Iran, Historia Moderna y Contemporánea. HIST.
Categoria:
Historia
En 1502, el jefe de los chiítas de la región de Ardabil, Ismail, conquistó las tierras al SE del Caspio y se hizo proclamar sha en Tabriz. Quedaba así instaurada la dinastía Sefeví (v.), cuyos soberanos regirían el país hasta que, en 1736, el turcomano Nadir usurpara el trono a Abbas III, tras la asamblea en la llanura de Moghan.Durante el reinado de Ismail (1499-1524), los nómadas sefévidas llegarán a controlar las rutas que aseguraban el comercio entre Europa, India y China, fuente primera de sus ingresos. La caída de Bagdad (1508) y Merv (1510) en sus manos reforzará ese control y consolidará la monarquía. La pronta concurrencia comercial de portugueses y otomanos llevará a Tahsmap I (1524-76) a entregar Mosul y Bagdad a Solimán el Magnífico (v.). Las rencillas internas y el creciente peligro otomano, turcomano y mogol ponen en peligro el trono sefévida. Para reafirmarlo, Abbas I el Grande (15871629) firmó, primeramente, con la Sublime Puerta el tratado de Constantinopla (1590), en virtud del cual cedía Georgia, Azerbaiyán y Armenia, territorios que recuperará después y a los que añadirá la conquista del Jorasán y el Herat. El iranizado Imperio sefévida -que admite soldados mercenarios y cuyo ejército reorganizan oficiales ingleses contratados al efecto- llega a su cenit cuando, en 1622, Ormudz y Kandahar (enclaves estratégidos para el control del gofo Pérsico y la India) caigan en sus manos. La centralización y los intentos por imponer el chiísmo como religión nacional se perderán en el olvido al desaparecer la férrea mano de Abbas I, que era el guía necesario para evitar la dispersión. En su época, las Bellas Artes alcanzan su máximo esplendor.La heterogeneidad étnica, cultural y religiosa de la sociedad iraní, la corrupción palaciega y administrativa, la presión otomana y la talasocracia holandesa en el comercio con Asia serán causas primordiales de la decadencia sefévida. En tiempos de Shafi I (1629-42) los otomanos conquistan Mesopotamia. Abbas II (1642-67) busca la ayuda francesa para defenderse de Constantinopla, concediendo su sucesor Solimán I (1667-94) prebendas comerciales a Luis XIV. Los conflictos religiosos están a punto de costarle el trono a Hussein (1694-1722). El autonombramiento del afgano Mir Mahmud como sha en Ispahán (1722) y la intervención del turcomano Nadir -que reinstaura la dinastía y se la usurpa después a Abbas III (1736)- presupone la desaparición de los Sefévidas.Nadir y la dinastía Afsharida. Originario del Jorasán, Nadir Sha (1736-47) empezó por someter a los turcomanos de su región y a los afghanos de Ashraf, sucesor del rebelde Mir Mahmud, en su labor destructora del único elemento de integración nacional, el chiísmo. Frente al sunnismo ortodoxo, la heterodoxia chiíta permitió a este país conservar su propia personalidad ante las distintas civilizaciones que se establecieron en esa encrucijada de caminos entre Asia y Europa que es la meseta irania. "Mientras la mayoría de los musulmanes aceptan la autoridad de un califa elegido como sucesor del Profeta -escribe Sablier-, los chiítas les oponen un legitimismo que no admite como Imán más que a los sucesores directos de Alí, el tercer califa. Este hecho diferenciador favorece su isolation dentro del Islamismo." Así, al afirmar que el último Imán permanece oculto hasta el fin del mundo, los chiítas se reservan la interpretación en su nombre de la letra y el espíritu del dogma en lugar de estar sometidos, como los demás musulmanes, al absolutismo de la Tradición. Teniendo por ilegítima toda autoridad institucional, los persas chiítas reafirman su nacionalidad, resistiendo sin faltar a su fe las órdenes de todo poder que no sea iraní.Ese nacionalismo es una de las claves del éxito de Nadir. Su política interna tiende a no desmerecer la clásica imagen del rey-guerrero cantada por El Firdusi. Para ello se apoya en una tribu bélica, la turcomana propia, a quien paga generosamente con el botín de sus campañas guerreras, y en el favorecimiento de los poderosos comerciantes, cuyas rutas hay que ensanchar y proteger. El campesinado es la única clase sometida al pago de impuestos regulares, tan agobiantes que es frecuente la huida masiva de los agricultores a las ciudades.El traslado de la capital desde Ispahán al puesto fronterizo de Meshed, en la ruta de la India, preludia las intenciones de Nadir. Vencedor en Karnal (1738), Kandahar, Kabul, Peshawar y Delhi sufren su ley, triunfando igualmente en su campaña en el Caspio. El botín permite asegurar el camino a la India y eximir a los campesinos iraníes durante tres años del pago de impuestos; pero las devastaciones arruinarán casi definitivamente el comercio con el exterior.Dinastía Zend. Amalgama de razas, la fuerza disgregadora que alberga el país en su seno estalla tras el asesinato de Nadir. Sus sucesores (Adil, Rukh el Afsharida) contemplan impotentes la autonomía afghana y la instauración, tras quedar replegados a sus dominios del Jorasán, de la dinastía Zend en la persona de Karim Khan (1750-79). Partiendo del Fárs natal, e imponiéndose a la candidatura del general afghano Azad y del khan Mohamed Hussein de Qajar, Karim toma el Azerbaiyán y unifica bajo su mando el Occidente del país, del Caspio al golfo Pérsico. Mantiene a Ispahán en su esplendor, pero traslada la capital del restaurado Imperio, a cuyo título de sha no aspira, sino simplemente al de regente o vakil, a Chiraz. Durante su reinado los ingleses fundan una factoría en Bushire (1763). Poco va a durar la estabilidad Zend: Luft Ali, último miembro de una dinastía que completan Al¡ Murad y fajar, es asesinado (1794) por el sanguinario Aga Mohamed, quien entroniza ese mismo año nueva dinastía.Dinastía Qajar. Excelente soldado, Aga Mohamed (179497) reanuda las campañas de reconquista y expansión. En 1795, tomadas Ispahán y Chiraz, se anexiona Georgia tras la matanza de Tifflis. El despertar ruso, que inicia sus campañas en el Cáucaso meridional, señala el enemigo con quien habrá que contar en el futuro. Pese a que Aga Mohamed ha reintegrado el Jorasán al control imperial, la decadencia del país se insinúa cuando, tras su asesinato, su sobrino y sucesor Fath, Alí (1797-1834) tiene que hacer frente a la formidable ofensiva, diplomática por el momento, del imperialismo británico (primera "misión Malcolm", 1800). Un aliado puede ser la Francia napoleónica que ofrece la Georgia, antes reconquistada por Rusia, e importantes subsidios si Fath Alí le ayuda en la India contra los ingleses. Sin dejarle opción, los ejércitos zaristas se anexionan el Gulistán (1812). En 1814, las gestiones de sir Harford Jones, representante de la Corona, culminan con la firma de un tratado de amistad (Gran Bretaña se compromete a pagar al sha 150.000 libras esterlinas anuales) y cooperación que asegure el flanco de este país en el Asia central, frente a Rusia. Tratado puesto en evidencia al negarse los ingleses (so pretexto de que I. ha sido el agresor) a prestar tal ayuda cuando, derrotado Abbas Mirza por la artillería rusa en Georgia, I. firme el tratado de Turkomanchai (1828): el Araxes queda fijado como frontera natural del país; la opinión pública tilda al tratado de "desgracia nacional". Posteriormente hay una reversión de alianzas y el zar apoya la afortunada campaña de Abbas Mirza en el Jorasán asiático y en el Herat, "protegido" por Gran Bretaña.A Fath Alí le sucede en el trono Mohamed Sha (183448), quien reanuda a sangre y fuego la campaña del Herat, ciudad magníficamente fortificada por su visir Yar Mohamed con el apoyo inglés. El sha, amenazado por los anglosajones, ha de levantar el sitio sin alcanzar su objetivo. Las discordias civiles que balcanizan el Imperio se van a acentuar en tiempos de su sucesor Nassiruddin (1848-96). En primer lugar por la autoproclamación de un quidam de Chiraz como imán oculto del chiísmo. La ejecución del pretendido imán (1850) y del competente primer ministro Mirza Taki Khan avivan los disturbios, que son sangrientamente reprimidos. La debilidad institucional en que se encuentra el visirato del Herat llevan a Nassiruddin a intervenir, pero Gran Bretaña frena a 1. en Outram y el sha se ve obligado a evacuar el Herat (París 1857) y reconocer la independencia del Afganistán. La posterior misión de sir Robert Sandéman significará el reconocimiento por I. del Beluchistán como frontera natural frente al expansionismo inglés. Al mismo tiempo, el país asiste a la rusificación del Asia central por los zares.Los primeros intentos constitucionalistas. Amén de la inquietud religiosa, el mediocre Muzaffaruddin (18961906) ha de hacer frente, en el orden interno, a la inseguridad en que los salteadores tienen a las rutas caravaneras, con el consiguiente freno para el comercio, y, en el orden político, a los intentos de democratización qúe, partiendo de Turquía, tratan de poner al día las estructuras gubernativas de los países islámicos. La corrupción ambiente y la propugnación de un nuevo orden político tiene su paladín en la persona de Jamaluddin, debelador de la política conservadora y reaccionaria del sha y su visir. Las constantes algaradas fuerzan al segundo a la dimisión y obligan al sha a la promesa de una Asamblea Legislativa (Adalatkhana). Afectado Muzaffaruddin de parálisis, el visir inicia una política contrarreformista que suscita la oposición del clero: los "Doctores de la Ley" se exiliarán en el Qum hasta la apertura de la prometida Asamblea, finalmente constituida (otoño de 1906) con el nombre de Majlis.La subida al trono del despótico Mohamed Alí (190709) empaña las perspectivas de modernización. La tirantez con el Majlis, que ha logrado imponer como primer ministro a Nasir-ul-Mulk, economista formado en Oxford, degenera en lucha abierta. Ante los telegramas del Majlis solicitando ayuda para resistir el acto de fuerza del sha (1909), las provincias se decantan por la Asamblea Parlamentaria y estalla la revolución: Mohamed Alí ha de buscar asilo en la legación rusa.Fin de la dinastía Qajar. La abdicación de Mohamed Alí (1909) significaba la creación de un Consejo de regencia casi permanente que anularía a su hijo Ahmed y que llevaría, finalmente, a la caída de la dinastía en la segunda decena del siglo. El Gobierno constitucional instaurado tras la revolución no hace más que acentuar la debilidad del país, incapaz de autogobernarse: el descubrimiento de los primeros yacimientos dé petróleo (1906), cuya explotación es concedida a la Anglo Persian Oil C°, inmiscuye al gran capitalismo en los debates internos de la nación. El orden será restablecido (1910) cuando el nacionalista jefe del ejército revolucionario, Yeprem Khan, ocupe Teherán, capital de la nación desde principios del s. xIx, e imponga su autoridad al escindido Majlis y a las fracciones políticas. Los intentos de la familia real por reconquistar el trono -sublevaciones en el Caspio y el Kurdistán- son deshechos: un especialista norteamericano, Norman Shuster, y otro sueco reciben el encargo de poner al día las finanzas y la policía nacional, misión que cumplen satisfactoriamente.La expropiación de los bienes de un hermano del ex sha Mohamed, estrechamente ligado en sus intereses con los bancos rusos, sirve de pretexto para que Moscú haga avanzar sus tropas hacia Teherán. Pese a las protestas británicas, el regente Nasir-ul-Mulk disuelve el Majlis y, apoyado por Yeprem Kahn, se acomoda a las peticiones rusas de indemnización y expulsión del norteamericano Shuster.Neutral en el transcurso de la 1 Guerra mundial, que tan decisivamente afecta a la evolución política del vecino Imperio zarista, 1. es ya miembro de la Sociedad de Naciones y firma un acuerdo con Gran Bretaña (Gobierno de Vossug-el-Dowled, 1919) que equivale a una sumisión. El golpe de Estado nacionalista desencadenado por el poderoso periodista Saiyid Ziauddin, a quien apoyan las fuerzas cosacas de guarnición en Kavzin que comanda Sartip Reza Khan, desemboca en la separación de Saiyid y en la definitiva consagración del ejército como dueño y señor de la situación (1921). Inmediatamente, Reza Khan firma un tratado de paz con la URSS por el cual se concede a esta nación potestad para ocupar el país en el caso de cualquier tentativa de ataque antirruso emanada de suelo iraní. Con el sha Ahmed al margen de los acontecimientos, Reza Khan se autoproclama premier. Hombre fuerte del régimen, no duda en reprimir los disturbios y las veleidades pro británicas de algunos jeques. Seguro del apoyo gubernamental, Reza Khan pide plenos poderes para su dictatorial gestión, poderes que le son concedidos hasta el punto de que la declaración del Majlis (31 oct. 1925) desposeyendo de la Corona al ausente sha significará el fin de la dinastía Qajar y la instauración, tras la proclamación (1926) de Reza Khan como sha, de una nueva dinastía.Los Pahlevi y el Irán de nuestros días. Reza Khan Pahlevi (1926-41) intenta la apertura de nuevos canales que, por vía diplomática, permitan a I. escapar a la asfixiante presión anglorrusa ejercida dentro y fuera de sus fronteras. Tras firmar un tratado de amistad con Turquía, los contactos con Alemania son cada día más señalados. En 1932 se denuncian los contratos con la Anglo-Persian Oil C°, reajustados un año más tarde con la Anglo-Iranian en el sentido de recibir I. el 50% de los beneficios brutos obtenidos por la Compañía. En 1935 cambia oficialmente de nombre el país (de Persia a l.) y, al desencadenarse la II Guerra mundial, tropas de Gran Bretaña y la URSS imponen la dimisión del sha y ocupan prácticamente, bajo la impotente mirada del joven Mohamed Reza (1941-) el I. En la Conferencia de Teherán (1943), Churchill, Roosevelt y Stalin se comprometen a garantizar la independencia e integridad de I. Acabada la Guerra mundial comienzan las dificultades con Rusia (cuestión del Azerbaiyán) y Gran Bretaña (nacionalización del petróleo). Impuesta la autonomía a aquella región, el Majlis no ratifica la concesión de prospecciones hecha a Rusia por el Gobierno Ghavan Sultaneh (1947).En 1951, el primer ministro Mossadeq nacionaliza la industria petroquímica. El sha se opone, y se refugia en Bagdad (1953), mientras violentos disturbios ensangrientan el país. Impuesto el orden por el general Zahedi y arrestado Mossadeq, el sha vuelve al trono, promete a los campesinos la reforma agraria y firma acuerdos con los trusts petrolíferos mundiales y los pactos de ayuda militar con EE. UU. (1959). En 1967, Ciro, hijo del sha y de Farah Diba, es coronado como sha heredero. Pero desde los primeros meses de 1978 -y, sobre todo, después de la manifestación del 8 sept. 1978 en la que mueren varias personas- se producen continuos desórdenes para derrocar al sha, que abandona I. el 16 en. 1979. El 1 feb. llega a Teherán el "ayatollah" Ruholla Jomeini y el 10 se proclama la República Islámica, que abre un período de fanatismo político-religioso. El 3 dic. 1979 se aprueba una nueva constitución que da el poder político a los "ayatollah". V. t.: 11.A. PADILLA BOLÍVAR.
BIBL.: E. SABLIER, De la Perse á viran y L’Iran, Delpire y Rencontres, París; R. C. ROUSSET, L’dme de 1’Iran, París; P. LYAUTEY, Iran secret, París.
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