Holbein, Hans
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Biografía GER
Pintor alemán del s. xvt, famoso especialmente como retratista, con el que se cierra la época dorada de la pintura germana. N. en Augsburgo en 1497/98, hijo segundo del también pintor de igual nombre. Con su hermano mayor Ambrosio recibe la primera formación en el taller que tenía su padre, artista de formas sólidas y gran penetración individual. También tuvo oportunidad de contemplar en su ciudad natal la obra de Hans Burgkmair, que había viajado a Italia.El periodo de Basilea (1515-26). La falta de trabajo, sin duda, hizo que H. se trasladara a Basilea donde firma y data su primera obra conocida, la Mesa del gonfaloniero Baer (1515; Zurich), en muy mal estado de conservación, con escenas de caza y pesca, torneos, animales y objetos varios de uso común. También en 1515 ilustra un ejemplar del "Elogio de la locura" de Erasmo (v.), y en 1516 realiza xilografías para el impresor Johannes Froben. De los mismos años es el ciclo de la Pasión, cinco telas de estilo muy descuidado, donde apenas se salvan la Cena y la Flagelación, realizadas en colaboración -puede ser que en el taller de Hans Herbster donde se supone trabajó al llegar a Basilea- para decorar alguna iglesia en Semana Santa. El primer encargo de importancia es el díptico de los Meyer (1516; Basilea), retratos del burgomaestre de la ciudad y de su esposa, enmarcados por una decoración italianizante. El fragmentado Adán y Eva (1517; Basilea) muestra influencias de Durero (v.) y Baldung Grien (v.).En 1517 se trasladó a Lucerna donde realizó la decoración de la fachada de la Hertensteinhaus (casa de Jakob von Hertenstein, podestá de la ciudad), de la que se conserva tan sólo un pequeño fragmento, dos dibujos preparatorios y copias hechas al demoler la casa en 1825; de arriba abajo aparecían episodios célebres sobre la virtud en la Antigüedad, triunfo romano (inspirado en Mantegna; v.), pares de escudos referentes a los matrimonios del podestá, perspectiva ilusionista de una sala con su mujer y tres hijos en disputa de la herencia, putti jugando a la guerra y figuras femeninas. Por lo que se puede juzgar, esta obra representa la asimilación de estilos y formas italianas, que volverán a aparecer en obras posteriores. Como no parece suficiente explicación la de que conociera grabados y dibujos, gran parte de la crítica moderna, apoyada en la falta de datos documentales de su estancia en Lucerna en 1518, considera muy probable un viaje a Italia en ese año visitando Como, Milán y quizá Verona; este viaje justificaría, entre otras, las influencias de Leonardo (v.) y su círculo, las bramantescas y las de Mantegna (v.). En Lucerna pintó también el retrato de Benedikt von Hertenstein (1517; Metropolitan), hijo del podestá, donde el friso de figuras que aparece en el fondo está claramente relacionado con Mantegna (por éste y otros datos, hay críticos que adelantan la fecha del viaje a Italia), y el desaparecido políptico para la Franziskanerkirche de 1519, con escenas de la vida de Cristo.Regresó a Basilea en 1519, ingresando en la corporación de pintores. En ese año realiza el extraordinario retrato de Bonifacius Amerbach (Basilea), que inicia su serie de figuras humanistas; amigo íntimo y heredero de Erasmo, el joven jurista salvó de la quema de los iconoclastas numerosos cuadros de H., iniciando la magnífica colección que amplió su hijo (el llamado "Inventario Amerbach" de 1586 es documento precioso para el conocimiento de la obra autógrafa del pintor). En 1520 obtuvo la ciudadanía de Basilea y poco después debió de casar con Elsbeth Binsenstock, viuda del curtidor Schmidt. También en ese año se le encargó la decoración de la Haus zum Tanz (Casa de Baile), no conservada, que presentaba amplias arquitecturas simuladas y en la parte baja un friso con una desenfrenada danza de campesinos. Sigue el altar Oberried (1521-22; catedral de Friburgo) formado por una Adoración de los pastores inspirada en Baldung Grien, con una extraña y romántica iluminación nocturna, y una Adoración de los Magos con influencias de Durero. Para algunos estudiosos el Cristo en el sepulcro (1521-22; Basilea) constituiría el banco del retablo; es ésta la mejor obra religiosa de H., sobrecogedora por su dramatismo y la intensa humanidad del cuerpo muerto.Entre junio de 1521 y noviembre de 1522 trabaja en un nuevo encargo público: la decoración de la Grossratssaal (Sala del Gran Consejo) del Ayuntamiento, en la que intervino de nuevo en 1530. Se conservan únicamente algunos fragmentos (en el museo de Basilea) y tres dibujos además de ocho copias de taller contemporáneas. En tres paredes de la sala se representaban episodios del Antiguo Testamento y de la Antigüedad clásica ejemplo de principios morales, con influencia de los frescos italianos de la catedral de Cremona. El retablo Gerster (1522; Solothurn, Suiza), encargado por el secretario comunal de tal nombre, es una de sus mejores obras religiosas, plena de equilibrio y monumentalidad en la Virgen con el Niño, S. Nicolás y S. Urso, y que tiene además la importa_ncia’de ser quizá la única obra alemana que responde al esquema de las "sacre conversazioni" italianas.En 1523 comienzan sus relaciones con Erasmo (v.) que accedió a posar para H. en ese mismo año. Se conservan dos retratos que el humanista envió a sus amigos ingleses Warham, arzobispo de Canterbury, y S. Tomás Moro. Uno (col. conde de Radnor, Longford Castle) presenta la figura en posición de tres cuartos y el otro (Louvre), de mayor calidad aún, de completo perfil y escribiendo; en ambos H. ha conseguido captar de manera prodigiosa la compleja psicología del retratado, consagrándose como el pintor por excelencia de Erasmo igual que Cranach (v.) lo fue de Lutero. Precisamente por una carta del pensador sabemos que H. viajó a Francia en 1524, dibujando en Bourges el monumento funerario del duque lean de Berry y de su mujer, colocado en la catedral. Posiblemente el mismo año realizó los cuatro paneles, con dos escenas cada uno, del altar de la Pasión (Basilea). Los colores resultan algo chillones por una mala restauración del s. xvttt y el estilo de cierta frialdad se acerca a la corrección manierista, apreciándose ecos de Mantegna y de la pintura lombarda e incluso curiosos paralelismos (Entierro de Cristo) con Rafael (v.).Venus y el Amor (1525-26) y Lais de Corinto (1526), ambos en Basilea, pudieron formar un díptico representando el amor puro y el amor venal; hay claros recuerdos leonardescos, pero sobre todo destaca la riqueza de colorido y la suntuosidad de las telas; la crítica ha propuesto la identificación del modelo con Dorothea Offenburg o con su madre Magdalena, ambas mujeres de vida escandalosa. El periodo de Basilea se cierra con una magnífica obra, la Virgen del burgomaestre Meyer (col. príncipe ven Hessen, Darmstadt), realizada en dos tiempos. En 1526 concibió H. el cuadro como una pintura religiosa: la Virgen de la Misericordia acogía bajo su manto al burgomaestre y sus dos hijos varones a un lado y a su segunda mujer con su hija al otro; pero al morir en seguida los niños, H. introdujo en 1530 a la primera mujer, retocó a la hija y transformó la obra en una tabla conmemorativa. La magistral caracterización de los retratados, la habilidad de expresiones y actitudes y la solemnidad y equilibrio de la composición hacen de esta obra una de las mejores de toda la pintura renacentista alemana.El viaje a Inglaterra y el regreso a Basilea (1526-32). La situación política y religiosa, en acelerado cambio, no facilitaba la vida a los artistas; inducido por Erasmo, H. se trasladó a Inglaterra en el otoño de 1526 y allí permaneció dos años. Inmediatamente entró en contacto con el círculo de S. Tomás Moro (v.) y se dedicó únicamente al género retratístico. La primera obra debió de ser La familia de S. Tomás Moro, pintada en 1526 ó 1527 para conmemorar su 50 cumpleaños; lo conocemos solamente por un extraordinario dibujo a pluma (Basilea), una copia de Locky (1530) y siete estudios preparatorios de las cabezas de algunos personajes (Windsor). Se trata del primer retrato colectivo ejecutado al Norte de los Alpes y anticipa de manera genial las composiciones holandesas del s. xvii. La obra está llena de vida y un mismo sentimiento de elevación espiritual une a todas las figuras; la simpatía, el respeto y la admiración del pintor hacia estos personajes ha quedado patente. Además se conservan retratos de S. Tomás Moro (col. Frick, Nueva York), William Warham (Lambeth Palace, Londres y Louvre), sir Henry Guilford (Windsor) y su mujer Mary Wotton (St. Louis) de 1527, y sir Henry Wyatt (Louvre), Thomas Godsalve y su hijo John (Dresde) y Nikolaus Kratzer (Louvre), astrónomo alemán, profesor de las hijas de Moro, que aparece rodeado de sus instrumentos de trabajo, en 1528. Todos ellos, retratos de tres cuartos, muestran con rara habilidad el espíritu refinado de estos doctos personajes captando junto a su individualidad la esfera social circundante.En agosto de 1528 se encontraba H. de nuevo en Basilea, donde adquiría una casa. Posiblemente en ese año pintó las portezuelas del órgano de la catedral de Basilea, aunque se ignoran las circunstancias del encargo. En la parte izquierda representó a Enrique II y Cunegunda con una vista de la catedral entre ellos, y en la derecha a la Virgen con el Niño y S. Pantaleón a los lados de un concierto angélico; la obra es de tonos madera a juego con la caja del instrumento, y las figuras presentan un fuerte escorzo por la gran altura a que debían colocarse; ahora se guardan en el museo. En 1528 está fechado también La familia del pintor con los dos hijos mayores (Basilea), con claras influencias de Leonardo y con un fondo monocromo que quizá no sea el original.El 9 feb. 1529 comenzó la cruzada de los iconoclastas, por la que perecieron numerosas obras artísticas; poco después comenzaba la emigración de los no reformados. Las condiciones eran cada vez más difíciles para los artistas, pero todavía H. trabajó en 1530 en la Grossratssaal, y en 1531 recibía pagos por el último encargo público que ejecutó en la ciudad y que no se conserva: la decoración de dos relojes de la Rheintor. De estos momentos es el retrato de Melanchton (ca. 1530; Hannover) en el fondo de un medallón, según costumbre de la época que H. siguió en varias ocasiones. También entre 1530 y 1532 se sitúan una serie de retratos de Erasmo -Parma; col. particular, Zurich; Metropolitan; col. Rothschild, París; Basilea- entre los que destaca el primero, variante del ejemplar Radnor, mientras que los demás parecen algo rutinarios; el último, en medallón, quizá hacia pendant con otro del impresor Johannes Froben (col. Merton, Maidenhead Thicket).El asentamiento definitivo en Londres (1532-43). En 1532 H. decidió abandonar Basilea y tras una estancia de un mes en Amberes, se encontraba en Londres ya en septiembre. Sus antiguos protectores habían caído en desgracia y su clientela cambiará forzosamente. En esta nueva etapa H. se dedicará casi exclusivamente al retrato; se conservan más de 50 de segura autografía. En seguida estableció relación con los mercaderes alemanes de la Stalholf (oficina de la Liga hanseática) y de ellos ejecutará numerosos retratos especialmente en los primeros años: en 1532 los de Georg Gisze (Berlín), Hans de Amberes (Windsor) y Hermann Wedigh (Metropolitan), y el año siguiente los de Hermann Hillebrandt Wedigh (Berlín), Dirk Tybis (Viena), Cyriakus Kale (Brunswick), y Derich Born (Windsor); luego serán más raros; Derich Berck (Metropolitan) en 1536 y el Hombre a la escribanía (Viena) de 1541. Además en fecha no segura, quizá 1532, realizó dos telas en grisalla para decorar la sala de banquetes de la Stalhof de Londres que representaban el Triunfo de la Riqueza y el Triunfo de la Pobreza y de las que sólo se conservan algunas copias y un dibujo original de la primera (Louvre). A este momento pertenece la única obra de tema religioso conocida en su periodo inglés: Noli me tangere (1532-33; Hampton Court).En 1533 proyectó un arco de triunfo para la entrada en Londres de Ana Bolena. El mismo año debieron de comenzar sus contactos con la Corte como demuestra el retrato de lean de Dinteville y Georges de Selve (Londres), embajadores franceses, de complejas alusiones simbólicas. Desde entonces serán muchos los personajes de la órbita cortesana que posarán ante él: sir Nicholas Carew (i)rumlanrig Castle) y Robert Cheseman (Mauritshuis) en 1533, el francés Charles de Solier, sire de Morette (153435; Dresde), Simon George of Cornwall (1535; Francfort) y en 1536 sir Richard Southwell (Uffizi), sir Thomas Le Strange of Hunstanton (col. particular, USA) John Godsalve (col. Johnson, Filadelfia) y su mujer Elizabeth Widmerpole (col. Reinhardt, Winterthur).Aunque es difícil determinar cuándo entró H. al servicio del rey (porque faltan las cuentas reales del periodo 1533-37), lo que sí se sabe es que en 1536 pintó por vez primera a Enrique VIII (col. Thyssen, Lugano) y a su tercera mujer Juana Seymour (Mauritshuis y Viena), y en 1537 decoró una pared de Whitehall con un fresco que presentaba a Enrique VIII y su padre Enrique VII con sus respectivas esposas. En 1538 el rey envió a H. al continente para que hiciera retratos (algunos se conservan) que le sirvieran en la elección de su nueva esposa; en marzo a Bruselas, Cristina de Dinamarca (Londres); en junio a Le Havre, Luisa de Guisa; y en agosto a Nancy, Ana de Lorena, y a Joinville, Renata de Guisa. H. viajó entonces hasta Basilea donde fue agasajado y el Consejo municipal le ofreció, sin éxito, el cargo de pintor. Vuelto a Londres, en julio parte para Diiren donde retrata a Ana de Cleves (Louvre; aunque este cuadro quizá está pintado después en Inglaterra), y luego, en Londres, a Enrique VIII (Galería Nazionale, Roma). Con motivo del Año Nuevo de 1540 regala al rey el retrato de su hijo Eduardo, príncipe de Gales (Washington), y en ese año continúa la serie de cortesanos: Thomas Howard, duque de Norfolk (Windsor), sir Bryan Tuke (Washington), Hombre con guante y carta (Basjlea), Margaret Wyatt, lady Lee (Metropolitan). El retrato de la quinta mujer del soberano, Catalina Howard (Toledo, Ohio), es de 1540-41.En 1541 la compañía de barberos y cirujanos le encomendó un mural para Barbers Hall conmemorando la Concesión por Enrique VIII de la patente de unificación a los representantes de barberos y cirujanos. La crítica moderna considera que la obra -muy dañada en el incendio londinense de 1666- está actualmente tan retocada, que sólo la idea compositiva puede adjudicarse a H. Como consecuencia de este encargo realizó también retratos de los médicos personales del rey: después de 1541, el de John Chambers (Viena) y en 1543 los de sir William Butts (Isabella Stewart Gardner Museum, Boston), su mujer lady Margaret Butts y su hijo sir William Butts (ambos en el Fine Arts Museum, Boston). También pintó en estos años finales a Henry Howard, conde de Surrey (1541-43; Sáo Paulo), sir George Carew (1542-43; col. conde de Bradford, Weston Park) y Antonio el Bueno de Lorena (1543; Berlín) según dibujos tomados en Nancy. Se supone que los últimos trabajos fueron los tondos de dos hijos del rey: Eduardo, príncipe de Gales (Metropolitan) y María (col. particular, Londres), esta última de dudosa identificación.Como señala Salvini, H. no intenta en sus retratos penetrar profundamente en el efigiado ni proyectar sobre él sus propios sentimientos, como hizo Durero (v.) sino sobre todo caracterizarlos de acuerdo con su clase y ambiente social. Los primeros retratos son de un estilo plenamente renacentista con figuras volumétricas dispuestas en espacios tridimensionales utilizando como fondo cortinas, elementos vegetales o ambientes interiores poblados de objetos. Pero ya en algunos retratos de mercaderes y posteriormente, la profundidad espacial tiende a desaparecer; en los fondos casi siempre lisos se colocan inscripciones con la fecha, la edad o el nombre del retratado; las figuras ocupan toda la superficie, que se va estrechando, y se representan con preferencia en posición frontal con las manos en reposo y los ropajes muy adornados, acentuando los efectos lineales sobre los plásticos y destacando una gran planitud. De esta forma H. aparece inserto en la corriente manierista como han puesto de relieve recientemente Pinder y Grohn.H. se autorretrató en 1542 en un dibujo conservado en los Uffizi, y de él parecen derivar una serie de retratos en miniatura de los que el de la col. Clowes Fund de Indianápolis es el que ofrece más garantías de autografía. Poco después, el 7 oct. 1543 dictaba su testamento cuando una violenta peste asolaba Londres. El 29 de noviembre era inhumado en el cementerio de S. Andrés. La prematura muerte ponía fin a un estilo que había llegado ya a su culminación.J. M. CRUZ V.ALDOVINOS.
BIBL.: H. A. SCHMID, Hans Holbein der Iüngere..., Basilea 1945-48; P. GANZ, Hans Holbein. Die Gemálde, Basilea 1950; W. PINDER, Holbein der Iiingere una das Ende der altdeutschen K2lnst, Colonia 1951; J. GANTNER, H. REINHARDT, G. SCHMIDT y E. TREu, Die Malertamilie Holbein in Basel, Basilea 1960 (catálogo de la Exposición); H. W. GROHN, L’opera completa di Holbein il Giovane, Milán 1971 (con amplia bibl. referente también a dibujos y grabados). En español: 0. BENESCH, La pintura alemana de Durero a Holbein, Ginebra 1966; H. W. GROHN, Holbein, Buenos Aires 1964.
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