Hungria (magyarország) Historia Antigua y Medieval. HIST.
Categoria:
Historia
Camino obligado para las oleadas asiáticas migratorias hacia Europa, H. ha visto pasar por sus llanuras a muchos pueblos, de los que merecen destacarse por su repercusión en Occidente los celtas (v.), llamados por Polibio gálatas, qué hacia el s. in a. C., divididos en diversas tribus (tauriscos, carnos, latobices), introdujeron en el país la cultura de La Téne (v.), y los dacios, dirigidos por Burebista, que desplazaron la cultura celta hacia el ,. 60 a. C. También los bármatas (v.) se cuentan entre los primeros pueblos que ocuparon el territorio actual H.La romanización y las invasiones. Roma, para salvaguardar la integridad de su Imperio, anexionó poco a poco los territorios de la actual H. situados al S del Danubio, en el 35 a. C., el entonces triunviro Octavio, ocupó Siscia y el resto del país hasta el Drave y, unos años después, tras un levantamiento de los habitantes de Panonia (v.), secundando a Marbod (rey de los marcomanos), llevó sus fronteras al Danubio; por último, el emperador Tiberio sometió totalmente al país en el 9 d. C. Lentamente, fueron latinizándose los panonios que, ya a la llegada de las legiones romanas, poseían una cultura peculiar y defendían sus ciudades con sólidas fortificaciones. En el 107 d. C., Roma sometió la Dacia (v.) y, con ello, la mayor parte de H. se convirtió en un país de fronteras defendidas y seguras. Al dividirse funcionalmente el gobierno del Imperio romano (v. DIOCLECIANO), a finales del s. III d. C. este territorio quedó incluido en la zona oriental del Imperio, constituyendo la prefectura de Iliria (v.). Realmente, Dacia e Iliria corresponden a los actuales países de Rumania y Yugoslavia respectivamente. Durante el s. Iv, debilitado el poderío de Roma, el Danubio vuelve a ser camino de penetración fácil hacia el Occidente europeo, vándalos, alanos y hunos (entre los a. 380 y 453) y, sucesivamente, gépidos, ávaros y eslavos (568-795) atravesaron esta puerta de Europa (v. BÁRBAROS, PUEBLOS I). Los ostrogodos (v.), establecidos como federados en la llanura de Panonia, entraron en la península italiana en el 405. Los precedieron los visigodos (v.) en el 401.La dinastía húngara de Arpad. Los húngaros, pueblo originario de los Urales, empujados por los pechenegos y divididos en diversas tribus, la principal de las cuales, la magiar, estaba dirigida por Almus, se asentaron en las fértiles llanuras danubianas en el s. ix, tras ser detenidos en su marcha hacia Occidente por Enrique 1 en Riade (933) y por Otón 1 en Lechfeld (955). Los magiares obligaron a los pueblos allí establecidos a refugiarse en las montañas, ocupando la llanura situada entre los ríos Tisza y Danubio, y sometieron al resto de las tribus húngaras a la soberanía de su caudillo Arpad, hijo de Almus. La dinastía inaugurada por Arpad (v.) se mantuvo en el poder desde el 894 hasta 1301. A Arpad le sucedió ZsOlt, y a éste Taksony.Geza (972-997), sucesor de Taksony, recibió el bautismo. Su hijo Esteban 1 (v.; 997-1038) logró la conversión oficial de su pueblo al cristianismo (v. v) y extendió sus fronteras, anexionándose Transilvania (v.) después de haber vencido a Gyula y Ajtum. H. nace, pues, como reino independiente con Esteban, dotado de unas leyes específicas. El país se dividió en provincias administrativamente autónomas, mientras que una Dieta o Asamblea Nacional se encargaba de los aspectos legislativos. El clero y la nobleza quedaron exentos de impuestos. Pero la organización del nuevo reino no impedía frecuentes rivalidades por el poder. Ello determinó que la labor de los primeros monarcas húngaros se cifrara en afianzarse en el trono y extender sus fronteras. Un claro ejemplo de la inestabilidad interna lo constituye Pedro 1 (1038-46), expulsado del país por Aba Samuel (cabecilla de un levantamiento popular que se oponía a la política real de represión contra quienes no abrazaran el cristianismo) y repuesto en el trono con ayuda del emperador Enrique III, aunque su muerte inmediata no le permitió desempeñar por mucho tiempo el poder.Sus sucesores, Andrés I (1046-60), Bela I (1060-63), Salomón (1063-74) y Geza I (1074-77) se desenvolvieron igualmente en medio de intrigas, usurpaciones y levantamientos, sin que esto impidiese que H. continuara su fortalecimiento y expansión, acelerada por Ladislao I el Santo (1077-95), que llevó a cabo la conquista de Croacia (v.) y Transilvania, y por Koloman (1095-1116), que se anexionó Dalmacia (v.). La rápida ampliación de las fronteras húngaras implicaba los problemas propios de su país despoblado. Bela III (1172-96) permitió el establecimiento de colonos sajones y valacos en Transilvania.La nobleza magiar, que desde el nacimiento del reino húngaro gozaba de privilegios importantes, continuó planteando reivindicaciones a la corona. Andrés 11 (1205-35) les otorgó la Bula de Oro o Carta Magna húngara, por la cual el rey se obligaba a reunir la Dieta al menos una vez cada año, conceder privilegios a la nobleza de segunda ’fila, reconocer el derecho de los señores a sublevarse contra el propio rey y renunciar a los tributos que existieran sobre los señoríos. El feudalismo magiar se equiparaba así al sajón. En 1241-42, reinando Bela IV, tuvo lugar una invasión mongola que devastó el país. Los mongoles (v.) vencieron a los ejércitos magiares y, aunque los invasores se retiraron, la sangría producida en su población determinó una segunda oleada de colonos, en esta ocasión alemanes. En ciertos sectores de H., perdura todavía la sangre germana introducida en el país por tales colonos en esta y en sucesivas ocasiones. En el reinado de Bela IV, se produjo también la inmigración de turcos cumanos. Otra consecuencia de la razzia mongola fue la fortificación de las fronteras húngaras mediante banatos o marcas defensivas, para evitar nuevas invasiones, llevada a cabo por el propio Bela IV. Los últimos monarcas de la dinastía Arpad, sin demasiada autoridad y vigor, como Esteban V (1270-72), Ladislao IV (127290) y Andrés III (1290-1301), lucharon contra la nobleza, inquieta y ambiciosa, e intentaron rechazar los ataques austriacos, checos y venecianos.De la dinastía de Anjou a la batalla de Mohács. Con Andrés III se extinguió la estirpe de Arpad. Tras las disputas de varias potencias extranjeras, la corona fue entregada por la nobleza magiar a Carlos Roberto de Anjou (1308-42), descendiente por línea materna de Esteban V, cuya candidatura fue apoyada por el Papado, la nobleza croata y los señores de H. meridional. La política de Carlos Roberto fue ambiciosa, lanzando a H. a una complicada acción internacional. Sometió a los señores rebeldes, y favoreció la inmigración de alemanes, checos, polacos, búlgaros y rumanos para explotar más intensamente la riqueza minera del país. Firmó tratados amistosos con sus tíos Casimiro 111 de Polonia y Roberto de Nápoles. Aunque perdió Zara, ocupada por Venecia, y los territorios rumanos (v. RUMANIA in), preparó para su hijo la sucesión de la corona polaca.Luis I el Grande (1342-82), tomando como modelo el autoritarismo monárquico occidental, luchó contra la nobleza latifundista y se esforzó en crear un aparato administrativo centralizador: implantación de impuestos regulares, reorganización del ejército, traslado de la capital a Buda y creación de la Univ. de Pest. Un indudable resurgimiento cultural y una mayor apertura a Occidente fueron los resultados de su esfuerzo. Su política exterior se orientó hacia el Adriático, interviniendo en Dalmacia y recuperando la ciudad de Zara. A la muerte de su tío abuelo Casimiro III de Polonia, fue reconocido como su heredero (1370), logrando extender su soberanía desde el río Leitha al mar Negro. Pero su obra no le sobrevivió (V. POLONIA III).Al morir, dividió sus Estados, separando de nuevo las coronas polaca y magiar; H. correspondió a María, que contrajo matrimonio con Segismundo de Luxemburgo (v.). Coronado rey de H., Segismundo (1387-1437) tuvo que luchar contra la herejía bogomilista (V. BOGOMILAS), extendida por Dalmacia y Bosnia (v.); ambas regiones se separaron por esta causa de la corona húngara. Al mismo tiempo; la expansión turca amenazaba ya sus fronteras hasta el punto de infringir a Segismundo un grave revés, en 1396, que le obligó a pedir ayuda a los señores, debiendo concederles a cambio privilegios conducentes a una menor centralización del gobierno, lo que debilitó aún más la política autoritaria de sus predecesores. Desde 1405, se vio obligado a dar entrada en el Parlamento a los representantes de las ciudades. En general, los problemas con la nobleza determinaron un enfrentamiento radical, hasta el punto de quedar el rey prisionero de la nobleza levantisca (1401). Aprovechando estos tumultos interiores, Venecia (v.) se anexionó Dalmacia, agitada aún más por la herejía bogomilista (1409). En realidad, fue Ladislao de Nápoles, pretendiente a la corona húngara y coronado rey de los húngaros en Zara (1403), quien cedió Zara y Dalmacia a Venecia en 1409.En 1427, Segismundo sufría una nueva derrota ante los ejércitos turcos de Valaquia y, poco después, perdía nuevamente la ciudad de Zara. Cuando en 1433 fue coronado Emperador, abandonó definitivamente H. que pasó a ser, desde entonces y durante todo el reinado de su sucesor y yerno Alberto 1 de H. (1437-39), un satélite del Imperio.Tras la prematura muerte de Alberto (emperador Alberto II), que vio agitado su reinado con los levantamientos campesinos (1437-39), el poder quedó en manos de Ladislao III de Polonia (1440-44) y, a continuación, en las del voivoda de Transilvania Juan Hunyades (v.), regente en la minoría del hijo de Alberto, Ladislao VI el Póstumo. Hunyades actuó con éxito en su enfrentamiento a los turcos, obteniendo las victorias de Semendria (1441) y Sibiu (1442, en Transilvania) y defendiendo valerosamente la ciudad de Belgrado (1456); pero derrotado en Varna y Kosovo, firmó con el sultán una tregua de 10 años.A su muerte (1456), la corona húngara pasó a su hijo Matías I Corvino (v.), al que el pueblo eligió rey en agradecimiento a la obra de su padre. Monarca absoluto, humanista y mecenas, fue Matías el fundador de la Legión Negra, de los húsares y de la Univ. de Buda. Se enfrentó a los turcos, rumanos y servios, así como a Jorge Pediebrad de Bohemia, al que logró arrebatar Moravia, Silesia y Lusacia (v. BOHEMIA ii). Por la paz de Olmütz (actual Olomono), Ladislao II de Bohemia cedió estos territorios a Matías (1479).Ladislao II de Bohemia, elegido rey por los Estados Generales (Ladislao VII de H.), a la muerte de Matías (1490), firmó con el emperador Maximiliano de Austria una serie de tratados no aceptados por los Estados (v. JAGELLóN, DINASTÍA). En su reinado tuvo lugar una sangrienta revolución campesina, dirigida por Dosza (1514), momento qúe fue aprovechado por la nobleza descontenta, acaudillada por Vervoczy, para imponer al monarca nuevas concesiones. Durante el reinado de Luis II (1516-26), el ejército otomano, dirigido por Solimán I I (v.), invadió una vez más H. derrotando a sus ejércitos en Mohács (1526).M. A. LÓPEZ OLLERO.
BIBL.: D. KOSARY, Historia de Hungría, Madrid 1954; D. SiNOR, History ol Hungary, Londres 1959; E. MIHALYFI, Hongrie Corvina, Budapest 1962; F. O. BRACHFELD, Historia de Hungría, Barcelona 1957; M. DE FERDINÁNDY, Historia de Hungría, Madrid 1967.
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