Herbicidas BIOL.
Categoria:
Biología
Generalidades. La característica común de los h. es la de tener composición química adecuada para inhibir el desarrollo de plantas o producir su muerte. Los mecanismos por los cuales son tóxicos pueden ser teóricamente tan numerosos como los procesos fundamentales de la vida vegetal, pero parece evidente que la actividad de las sustancias reguladoras del crecimiento (h. sistémicos), está basada esencialmente en la inhibición de algún sistema enzimático importante para la vida de las plantas.Los h. son productos de gran trascendencia en la economía agrícola por ser agentes de lucha eficaces contra vegetales espontáneos que causan daños a los cultivos. En agricultura se calcula que la tercera parte de las pérdidas producidas por plagas son debidas a las malas hierbas que impiden el desarrollo normal de las cosechas. Los métodos químicos de control de hierbas y maleza tienen su origen en la Antigüedad, en que se empleaban cenizas, sal común y otros procedimientos rudimentarios. Pero el verdadero descubrimiento de los h. se produjo cuando en 1932 se encontró que el 2-metil-4,6-dinitrofenol (DNOC), el primer h. orgánico, es un tóxico selectivo para las plantas, lo que permitió iniciar el estudio de las relaciones entre estructura química y fitotoxicidad. No trataremos aquí de los métodos no químicos para eliminar maleza y malas hierbas, tales como escardado, rotación de cosechas, competición por otras plantas, predatores, inducción de enfermedades por microorganismos específicos y el fuego controlado.Clasificación. Existen centenares de compuestos químicos con actividad h. que se pueden dividir en: inorgánicos, los menos numerosos y generalmente menos selectivos, y orgánicos, que, a su vez, se clasifican de acuerdo con sus grupos funcionales.Inorgánicos: ácidos (clorhídrico, sulfúrico, fosfórico); sales de ácidos (cloruros sódico y potásico, sulfatos cúprico y ferroso, nitrato cúprico, clorato, nitrato, cromato y tetraborato sódico, sulfato, tiocianato y sulfamato amónicos, cianato potásico y cianamida cálcica).Orgánicos: pueden dividirse en los siguientes subgrupos importantes:Derivados de ácidos acético y propiónico cloro -y metil- sustituidos (TCA, dalapón, erbón); fenoles sustituidos (DNC, DNAP, PCP, DNBP); derivados del ácido clorofenoxiacético (2,4-D, 2,4,5-T, MCPA, silvex, sesone); derivados de amidas (randox, solan, dycryl); derivados de tioamidas y amidinas: ureas (linuron, fenuron, diuron, monuron), carbamatos (propham, cloropropham, CEPC,barban), tiocarbamatos (EPTC, avadex, tillam), ditiocarbamatos (CDEC, vapam), triazoles (amitrol), s-triazinas (atrazine, simazine, propazine, prometone); bencenos clorados (DCB, TCB); derivados de ácido benzoico (2,3, 6-TBA, amiben, nitroben); sales cuaternarias de bipiridilo (diquat, paraquat); derivados de toluidina (dipropalin, trifluralin); otros no clasificados (endothal, casoron, NPA, fenac, PMA).Formulaciones. Estos productos (agentes activos) se usan diluidos en formulaciones con el fin de modificar la solubilidad, volatilidad, toxicidad para las plantas y otras propiedades. Las formulaciones suelen hacerse en forma de disoluciones, emulsiones, polvos mojables, granulados y polvos secos. Los diluyentes han de ser líquidos o sólidos inertes. Para adaptar convenientemente las formu=laciones o los tratamientos agrícolas se añaden agentes emulsionantes, humificantes, detergentes, adhesivos, espesadores y dispersantes, que, generalmente, condicionan la actividad del h. sobre las plantas. Las formas más generales de aplicación son la pulverización y el espolvoreo.Modos de acción. Según el modo de actuar sobre las plantas los h. pueden ser: de contacto, sistémicos y esterilizantes del suelo.Los h. de contacto matan los tejidos de las plantas en las zonas cubiertas por el tóxico. Generalmente los efectos son agudos y la planta muere rápidamente, pero estos h. pueden ser tóxicos selectivos y no selectivos. Son selectivos aquellos que matan o impiden el crecimiento de algunos vegetales sin daño apreciable para otros que viven en la misma área de tratamiento; p. ej., el DNBP, un fenol sustituido, es tóxico para muchas hierbas pero no afecta a algunas gramíneas y legumbres. Los no selectivos son tóxicos para todos los vegetales.Los h. sistémicos se denominan también sustancias modificadoras del crecimiento y fitorreguladores, tienen acción análoga a las hormonas vegetales, y se caracterizan porque pasan al sistema vegetal al ser absorbidos por las hojas o las raíces. Sus efectos son crónicos y no se manifiestan hasta después de cierto tiempo de ser aplicados. Su actividad está implicada en algún mecanismo de inhibición de un sistema enzimático fundamental para la vida de la planta. Se aplican en dosis muy pequeñas, dado su carácter de fitohormonas, y son tóxicos selectivos. Son típicos h. sistémicos los 2,4-D y 2,4,5-T (ácidos 2,4-dicloro y 2,4,5-tricloro-fenoxiacéticos respectivamente).Los h. esterilizantes del suelo son aquellos que impiden el desarrollo de vegetales por estar presentes en el terreno. Con relación a la duración de sus efectos se dividen en esterilizantes sin toxicidad residual, temporales y permanentes. Son permanentes los que mantienen sus efectos esterilizantes por un periodo superior a dos años. La persistencia de un h. en el suelo viene determinada primordialmente por la degradación física, química y biológica causada por el medio, la volatilización y el percolado a través de las capas del terreno.V. t.: FUNGICIDAS;INSECTICIDAS.G. BALUJA MARCOS.
BIBL.: E. PRIMO, Herbicidas y fitorreguladores, Madrid 1958; A. S. CRAFTS, The Chemistry and mode of action of herbicides, Londres 1961; G. C. KLINGMAN, Weed control as a science, 2 ed. Londres 1963; L. J. AUDus, The Physiology and Biochemistry of herbicides, Londres-Nueva York 1964; Scientific aspects of pest control, ed. NATIONAL ACADEMY OF SCIENCES, Washington 1966.
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