Intoxicación MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto y definición. Este término, junto con el de toxicología (v.) (del gr. toxicon, veneno), quiere expresar la acción nociva sobre el organismo de diferentes sustancias extrañas’a él. La toxicología clínica debe referirse a las i. y a las causas o sustancias que las producen.Entre los tóxicos hay que englobar infinidad de productos que provienen no sólo del exterior, "tóxicos exógenos", sino también de sustancias normales o anormales que existen en los humores orgánicos, "tóxicos endógenas". Ya Paracelso afirmaba que "todo es veneno, sólo la dosis hace que un cuerpo no sea venenoso". Pueden considerarse como tales las sustancias fisiológicas y alimentos, los medicamentos y los cuerpos químicos, más o menos simples, extraños al organismo. P. ej., el agua en exceso produce i. hídrica; la elevación de urea, bilirrubina, anhídrido carbónico en diferentes situaciones determinan i.La acción tóxica debe desarrollarse por igual en todos los seres vivos, haciendo abstracción de determinadas resistencias, dosis, vías de entrada, facilidad de neutralización o de eliminación, etc. Por ello hay que excluir como i. a la reacción alérgica ante tantas sustancias o medicamentos, ya que sólo las sufren las personas sensibilizadas. Por consiguiente, la i. es la consecuencia patológica del efecto tóxico. Podríamos definirla finalmente con Starkenstein como "trastornos de la función producidos por materiales físico-químicos, que son extraños al organismo o a sus tejidos en cuanto a calidad, concentración o cantidad".Clasificación. Es ingente la cantidad de agentes tóxicos nocivos para los seres humanos. Sobre los conocidos clásicamente han surgido gran número de productos derivados del desarrollo industrial de nuestro tiempo. Exponemos a continuación una clasificación mixta, en la que se asocian conceptos físico-químicos del tóxico con la acción principal que producen en el organismo.1. 1. endógenas. Éstas pueden ser: por retención (uremia), por hiperproducción (coma hepático), o por disfunción (alteración de las vías metabólicas con lo que puede llegarse a la acidosis y al coma diabético).2. 1. exógenas (v. VENENOS).Con arreglo a las causas y motivos, las i. se clasifican de la siguiente manera: i. intencionales o criminales, i. voluntarias o suicidas, e i. accidentales; entre estas últimas se distinguen: a) accidentes tóxicos casuales, debidos a errores, ignorancia e imprudencia, que también suelen denominarse i. domésticas; b) i. profesionales, que son las más frecuentes; c) i. alimenticias; y d) i. medicamentosas, por errores de prescripción o de preparación farmacéutica, dosis excesivas o idiosincrasia del paciente.Vías de entrada. Son múltiples. La más habitual es la digestiva, sobre todo a través del intestino. Son menos frecuentes las vías mucosas y cutánea. La absorción de gases y vapores tóxicos se realiza a través del parénquima pulmonar. Queda por citar la vía parenteral, por inyecciones, o bien por heridas venenosas (flechas con tóxico, serpientes) e incluso por lociones y pomadas sobre heridas o ulceraciones.Mecanismos de defensa antitóxica. La integridad de la piel y mucosas es una primera barrera para aquellos tóxicos que no pueden atravesarla. La reacción orgánica con vómitos y diarrea significa la eliminación parcial de los venenos ingeridos. Pero la verdadera defensa antitóxica es de carácter metabólico y tiene lugar principalmente en el hígado, por medio de diferentes procesos químicos como son la neutralización, oxidación, reducción, hidrólisis y síntesis o conjugación. Otro mecanismo de defensa ’es la capacidad que tienen los leucocitos y otras células del sistema reticuloendotelial de fagocitar los tóxicos. Por último, los tóxicos pueden quedar bloqueados en ciertos tejidos, apartados de la circulación, p. ej.: la plata en la piel, el plomo en los huesos, el arsénico en cabellos y uñas.Diagnóstico y sintomatología. Como dice Segovia de Arana, "resulta difícil poder establecer una sistematización de signos y de diagnóstico, debido a las múltiples manifestaciones que pueden dar y a que muchas enfermedades tienen sintomatología análoga" (o. c. en bibl.).La forma de presentación puede ser aguda, subaguda y crónica. En primer lugar, se debe procurar establecer un diagnóstico de sospecha, bien por el interrogatorio de familiares o del propio enfermo si estuviera en condiciones. Hay que analizar las circunstancias que rodean al paciente, p. ej., olor a gas, presencia de brasero, medicinas, etc., y tener en cuenta las situaciones de trabajo y la relación con la alimentación. Hay que pensar en una posible i. siempre que nos encontremos con cuadros oscuros y que no pueden explicarse por enfermedades naturales en personas aparentemente sanas y sin antecedentes.Como ya hemos dicho, la sintomatología puede ser muy diversa. Nos parece muy útil la síntesis general de López Navarro, que reproducimos: " 1. La agresión tópica de agentes cáusticos y flogísticos se traduce en manchas de necrosis en la boca y en fragmentos de mucosa desprendida entre los restos vomitados, etc. 2. Cuando el tóxico ingerido es una sustancia irritante para el tracto gastrointestinal, la manifestación crónica vendrá configurada por una gastroenteritis aguda, generalmente seguida de deshidratación y de colapso. Posteriormente y como característica de la absorción del tóxico, pueden aparecer lesiones hepáticas (con ictericia) y en los órganos excretores (nefritis). 3. La inhalación de sustancias tóxicas da origen a una clínica respiratoria cuya sintomatología cardinal es la tos irritativa y el edema pulmonar. 4. Los tóxicos una vez absorbidos pueden desarrollar acciones específicas en relación con su afinidad orgánica; los narcóticos y los alcaloides, p. ej., pueden dar lugar a una depresión o una excitabilidad del sistema nervioso central, determinando síndromes diversos (en parte característicos) o formas clínicas alarmantes (coma). 5. Sobre el aparato circulatorio, el efecto de un tóxico suele manifestarse por el colapso, originado por trastornos en la distribución sanguínea. Este trastorno puede ser primitivo, por la parálisis de la regulación central (tóxicos nerviosos) o producirse por el remanso sanguíneo en el territorio esplácnico. 6. Los venenos hemotóxicos constituyen un grupo especial que desarrollan sus acciones en diversos puntos del organismo".Tratamiento general. Con referencia principal a las formas agudas, la primera medida es la detención inmediata del aporte de tóxico. A continuación procurar la evacuación del tóxico introducido en el organismo; si se trata de productos ingeridos se provocará el vómito, siempre que no haya pérdida de conciencia, exista agitación o colapso o tenga una grave situación pulmonar. La utilización de medicamentos eméticos corresponde al médico, y tienen que ser manos técnicas las que realicen un continuado y correcto lavado de estómago.Si el tóxico es gaseoso o volátil hay que realizar una respiración artificial o inducir al paciente para que haga respiraciones profundas. Cuando se trata de óxido de carbono es imprescindible, y puede ser vital, la respiración artificial con oxígeno.Para los tóxicos ingeridos o que se eliminan por el intestino es útil el uso de purgantes salinos, como el sulfato sódico, que aumentan la rapidez del tránsito intestinal y dificultan su absorción; los enemas salinos tienen aplicación parecida.El tratamiento neutralizante tiene por objeto anular el efecto del tóxico, así los ácidos contrarrestan a las bases y viceversa; como antialcalinos se utilizan el ácido acético, vinagre, zumos de limón o naranja, etc.; como antiácidos, la leche de magnesia, hidróxido de aluminio, magnesia calcinada y clara de huevo. La acción oxidativa es útil en la i. por el fósforo, utilizando soluciones de permanganato potásico al 1 por 5.000. Los reductores precipitan las sales de mercurio y bismuto; también los cloruros precipitan las sales de plata, y los sulfatos de sodio y magnesio, las sales de plomo. El tanino y la solución de tintura de yodo precipitan los alcaloides. Los metales son precipitados con leche o agua albuminosa. La absorción por medio del carbón vegetal y animal o bien el denominado "antídoto universal" (carbón activo dos partes, magnesia calcinada una parte, tanino una parte) puede ser útil y emplearse en todas las i. aun desconociendo el agente.Otras medidas incluyen el quitar los ropas impregnadas, lavados con agua o soluciones neutralizantes débiles, envolver con mantas, aflojar las ropas y, sobre todo, el traslado rápido a un centro hospitalario cuando el caso lo requiere.M. BONDIA GARCÍA-PUENTE.
BIBL.: L. LÓPEZ GÓMEZ Y J. A. GISBERT CALABUIG, Tratado de Medicina Legal, III, Valencia 1967; P. FARRERAS VALENTI, Medicina Interna, II, Barcelona 1967; 1. M. SEGOVIA DE ARANA, Patología general, Barcelona 1970.
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