Iran, Historia Medieval. HIST.
Categoria:
Historia
Reinando la dinastía Sasánida (v.) I. entró en la época que cronológicamente se denomina Edad Media (v. iv). De hecho no hubo ningún cambio en la política, instituciones y arte, hasta que con la invasión árabe cayeron los Sasánidas y se islamizó el país. Las características principales del Estado sasánida fueron su férrea centralización y jerarquización, así como la pervivencia de una religión oficial, el mazdeísmo (v.), íntimamente ligada al Estado. De ahí que Bizancio, como sucesora de Roma, considerara al Imperio sasánida como el enemigo más peligroso. La fricción entre los dos colosos siempre fue por causas de hegemonía en las zonas fronterizas (Armenia y Mesopotamia), regulándose la cuestión de límites por un acuerdo entre Teodosio el Grande y Baliham IV (390). Durante gran parte del s. v, I. se vio amenazada por la presencia de los hunos heftalitas que penetraron por las fronteras del nordeste en tiempos de Barham V (420-438). De momento se logró detenerles, pero a la muerte del rey Firuz (484) gran parte del país se hizo tributaria de los hunos (v.). Ya en el s. vi se reanudó el enfrentamiento con Bizancio (v.), polarizándose sobre todo durante los reinados de Cosroes I y Justiniano. La decisiva campaña de Belisario en I. obligó a Cosroes I a firmar una paz de 50 años. Pero bajo Cosroes II (590-628) se reanudó más intensamente la lucha contra el Imperio bizantino, llegando incluso esta vez a correr peligro la propia Constantinopla, después de la caída en manos persas de Siria, Palestina, Egipto y gran parte de Asia Menor. A pesar de estas victorias, la campaña emprendida por el emperador Heraclio asestó un golpe mortal al país, ya que culminó con la toma de su capital Ctesifonte. Poco después, los árabes aniquilarían al ejército del último sasánida, Yezdeguerd III, en Qadesiya (637) y luego en Nehavend (642).Con la conquista árabe, y tras el rápido hundimiento de todo el engranaje estatal sasánida, comenzaba una nueva época que culminaría con la islamización del país. Así pasó a formar parte del Imperio árabe, convirtiéndose en una simple provincia con los Omeyas (v.) si bien logró mantener muchos de sus particularismos al aceptar el chiísmo como única creencia. La estrella persa volverá a brillar cuando triunfe Abñ-1-`Abbás y funde la dinastía Abbasí (v.) ya que supuso la orientalización del califato (750) al situarse la nueva capital en Bagdad, a pocos kilómetros de la antigua Ctesifonte. Los Abbasíes, a pesar de su nominal gobierno de cinco siglos como califas, únicamente dominaron este país hasta la muerte del Hárñm-al-Rasid (809). El debilitamiento de la autoridad califal supuso el triunfo de las fuerzas centrífugas latentes en todo el I., surgiendo una serie de dinastías locales que gobernaron con plena independencia en I. oriental, mientras que los califas únicamente conservaron cierta influencia sobre la parte más occidental del país. Las más destacadas de estas dinastías fueron los Táhiries (820-874), Saffávies (863-902) y Sámáníes (864-1004). Mientras que en la zona occidental los Bñyíes, dinastía dependiente de los califas hasta el 946, acabó imponiéndose sobre los propios Abbasíes.La fragmentación del país facilitó el paulatino avance de los turcos (v.) que se islamizaron lentamente. Los turcos Selyucíes penetraron hasta Bagdad, donde acabaron con el protectorado de los Bñyíes sobre el califa, siendo acogidos como verdaderos libertadores (1055). El declinar turco coincidió con la aparición a principios del s. XIII de los mongoles de Gengis Khan (v.), que ocuparon todo el país, así como Bagdad. Su imperio pasó a Hñlágñ, que logró fundar una dinastía, aunque pronto se vio debilitada por los nuevos movimientos centrífugos de dinastías locales como los Muzaffaríes en el norte. En esta situación apareció Tamerlán (v.) al frente de sus hordas turco-mongolas, formando un nuevo imperio centralizado en Samarcanda, pero que comprendía la mayor parte del país. El dominio de Tamerlán, si bien no tuvo mucha importancia política, dejó notables influencias y características en el arte y literatura persas. La Edad Media finalizó con el entronizamiento de la dinastía Sefeví (v.), cuyos miembros tomaron el título de sha (1502), después de eliminar a una serie de hordas turcas instaladas en este territorio durante el s. xiv (v. vi).SALVADOR CLARAMUNT.
BIBL.: L. DUBEux, Historia de la Persia, Barcelona 1842; A. CHRISTENSEN, L’Empire des Sassanides, le peuple, l’état, la cour, Copenhague 1907; F. M. SYKEs, A History of Persia, Londres 1930; J. H. KRAMERS, Aperpu Historique et Ethnographique sur Perse, en Encyclopédie de 1’Islam, París 1936; A. T. WILSON, A Bibliography of Persia, Oxford 1938; R. GHIRSHMAN, L’Iran des origenes á 1’Islam, París 1952; C. HUART -L. DELAPORTE, L’Iran antique. Elam et Perse et la civilisation iranienne, París 1952.
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