Hobbema, Meindert
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Biografía GER
Uno de los más célebres paisajistas holandeses del s. xvli, cuya vida es muy poco conocida. N. en Amsterdam en 1638 y no debió de andar lejos de Ruysdael (v.) en su juventud, porque en 1661 firma como testigo en el examen de una marina que cataloga el maestro. El 2 nov. 1668 casó en Amsterdam con una sirvienta, de la que tuvo tres hijos, y al año siguiente es nombrado aforador de la ciudad para controlar los líquidos de origen extranjero. M. en Amsterdam el 7 dic. 1709 casi en la indigencia.En sus primeras obras sigue a Ruysdael, pero al morir éste en 1682 su estilo se independiza y comienzan los años más fecundos, en su producción. Suman varios cientos las obras conocidas de H. que se encuentran repartidas por casi todos los museos europeos. Sin embargo, su fama no se cimentó hasta el s. xix, en que fue repetidamente copiado e inspiró a numerosos pintores. Sus paisajes representan, con un realismo íntimo y humilde, los rincones de su país. El dibujo es incisivo, el colorido muy grato y su toque de luz de gran efecto. A veces los paisajes resultan amplios y espaciosos, pero, generalmente, H. es pintor de horizontes limitados y de zonas cerradas por un tupido boscaje. Su temática predilecta la constituyen los molinos de agua -un magnífico ejemplar se conserva en el Louvre datado en 1692-, y también los arroyos o charcas rodeadas de arbustos, los senderos y cabañas, unos pocos hombres o animales que pasan desapercibidos. Quizá en esta repetición de temas, en la falta de originalidad del repertorio estriba su principal defecto.Su pintura más famosa es La carretera de Middelharnis (1689; National Gallery, Londres), verdadera obra maestra no sólo del paisaje holandés, sino también de todo el europeo. Un camino bordeado de esbeltísimos árboles centra la composición; en ella se notan las huellas de los carros y pasea un caminante con su perro; al fondo, un pueblo y la mayor parte del cuadro ocupado por un cielo oscurecido poblado de nubes. La carretera de frente al espectador produce una intensa sensación de soledad e infinitud.El museo del Prado posee un paisaje firmado de H. y otro, también firmado, el museo Lázaro Galdiano de Madrid.F. SAGREDO FERNÁNDEZ.
BIBL.: G. BROULHIET, Meindert Hobbema, París 1938.
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