Hunter, John
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Biografía GER
Médico escocés, n. en Long Calderwood el 13 feb. 1728; se trasladó a Londres desde su tierra natal en 1748 para cursar en la capital inglesa estudios médicos; en el saber anatómico lo inició su hermano William (1718-83); sus maestros en el arte quirúrgico fueron Cheselden y Pott. Como cirujano militar H. figuró en la expedición naval de Belle-Isle residiendo en Portugal durante cuatro años. Firmada la paz (1763), regresa a Londres donde, tras una fugaz colaboración con el dentista Spencer, comienza su actividad docente dando cursos de anatomía; es entonces cuando se entrega, por entero, a la investigación. En 1778 es nombrado cirujano del St. George’s Hospital. Su crédito como profesional, muy elevado, le permitió alcanzar una situación económica que a su vez facilitó la prosecución de sus investigaciones. Entre sus muchos discípulos figuraron Jenner, Abernethy, Astley Cooper, Physick y Antonio Gimbernat. La muerte le sobrevino de una angina de pecho el 16 oct. 1793; sus restos reposan en la Abadía de Westminster.Testimonio de su labor científica son sus escritos, todos ellos fundamentales; de mención obligada son su estudio sobre desarrollo de los dientes, The Natural History of the Human Teeth de 1771; el volumen de trabajos primeramente publicados en revistas y luego reunidos con el título Observations on Certain Parts of the Animal Economy de 1786 y, sobre todo, la obra A Treatise on the Blood, Inflamation and Gunshot Wounds de 1794, publicada un año después de su muerte y en la que se resume su dilatada experiencia quirúrgica. La destrucción de buen número de textos originales de H., llevada a cabo por su cuñado Sir Everard Home, ha dado lugar a diversas explicaciones; los trabajos de los que existían copias fueron publicados por Richard Owen con el título Essays and Observations on Natural History, Anatomy, Physology, Psychology and Geology (1841). De su quehacer científico se conserva, con las obras citadas, una admirable colección de preparaciones anatómicas y animales disecados, en total más de trece mil piezas, adquirida tras su muerte por el Gobierno británico quien la cedió al College of Surgeons.H. fue ante todo un apasionado investigador; realizó hallazgos de excepcional significación biológica, entre los que figuran, p. ej., la morfología del nervio olfatorio, la descripción anatómica del útero en estado de gravidez, la fisiología circulatoria de la placenta, el cese de la digestión en los animales durante el sueño invernal y la patología del shock (v.). En el terreno quirúrgico, que cultivó profesionalmente, hizo igualmente importantes contribuciones, destacando sus estudios sobre la flebitis (v.) y la pioemia, la reparación de los tendones desgarrados, las investigaciones sobre el mecanismo de la inflamación y la función curativa del proceso inflamatorio. No se puede dudar el innegable auge logrado por la cirugía durante la segunda mitad del s. XVIII, el cual se debió, en buena medida, a la labor de H.Entre sus aportaciones a la ciencia quirúrgica, hay que mencionar el desarrollo que consiguió en sus manos la cirugía conservadora y el mejor cuidado de los accidentes posoperatorios; mejoró la práctica de la hemostasia (v. HEMORRAGIAS) tras demostrar la génesis del trombo, haciendo posible reducir el uso de recursos coercitivos enérgicos como el torniquete y la ligadura. De mención obligada son, asimismo, sus técnicas para el tratamiento quirúrgico de la hernia (v.) y los aneurismas (v.) y para la ejecución de amputaciones. El más importante capítulo de la labor como cirujano desarrollada por H. es el de la transformación que provocó en este concreto sector del quehacer médico, confiriéndole base científica; dicho en otros términos, dando origen a la patología quirúrgica; la investigación biológica y la patología experimental, con H., hizo que la cirugía dejara de ser puro oficio o quehacer manual para convertirse en una rama brillante de la Medicina.La obra de H. fue consolidada y proseguida por un grupo muy importante de discípulos, citados con anterioridad; de ellos, John Abernethy (1764-1831) fue sucesor de Pott en el Hospital de San Bartolomé; Philip Syng Physick (1768-1837) llevó a Norteamérica las enseñanzas de H.; en pleno s. xlx, Asley Cooper, posiblemente su más brillante seguidor, mantiene vigente la obra de su maestro.L. SÁNCHEZ GRANJEL.
BIBL.: J. M. OPPENHEIMER, New Aspects o/ John and William Hunter, Londres 1946; J. F. PALMER, The Works of John Hunter (4 vol.), Londres 1837; S. PAGET, John Hunter, Man o/ Science and Surgeon, Londres 1897; S. Ro0DHOUSE GLOYNE, John Hunter, Edimburgo 1950.
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