Herbario BIOL.
Categoria:
Biología
Definición y objeto de los herbarios. H. es una colección de plantas secas destinadas al estudio de la Sistemática vegetal y a la enseñanza de la Botánica (v.). El vocablo tiene además otras acepciones; así, antiguamente, se denominaba h. a las colecciones de plantas vivas destinadas al estudio o a la enseñanza. Modernamente, estas colecciones de plantas, cultivadas y dispuestas según un sistema de clasificación, se llaman escuelas botánicas (v. JARDÍN BOTÁNICO). También se llamaron fi. ciertas obras botánicas, en las que se describían o dibujaban colecciones de plantas; p. ej., Herbarium Viave e tcones de Brunfels, publicado en 1530, o los German Herbarius, de 1485, o Latin Herbarius, de 1,484, ambos de P. Schóffer.Un h., en su acepción actual, es una colección de plantas, convenientemente desecadas y preparadas para su conservación, para que puedan servir como término de comparación. La moderna nomenclatura botánica se funda en el método de los tipos, es decir, que cada descripción de una nueva especie o unidad sistemática se refiere a un ejemplar determinado de h.; este ejemplar se llama holotipo. Naturalmente, esta nomenclatura hace resaltar la enorme importancia de los h. que conservan los tipos en que se fundó la descripción de las especies por Linneo (v.) y botánicos posteriores. Los holotipos se conservan cuidadosamente en los h. importantes, en carpetas especiales y conservados cuidadosamente. En el h. del Jardín Botánico de Madrid se conservan los holotipos de Cavanilles, Lagasca, Mutis, Mociño, etc., de gran importancia para la Sistemática vegetal.Hay h. escolares destinados a la enseñanza práctica de la Botánica en las facultades. Generalmente, los preparan los alumnos.Herbarios famosos. En los jardines botánicos y en los institutos científicos botánicos existen colecciones de plantas de gran importancia. Citaremos, entre ellas, las de los Royal Botanic Gardens de Kew (Richmond, Inglaterra), con más de 6.000.000, de pliegos; el de la Linnean Society of London, de importancia fundamental por conservarse en él las especies de Linneo. El de la Univ. de Lund, con 1.300.000 pliegos; el del Museo de Historia Natural de París que, entre criptógamas (v.) y fanerágamas (v.), reúne casi 6 millones de pliegos. El del Conservatoire et Jardín Botanique de Ginebra, con más de 4 millones de pliegos. El de Calcuta, en la India, tiene 5 millones de pliegos. En América son importantes: el de la Smithsonian Institution, en Washington, con 2.500.000 pliegos; el del jardín Botánico de Nueva York, con 3 millones de pliegos y el del Inst. de Botánica de Buenos Aires, con más de 200.000 pliegos. En España, el más importante, por el número de pliegos y por su riqueza en holotipos, es el del Inst. Antonio José de Cavanilles de Botánica, que comprende más de medio millón de pliegos. También son importantes el del Inst. Botánico de Barcelona, con medio millón de pliegos, y el de la Facultad de Farmacia de Madrid, con casi cien mil.Existen entidades o particulares que se dedican a la preparación de h. de plantas raras o de determinados países o regiones; citaremos, en España, el Iter Maroccanum del Dr. Font Quer; La Flora Ibérica Selecta y el Herbario Normal, del mismo autor. Estas plantas estaban cuidadosamente determinadas y preparadas.Condiciones de un herbario. Los h. modernos se disponen en locales construidos especialmente, eliminando conducciones de gas y agua, para evitar explosiones e inundaciones. Las instalaciones eléctricas están doblemente protegidas, tienen instalaciones contra incendios y armarios metálicos con cierre hermético para evitar el polvo. Las plantas se disponen pegadas, mediante cinta adhesiva, a cartulinas de tamaño normalizado de 27 cm. de ancho por 43 de alto, que se encartan en pliegos de papel, de 54 cm. por 43, debidamente doblados. Se reúnen los pliegos de la misma especie bajo cartulinas con cinturones de tela y se guardan en cajas de cartón con un lado abatible. Los grandes h. se disponen según un sistema de clasificación de garantía; tienen además un fichero alfabético y otro por países, para facilitar la búsqueda de pliegos.Preparación de las plantas. La preparación de un h. exige paciencia, tiempo, minuciosidad y especialización del personal cuando se trata de grandes colecciones. El personal herborizador debe tener presente que es indispensable preparar las plantas, apenas arrancadas, para que se conserven después sin arrugas. Se debe utilizar una prensa de madera ligera, provista de correas para hacer presión y para transportarla colgada a la espalda. En la prensa se colocan los pliegos de papel de filtro entre almohadillas de papel absorbente. Cuando se han recogido seis o siete especies, se hace una parada, se abre la prensa y se disponen con cuidado los ejemplares en cada pliego, pegándoles una etiqueta en la que se hace constar la fecha, el lugar de la recolección y los botánicos que la efectuaron. El que dirige la herborización anotará en su cuaderno de campo un número que coincidirá con la etiqueta y apuntará las condiciones ecológicas, sociológicas y otros caracteres geográficos de la localidad (tipos de suelo, latitud, etc.).No deben estar las plantas en la prensa de mano más de 10 ó 12 horas. Por la noche, deberán pasarse a las prensas de madera, en la localidad donde se pernocte. En estas prensas se disponen, también entre papel de filtro, dos pliegos formando carpeta para cada planta y se intercalan entre nuevas almohadillas. Se repasarán las etiquetas con las notas del cuaderno y se corregirán imperfecciones o arrugas de los ejemplares. En el lugar de acampada, si la herborización dura más de dos días, deberán cambiarse las almohadillas cada 24 horas. Sólo así se consigue una perfecta colocación de las plantas en el papel y una desecación paulatina con el mínimo padecimiento de las plantas. Una vez en el centro botánico se pasan las plantas a otros pliegos y se dispondrán entre nuevas almohadillas para apretarlos en las prensas fijas, cambiando las almohadillas y el papel cada 48 horas, hasta lograr una perfecta desecación.Las etiquetas. Al pasar las plantas a las prensas definitivas se completará la etiqueta con los datos del cuaderno, consignados claramente y con las adiciones que se estimen precisas. Es muy necesario que, en la operación de trasladar las plantas a las prensas y en la confecciónde las etiquetas, esté presente la persona que realizó la herborización; así se evitan las confusiones. Una vez desecadas las plantas y con una etiqueta en cada pliego, se guardan las plantas preparadas en cajas o carpetas con una etiqueta exterior, en la que se consigne la fecha del viaje, las localidades visitadas y los colectores. Modernamente, con la aparición de los sacos de plástico, es práctica frecuente ir llenando sacos de material no transpirable, según se va herborizando y, al final de la jornada, se disponen las plantas en las prensas y se hacen las etiquetas. Esta práctica, mucho más rápida y cómoda que llevar la prensa, se presta a numerosos errores.La determinación. Se efectuará, naturalmente, por el personal técnico especializado; se comprobará la determinación efectuada con las Claves y Flora, y con los ejemplares de h. que ofrezcan garantía por los botánicos que las determinaron. Es muy buena práctica leer cuidadosamente la descripción original del creador de la especie, si se posee la suficiente bibliografía.La conservación de los ejemplares. Lo dicho anteriormente vale para ciudades o países no muy húmedos; en los países húmedos y cálidos, hay que cambiar las almohadillas cada 24 horas y desecarlas mediante estufas, o con aire caliente en chorro o turboventiladores con dispositivos de calefacción. Una vez efectuada la determinación y comprobada por comparación, se anota en la etiqueta provisional a lápiz.Para una buena conservación de los ejemplares es necesario someterlos a la operación de envenenado, que consiste en introducirlos cuando están secos, en una solución alcohólica al 3% de cloruro mercúrico, a la que se añade 0,1% de paraoxibenzoato de metilo. Con esto se evitan los ataques de los insectos y enmohecimiento. Para el envenenado se introducen las plantas en la solución alcohólica, dispuesta en una cubeta como las de revelar en fotografía, cogiéndolas con unas pinzas metálicas; es conveniente usar guantes de goma. Una vez empapadas, se disponen en papel de filtro entre almohadillas, como si fueran a desecarse, y se prensa de nuevo hasta que estén por completo libres de humedad.La etiqueta definitiva. Una vez desecadas las plantas, tras el proceso del envenenado, se disponen en carpetas y el botánico que las determinó hace las etiquetas definitivas, que normalmente llevan impreso el nombre del centro y la ciudad y, en las colecciones particulares, el nombre del botánico que las hace. Este nombre es muy frecuente que vaya en latín. En la etiqueta se anota el nombre de la planta en latín, indicando los autores de la unidad taxonómica, una ligera referencia de la ecología del lugar donde se colectó, la altitud y la localización geográfica, la fecha de recolección y el nombre de los colectores. Se suele poner la abreviatura leg. (de legit, en latín) y det. (determinavit, en latín), antes de los nombres de los colectores y los que determinaron la planta; si es una misma persona se suele poner leg. et det., y el nombre.En el primer caso, etiqueta en castellano, tenemos como ejemplo:Facultad de Ciencias Madrid HERBARIO Arum italicum Mill.En comunidades de Stellarietea mediae,en las huertas de Pastrana (Guadalajara). Alt. 800 m.12 abril 1969.leg. et. det. F. Bellot et M. E. Ronn el caso de la etiqueta en latín tenemos: Societas Botanica Barcinonensis Holcus setiglumis (Boiss. et Reut. Diag. n° 50 W. et lge. "Prodr. Flor. Hisp.", I, p. 74) Habitat in pratis et sylvis regionis mont. (900-1.000 m.); solo granitico.Lecta prope El Escorial (prov. Madrid) die 6m. jun. 1873.Socius Máximo LagunaEl nombre de la planta debe escribirse en tinta china y de puño y letra del que hace la determinación; así se tiene la garantía del autor. Por el contrario, los datos geográficos deben escribirse a máquina para evitar errores. Una vez hecha la etiqueta se dispone el ejemplar en el pliego de cartulina; se registra cada pliego con un número y éste se pasa al libro general de entradas de plantas en el h. Al mismo tiempo, se ficha la planta entera anotando especie, lugar, etc., y se ordena, tanto taxonómicamente como por provincias.En la actualidad existe una asociación, Int. Assoc. for Plant Taxonomy, con sede en Utrecht, que publica los Index Herbariorum, en el que se consignan periódicamente todos los datos sobre h. del mundo, su personal, colecciones, publicaciones y servicio de intercambio de plantas, para mutuo enriquecimiento de las colecciones.V. t.: JARDÍN BOTÁNICO; BOTÁNICA.M, E. RON ALVAREZ.
BIBL.: J. LANJOw, The Herbaria ol the World, Primera parte de índex Herbariorum Regnum Vegetabile, 2, Utrecht 1952; P. FONT QUER, Botánica pintoresca, Barcelona 1958; C. L. PORTER, Taxonomy ot Flowering Plants, San Francisco 1967; P. FONT QUER, Instruccions per a la recollecció, preparació i conservació de les plantes, "Treballs del Museu de Ciencies Naturalsn, I,1, Barcelona.
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