Irlanda Del Norte, Geografía GEOG.
Categoria:
Geografía
Junto con Gran Bretaña y otras islas menores, esta parte de I. constituye el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland). Situada en el extremo nordeste de I., de la que la separa una frontera política, sus costas están bañadas por el océano Atlántico (canal del Norte al N y mar de Irlanda al E) y se extiende entre los 54° y 55° de lat. N con una superficie de 14.146 Kmz, incluidas las aguas internas.Está formada por las dos terceras partes del Ulster, seis condados separados de los otros 26 en que se divide la isla a partir de 1922. En total, son ocho los condados del país. Goza, en el interior del Reino Unido, de autonomía política. El Acta de 1920 sobre eJ gobierno de I. le atribuye un Parlamento propio, una representación de 12 miembros en el Parlamento de Londres, y un poder legislativo y ejecutivo bajo el control de un Gobierno representante de la persona real. Es ésta la parte más variada de la isla, pero también la más próxima a Gran Bretaña y por esto fue en ella donde la instalación anglosajona se llevó a cabo de modo más denso y preciso, por lo que es ahora la más poblada, la más urbanizada y la menos conservadora de la tradición católica del conjunto de las regiones irlandesas.El corazón de I. del N. está formado por una región de llanuras ocupada, en gran parte, por el Lough Neagh, que comunica con el mar y las regiones vecinas por medio de valles estrellados; el de Bann al N, Lagan al E, la depresión del Oeste de los montes Mourne al SE, y Blackwater al SO, parecen el homólogo de los lowlands escoceses, aunque aquí la huella glaciar es todavía más visible. En el Nordeste las coladas de basaltos volcánicos del Terciario recubren una mayor extensión, constituyendo la meseta de Autrim, masa tabular cubierta de landas que sobrepasa los 400 m. y termina sobre el mar formando unos acantilados, blancos en la base por el yeso, negros en la parte alta por el basalto, recortados en prismas gigantescos y conocidos con el nombre de "Calzada de los Gigantes".Parecidos a los uplands del Sur de Escocia son los montes Mourne, colinas de 200 a 300 m. formadas por esquistos con algunos picos de granito más elevados (852 m.) profundamente entallados por valles. Nuevamente volvemos a encontrar la prolongación de las altas tierras del Norte en los montes Sperrin, cuyas cimas culminan alrededor de los 682 m. y caen hacia el O sobre la fosa de Foyle, cuyo fondo está ocupado por sedimentos carboníferos. Más allá, antes de la subida hacia el Donegal, bastión montañoso avanzadilla en el océano, está la frontera. Todas estas alturas, cuyas cimas reciben de 1.500 a 1.800 mm. de agua, están cubiertas por landas y turberas. Los ríos y arroyos, con las aguas negras de turba, son innumerables; los lagos ocupan las depresiones con los bordes salpicados de pequeñas islas alargadas (drumlins).Por su posición dentro de las latitudes templadas, 1. del N. goza de un clima templado oceánico en el que la moderación es su carácter fundamental. Por su situación en la fachada occidental del Viejo Mundo, está expuesta a los vientos del O y se encuentra en la línea de paso de la mayor parte de las perturbaciones del frente polar, pero la influencia suavizante de las aguas marinas se deja sentir notablemente en las temperaturas.La población irlandesa tiene un crecimiento natural que la coloca en el primer lugar dentro del Reino Unido (5 a 10%o); esto se debe, sobre todo, a su elevada tasa de natalidad. En 1966, contaba con 1.484.775 hab., que correspondían a 104 hab/Kmz. La vida rural en I. del N. reposa sobre las granjas de las llanuras, de los valles y del litoral; las partes altas están abandonadas a los rebaños. La gran humedad y la pobreza del suelo favorecen más la cría de ganado que los cultivos; las tierras laborables no representan más que el 20% de la superficie total, y en ellas hay cultivos en vías de desaparecer, como el trigo, e incluso el célebre lino, que ahora es importado casi en su totalidad. Pero, si los cultivos están en regresión y los rendimientos son medianos, la ganadería ha conocido una expansión espectacular. 1. del N. es una gran proveedora de carne y leche. En conjunto, la producción agrícola es insuficiente para alimentar a la población y, a la vez, proveer de materias primas a las industrias nacionales.La vida industrial descansa en tres ramas principales que absorben las tres cuartas partes de la población industrial: la textil, confección y construcciones navales. La industria del algodón, después de un brillante desarrollo, se encuentra confinada a los alrededores de Belfast. El lino, por el contrario, es una vieja tradición irlandesa y las fábricas, aunque sujetas a frecuentes crisis, siguen funcionando. Correlativamente con la industria textil. se han desarrollado la confección y fabricación de ropa, sobre todo en Belfast y Londonderry, segundo foco industrial de 1. del N. Las construcciones navales se han instalado, desde 1963, en el estuario del Lagan, en las afueras de Belfast, y están en manos de una sola sociedad (Harland & Wolf) que emplea a más de 22.000 personas. Su presencia ha determinado la creación de otras industrias de construcción mecánica y aeronáutica. Toda la industria se centra en la capital, Belfast (390.700 hab. en 1968), que reúne a su alrededor una pequeña conurbación industrial. Concentra el 85% de la hilatura del lino, domina los tejidos y es la tercera cantera de construcción naval del Reino Unido, después de Clyde y Tyne. Agrupa, igualmente, las destilerías, fábricas de tabaco y las industrias alimenticias. Domina, indudablemente, la economía de esta parte de 1. y asegura las relaciones frecuentes y eficaces con Gran Bretaña; más de las 2/3 partes del comercio pasa por sus muelles. Todo esto muestra la intensa relación económica de 1. del N. con Gran Bretaña, la importancia de su relativa industrialización, sobre todo respecto al resto de l., y la débil conexión entre las dos partes de una isla políticamente dividida.BIBL.; C. CHALINE, Le Royaume Un¡ et la République d’lrlande, París 1966; íD, Géographie des ¡les Britanniques, París 1967; Calendario Atlante de Agostini, Novara 1971; A. GUILCHER, J. BEAUJEU-GARNIER, G. CHABOT, L’Europe da Nord et du Nord-Ouest, III, París 1963.**AUI. BERIAIN LURI.
**HISIRLANDA DEL NORTE, HISTORIA.
La historia de 1. del N. (o de los Seis condados, como los nacionalistas irlandeses llaman a la zona británica de la isla) desde la partición (1920) es el resultado de una larga cadena de intereses e imposiciones. Las tensiones registradas en este territorio es preciso estudiarlas teniendo en cuenta sus raíces históricas.Irlanda, colonia británica. 1. había sido, desde siempre, una tentación para el expansionismo inglés, por razones de proximidad y por su debilidad política. Durante el s. xvi, los Tudor (v.) realizaron los primeros ensayos de colonización. El sistema consistió en arrebatar a los católicos irlandeses su tierra y concederla a protestantes ingleses, que, instalados en l., constituyeron la mejor garantía del sometimiento de la isla. A principios del s. xvii, tras la guerra de Los Nueve Años, los condes del Ulster hubieron de exiliarse al continente. Las circunstancias eran óptimas para realizar una colonización sistemática. En los seis condados, la mayor parte de la tierra fue confiscada a los católicos y repartida entre los inmigrantes. Muchos de ellos procedían de Gran Bretaña, pero en su mayoría eran escoceses presbiterianos. Con ellos llevaron sus tradiciones, instituciones y estilo de vida. Se creó así una sociedad ajena por completo a las costumbres irlandeses, separada radicalmente de la población católica, humillada y resentida, que esperaba el momento de la revancha. Los acontecimientos posteriores (sublevación de 1641 y represión de Cromwell en 1649; adopción del partido de Jacobo II en 1688 y derrota del último Estuardo en la batalla del Boyne en 1690) dieron forma definitiva a la colonia británica de I. (v. ESTUARDO, DINASTÍA).Irlanda del Norte hasta la partición. La victoria de Guillermo III de Orange sobre Jacobo II supuso para I.: 1) la consolidación del régimen británico; 2) la ascensión de los anglicanos a ciudadanos de primera clase; 3) la obligación por parte de los presbiterianos y católicos de pagar diezmos a la Iglesia oficial; 4) la adopción de una serie de medidas de marcado cariz anticatólico. En Dublín se estableció un Parlamento de tipo colonial, subordinado por completo al de Westminster. El católico irlandés no podía desempeñar ningún cargo ni tener acceso al ejército. Apenas si era libre de practicar su propia religión. Estas medidas se unían a los efectos de la confiscación de los bienes de los católicos ordenada por el de Orange, para dar como resultado una población católica empobrecida y degradada, que, a fines del s. XVIII, apenas si era dueña del 5% de la tierra. Sometidos los católicos, los anglicanos (v. ANGLICANISMO) tuvieron las manos libres para practicar la discriminación con sus aliados los presbiterianos (v.). Este hecho explica por qué el presbiterianismo militante une su hostilidad hacia el catolicismo con un escepticismo resentido hacia Inglaterra.A finales del s. XVIII, en plena Ilustración, algunos hombres como T. Wolfe Tone iniciaron una crítica del monopolio injusto del poder ejercido por los anglicanos. En 1791 publicó un folleto titulado An Argument on Behalf of the Catholics of Ireland (Un argumento en favor de los católicos de Irlanda). La respuesta a esta campaña fue la creación en Dublín y Belfast de las primeras sociedades de United Irishman (El Irlandés Unic’o), de carácter católico. Los protestantes reaccionaron ion las Sociedades de Orange, formadas "para mantener las leyes y la paz del país y la Constitución protestante". La Orden de Orange, cuya primera logia fue fundada poco después (1795), se convirtió en el baluarte de la intransigencia, y ha llegado a controlar la política y la economía del Norte de tal forma que es imposible alcanzar un empleo de cierta importancia sin ser orangista.En el s. XIX la agitación iniciada por Daniel O’Connell (v.) supuso la abolición del código penal anticatólico. Poco a poco se fue abriendo paso una corriente de opinión que reclamaba para 1. una autonomía (Home Rule). Esta reclamación provocó de forma automática el recelo de la minoría protestante, especialmente en el Ulster, donde se había desarrollado una sociedad industrial. Se llegó así al divorcio total entre la clase media y el proletariado católico del Norte, separados ahora no sólo por sus diferentes posiciones religiosas, sino por actitudes económicas y sociales opuestas. Al estallar la sublevación de 1886 (v. IRLANDA, REPÚBLICA DE Iv) se dibujó con firmeza la línea de separación entre el Norte y el Sur.La división. La inmensa mayoría de los protestantes del Norte eran enemigos de la autonomía. Su slogan era Home Rule is Rome Rule (La autonomía es el gobierno de Roma). Creían que su modo de vida y sus intereses económicos se verían seriamente afectados bajo un gobierno puramente irlandés, en el que ellos serían una minoría. Cuando Gladstone (v.) propuso al Parlamento el Home Rule, el Ulster casi se sublevó. Los conservadores británicos se dispusieron a jugar la carta del orangismo. Randolph Churchill acuñó en Belfast el grito de guerra de los orangistas: Ulster will fight; Ulster will be right (El Ulster luchará; el Ulster vencerá). Cuando en 1912 se presentó por tercera vez al Parlamento el Home Rule, sus oponentes del Ulster se prepararon para la resistencia. Años antes (1905) se había fundado el partido unionista, enemigo declarado de la autonomía y de cualquier compromiso con los católicos. Se creó una fuerza de choque, la Ulster Volunteer Forcé, dispuesta a ocupar por las armas la provincia el día que fuese aprobado el decreto de autonomía. Para conjurar de alguna manera la tormenta, el Gobierno liberal inglés propuso una fórmula pacificadora: la celebración de un plebiscito en el Ulster para decidir la inclusión o exclusión de esta zona en el Acta de Autonomía. El líder unionista, Edward Carson, pidió la exclusión de todo el Ulster, y luego sólo de los seis condados. El líder irlandés en Westminster rechazó esta solución. Siendo materialmente imposible poner de acuerdo a unionistas y nacionalistas, Lloyd George impuso una solución: el Acta del Gobierno de Irlanda (1924), que significó la división de la isla. Los protestantes del ’Ulster la aceptaron como un mal menor; James Craig fue el primer ministro, y en junio de 1921 Jorge V inauguraba el Parlamento de I. del N.Irlanda del Norte, hoy. El tratado anglo-irlandés de diciembre de 1921 puso fin a la guerra de independencia y dio origen al Estado Libre de 1. El Norte permaneció fuera de este tratado y conservó el status de que gozaba. Esto se hizo en medio de una campaña de violencia y sectarismo que casi provocó una anarquía total. Intervino el ejército británico y fueron creados un cuerpo de policía regular armada y los célebres B especiales, reclutados, como es natural, entre los miembros de las logias de Orange. La minoría católica adoptó una postura entre hostil y pasiva. El partido nacionalista se negó a colaborar. De esta forma, sin una oposición seria, el unionismo ha podido gobernar desde 1921 sin apenas crisis políticas y sin cambios notables en su programa. Por ello la nota dominante de la vida política del Ulster es su inmovilismo. Esto explica la larga duración en el cargo de sus primeros ministros: J. Craig (1921-40); J. M. Andrews (1940-43); lord Broockeborough (194363); T. O’Neill (1963-69). Pero lo más evidente y escandaloso del contexto sociopolítico del Norte es su discriminación religiosa. El predominio protestante ha configurado: un sistema electoral arbitrario; el control de los ayuntamientos, aunque, como en el caso de Londonderry, exista una mayoría católica; la exclusión de los católicos de los beneficios sociales: empleo y vivienda. Es fácil comprender por qué pertenecen a la minoría católica (33% de la población del Ulster) el 57% de los emigrantes. Éste es el motivo por el que se mantiene estacionaria desde 1920 la proporción entre católicos y protestantes.El gobierno de T. O’Neill, unionista moderado, inició en 1965 una serie de contactos con Dublín que permitieron entrever el comienzo de una época de colaboración y entendimiento. Pero el renacer del fanatismo y la intransigencia (Not an inch, "Ni una pulgada", es el lema de los seguidores de Ian Paisley) ha vuelto a replantear un problema viejo, con los mismos antiguos métodos de la violencia y la provocación. Los odios han aflorado de nuevo en el verano de 1969 sobre un país dividido por largos siglos de colonialismo, y en el que la cerrazón y los intereses creados hacen difícil suponer un arreglo fácil inmediato.M. GONZÁLEZ JIMÉNEZ.
V. t.: GRAN BRETAÑA IV; IRLANDA, REPÚBLICA DE III y IV. BIBL.: T. P. COOGAN, Ireland since the Rising, Londres 1966; T. W. MOODY-F. X. MARTIN, The Course of Irish History, Cork 1967; 1. CAMERON, Disturbances in Northern Ireland, Belfast 1969; A. BOYD, Holy War in Belfast, Tralee 1969.
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