Hojeda, Diego de
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Biografía GER
Poeta español. N. en Sevilla, hacia 1570, y marcha muy joven al Perú, donde profesa el 1 abr. 1591 en el convento de la Orden de S. Domingo en Lima. En 1606 se le nombra maestro de Teología y en 1608 lector de Sagrada Escritura. Por desavenencias con el superior de los dominicos en el Perú, es privado de sus cargos y trasladado al convento de Cuzco, y poco después al de Huánuco de los Caballeros, donde m. en 1615. Su gran misericordia con los indios, su rigurosa vida ascética, dieron lugar a que sus hermanos de Orden lo considerasen muerto en olor de santidad.Como escritor, sólo se conoce una obra suya: La Christiada, poema épico en 12 cantos, escrito en octavas reales, que se publicó en Sevilla en 1611, dedicado al marqués de Montes Claros, virrey del Perú. La primera estrofa de cada uno de sus cantos resume el tema que en ellos expone. El asunto de La Christiada es grandioso: los últimos días de la vida de Jesucristo, desde la última Cena, hasta su Santo Entierro, con pasajes de intensa emotividad, como la oración en Getsemaní, el suicidio de Judas, el encuentro con su Madre cuando se dirige al Calvario, sus últimas palabras. H., gran escriturista, se atiene estrictamente a los Evangelios, y sólo adorna su poema con episodios accesorios, que no adulteran el relato evangélico y le añaden, en cambio, intensa poesía y conmovedor dramatismo; citemos a este respecto la alegoría de los pecados humanos, la sombría visión del mundo infernal o la profecía de los mártires y santos que seguirán el sublime ejemplo del Salvador. Tampoco faltan en él las delicadas descripciones de figuras y ambiente. A pesar de la dificultad que entrañaba mantener la grandiosidad trágica del tema, los momentos desprovistos de acendrada inspiración son escasos. Se ha pensado que H. pudo tomar por modelo el poema latino Christias (1536), de Girolamo Vida (ca. 1485-1566), pero lo que éste aventaja en perfección humanística lo compensa H. al describir con honda emoción la divina tragedia.BIBL. : Ediciones: Barcelona 1876 (pról. de MILÁ Y FONTANALS) ; Barcelona 1896 (pról. de MIQUEL Y BADíA); Madrid, BAE XXXV; Washington, Catholic University of America, 1935 (la más correcta, con est. de SOR MARY H. P. CORCORAN).-Estudios: 1. M. QUINTANA, Poesía épica, I, Madrid 1833, 43-53; MENÉNDEZ PELAYo, Historia de la poesía hispanoamericana, II, Madrid 1948, 97 ss.; F. PIERCE, The poetic hell in Hojeda’s "La Christiada", en Estudios dedicados a Menéndez Pidal, IV, Madrid 1953, 469-508.**AUE. CORREA CALDERÓN.
**BIOHOJO, FAMILIA
Fue muy poderosa entre 1219 y 1333; descendía de la familia Taira (v.) y su historia está muy ligada al shogunado (v.).El shogunado. En la lucha de los clanes contra la tiranía de los Taira, el joven Minatomo Yoritomo dirigió la revuelta (1180-85) con su hermano Yoshitsune; las aventuras novelescas de los dos héroes gozan de un lugar de honor entre las leyendas, las novelas y el teatro del Japón. En 1185 y gracias a la táctica militar de Yoritomo, los Taira fueron vencidos en la batalla naval de Dan-noUra, y la época Heian desapareció con ellos. Fue entonces cuando Yoritomo estableció en el Japón un régimen militar, el shogunado; le ayudó su mujer, enérgica e inteligente, Masako, y la familia de ésta, los H. La historia de esta familia está ligada con el bakufu, shogunado o "gobierno de la tienda militar", es decir, gobierno militar. Yoritomo estableció la sede de su gobierno en Kamakura (v.), cerca del santuario de Hachiman, dios protector de la familia de los Minamoto; el emperador Go-Toba (1184-98) le nombró shógun, generalísimo.Yoritomo luchó contra la familia Fujiwara (v.) refugiada en el Norte del país, que fue pacificado por él; m. en 1199 de una caída de caballo, a la edad de 53 años. Dejaba dos hijos: Yoriie, de 17 años, y Sanetomo, de siete años, que carecían de capacidad para seguir al mando del shogunado. Se ocupó del gobierno de la familia H. su madre, Masako, y su abuelo, H. Tokimasa; la elección de un nuevo shógun era difícil. Masako ingresó en un monasterio budista a pesar de seguir dirigiendo el bakufu -se la llamaba ama shógun, la monja general- e hizo venir a Kamakura al nieto de una hermana de Yoritomo, el pequeño Fujiwara Yoritsume, para hacer de él el futuro shógun. La familia H. nunca tomó este título para sus miembros, sino el de regente del shogunado, shikken.La corte de Kyóto quiso rebelarse en 1221 contra el poder de los shógun, y el hermano de Masako, H. Yoshitoki, entonces regente del Imperio, fue declarado rebelde. Yoshitoki preparó un ejército de 200.000 hombres que confió a su hermano y a su hijo y que marchó contra la capital; el ejército imperial fue derrotado por el de los H. El shogunado, vencedor, exilió al emperador Go-Tda-In a la isla de Oki, donde m. en 1239, y a los príncipes y altos dignatarios a sitios alejados. Se confiscaron muchas tierras y se nombraron jefes devotos al shógun y al clan H.H. Yasutoki fue el tercer regente de Kamakura en 1224; en 1226, Fujiwara Yoritsune, que contaba entonces ocho años, fue nombrado shógun; durante 19 años, el regente aseguró al país un gobierno fuerte. Yasutoki m. en 1242, a los 60 años, y su nieto, Tsunetoki, de la familia H., supo mantener la popularidad del shogunado. En 1244, se destituyó al shógun Fujiwara Yoritsune, de 26 años, en favor de su hijo Yoritsugu. Yoritsune quiso aprovechar la muerte prematura de Tsunetoki en 1246 para derribar a los H., pero su plan fracasó. Su hijo Yoritsugu fue destituido y el clan Fujiwara, que había tomado parte en el complot, fue apartado para siempre del shogunado.El sucesor de Tsunetoki, su hermano H. Tokiyori, fue un excelente regente del shogunado durante 11 años (1246-56); la biografía de la familia H., el Hófókudaiki, le dedica grandes elogios. Se interesó mucho por la economía nacional y las importaciones de China. En 1256, se hizo monje, pero siguió preocupándose por la política hasta su muerte, acaecida en 1263. Viajó por todo el ppís, informándose de visu del estado del pueblo, oyendo sus quejas y tomando parte muy activa en el gobierno de sus sucesores en la regencia: Nagatoki y Masamura, ambos del clan de los H.Amenazas de invasión. El tercer sucesor de Tokiyori fue H. Tokimune, regente del shogunado de 1268 a 1284. Le cupo la gran tarea de resistir el primer proyecto de invasión que tuvo el Japón por parte de los mongoles (v.). Ya la amenaza de Gengis Khan (v.) se había hecho sentir a partir de 1206; las tropas mongolas invadieron Corea en 1226. Cuando en 1260 Kubilai, el conquistador mongol de China, estableció su dinastía bajo el nombre dinástico de Yuan (v.) hasta 1368, un coreano le sugirió la conquista del Japón, que tenía fama de encerrar muchos metales preciosos, como lo apuntaba ya Marco Polo en sus relatos. En 1266, Kubilai mandó dos embajadas; el bakufu presentó a la corte de Kyóto la carta del soberano mongol y la corte preparó una contestación amistosa, que el shógun no envió porque pensaba ya en la guerra con China. H. Tokimune tenía entonces 18 años; había consagrado su juventud al estudio del arte militar y estimaba que el país tenía que preparar sus armas para hacer frente a la amenaza china.Entre 1268 y 1273, cinco embajadas de los mongoles no alcanzaron el éxito en Kyóto; en 1269, dos japoneses de Tsushima fueron raptados y llevados a Khanbalic, la Cambaluc de Marco Polo, el actual Pekín, y devueltos al Japón con una misión diplomática cerca de la corte. Pero Kubilai ya preparaba su ataque y armaba 1.000 buques en las costas coreanas. En noviembre de 1274, la primera armada mongola atacó el Japón y tomó algunas islas; las fuerzas militares chinas eran más fuertes y tenían más movilidad que las del Japón, pero una tempestad acabó con la armada mongola y muchos soldados se ahogaron en el mar.Kubilai mandó otra misión al Japón; sus miembros fueron decapitados en Kamakura (1275); en 1279, fracasó una nueva misión mongola. Mientras tanto, se fortificaron las costas y las islas japonesas. En 1281, hubo otro ataque por parte de Kubilai; las tempestades acabaron también con los 4.000 buques de guerra mongoles. Kubilai pensó volver una tercera vez, pero los gastos de tal empresa eran tan elevados que el estado de las finanzas chinas no podía soportarlos. Timur, su sucesor, no intentó más incursiones en el Japón (v. JAPóiv IV).Este primer contacto con la fuerza militar mongola provocó un fuerte impacto en los medios señoriales y militares japoneses; las familias guerreras habían luchado sin ninguna recompensa territorial, como era costumbre, y no concebían una paz armada. Además esta defensa territorial había sido muy costosa en fortificaciones, armamentos y ejércitos, y todo eso repercutió en los impuestos. En 1298 y en 1320, el shogunado concedió plazos para pagar las deudas, pero la miseria aumentaba en todas partes; el pueblo se agrupaba alrededor de la corte de Kybto, que buscó entonces un cambio de régimen y el fin del shogunado.Decadencia de los Hbjó. H. Tokimune m. a los 34 años, en 1284, y su hijo, Sadatoki tenía solamente 14, pero fue nombrado regente. No pudo restablecer la fuerza política del shogunado y entró en religión en 1301, dejando el puesto a su primo Morotoki. El cargo de regente ya no tenía poder; Morotoki y sus sucesores, Munenobu, Hirotoki, Mototoki, todos del clan de los H., fueron débiles y corrompidos, y las otras grandes familias: los Fujiwara, los Konoe, los Takatsukasa, los Kujo, los Ando, se disputaban el poder.El último regente de Kamakura fue Takatoki; poco inteligente, cruel, fue además muy poco popular. El emperador Go-Daigo quiso acabar con el shogunado. Ayudado por su hijo, el príncipe Morinaga, por los grandes monasterios y por el general Kusunoki Masashige, combatió militarmente al baku f u. La lucha tomó rápidamente el aspecto de un conflicto entre las grandes familias feudales militares y el poder civil imperial. En principio el ejército del shogun del clan de los H. tuvo éxito y el emperador fue vencido y hecho prisionero en la isla Oki, pero los clanes reorganizaron la lucha contra los H. El ejército legitimista penetró en Kamakura y el último regente, Takatoti, se hizo el haraquiri en 1333. Con él desapareció el shogunado de Kamakura que había durado 148 años, y también la influencia y el poder político del clan de los H.1. ROGER RIVIÉRE.
BIBL.: J. OLLER PIÑOL, Japón antiguo y moderno, Madrid 1943, 39-41; R. GROUSSET, J. AuBOYER y J, BuHOT, L’Asie orientale des origines au XVe siécle, París 1941, 516-534; R. BERSIHAND, Histoire du Japon des origines á nos jours, París 1959, 111-134; E. 0. REISCHAUER, Japan Past and Present, 3 ed. Londres 1964, 45-76; H. WEBB, An Introduction to Japan, Nueva York 1953; 1. MURDOCH, A History ot Japan. I. From the Origin to the Arrival ot the Portuguese in 1542, Tokio 1910.
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