Ministerio de Instrucción, relativos al curso 1967-68.
Otros problemas son el escaso nivel científico y pedagógico del cuerpo docente; la carencia de aulas y puestos escolares, de acuerdo con las necesidades; la grave situación de la universidad, sin reforma alguna desde los últimos años; la precaria situación económica de los locales y laboratorios; la falta de coordinación y de una educación permanente de todos los ciudadanos; etc. Todo ello exige una reforma a fondo del sistema educativo, desde su base hasta el vértice.La enseñanza es obligatoria desde los seis hasta los 14 años. Sólo el 67,2% de alumnos recibe la enseñanza en edificios construidos ex profeso, mientras que el tanto por ciento restante se encuentra distribuido en locales adaptados para este fin, o son precarios. Los esfuerzos gubernamentales no han bastado para remediar este grave problema. El ritmo de construcciones no ha sido paralelo al de la demanda, y muchas de las nuevas aulas han sustituido a otras viejas. La Ley de 28 jul. 1967 prevé un plan financiero estatal para el periodo 1967-71, favoreciendo la construcción de edificios escolares (Movimiento Educativo, ed. Ministero della Pubblica Istruzione, 1967-68). En la enseñanza secundaria, es obligatorio el estudio del latín, tanto en los institutos clásicos como en los científicos. El alumno que haya estudiado el bachillerato clásico puede escoger cualquier tipo de carrera universitaria, aunque sea científica, lo que demuestra el gran aprecio que la sociedad tiene por los estudios humanísticos.2. Historia de la educación. 1. es la cuna del Renacimiento, el cual no ha muerto nunca del todo. Los humanistas italianos se preocuparon de "formar al hombre en cuanto hombre", cultivando en todos los aspectos la personalidad humana. Citar a los principales humanistas italianos nos llevaría demasiado lejos. Ciñéndonos únicamente a los pedagogos que llevaron a la práctica sus teorías educativas, hemos de recordar a Guarino de Verona (1374-1460), fundador de las escuelas-pensión, donde se enseriaba el latín y el griego clásicos; a Vittorino da Feltre (v.; 1373 ó 1380-1446), fundador de la Casa-Giocosa, escuela que daba gran predicamento a los deportes y bellas artes, donde, después de una gran selección, se educaban algunos hijos de familias nobles, principalmente. Estos y otros pedagogos son casos aislados. La educación, lo mismo que en los demás países europeos, llegaba entonces a una pequeña minoría y estaba en manos de clérigos. En el s. xvii, con la Contrarreforma, se imparte una instrucción clerical. En el xvitt, comienza la reforma de la educación en Saboya. Víctor Amadeo 11 reorganiza la Univ. de Turín y se crean escuelas medias en centros urbanos importantes. En el s. xix, las autoridades y la opinión pública comienzan a preocuparse por la educación y cultura populares. Se debate apasionadamente el tema de la escuela popular y nacional o las escuelas de la Iglesia. Se discute quién ha de educar, si el clero y las órdenes religiosas o es el Estado el que ha de controlar y hacerse cargo de las escuelas. A partir de 1840, los católicos luchan por la libertad de enseñanza contra el monopolio estatal y la supresión de las escuelas religiosas. En 1848, el Gobierno provisional de Brescia suprimió todas las casas e instituciones educativas de la Iglesia, a la vez que confiscaba sus bienes. El remedio fue peor porque se cerraron las escuelas existentes y no se abrieron todas las necesarias; tampoco el Gobierno estaba preparado para el cambio. A partir de entonces, el Estado será quien marque las directrices por las que se habrá de regir la enseñanza y correrá a cargo de los gastos de la educación. La Iglesia, no obstante, no dará la batalla por perdida y seguirá luchando por el reconocimiento oficial de su derecho a enseñar. Incluso dará pedagogos de la talla de Ludovico Pavoni, sacerdote preocupado por la educación de los adolescentes, para los que creó una escuela-familia-taller, en la que se enseñaba toda clase de oficios gratuitamente; muchas de las ideas de este sacerdote fueron aprovechadas por S. Juan Bosco (v.). El último de los grandes pedagogos italianos ha sido María Montessori (v.), cuyas escuelas se extendieron por toda Europa y la India; su sistema educativo es básico en la enseñanza preescolar; sólo en Roma existen unas 400 escuelas montessorianas.3. Organización de la enseñanza. Toda la autoridad reside en el Ministero della Pubblica Istruzione. Sus atribuciones abarcan todo lo referente a la instrucción pública de las escuelas de cualquier grado, la dirección y la vigilancia de las bibliotecas, la salvaguardia de las bellezas naturales y del patrimonio artístico del Estado, la vigilancia o alta dirección de los institutos culturales en general (academias, institutos científicos, etc.), la divulgación de la cultura italiana tanto dentro como fuera de la península Itálica, y la vigilancia de las escuelas e instituciones culturales extranjeras dentro de I.Instrucción inferior. Dividida en escuela primaria y media, dura ocho años. Es obligatoria y gratuita, aunque en las zonas rurales la escolaridad se reduce a cuatro o cinco años. Una vez acabados los estudios elementales, se concede un certificado de estudios de la escuela media, o bien cuando se llega a la edad de 15 años, habiendo observado las normas de la escuela obligatoria durante ocho, como mínimo. El certificado de estudios de la escuela media abre las puertas de todas las escuelas de instrucción secundarias del segundo grado, que puede durar de tres a cinco años. Los alumnos de la escuela elemental primaria son niños de seis a 11 años. Para los que se van a dedicar a una profesión determinada existe una escuela profesional preparatoria (avviamento professionale) o una escuela de Economía doméstica para niñas. La escuela media única ha comenzado a funcionar el 1 oct. 1963. Según la ley, debe existir una escuela media en toda comuna con más de 3.000 hab. Su finalidad es asegurar una buena base cultural y orientar a los alumnos hacia el tipo de estudio que se desee; cerca de dos millones de alumnos hay inscritos en este tipo de escuelas.Enseñanza secundaria. El diploma de escuela media permite el acceso a la escuela secundaria superior, bien al liceo clásico humanístico, bien al liceo científico (ambos con cinco años de duración), al istituto magistrale (escuela normal de maestros) o bien al instituto técnico o profesional. El liceo clásico es el que más arraigo, tradición y prestigio tiene en la sociedad italiana; en él se estudia humanidades, como latín, griego, filosofía e Historia del Arte. En los liceos científicos se estudia, principalmente, ciencias exactas, sobre todo, matemáticas. Los istituoi magistral¡ tienen una duración de cuatro años. La instrucción técnica ha experimentado en los últimos tiempos una gran expansión, de acuerdo con las necesidades modernas; existen numerosas especialidades: institutos técnicos comerciales, industriales (con especialidades en óptica, mecánica de precisión, artes gráficas, fibras naturales y artificiales, electrónica y TV), agrarios, náuticos, femeninos (con especialidades en econome dietiste y dirigenti di comunitá). La instrucción profesional, hasta hace 20 años concentrada en el Norte de la nación, está hoy extendida por todo el país. La duración de los estudios es de dos a tres años, según la especialidad; combina los estudios prácticos y teóricos, sin descuidar la educación cívica y la formación tecnológica. Una interesante rama de la organización escolar es la instrucción artística en sus diversas formas: arte figurativo, música, arte dramático y ballet. Los liceos artísticos fueron creados en 1923. Hay 14 conservatorios de música; una Acad. de Arte Dramático fundada en Roma en 1935; una Acad. Nacional de Danza, fundada también en Roma en el 1948, que comprende ocho años de estudio y tres más para alumnos de ambos sexos que se preparan para solistas, profesores, coreógrafos y compositores.Enseñanza superior. Existen 24 universidades estatales, y cuatro establecimientos de enseñanza superior, también estatales; la enseñanza superior privada cuenta con dos universidades y siete establecimientos docentes. Además de todos éstos hay otros centros de investigación en estrecha relación con las universidades. Casi toda la enseñanza superior es estatal y está financiada con fondos públicos. Para inscribirse en estos centros se exigen derechos de matrícula, generalmente bajos. Los sueldos de los profesores corren a cargo del Estado. Estos centros preparan en materias científicas o profesionales, sin preocuparse mucho por la formación de sus alumnos. El ingreso se hace mediante un examen de madurez. La universidad más antigua de I. es la de Bolonia, que ya en 1135 gozaba de gran prestigio en toda Europa. La siguen en importancia histórica las de Pisa, Padua y Roma. La mayor concentración de instituciones universitarias se encuentra en Milán, con tres universidades, la estatal, la Cattolica del Sacro Cuore, la Univ. Libre Comercial de Bucconi, y un politécnico. Las instituciones privadas de enseñanza superior, además de ser poco numerosas, no tienen subvenciones estatales; suelen mantener un numerus clausus de alumnos; para que puedan conceder grados o diplomas necesitan reconocimiento oficial.Los profesores universitarios son nombrados por un comité de cinco miembros que componen un jurado, cuando existe una plaza vacante. Este comité elige tres candidatos como máximo de los presentados e informa al ministro competente; si el comité elige uno sólo, éste queda nombrado; cuando son tres los candidatos, la propia Facultad elige a uno de ellos. Para poder llegar a este concurso de méritos, se requiere haber pasado varios años como auxiliar de un profesor titular, investigando y publicando artículos y libros. Las categorías son: aiuto (asistente que ayuda al catedrático) nombrado por el ministro de Instrucción Pública, a petición del Consejo de la facultad; assistente incariato, nombrado por el ministro a petición del catedrático; assistente ordinario, que colabora con el catedrático en la enseñanza y en sus actividades de investigación y se encarga de los trabajos prácticos de los estudiantes; assistente extraordinario, de importancia decreciente; assistente volontario, que trabaja por cuenta de un catedrático y es nombrado por el rector a propuesta del titular; lettore, dedicado sólo a lengua y literatura, el cual suele ser extranjero; libero docente, que no es profesor reconocido oficialmente, pero que tiene derecho a dar conferencias en las universidades, a título privado; su título lo concede el Ministerio, después de un examen, para cinco años de duración; profesore di ruolo, encargado de la organización de la enseñanza en laboratorios, clases prácticas, clínicas, institutos, etc.; profesore fouri ruolo con edad de 70 a 75 años, que no participa en la enseñanza oficial, pero puede dar algunas clases y dirigir ejercicios prácticos; y profesore incariato, nombrado por un año para sustituir a un profesore di ruolo. Su nombramiento lo hace el rector con el visto bueno del ministro.4. Financiación educativa y control estatal. El esfuerzo financiero del Gobierno nunca ha sido tan importante como ahora en el campo educativo. En 1966 invirtió el 17% de su presupuesto. Para el periodo comprendidoentre 1966 y 1970 se planeó invertir el 19,7%, equivalente al 5,2% de la renta nacional. Los patronatos escolares organizan, aparte de la enseñanza propiamente dicha, comedores escolares, internados, colonias de vacaciones, estudios vigilados, transportes y libros gratuitos. Unos 300.000 alumnos sin escuela media en su localidad se han beneficiado de estos transportes, que comienzan a extenderse también a los alumnos de instituciones profesionales. Las comunas y administraciones provinciales contribuyen a los gastos de sostenimiento de edificios, instalaciones y calefacción. A excepción de los jardines de infancia, no existen escuelas comunales. También es creciente la preocupación por los niños física y mentalmente deficientes; para su educación en escuelas especiales destinó el Gobierno 852 millones de liras durante el curso 1966-67.La Ley de 14 feb. 1963 estableció becas de 160.000 y de 360.000 liras anuales para estudiantes que sigan sus estudios en su ciudad o fuera de ella respectivamente. La concesión de estas becas requiere que la renta familiar anual del estudiante sea inferior a 720.000 liras y que la media de calificaciones del estudiante sea superior a la media de la Facultad en que realizará sus estudios. Existen, además de éstas, otras becas especiales y mejor dotadas para alumnos que hayan terminado sus estudios brillantemente y que se consagren a la investigación en el marco universitario. Al igual que en casi todos los países, funcionan restaurantes a precios económicos en todas las ciudades con universidad, residencias universitarias (una habitación para cada 45 estudiantes) y seguros sociales. El 15% de los universitarios proceden de familias obreras, mientras que en Francia sólo son el 10% y en Austria el 5%. Todos estos esfuerzos estatales no serán todo lo eficaces que debieran si no se soluciona el problema de la enseñanza elemental, a la que pertenece el 55% de la población escolar. La cuestión más grave está en la insuficiencia de los edificios escolares. Faltan, sobre todo, en las provincias meridionales e insulares; se necesitan 58.000 aulas, y 17.000 de las existentes son deficientes. Los nuevos edificios son modelo en su género, pero resultan insuficientes.El control estatal de las escuelas primarias es ejercido por los direttori didattici, que son los asesores escolares, y por los inspectores provinciales y centrales. Todas las provincias dependen de la administración de los llamados provveditori agli studi. Existen también direttori didattici, seleccionados entre los maestros con seis años de servicio; un curso de tres años les habilita para la inspección escolar. Cada uno de ellos dirige un circolo didattico perteneciente a su distrito escolar. Los inspectores de enseñanza secundaria se preocupan de coordinar, vigilar y planificar los estudios, los programas y los métodos; fomentan el desarrollo de las escuelas y estudian los emplazamientos más apropiados y necesitados de nuevos edificios.5. Orientación escolar y profesional. Educación de adultos. Otro capítulo importante es la orientación escolar y profesional. Hay en la actualidad 151 centros de orientación, de los que 43 están administrados por asociaciones provinciales de enseñanza técnica; 65 trabajan en la escuela particularmente. En 1966 se beneficiaron 130.000 alumnos. Hasta ese año, diversos organismos se habían preocupado de este problema y habían trabajado por su cuenta, pero faltos de coordinación y con objetivos diferentes. A partir de 1966 el Ministerio de Instrucción Pública intervino directamente en este asunto, a través del Ispettorato per L’assistenza Scolastica. Su misión consiste en sensibilizar a los padres y docentes en los problemas que comportan las decisiones sobre la elección de la formación escolar y profesional, informar a los alumnos y familias sobre las posibilidades de elección al terminar los diferentes ciclos de estudios, efectuar encuestas colectivas de carácter médico y psico-sociológico, prevenir las causas de inadaptación escolar o abandono precoz de la escuela y coordinar las actividades de orientación. A pesar de esta planificación, en 1967 faltaban estos centros en 24 provincias. Hay también centros didácticos nacionales para la escuela maternal, para la escuela elemental, para los institutos clásicos, técnicos y profesionales, para la educación artística, física y deportiva, etc.También se preocupa el Estado de la educación física. Según datos oficiales, más de 1.200.000 alumnos de ambos sexos se han inscrito en 2.600 grupos escolares deportivos; más de 155.000 jóvenes y 75.000 chicas han participado en competiciones escolares de atletismo. No obstante, faltan todavía profesores de educación física.La Dirección General de la Educación Popular se ha preocupado durante el curso 1967-68 de proseguir la lucha contra el analfabetismo, de ayudar a obtener el certificado de estudios primarios a los que no terminaron sus estudios, y de elevar el nivel cultural y de instrucción de toda la población. Esta acción comenzó de manera orgánica con la creación de la escuela popular, en 1947. En 1931, se calculaba que el 20,9% de la población era analfabeta; en 1961, el 8,4%; y en 1966, un millón de analfabetos totales y dos de semianalfabetos, comprendidos en edades de 14 a 50 años. En poblaciones con escaso nivel cultural, el Ministerio desarrolla cursos con materias de interés práctico: economía doméstica, puericultura, corte y confección, higiene, prevención de accidentes, socorrismo, etc. Los centros de cultura e información están extendidos por todo el país; en ellos se desarrollan debates, conferencias, discusiones instructivas, presentación y explicación de libros, entre otras actividades. Hay 6.000 centros fijos de lectura y 65 de lectura itinerante. En total, estos centros cuentan con más de cuatro millones de libros. Se prevé dotar estos centros ambulantes y fijos de antenas de TV, receptores de radio, aparatos de proyección, tocadiscos y magnetofones.6. Nuevas orientaciones actuales. La organización centralizada del sistema educativo no favorece la iniciativa personal. Los experimentos educativos y los intentos reformistas son esfuerzos marginales que afectan poco al conjunto. Existe en Florencia una escuela-ciudad Pestalozzi, organizada como una pequeña república infantil. Se estudia transformar las escuelas normales de maestros en liceos y que los estudios duren cinco años. Los objetivos para 1975 son: a) que la escolaridad obligatoria favorezca una más amplia formación general que haga posible los cambios eventuales en la orientación de estudios; b) modificar la escuela profesional, tanto en su denominación como en sus programas, a fin de dar a los jóvenes una formación de naturaleza polivalente y evitar que especializaciones demasiado particulares impidan el acceso al mercado del trabajo; c) diferenciar la enseñanza técnica, creando nuevos institutos profesionales, desarrollar los institutos técnicos existentes y dar a sus diplomados mayor libertad de acceso a determinadas Facultades; d) reorganizar el estudio de las humanidades y e) organizar un bachillerato polivalente que permita el ingreso en la Facultad más apropiada. En cuanto a la enseñanza superior, se intenta organizarla de manera que comprenda tres grados: profesional (de dos a tres años), licenciatura y doctorado e investigación científica y formación de profesores de enseñanza superior.J. ROGER RIVIÉRE.
BIBL.: G. GIRALDI, Storia della Pedagogia, Roma 1963; A. CoRENZETTO, Alfabeto e analfabetismo, Roma 1962; I. Picco, La Scuola nel Risorgimento, Roma 1961; MINISTERO DELLA PUBBLICA ISTRUZIONE, L’educazione populare, Roma 1953; íD, Accesso della donna all’educazione, Roma 1952; íD, La scuola italiana dal 1946 al 1953, Roma 1953; GIANNARELLI y R.-E. LEONARDI, L’istruzione universitaria e pre-universitaria in Italia e all’estero, Florencia 1949; MINISTERO DELLA PUBBLICA ISTRUZIONE, 1 centri didattici nazionali, Roma 1956; G. PASQUALI, Universitd e scuola, Florencia 1950; S. VALITUTTI, Scuola pubblica e privata, Bar¡-Laterza 1965. B. **AU
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