Hispanismo
Categoria:
Cultura
1. Concepto. En un sentido amplio, h. es el estudio de España y de la cultura española, denominándose hispanista el que se dedica a esta tarea. Teniéndose en cuenta que en todo estudio existe una actitud y una intención, el término hispanista se aplica al que se entrega al estudio de España y su cultura, con objeto de darlos a conocer, por afán investigador. Así, pues, por h. puede entenderse el conocimiento de España expuesto con objetividad e hispanista se dice del extranjero que a través de sus investigaciones y escritos, rindiendo culto a la verdad, contribuye al mejor y más exacto conocimiento de la cultura española.No todos los que se han ocupado del h. están acordes en definirlo, por el distinto alcance que dan al vocablo Joaquín Entrambasaguas, en el pról. a Bibliografía de la literatura hispánica (Madrid 1950) de J. Simón Díaz, considera hispanista "el que dedica su labor al estudio, negativo o positivo, de España y su cultura", pe:u cree que no son hispanistas los hispánicos natos como es el caso de españoles e hispanoamericanos. En el presente artículo, al hablar de hispanistas, se excluyen los españoles e hispanoamericanos. El actual concepto de h. se refiere preferentemente a España y no a España y Portugal como se entendía en los s. xvin y xix. También se tratan aquí, de un modo especial, los que se ocupan de literatura e historia.2. Relación con otros términos. El término hispánico, adjetivo aplicado a todo lo que es propio de España o de raíz española, se utiliza a fines del s. xix en un sentido amplio, comprendiendo también lo referente a Portugal. Así ocurre en Francia, donde el "Bulletin Hispanique" y la "Rev. Hispanique" dan a conocer aspectos de la lengua, la literatura y la historia de España y Portugal. En Alemania, F. J. Bertuch (1747-1842) difunde los estudios hispánicos referidos tanto a España como a Portugal a través de "Magazin der spanischen und portugiesischen Literatur".Tampoco pueden confundirse h. e hispanidad (v.), puesto que este término se refiere más bien a los lazos que unen a España y los pueblos americanos de origen español y que en España denominamos hispanoamericanos. El h. que aquí se considera no tiene nada que ver con su homónimo referente a vocablos de la lengua española introducidos en otras lenguas.3. Evolución del concepto. A raíz de los viajes a España de escritores franceses e ingleses, en el s. xvi, comienza a darse un h. de escasas manifestaciones en los s. xvii-xviii, pero renaciente con un matiz romántico en el s. xix, impulsado por los alemanes, investigadores del Medievo español. Lo que en un principio es sólo elemento y motivo de inspiración, se convierte en dedicación científica, en redescubrimiento de valores e ideales que se modelan como reacción contra el antiespañolismo, de tal modo que desde mediados del s. xix es oponente de la leyenda negra. Al llegar el s. xx los estudiosos e investigadores procuran dar a su obra carácter más imparcial. Se estudia el autor y su obra como factores de cultura, sin recortes, penetrando en las ideas con afán erudito, de dar a conocer. Este buen conocimiento se ha favorecido con la creación de cátedras de español en las universidades.En España también se han promocionado hispanistas en los cursos organizados para extranjeros.4. Hispanismo en Alemania y Austria. El h. en Alemania se inicia en el s. XVIII. En esta primera etapa prerromántica puede citarse el historiador J. A. Dieze (172985), prof. en la Univ. de Gotinga, y Friedrich Christian Diez (1794-1876), que dedica varias obras a las lenguas de España y Portugal y sus literaturas. De los primeros hispanistas es también el ya citado F. J. Bertuch, traductor del Quijote. Asimismo, puede mencionarse F. J. Wolf (1796-1866), que se consagra al estudio de la poesía popular, y publica Primavera y flor de romances (1856).Vehículo del h. es el romanticismo, que hace de Frederich von Schlegel (v.) un entusiasta de Calderón de la Barca, el autor español más estudiado en la literatura europea, de quien August Wilhelm von Schlegel (v.) traduce algunas de sus obras y estudia en Ueber dramatische Kunst und Literatur (Sobre arte dramático y literatura), 1803, donde analiza el teatro español. También se ocupa de poesía española en Blumenstrausse italianischer, spanischer und portugiesischer Poesie (Ramillete de flores de la poesía italiana, española y portuguesa), 1804. Calderón es también traducido por el poeta católico Joseph von Richendorff (1788-1857). J. N. Bóhl de Faber (17701836), padre de Fernán Caballero, publica en Alemania Floresta de rimas antiguas castellanas (1821-25) y Teatro español anterior a Lope de Vega (1832). Wilhelm von Humboldt (v.) recorre España en 1799 y estudia el vascuence, lengua a la que dedica su obra Prüfung der Untersuchungen über die Urbewohner Hispaniens vermittelst der baskischen Sprache (Examen de las investigaciones sobre los aborígenes de España mediante la lengua vasca), 1821.El h. romántico decae a mediados del s. xix. La España medieval y costumbrista ya no es foco de atracción, porque interesa más lo científico. El entusiasmo arqueológico mueve a E. Hübner (1834-1901) a visitar España y Portugal y a dedicar parte de su obra a arqueología ibérica. A. F. Schack (1815-94) escribe Geschichte der dramatischen Literatur und Kunst in Spanien (Historia de la literatura y del arte dramático en España), 1854, y Poesie und Kunst der Araber in Spanien und Sizilien (La poesía y el arte de los árabes en España y Sicilia), 1865. Uno de los primeros historiadores de la literatura española ha sido Routerwerk. De épica se ha ocupado Adalbert Hámel, prof. en la Univ. de Erlangen; de literatura en general, Schaedel, Wogel y Bjorkmann, prof. de la Univ. de Lübeck. Al estudio de la lengua y literatura ha dedicado bastantes años J. Fastenrath (1839-1908), prof. en la Univ. de Colonia, que reside algún tiempo en España, y escribe Calderón in Spanien (1882); Granadische Elegien (Elegías granadinas), 1885; Katalanische Troubadore der Gegenwart (Trovadores catalanes actuales), 1887; etc. C. Michaélis de Vasconcellos (1851-1925) publica Romancero del Cid (1870) y Tres flores del teatro antiguo español (1876). Karl Vossler (v.) en sus últimos años se dedica al estudio de la literatura española y publica Lope de Vega und sein Zeitalter (Lope de Vega y su tiempo), 1932, y Poesie der Einsamkeit in Spanien (Poesía de la soledad en España), 1935. La actividad preferente de Ludwig Pfandul (1881-1942) ha sido la historia y literatura española.El h. científico recibe un notable impulso en todas las ramas a partir de la 1 Guerra mundial gracias a la labor de la Soc. Iberoamericana de Hamburgo. En 1919 Froberger inaugura un curso de literatura española moderna en la Univ. de Colonia. Hofmiller promueve en Munich la enseñanza del español y se crea la Calderón Gesellschaft. En 1922 se reanuda la publicación de la rev. "Spanien" y en el mismo año el Congreso de hispanistas celebrado en Dresde estimula los estudios hispánicos. A esta labor investigadora acompaña un conocimiento más directo de España, divulgado a través de la literatura de viajes. A Rudolph Grossmann (1892), prof. en la Univ. de Hamburgo y director de la Soc. Iberoamericana, se debe el mejor diccionario hispano-alemán (8 ed. Barcelona 1963). De literatura se han ocupado los prof. de la Univ. de Munich Gerhard Rohlfs (n. 1892) y Hans Rheinfelder; los de la Univ. de Gotinga, Ernst Gamillscheg y Wilhelm Kellermann; los de la Univ. de Heidelberg, H. Meier y Reinhard Herbig. Edmund Schramm (1902-), prof en la Univ. de Maguncia, ha estudiado el pensamiento español del s. xix y a Donoso Cortés. La figura de Donoso Cortés también ha sido objeto de estudio por parte de Carl Schmitt (v.). Hans Juretschke se ha interesado por la literatura del s. xix y en especial por Alberto Lista. Hans Jeschke, prof. en la Univ. de Maguncia, se ha ocupado de la generación del 98, al igual que Franz Niedermayer, prof. en la Univ. de Munich, que ha traducido a Unamuno. En literatura del Siglo de Oro se han especializado Heinrich Bihler, prof. en la Univ. de Gotinga, y Hans lanner, prof. en la Univ. de Munich. La tradición calderoniana la ha continuado Hans Flasche, prof. en la Univ. de Marburgo. Resultado de las investigaciones de W. Reinhauer sobre el lenguaje coloquial es su obra Spanische Ungansprache (1930). Gracián ha sido estudiado por Werner Kraus. El filólogo Walter Mettmann (1926-), prof. en la Univ. de Münster, se ha especializado en literatura medieval catalana. Aunque afincado en Estados Unidos durante más de 20 años, merece citarse aquí Leo Spitzer (1887-1960), que ha estudiado la literatura medieval y particularmente el Cantar de Mio Cid en Sobre antigua poesía española (Buenos Aires 1962). Sus investigaciones sobre las jarchas, el Arcipreste de Hita, etc., se recogen en el Lingüística e historia literaria (Madrid 1955).La figura más representativa del h. en Austria es el dramaturgo vienés Franz Grillparzer (v.), autor de Studien zum spanischen Theater y de la tragedia Blanca von Kastilien (1809). Sus compatriotas Rudolf Palgen y Anton Rothbauer han estudiado los líricos modernos y la leyenda negra.5. Hispanismo en Bélgica y Francia. El h. en Bélgica se centra en los estudios sobre literatura. La figura más sobresaliente es Lucien Paul Thomas (1880-1948), autor de Le Lyrisme et la préciosité cultiste en Espagne (1909); Góngora et le Gongorisme considerés dans leurs rapports avec le Marinisme (1910); Le Genése et le symbolisme de Calderón (1910); Précieuses de France et Précieuses d’Espagne (1920); Francois Bertaud et les conceptions dramatiques de Calderón (1924); y Don Luis de Góngora y Argote (1932). De literatura mística y temas hispano-árabes se ha ocupado el prof. de la Univ. de Lovaina Pierre Groult. Al estudio y traducción del teatro se ha dedicado Étienne Vauthier, prof. en la Univ. de Bruselas. Jacqueline Chantraine de van Praag ha dado a conocer en ensayos y conferencias la literatura contemporánea. El poeta Edmund Vandercammen (1901-) fundador de "Journal des Poétes", ha estudiado especialmente la poesía contemporánea. Fernand Verhesen (1913-), director del Centre Int. d’Études Poétiques, ha difundido el conocimiento de poetas españoles e hispanoamericanos. Elsa Dehennin se ha ocupado de los poetas de la llamada generación del 27.Más rico y de mayor interés para la literatura es el h. en Francia. Los frecuentes contactos y las mutuas influencias entre la literatura gala y la española explican la abundancia de escritos franceses que se ocupan de la literatura española. En este h. no están ausentes la literatura de viajes y manifestaciones tan artísticas como la pintura y la música. Toda la cultura española ha interesado al h. francés, pero particularmente la literatura y la historia.Las primeras manifestaciones del h. francés se dan ya en el s. xvt. César Oudin (m. 1625) escribe una Gramática española (1597), empleada hasta el s. xix. Su diccionario hispano-francés (1607) ha sido de gran utilidad a los lexicógrafos. A un primer h., ilustrador de curiosidades, anecdótico y de cierto valor como fuente de la Historia, sucede el h. en su acepción actual con una amplia representación de autores y obras. El h. científico, caracterizado por su excesivo criticismo, se ha promovido sobre todo a través de las Univ. de Burdeos, Montpellier, Toulouse y París, y de las rev. "Hispania" (hasta 1923), "Rev. Hispanique" (hasta 1933) y "Bulletin Hispanique". En París se ha creado el Inst. de Estudios Hispánicos (1919) y en Burdeos la Soc. de Correspondencia Hispánica y la Escuela de Altos Estudios Hispánicos. Al impulso de este h. ha contribuido en gran medida Marcelino Menéndez Pelayo, v. (B. de Heredia; Correspondencia de hispanistas franceses con Menéndez Pelayo, "Rev. de la Univ. de Madrid" 1942). Ante la imposibilidad de enumerar todos los hispanistas se citan a continuación los más importantes a partir del s. xix.Louis de Salviac (1800-87), barón de Viel Castel, escribe un ensayo sobre teatro. Louis Viardot (1800-83) trata de historia y literatura en Études sur 1’histoire des institutions et de la littérature espagnoles (1835) y atraído por el costumbrismo escribe Scénes des moeurs arabes (Escenas de costumbres árabes), 1834. De pintura se ocupa en Notice sur les principaux peintres de PEspagne (1839) y Les Musées d’Espagne (1852). Al interés por la literatura contribuye Edgar Quinet (1803-75), prof. en el Colegio de Francia. Émile Chasles (1827-95) pertenece al grupo de los cervantistas. Paul Meyer (1840-1917) investiga la literatura medieval. La obra hispanista de A. MorelFatio (1850-1924) se contiene principalmente en Études sur l’Espagne (1888-1904). A causa de su riguroso espíritu crítico, su postura no resulta muy hispanizante, por lo que Marcel Bataillon le ha calificado de "gran hispanólogo más que hispanófilo" (L’hispanísme au Collége de Frunce, "Bol. de Estudios Hispánicos" 1947).R. de Saint-Hilaire (1805-89) ha revisado con criterio científico la historia de España hasta Fernando Vil. J. J. Damas Hinard (1805-70), bibliotecario del Louvre desde 1848, traduce, entre otras obras, el Quijote. Los primeros en ocuparse de arte en general han sido lean Charles Davillier (1823-83) y Paul Lefort (1829-1904). A. L. de Puibusque (1801-63) traduce el Conde Lucanor y estudia comparativamente las literaturas española y francesa. T. J. Boudet (1816-98), conde de Puymaigre, se ocupa de literatura medieval. El filólogo y prof. en la Sorbona Gaston Paris (1839-1903), fundador de la rev. "Romania", se ocupa tambi--n de literatura medieval. Germont de Lavigne (1812-96) traduce La Celestina.El h. francés del s. xx es rico en autores y obras. Ernest Mérimée (1846-1924), prof. en la Univ. de Toulouse, es uno de los impulsores más destacados del h. Con Pierre Paris funda en Madrid el Inst. Francés. En su ed. crítica de Las mocedades del Cid, de Guillén de Castro, estudia la relación entre este autor y Corneille. Publica un Manual de la literatura española y un interesante estudio sobre Quevedo. Su hijo Henri Mérimée (1878-1926), prof. en las Univ. de Montpellier y Toulouse, le sucede en la dirección del Inst. Francés de Madrid, y publica diversos estudios dedicados principalmente a escritores valencianos en "Bulletin Hispanique". Su aportación más importante al conocimiento de la literatura valenciana es la obra L’art dramatique á Valencia (1912). Pierre Paris (1859-1931), director de la Escuela de Estudios Superiores Hispánicos de Burdeos, dirige "Bulletin Hispanique" desde 1889 y centra sus investigaciones en el estudio de la arqueología. Raymond Foulché-Delbosc (1864-1929), prof. de lengua española en París y fundador y director de "Rev. Hispanique" (1894-1933), estudia el cancionero castellano del s. xvi y publica numerosos trabajos en la revista de su fundación y en la col. Bibliotheca hispanica. Louis Barrau-Dihigo (1876-1932), colaborador de Foulché-Delbosc en Manuel de 1’hispanisant (Nueva York 1920) y bibliotecario de la Univ. de París, estudia las crónicas medievales. Ernest Martinenche (18681939), prof. de lengua y literatura españolas en la Univ. de París, estudia los orígenes del teatro español en La Celestine et les origines du théátre espagnol; la influencia de la comedia española en Francia, en La comédie espagnole en France de Hardy á Racine (1900) y Moliére et le Théátre espagnol (1906). Al h. francés dedica Les études hispaniques (1915).La col. Classiques espagnoles se debe a la colaboración entre Louis Dubois y Th. Alaux. Jean Amade se interesa por la literatura catalana. Jean Babelon (1889-) ha contribuido a la difusión de la literatura y ha estudiado a Cervantes, Hernán Cortés y Carlos V. El filósofo lean Baruzi (1881-) se ha ocupado de mística. Marcel Bataillon (1895-), prof. en la Univ. de Argel y en el Inst. de Francia, ha investigado principalmente la historia literaria y religiosa. De sus estudios dedicados al erasmismo en España destaca Erasme et l’Espagne (1937). Alfred Baudrillart (1859-1942) ha investigado en los archivos españoles y ha escrito varias obras sobre Felipe V. Émile Bertaux (1860-1917) se ha dedicado a la historia del arte. Jean Joseph A. Bertrand (1884-), director del Inst. Francés en Barcelona, ha estudiado la influencia española en el romanticismo alemán. P. Boissonnade (1862-1935) se ha interesado por la Edad Media. Henri Breuil (18771961) y Émile Cartailhac (1845-1921) han escrito sobre arte rupestre. J. Calmette (1873-) ha investigado sobre historia medieval. Jean Camp (1891-) se ha ocupado de filología. Jean Cassou (1897-), autor de Panorama de la Littérature Espagnole Contemporaine (1931), ha dado a conocer la poesía y la pintura, ha estudiado a Cervantes y Felipe 11. Georges Cirot (1870-1946) ha publicado estudios de historia y crítica literarias en "Bulletin Hispanique". Henri Collet (1885-1951) se ha ocupado de musicología. P. Chevalier (1884-) ha estudiado la mística. Gaspard Delpy (1888-1952), dedicado a la enseñanza de la lengua y literatura españolas y director del Inst. de Estudios Hispánicos de París, ha estudiado la obra de Feijoo. Desdevises du Dézert (1854-1919) ha investigado la Edad Moderna y en particular el s. xviii.A la filología se han dedicado lean Ducamin (-1943) y Pierre Fouché (1891-), autor éste de Études de Philologie hispanique ("Rev. Hispanique" 1929). Sobre gramática ha escrito Henri Gavel. El iniciador de los estudios sobre escultura ha sido Paul Lafond en su obra La sculpture espagnole (1908). También de escultura se ha ocupado Georges Gaillard, autor de Les débuts de la sculpture romane espagnole (1938). Pierre Jobit (1892-), director del Centro de Estudios Iberoamericanos del Inst. Catholique de París, ha publicado Les Éducateurs de PEspagne Contemporaine (1936 ss.) y Espagne et Hispanité (1948). Eugéne Kohler (1887-) ha investigado el teatro. ÉlieLambert (1888-) ha contribuido al conocimiento del arte gótico y es autor de L’Art en Espagne et au Portugal (1945). Casi toda la obra de Maurice Legendre (18781956), director de la Casa de Velázquez en Madrid, ha sido dedicada a España. Marcel Lepée (1888-1951), interesado por la literatura mística, ha estudiado en particular la vida y la obra de S. Teresa de Jesús. Georges Pillement es autor de La sculpture baroque espagnole (1945). Léo Rovanet (1863-1911) ha traducido numerosas obras de autores españoles. Jean Saroihandy (1868-1932) se ha ocupado de lengua y literatura vasca. Jean Louis Sarrailh (1891-1964), rector de la Univ. de París y director del Inst. Francés de Madrid, ha estudiado principalmente los s. xvtn y xtx. Robert Ricard (1900-), prof. en la Univ. de París, ha estudiado la obra misionera de España y Portugal. Charles Vincent Aubrun (1906-), prof. en la Univ. de París y director del Inst. de Estudios Hispánicos, ha estudiado principalmente la literatura hispanomericana. Marcelin Défourneaux (1910-), prof. en el Inst. Francés de Madrid, es autor de Les Franpais en Espagne au XI et XII siécles (1949) y Pablo de Olavide ou !’Afrancesado (1959).6. Hispanismo en Gran Bretaña, Irlanda, Australia y Estados Unidos. El h. en Gran Bretaña ha versado, durante algún tiempo, sobre España y Portugal. La Península Ibérica, considerada en su conjunto, ha atraído la atención de los hispanistas ingleses. Su conocimiento directo de España es una de las características más acusadas de su h. De todas las manifestaciones culturales, de la que más se han ocupado ha sido de la literaria. Cervantes, Calderón, Lope de Vega y fray Antonio de Guevara principalmente son los autores preferidos. El Quijote se ha traducido al inglés antes que a otra lengua. El interés por la lengua y la literatura ha sido motivo de creación de lectorías en las universidades. Se han creado cátedras de español en Liverpool (1908), en el King’s College de Londres (1916), en Cambridge y Oxford (1923), en Glasgow (1924), en Belfast, etc. Departamentos de Español hay en la Univ. de Edimburgo, St. Andrews, Aberdeen, Birminghan, Manchester, Sheffield, Leeds y Newcastle. En el British Museum de Londres existe una excelente biblioteca española. A los hispanistas británicos se debe la iniciativa del primer congreso de hispanistas, celebrado en Oxford en 1962, y la creación de la Asoc. de Hispanistas de Gran Bretaña e Irlanda.Vehículo del h. inglés han sido los intercambios culturales desde principios del s. xv. La presencia española en la Inglaterra de Enrique VIII despierta la curiosidad por el conocimiento de España. La corriente hispanística inglesa se nutre buena parte de la labor directa de los españoles en el suelo británico. Durante el s. xvi el autor más conocido es fray Antonio de Guevara, a quien traducen John Bourchier (1467-1533), Francés Bryan (-1550) y lord Berners, que visita España en 1518.En el s. xvii comienzan los viajes de los hispanistas lames Howel (1594-1666), político e historiador, visita España en 1616 y 1622. La compenetración con el espíritu español y la simpatía hacia los Austrias inspiran sus Epistolae howelianae (1645-55). El culteranismo se da a conocer en su faceta española a través de las traducciones de Góngora que hacen Thomas Stanley (1625-78) y Philip Ayers (1638-1712). Al interés por Cervantes sigue el del conceptismo. Durante un siglo atrae la vena humorística de Quevedo, a quien traducen Roger L’Estrange (1616-1704) y John Stevens (-1726), autor éste de History of Spain (1701) y Spanish-English Dictionary (1726). Desde mediados del s. xvii hasta el s. xviii la decadencia española se refleja en el escaso valor del h. inglés. Pocos son los que entonces se preocupan hispánicamente de la cultura española. La literatura de influencia francesa que acompaña a la entronización de los Borbones en España (s. xvttt) desmerece a la consideración británica.La tradición cervantista iniciada por Thomas Shelton, traductor del Quijote (1620), la continúan Charles Jarvis en 1742, Tobías Smollert en 1755, Mary Smirkeen en 1818, John Gibson Lachart en 1822, John Ormsby en 1885 y sobre todo el clérigo anglicano John Bowle (1725-88). En el s. xtx, las simpatías hacia España renacen con motivo de la Guerra de Independencia contra los franceses. Este h. decimonónico está matizado de cierta afición por lo medieval y los libros de caballerías.Más que hispanista, George Borrow (1803-81) es un hispanomaniaco; visita España al servicio de la Soc. Bíblica y es interesante para el h. su obra The Bible in Spain (1843). Richard Ford (1796-1858), más equilibrado que Borrow, visita España desde 1836 a 1839, escribe sobre arte en "Quarterly Rev.", publica una especie de enciclopedia de conocimientos sobre España con el título de Handbook for travellers in Spain (Manual para los viajeros en España), 1845, y trata el tema taurino en Tauromachia (1852). Lord Holland (1773-1840), protector de emigrados españoles, estudia a Lope de Vega y Guillén de Castro.El calderonismo en el s. xix tiene bastantes seguidores. El poeta y dramaturgo Percy Bysshe Shelley (v.), que consideraba a Platón y Calderón sus dioses, se deja influir por la técnica calderoniana, exalta los autos sacramentales, traduce El Mágico prodigioso y penetra en el alma de España, pero no puede decirse de él que sea un hispanista en el sentido con que aquí se emplea este término. George Henry Lewis (1817-78) escribe The Spanish drama: Lope de Vega and Calderón (1846). Edward Fitzgerald (1809-83) y Norman Mac Coll, prof. en la Univ. de Cambridge, publican varias versiones de dramas calderonianos. El historiador William Stirling Maxwell (1818-78) reside algún tiempo en España y escribe sobre arte e historia. Henry Butler Clarke (1863-1904) fomenta los estudios hispánicos en la Univ. de Oxford. La actividad hispanista de James Fitzmaurice-Kelly (18571923) pertenece ya al s. xx. De 1916 a 1920 ocupa la cátedra Cervantes en la Univ. de Londres. Su Historia de la literatura española (1898) se edita varias veces. Dedica sendas obras a Cervantes, Garcilaso, fray Luis de León y Lope de Vega. Las ciudades y el paisaje típicamente españoles inspiran a Augustus Hare su obra Wanderings in Spain (Viajes por España), 1873. A John Rutter Chorley (1807-67) se debe la obra más erudita sobre teatro.El excelente estudio de Aubrey Fitzgerald Bell (18811951) sobre el Renacimiento ha refutado la leyenda de una España exclusivamente medievalista. Ha escrito sobre fray Luis de León, Baltasar Gracián, Arias Montano, etc., y Castillan Literatur (1938). Henry Thomas (1878-1952), bibliotecario del British Museum y profesor de lengua y literatura españolas en varias universidades inglesas, recorre a pie el camino de Santiago, sobre el que realiza estudios histórico-topográficos, estudia los libros de caballerías, edita a Lope de Vega y publica, entre otras obras de tema hispánico, Thirteen Spanish Ballads (Trece baladas españolas), 1931. William lames Entwistle (1895-1952), prof. de español en las Univ. de Glasgow, Manchester y Oxford, estudia exhaustivamente el ciclo artúrico en la literatura española y publica Spain, a Companion to Spanish Studies (1929), The Spanish Language (1936), Handbook to the Study and Teaching of Spanish (Manual para el estudio y enseñanza del español),1938, Cervantes (1940), etc. Alexander A. Parker (1908-), prof. de español en las Univ. de Aberdeen y Edimburgo, ha contribuido al conocimiento de Calderón con ediciones críticas de sus obras y especialmente en The Allegorical Drama of Calderón. An Introduction to the Autos Sacramentales (1943). Gerald Brenan (1894-) ha estudiado la historia política y económica del s. xcx en The Spanish Labyrinth (1943) y la literatura en The Literature of the Spanish People (1953).1. C. J. Metford, lector en el departamento de estudios hispánicos de la Univ. de Glasgow, ha tratado el h. británico en su obra British contributions to Spanish and Spanish-American Studies, 1952. J. B. Trend, musicólogo y prof. de español en la Univ. de Cambridge desde 1933, ha interpretado la España liberal y ha escrito sobre Manut=l de Falla (1929), entre otros temas hispánicos. Edgar Allison Peers (1890-1952), prof. de español en la Univ. de Liverpool, donde ha creado los cursos de verano de español y fundado la rev. "Bulletin of Hispanic Studies", se ha dedicado especialmente al estudio de la mística en Spanish mysticism (1924) y Studies of the Spanish Mystics (1927-30). Charles David Ley .(1913-), autor de poesías en castellano, ha estudiado, entre otros temas hispánicos, la poesía contemporánea. William C. Atkinson (1902-),, director del Inst. de Estudios Hispánicos en la Univ. de Glasgow, ha escrito sobre historia, lengua y literatura. Edward Meryon Wilson (1906-), prof. de lengua y literatura españolas en la Univ. de Londres, y Albert Edward Sloman (1921-) han estudiado especialmente a Calderón. Frank Pierce (1915-), prof. de español en la Univ. de Sheffield, ha publicado, entre otros estudios, Heroic Poems of the Spanish Golden Age (1947). lvy Lilian McClelland (1908-), lectora de español en la Univ. de Glasgow, ha estudiado el romanticismo y el realismo dramático. Los estudios de Norman David Shergold (1925-) sobre los autos sacramentales y el teatro contemporáneo son fundamentales. John Eearl Varey (1922-), prof. de literatura española en la Univ. de Londres, se ha dedicado especialmente al teatro clásico.Exponentes máximos del h. en Irlanda pueden considerarse John Talbot Dillon (1740-1805), conocedor directo de España y estudioso de su historia y de su arte; Thomas Percy (1729-1811), divulgador del Romancero; el poeta Denis Florence Mac Carthy (1817-82); el cervantista Edward Riley, prof. del Trinity College de Dublín; y Walter Starkie (1894-), prof. de español en la Univ. de Dublín y director del Inst. Británico de Madrid.Quien más se ha distinguido en Australia ha sido George S. Littlejohn, fundador (1920) de la Soc. Hispánica en Sidney y traductor de novelistas.El h. en Estados Unidos es uno de los más recientes e interesantes, equiparable al francés y británico. Pero el concepto de hispanista en este país es más amplio que en Europa, dada su mayor proximidad geográfica a los pueblos de habla española. De todos los países europeos, España y Portugal son los que más atraen la atención de los estudiosos norteamericanos. En este trabajo se citan los hispanistas que se dedican al estudio e investigación de la España peninsular para distinguirlos de los americanistas, es decir, de aquellos que centran su actividad investigadora en la América de habla española. El marco de los estudios hispánicos en Estados Unidos es la universidad y las fundaciones y sociedades dedicadas especialmente a temas hispánicos. El h. norteamericano comprende además el interés por las colecciones de documentos, libros, revistas u obras de arte, abundantes estas últimas en casi todos los museos. índice de este h. son, p. ej., las publicaciones de la Univ. de Tucson, en el Estado de Arizona, dedicadas a la influencia española, y las numerosas colecciones existentes en muchas universidades, como la de Carolina del Norte, que contiene unas 20.000 comedias españolas de los s. xvtn-xx. La Inter-American Bibliographical Association, fundada en Washington (1930) y llamada Inter-American Bibliographical and Library Association desde 1934, tiene documentos de los archivos de Simancas y Sevilla, libros de los s. xvi y xvII. La biblioteca de Harvard College tiene unas 26.000 publicaciones sobre historia y literatura españolas. Centro de cultura hispánica en la Univ. de Columbia es el Hispanic Inst., fundado en 1920 por el prof. español Federico de Onís, creador también de la Hispanic House. Colabora con este Instituto, dedicado a fomentar el estudio de la cultura española, la American Association of Teachers of Spanish. Anterior a ésta es la de profesores de español y portugués, que consta de unos 3.000 miembros y data de 1917. Trimestralmente publica la rev. "Hispania". Desde 1933 se edita en Toledo (Ohio) la "Hispanic Rev.", cada trimestre. En 1931 se crea en la Univ. de Wisconsin un Seminario de estudios medievales españoles. La Quivira Soc. (1929) publica documentos en lengua española.Una de las máximas figuras del h. norteamericano es Archer Milton Huntington (1870-1955), fundador de la Hispanic Soc. of América (1904). De los primeros en ocuparse de historia de España ha sido William Hickling Prescott (1796-1859). Iniciador de los estudios de literatura es George Ticknor (1791-1871), profesor de español en las Univ. de Boston y Harvard, y autor de History of Spanish Literature (1849). Washington Irving (v.) reside algún tiempo en Granada y, además de sus Cuentos de la Alhambra (1832), escribe sobre Colón, la conquista de Granada y Legends of the conquest of Spain (1835). Hugo Albert Rennert (1858-1927) se ha dedicado especialmente a Lope de Vega. Del Siglo de Oro se han ocupado J. P. Wickersham,Crawford (1882-1939), prof. en la Univ. de Pensilvania y director (1933-39) de la "Hispanic Rev."; William L. Fichter (1892-); Stephen Gilman (1917-), prof. de la Univ. de Harvard; y Ruth Lee Kennedy (1895-). Nicholson B. Adams (1895-), prof. en la Univ. de Carolina del Norte, ha estudiado el romanticismo y ha publicado libros de texto para el estudio del español.En 1835 sustituye a Ticknor en su cátedra de lengua y literatura españolas en Harvard el poeta romántico Henry W. Longfellow (v.). A. Irving Leonard (1896-), prof. en la Univ. de Michigan, ha escrito sobre Góngora y publicado numerosos trabajos de literatura e historia hispanoamericanas. Hubert H. Brancroft (1832-1918) y Edward G. Bourne (1860-1908) han reivindicado la obra de España en América. French E. Chadwick, Horace E. Flack (1879-) y Marrion Wilcox (1858-) han estudiado las relaciones hispano-norteamericanas. C. Brinton, H. Coffin, W. W. Collins, J. A. Gade, C. S. Rickets y L. Williams han escrito sobre arte. Calderón ha sido más estudiado que Lope de Vega, pero de éste se han traducido más obras desde principios del s. xx. C. Carroll Marden (1867-1932) se ha ocupado de literatura medieval. Rudolph Schevill (1874-1946), prof. de la Univ. de California, ha contribuido al conocimiento de la literatura a través de artículos en revistas y ediciones y estudios de los clásicos, sobre todo Cervantes. Jeremiah D. M. Ford (1873-1958) es autor de las antologías Old Spanish Readings (1906) y Spanish Anthology (1901). Otis H. Green (1898-), prof. en la Univ. de Pensilvania y codirector de "Hispanic Rev.", ha estudiado el Renacimiento, el barroco y Quevedo. Su obra más importante es Spain and theWestern Tradition (1961). Edith F. Helman ha estudiado el s. xvtii y Goya en Trasmundo de Goya (Madrid 1964). Katherine R. Whitmore (1897-) se ha ocupado de lírica contemporánea y de la generación del 98. Ada M. Coe (1890-) ha estudiado particularmente el teatro. Dwight L. Bolinger (1907-), prof. en la Univ. de Harvard, ha escrito sobre gramática y lingüística. También han contribuido a la promoción de los estudios hispánicos profesores españoles y de otros países que enseñan en las universidades norteamericanas.7. Hispanismo en Italia. Las relaciones literarias entre España e Italia se remontan al mundo clásico latino, en la antigua Roma; perviven en el prerrenacimiento y se incrementan a partir del Renacimiento. Hasta el s. xix no se da el h. propiamente dicho, que comienza con las traducciones del Romancero hechas por Giovanni Berchet en 1837 y Pietro Monti en 1855, con Arturo Farinelli (1867-1948), prof. en la Univ. de Turín, como figura más destacada y cuyas obras hispanistas se han publicado en italiano (Scienza e vita nella Spagna contemporánea, etcétera), español (Ensayos y discursos de crítica literaria hispano-europea, Divagaciones hispánicas, etc.), francés (Goethe et PEspagne, Guillaume de Humboldt et 1’Espagne, etc.) y alemán (Deutschlands und Spaniens literarische Beziehungen, etc.). A Benedetto Croce (v.) se debe el estudio de las relaciones hispano-italianas en el s. xvi, que ha realizado en su obra La Spagna nella vita italiana durante la Rinascenza (1907). Ernesto Monaci (1844-1918), prof. en la Univ. de Roma, ha dedicado alguno de sus trabajos filológicos a España. Bernardo Sanvisenti, prof. de lengua y literatura española en la Univ. de Milán, autor de Manuale di letteratura spagnuola (1907), ha estudiado en su obra I primi influssi di Dante, del Petrarca, e del Boccaccio sulla letteratura spagnuola (1902) la influencia de Boccaccio, Dante y Petrarca en la literatura española. Antonio Restori (1859-1928), prof. en las Univ. de Mesina y Génova, ha editado a Lope de Vega, ha dedicado a bibliografía teatral su obra Saggi di bibliografía teatrale spagnuola (1927) y ha destacado como un excelente cidiano en Il Cid, studio storico-critico (1881) y La gesta del Cid (1890), entre otras obras hispánicas. Giuseppe Ungaretti (v.), prof. en la Univ. de Roma, es un estudioso de Góngora. Se ha especializado en el s. xvin Giuseppe Carlo Rossi, prof. de la Univ. de Roma; en el Renacimiento, Franco Meregalli, prof. en la Univ. de Venecia; en literatura contemporánea, Oreste Macri, Elena Milazzo y Guido Mancini, autor éste de una Storia della letteratura spagnuola (1961); en la lírica del Siglo de Oro, Eugenio Mele. Entre otros hispanistas actuales pueden citarse los prof. en la Univ. de Milán Luigi Sorrento, Guido Tammi, Francesco Vian y Antonio Viscardi.8. Hispanismo en otros países. Los hispanistas más destacados de Brasil son los prof. Fidelino de Figueiredo, Luis Sánchez y Fernández y José Lodeiro, dedicados a la enseñanza de la lengua y literatura españolas. Quien más ha impulsado los estudios hispánicos en Canadá ha sido Milton Alexander Buchanan (1878-1952), prof. en la Univ. de Toronto, especializado en la literatura del Siglo de Oro y autor de A Graded Spanish Work Book (1927). Harry W. Hilborn (1900-) ha estudiado principalmente el teatro calderoniano en The Cronology of the Plays of Don Pedro Calderón de la Barca (1938). Al estudio de la historia se han dedicado H. Livermore y Richard Pattee, autor éste de This is Spain (1951), obra en la que estudia la civilización española. El h. en Dinamarca puede decirse que comienza en el s. xvin con la traducción del Quijote (1776-77) por Charlotte Dorotea Biehl. A principios del s. xix Johan Ludwig Heiberg estudia a Calderón. Valdemar Vedel (1865-1942) estudia la Edad Media y el barroco; Holger Brondsted (1889-), la mística; Johan O. Kock (-1955), la Edad Media y el romanticismo; Knud Togeby, prof. en la Univ. de Copenhague, a Cervantes. Emil Gigas (1849-1931) ha traducido a Lope de Vega. Entre todos los hispanistas daneses la figura más sobresaliente es Carl Bratli (1871-1957), autor de un diccionario hispano-danés y de varias obras históricas.Centro de los estudios hispánicos en Finlandia es la Univ. de Helsinki, donde se ha creado un Inst. Iberoamericano dirigido por Erkki Vierikko, prof. de español y el hispanista más sobresaliente de su país, en el que también puede citarse la labor fecunda de los esposos Oiva J. Tallgren (-1941) y Tyyni Tuulio; la de Eero Neuvonen, autor de un diccionario hispano-finés (1951); y la de la ensayista Sinikka Kallio-Visapáá. La institución hispanista más importante de Holanda es el Inst. de Estudios Hispánicos de la Univ. de Utrecht, presidido por el príncipe Bernardo y dirigido por el lingüista Cornelis Frans Adolf van Dam, autor de un diccionario hispano-holandés (194849) y traductor de Lope de Vega, Cervantes y Pérez de Ayala. J. A. van Praag, prof. en la Univ. de Groninga, ha estudiado principalmente autores contemporáneos (Pío Baroja, Ángel Ganivet, etc.) y la comedia española en los Países Bajos durante los s. XVII-XVIII. Al estudio de los árabes en España se ha dedicado el orientalista Reinhard Dozy (1820-23). Otro centro holandés de h. es la Univ. de Nimega, donde en agosto de 1965 se ha celebrado el II Congreso de la Asoc. Int. de Hispanistas. El hispanista más destacado de Japón es Takashi Okada (1906-), prof. de español en la Univ. de Tokio. Magnus Gronvold (1887-1960) está considerado el creador del h. en Noruega. Ha traducido el Quijote (1916-18), es autor de un diccionario hispano-noruego y ha dado a conocer a Pío Baroja, Azorín y otros autores. Kurt E. Sparre, prof. en la Univ. de Oslo, ha estudiado a Calderón. La figura más representativa del h. noruego actual es Leif Sletsjoe, también prof. en la Univ. de Oslo. Los comienzos del h. en Polonia pueden situarse en el romanticismo, época en la que se suscita el interés de los polacos por las costumbres y la cultura españolas. El poeta Juliusz Stowacki (v.) traduce a Calderón y estudia el misticismo. Durante el s. xx se han continuado traduciendo los autores clásicos, sobre todo a Cervantes, Lope de Vega y Calderón.Iniciador del h. en Rumania se considera a Stefan Virgoliei, que ha escrito sobre Cervantes, Lope de Vega y Calderón (1868-70). En el s. xix se produce lo que se ha llamado el redescubrimiento de España, sobre todo a través de la literatura de viajes, en la que destaca el poeta Vasili Alecsandri (v.). El novelista Costache Negruzzi traduce La Celestina; J. Serdar, El Lazarillo de Tormes (1839); Ion Eliade Radulescu, el Quijote (1840), a través del francés, y con posterioridad, Esteban Vargolici, directamente. De la primera década del s. xx es la versión del Quijote de Lazar Saineanu. A. Popescu-Telega ha estudiado a Unamuno (1924) y el folklore español en comparación con el rumano (1927), es autor de una biografía sobre Cervantes (1944) y traductor de numerosos escritores contemporáneos. Cervantistas son también en la actualidad G. Calinescu, Tudor Vianu e Ileana Georgescu, que también han investigado sobre el carácter popular del teatro de Federico García Lorca (1961) y la picaresca en las novelas de Camilo José Cela (1962). P. A. Georgescu ha estudiado el teatro clásico y la poesía hispanoamericana (1959).En Suecia existen dos Inst. Iberoamericanos, uno en Goteburgo, creado en 1929, y otro en Estocolmo, de fundación más reciente (1951). Quienes más han fomentado el h. académico son los profesores españoles en las universidades suecas. Gunnar Tailander (1894-), prof. en la Univ. de Estocolmo, ha publicado documentos de historia medieval aragonesa. Bertil Maler (1910-), prof. en la Univ. de Estocolmo, ha estudiado conjuntamente la lengua y literatura española y portuguesa. Entre otros hispanistas suecos merecen citarse Bengt Hasselrot (1910-), Nils Hedberg (1903-) y Magnus Mórner (1924-). El h. en Suiza es de los menos importantes en Europa occidental. El medievalista Arnald Steiger, prof. en la Univ. de Zurich, ha investigado sobre Alfonso X y la cultura hispano-árabe. Gustav Ungerer ha estudiado las relaciones hispano-inglesas durante el s. xvi. Entre otros hispanistas suizos pueden citarse Gerold Hilty, prof. en la Univ. de Zurich; Christoph Eich; Eva Salomonski, Konrad Huber, etc.CARLOS R. EGUIA.
BIBL.: M. ROMERA NAVARRO, El hispanismo en Norteamérica, Madrid 1917; C. PITOLLET, Sur les limites de Chispanisme scientifique, "Hispania" V, París 1921; R. L. GRISMER, Bibliography of articles and essays on the literature of Spain and Spanish-America, Minneápolis 1935; AzORÍN, Hispanistas, en Obras completas, III, Madrid 1947; 1. ROGER, El hispanismo francés, "Arbor" VIII, Madrid 1947; A. R. PASTOR, Breve historia del hispanismo inglés, "Arbor" 28 y 29, 1948; J. J. A. BERTRAND, Los comienzos del hispanismo alemdñ, "Clavileño" XIV, 1952; A. C. CouTu, Hispanism in France from Morel-Fatio to present (18751950), Washington 1952.
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