Ishaq Al-fasi (yishaq Al-fási)
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Biografía GER
Yishaq ben Ya’ágob ha-Kohen n. en 1013 en un pueblecito de las cercanías de Fez (de ahí el sobrenombre árabe de al-Fási: el de Fez), estudió talmudismo en la academia de Qayrawán bajo Rabí Hananel (Hánan’el) y Rabí Nissim, a los que sucedió al frente de la Academia talmúdica. A pesar de la general estimación, hubo de salir de su país en 1088 por causas poco claras, y encontró hospitalidad y estima entre los judíos españoles. Los estudios talmúdicos en la España musulmana se habían iniciado durante el califato con la venida de Moseh ben Hánók, quien estableció en Córdoba la primera academia bajo el patrocinio de Hasday ben Saprut (v.), que de esta manera seguía la política omeya de independizar culturalmente al-Andalus de los centros orientales mesopotámicos bajo el dominio rival de los abbasíes; las escuela de Moseh beis Hán6k dio pronto fruto y en la época de la venida de I. ya contaba con personalidades de talla internacional.A su llegada a España, 1. era ya conocido y tras un cierto tiempo de vida en Córdoba, acabó asentándose en Lucena, donde m. el 19 mayo 1103. La ciudad de Lucena contaba antes de la invasión musulmana con una gran comunidad judía y, junto con Tarragona, recibió de los historiadores árabes el título de "ciudad de los judíos". Según al-Idrisi, estaba habitada exclusivamente por judíos y así parece confirmarlo un documento del gaón Natrónay de Sura (Iraq) del a. 853 que la llama "lugar de Israel... sin gentiles". Era ciudad próspera, dedicada al comercio de eunucos; con la invasión almohade su población se vio forzada a islamizarse o a pagar fuertes impuestos, pero a mediados del s. xii dejó prácticamente de tener vida judía. La importancia de Lucena como centro talmúdico es en gran parte debida a I., que en 1089 sucedió a Yishaq ben Gayyat al frente de la academia; al parecer Yehudah ha-Leví (v.) estudió con I. y el propio I. fue sucedido a su muerte por su discípulo predilecto, Yósef ben Migas, a su vez maestro de Maimónides que había de llevar posteriormente a la cima los estudios talmúdicos.La vertiente docente de I. se complementó con su actividad jurídica y analítica del Talmud (v.). Al ser el Talmud la fuente legal por la que se guiaba el judaísmo rabínico, su conocimiento era esencial para la vida jurídicoreligiosa de la comunidad; pero el Talmud, tanto por su extensión, como por su falta de método sistemático y su lenguaje arameo, es obra difícil de manejar, de ahí la necesidad de las introducciones, los epítomes y los códigos extraídos de la informe masa talmúdica. I. supo abreviar el contenido del Talmud con gran éxito; para ello eliminó primero el contenido legendario y tradicional no legal que encierra (la Haggadah), limitándose a lo estrictamente jurídico, la Hálakah. El plural de Hálakah es Hálakót (reglas o sentencias jurídicas) y ese título dio a su obra, conocida también por Rif (iniciales de Rabí Ishaq al-Fasi). Una vez extractada la parte legal, la aclaró con comentarios propios y jurisprudencia de estas autoridades rabínicas; eliminó también aquellas leyes que ya no tenían vigencia, por ser aplicables sólo en Palestina o haberse cambiado las circunstancias históricas ambientales, reduciendo su recopilación y comentario exclusivamente a las leyes de aplicación práctica e inmediata.Una dificultad adicional en los estudios talmúdicos era el hecho de que el Talmud de Babilonia, generalmente aceptado, y el Talmud de Palestina contenían a veces puntos de vista opuestos en algunas materias, como, p. ej., la patria potestad o la usura. 1. acepta la autoridad de ambos talmudes, pero cuando divergen, sigue al de Babilonia; su argumentación se basa en que como éste es posterior al de Palestina, los babilónicos estaban en mejores condiciones que en su época (la de I.) para conocer el valor real de las decisiones palestinas, y que si no hubieran estado seguros de que determinadas opiniones expresadas en Palestina no eran fidedignas, no se hubieran separado de ellas. 1. se muestra siempre firme en sus opiniones y ésta es una de las claves de su éxito. Las Hcilakót de I. gozaron de tal fama, que atrajeron comentarios y críticas. Se basaban estas últimas en divergencias de sentido en ciertas frases del Talmud; su mayor crítico fue Zerakiah ha-Levi de Lunel (m. 1186), que expuso sus puntos de vista en una obra titulada ha-MaZr (La luminaria); en defensa de l., salió el célebre talmudista y cabalista Nahmánides (v.) de Gerona en su obra Milhamót’Ádonay (Guerras del Señor); defensor, pero también crítico, fue Rabí Abraham ben David de Posquieres.Como autoridad rabínica reconocida, I. contestaba a numerosas consultas que se le hacían de carácter talmúdico; estas contestaciones reciben el nombre de Responsa (v.); hay recogidas dos colecciones de ellas. Habiendo vivido siempre en países musulmanes, Túnez primero y alAndalus después, están en árabe generalmente y su número pasa de 300. También empleó el árabe para algunas partes de su obra jurídica. A su muerte, recibió el homenaje poético de dos grandes vates hebraicos: Moseh ben Ezra y Yehudah ha-Levi. La absoluta dedicación jurídica de 1. le vedó la composición de poesías religiosas, proceder opuesto a los grandes talmudistas españoles, que solían ser poetas más o menos inspirados. Tampoco fue astrónomo o científico. Con el apellido al-Fási hay diversos autores de categoría secundaria en la literatura hebrea.F. DÍAZ ESTEBAN.
BIBL.: The lewish Enc. 1,375-377; D. GONZALO MANSO, Manual de Literatura hebrea, Madrid 1960; 1. M. MILLÁS VALLICROSA, Literatura’ hebraico-española, Barcelona 1967; F. CANTERA, La lúdería de Lucena, "Sefaradu 1953, 343-354; 1. WINTER - A. WÜNSCt1E, Geschichte der Rabbinische Litteratur, en Die lüdische Litteratur, II, Berlín 1897.
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