Indonesia. Prehistoria, Arqueología y Etnologia. HIST.
Categoria:
Historia
Durante el Pleistoceno, las actuales islas que forman 1. estaban unidas al continente asiático por istmos que cruzaron las tribus que las poblaron. Estas poblaciones conocieron un tipo de cultura paleolítica, cuya fase más antigua se denomina Hoabinhiense, y se caracteriza por la utilización de guijarros tallados sobre una de sus caras. Tras esta primera fase, surge una cultura de instrumental lítico fabricado a base de lascas y hojas. Finalmente, una tercera fase se distingue por la utilización del hueso en la fabricación de objetos, y ha sido estudiada principalmente en lava. A la época más antigua pertenece el llamado Hombre de lava, aunque no se ha encontrado ningún material asociado a sus restos. A estas fases puramente paleolíticas siguen otras de economía ya plenamente neolítica, con cerámica y agricultura. Estas culturas neolíticas se reconocen por el útil que las acompaña. Por un lado, aparece la llamada hacha redonda y, por otro, la azuela cuadrangular. Junto a ésta, hay anillos de piedra y discos perforados, que no se hallan nunca junto al hacha redonda. No se ha determinado aún la cronología de estas culturas neolíticas, que a menudo coexisten con culturas plenamente históricas, incluso en la Era cristiana.Tras las fases neolíticas, se introducen los metales, aunque esto no quiere decir que se produjera un cambio total y que se extinguiera la cultura anterior. Los metales aparecen seguramente hacia el 300 a. C., siendo el bronce el primero en llegar, y al que sigue el hierro poco después. Junto a los nuevos utensilios metálicos, continúa el uso de los de piedra; la economía, en general, sigue siendo la misma que antes. Al tiempo que se utilizan los metales, se inicia el megalitismo (v. MEOALfTlcos, MONUMENTOS), que se puede dividir en dos fases: antigua y nueva. La primera se caracteriza por el uso de dólmenes funerarios de tipo sencillo, y también está atestiguado el uso de menhires y cromlechs. El megalitismo nuevo no se aparta en líneas generales del anterior, pues continúa con los dólmenes, aunque la aparición de cistas y sarcófagos de piedra hace ofrecer algunas características originales. A este momento pertenecen las ruinas de Pakauman, en la isla de lava, con cistas y esculturas funerarias. En las tumbas, se han hallado fragmentos de cerámica china que prueban que se seguía enterrando hasta el s. ix de nuestra Era, en dicho lugar. Los megalitos de Pakauman pertenecen al grupo que desde lava oriental se extendía hacia las islas de la Sonda y que guarda poca relación con los grupos del centro y oeste de la isla. Otra zona importante es la de Pasemah, al Sur de Sumatra. Su característica más relevante es la rica escultura relacionada con obras chinas de la dinastía Han (v.). En las Célebes, se conocen cámaras funerarias cubiertas por losas circulares decoradas en algunos casos con figuras de animales, como ranas, p. ej.Mención especial merece la cultura de los campos c e urnas (v.) indonesia que puede en ocasiones asociarse al megalitismo, pero que en general forma parte de tina facies cultural distinta. Las urnas son de tosca factura y acostumbran contener huesos sem¡carbonizados que atestiguan un rito incinerador. Un campo de urnas bien conocido es el de Melolo, en la isla de Sumba, donde se han hallado urnas conteniendo una o dos calaveras, lo que parece indicar un rito de enterramientos de segundo grado. Las ofrendas consisten en cuentas de collar hechas con concha y piedra, pulseras de concha, anillos y vasijas bruñidas de color rojo. Se ha llegado a la conclusión de que el uso de urnas funerarias sería originario del Sur de China, de donde habría pasado a Indochina, y de aquí, por vía marítima, al archipiélago indonesio. Su uso llegó hasta la Era cristiana, ya que está atestiguado en el reino de Chenla (Camboya) en pleno s. vii de nuestra Era.La Edad del Bronce se inicia hacia el 300 a. C. y perdura hasta el s. 11. Es bien conocido gracias a los estudios llevados a cabo en Vietnam del Norte, donde la cultura Dang-Son da nombre a todo el periodo en el Sudeste asiático. El utillaje consiste en dagas, hachas, puntas de lanza, etc. Las hachas acostumbran ser de talón. Con el nombre de pen, existe otro tipo con los bordes decorados que alcanza su máximo desarrollo en I. El hallazgo más lejano de esta cultura corresponde a la isla de Flores, donde se ha encontrado una daga. Sin embargo, el objeto más típico de esta cultura del Bronce son los tambores, cuyo tamaño oscila desde pocos centímetros a 1 m. de diámetro. Estos tambores se han fabricado hasta nuestros días y se caracterizan por su bella decoración, a menudo historiada.La importancia de I. en la historia de la cultura y del comercio se debe en gran parte a la vocación marinera de este pueblo, que llegó a poblar y colonizar la isla de Madagascar. Su riqueza, alcanzada gracias al comercio, permitió levantar monumentos como el de Borobudui en lava central, en el que hay más de 500 esculturas de Buda, y 6.000 mz de frisos con motivos de sus obras. Se sabe que el comercio fue el motor principal de este auge cultural y artístico, ya que mucho antes de la Era cristiana las islas de I. exportaban a las costas africanas, Arabia, India y Sur de China, toda clase de productos manufacturados de lujo que llegaban hasta Europa occidental mediante un organizado sistema de caravanas. La influencia de la India en los tiempos históricos fue capital para algunas partes de I. Entre ellas destaca la isla de Bali, que quedó al margen de la islamización, conservándose allí hasta nuestros días elementos culturales y religiosos procedentes de la India, aunque muy adulterados, debido a la lejanía y al sustrato indígena.E. RIPOLL PERELLÓ E. SANMARTÍ GREGO.
BIBL.: H. R, VAN HEEKEREN, The Stone Age ol Indonesia, La Haya 1957; V. VAN STEIN CALLENFELS, Miscellaneous Notes on the Prehistory ol South East Asia: The paleolitic Irom lava, Singapur 1938.
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