Hermafroditismo REL. NO CRIST.
Categoria:
Religión No Cristiana
3. La androginia en la historia de las religiones. La androginia en la simbología religiosa aparece patente desde épocas muy tempranas de la Historia en algunas divinidades en las que coexisten los dos órganos sexuales; p. ej., en el antiguo Egipto y en el pedestal de uno de los colosos de Memnón aparecen divinidades hermafroditas referentes al mito del nacimiento. El Andrógino surge como resultado de aplicar conceptualmente al ser humano el simbolismo del número 2, con el que se produce una dualización sexual que en el mundo de la vida sólo se da en la escala zoológica inferior. En la India este ser dual -ya escindido en sexos pero ligados a una sola personalidad-, constituía la fuerza, la luz de la que surge la vida, es decir, el Lingam (v. HINDUISMO). En la América pre-colombina y en la civilización azteca (v.) se conoció asimismo el mitologema del Andrógino; Quetzalcóatl asume aquí la representación unida de la bipolaridad sexual y de los principios que existencialmente se contraponen, dando pie a una deidad ante todo generatriz,ligada y quizá identificada en el fondo con el arquetipo de Géminis. En su Symposium (El Banquete), Platón recuerda que los dioses formaron primeramente al ser humano en, figura esférica integrando ambos cuerpos y sexos, idea que parece probar hasta qué punto Platón subordinaba los aspectos reales a los simbólicos e ideativos, y cómo -en concepto muy helénico- permitía que los mortales participaran de cualidades como la androginia reservadas a los dioses más primitivos. Según M. Eliade la androginia constituye una forma arcaica de la biunidad divina, ya que a fin de cuentas en ella se descubre el deseo de unificar la creación y de abolir la multiplicidad; deseo que, a su manera, es una imitación de la actividad de la razón, que también tiende a unificar lo real y, por tanto, en última instancia a abolir la Creación. No obstante, en las creaciones del subconsciente y en la infantilización de las hierofanías se trata más bien de un movimiento de la Vida hacia el reposo, de una tendencia a recobrar el estado originario de la materia: la inercia, y que en la religión arcaica encuentra su simbología en el huevo primigenio.Los chinos conocieron asimismo la deidad andrógina al igual que otros pueblos antiguos como el. Irán, Siria, etc. Actualmente el mitologema del Andrógino pervive en ciertos cultos de los pueblos primitivos, como, p. ej., entre los aborígenes australianos. En el pensamiento alquimista el Andrógino juega un importante papel como Mercurio, representándosele como un personaje bicéfalo y a veces señalado con la voz Rebis (cosa doble).M. GÓMEZ-TABANERA.
BIBL.: M. ELIADE, Tratado de Historia de las Religiones, Madrid 1954; M. SAUNIER, La légende des symboles, París 1911; M. SCHNEIDER, El origen musical de los animales símbolos en la mitología y la escultura antiguas, Barcelona 1946; M. C.ARONS. HUTIN, Les Alchimistes, París 1962.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.