Heráldica CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Es la ciencia de los colores y las figuras de los escudos de armas. Se remonta a la Alta Edad Media, cuando se establecieron armas y divisas para reconocer y dar premio a los caballeros. Sobre su origen se ha discutido mucho. Hay quien opina que en la Antigüedad ya se usaban armas y escudos distintivos. Es posible que haya algo de ello. Recordemos la importancia que tiene la armadura y el arrancar la armadura al guerrero caído en los pasajes de la (fiada de Homero. Se puede decir, sin embargo, con seguridad, que la H. no se constituye como ciencia hasta aprox. el s. xv, siendo un auxiliar valioso de la Historia, sobre todo para los juristas e historiadores de las instituciones.Las armas y los blasones representan las insignias hereditarias, compuestas de figuras y atributos determinados, concedidos por los reyes o príncipes en recompensa a determinados servicios o como señales de linajes concretos. Sin embargo, se señala entre los especialistas que no todo escudo significa un premio real o principesco, sino que muchas veces fueron adoptados libremente por quienes luego los ostentaron. Muchos son los tratadistas que se dedicaron, desde antiguo, a esta singular e interesante ciencia. De entre ellos citaremos a Bartolomé de Sassoferrato, que escribió un tratado De Armis el Insignis, y a Hammerlein, que en 1440, en su De nobilitate et rusticitate, compuso un ensayo de Historia de la H., importante sobre todo por estar incluido en él el Clipearius de Conrado de Mure (1281), en que se describían en verso latino un gran número de escudos de familias nobles. Fueron luego los franceses quienes dieron a la nueva ciencia de la H. una terminología propia, tan compleja y sugestiva que todavía se utiliza; como ciencia estuvo incluida en los programas de algunas universidades europeas, principalmente las de Berlín y Leipzig, durante los s. xvii y XVIII.Todo escudo debe estar, según las reglas de la H., realizado de acuerdo con medidas y divisiones muy exactas, componiéndose de partes iguales, desiguales o cuarteles. Los escudos divididos en partes iguales se clasifican en: partido, dividido por una línea vertical; cortado, dividido por una línea horizontal; tronchado, dividido por una diagonal que va del ángulo superior izquierdo al inferior de la derecha; y tajado, el partido por una diagonal en sentido contrario. Los escudos divididos en dos o más partes iguales se denominan: terciado en palo, con tres franjas verticales; terciado en faja, con tres franjas hori zontales. Los divididos por diagonales se llaman: terciado en banda, cuando consta de tres franjas diagonales de izquierda a derecha; terciado en barra, cuando las franjas van de derecha a izquierda. Los divididos en cuatro partes iguales, o cuarteles, se llaman: acuartelado en cruz, cuando la división en cuatro cuarteles resulta del cruzamiento, en el centro o corazón del escudo, de una línea vertical y otra horizontal; acuartelado en aspa, cuando es producto de la combinación de los tipos tronchado y tajado. Los escudos acuartelados pueden tener sus cuarteles divididos (en cuyo caso se denominan contracuartelados) en cuarteles en cruz o en aspa. Hay también escudos partidos en ocho zonas iguales, resultado de la combinación de los tipos partido, cortado, tajado y tronchado; reciben el nombre de jironados. De todas las divisiones en cuatro partes iguales la más importante conocida es el acuartelado en cruz.De los escudos divididos en partes desiguales citaremos los siguientes tipos: coronado, dividido por dos líneas que van del centro de la parte superior o "jefe" a los ángulos inferiores; calzado, dividido por dos líneas que van del centro de la parte inferior (punta) a los ángulos superiores. Si esta partición cubre solamente las tres cuartas partes del escudo, éste se llama mantelado; modalidades de esta misma disposición de líneas se encuentran en los escudos embrazados y contraembrazados. Hay otras disposiciones y tipos de escudo: encajado (con las líneas en cuña), endentado, adestrado (si su lado derecho tiene una quinta parte del campo, de esmalte diferente), siniestrado (exactamente al contrario que el adestrado).Los cuarteles del escudo se reservan para la representación de los linajes o lugares de que procede el dueño del escudo; es costumbre que en el escudo no estén representados más de tres linajes, aunque en ocasiones aparecen hasta cinco. El escudo partido se usa para poner en sus dos cuarteles las armas del padre y de la madre, o del marido y la mujer, colocando las de los varones a la derecha y las de las hembras a la izquierda. La misma finalidad tiene el escudo cortado. En el escudo acuartelado en cruz, del que ya dijimos que es el más conocido e importante, el cuarto principal es el que está en la parte superior derecha, el segundo es el de la parte superior izquierda, el tercero es el de la parte inferior derecha y el cuarto el de la parte inferior izquierda.Elemento fundamental en los escudos son los colores, denominados esmaltes en terminología heráldica; se clasifican en metales (oro y plata) y colores: gules o rojo, azur o azul, sínople o verde, sable o negro. El violado, usado algunas veces, no es color propiamente heráldico. El conjunto de los esmaltes compone un auténtico código de símbolos, en que el oro simboliza nobleza, magnanimidad, riqueza, poder, sabiduría, luz, constancia; la plata (blanco), pureza, obediencia, firmeza, vigilancia, elocuencia, integridad; los gules, fortaleza, victoria, osadía, alteza; el azur, justicia, celo, verdad, lealtad, hermosura, caridad; el sínople, esperanza, fe, amistad, servicio, respeto; la púrpura, grandeza y sabiduría; el sable, prudencia, tristeza, rigor, honestidad, obediencia. Además de estos dos metales y cuatro colores, se admite también el color llamado "carnación", usado para representar partes del cuerpo humano, y también los colores naturales de las figuras (animales, plantas, etc.) representadas en el escudo. Normalmente, no se admite en H. el color sobre el color ni el metal sobre el metal. En la reproducción no coloreada de los escudos, se indican los esmaltes mediante un sistema de líneas y puntos; así, p. ej., el punteado para el oro. En la decoración del campo de un escudo, pueden utilizarse también los llamados forros, que puedenser armiños o veros. El de armiños consiste en un campo blanco sembrado de "mosquillas", o pequeñas manchas negras como de mosquito sobre fondo blanco o de plata. Significan la inclinación del hombre a ir de acá para allá, y también la pureza. Variante de los armiños son los contraarmiños, "mosqueado" de plata sobre campo de sable. Los veros son figuras en forma de pequeñas campanas o sombreros, preceptivamente de plata o azur, aunque excepcionalmente pueden ser de otros colores. Se disponen en cuatro o seis hileras; si el número de hileras es mayor, se denominan veros menudos; y si es menor, veros grandes. Variante de los veros son los contraveros, nombre usado cuando las figuras de los veros están de forma que la base del vero de metal se encara con la base del vero de metal de la hilera inmediata. Acerca del significado de los veros hay dos opiniones: unos, los más, creen que son señales de dignidad, otros ven en ellos el distintivo de la Orden de Caballería instituida por Carlos Martel para conmemorar la victoria alcanzada sobre Abderramán en Poitiers.Para el ornamento de los escudos se usan además las figuras, símbolos de las cualidades del poseedor del escudo o de su linaje, de hechos memorables, episodios notables, etc. El número de las figuras es ilimitado; se clasifican en cuatro tipos generales: propias o heráldicas, naturales, artificiales y quiméricas. Las propias se dividen, a su vez, en: particiones (de las que ya hemos hablado), piezas honorables de primer orden, piezas honorables disminuidas y seantes o piezas de segundo orden. Las piezas honorables de primer orden simbolizan las armas del caballero o las heridas recibidas por éste. Las más destacadas de entre ellas son: jefe, nombre que recibe la línea más alta del escudo y la figura que ocupa ese lugar, con diferente esmalte que el campo, aunque hay excepciones, hablándose entonces de jefe cosido; palo, símbolo de la lanza, consistente en una línea vertical situada en el centro del escudo, del jefe a la punta, y que ocupa una tercera parte del campo; faja, línea horizontal de un flanco a otro, simboliza la coraza del caballero y es de las mismas dimensiones que el palo; banda, símbolo del tahalí, es una línea que va del ángulo superior derecho al inferior izquierdo, y ocupan un tercio del campo; barra o contrabanda, línea diagonal en sentido contrario al de la banda, simboliza como ésta el tahalí y ocupa, como la banda, un tercio del campo, pudiendo aparecer disminuida (más estrecha), en cuyo caso es señal segura de bastardía, significada también a veces por la barra de anchura normal (es curioso señalar que la expresión "hijo de la mano izquierda" que en español señala al ilegítimo proviene del sentido de izquierda a derecha de esta señal de bastardía); sotuer o sautor, llamada también aspa, cruz de San Andrés o cruz de Borgoña (borgoñota), es combinación de las formas de la banda y la barra, ocupa como ellas un tercio del campo del escudo y simboliza el estandarte del caballero; chevrón, llamada también cabria o cheurrón, tiene forma de V invertida, con el vértice en el centro del jefe, simboliza las botas y las espuelas; bordura, la mitad de ancha que la banda, constituye una especie de borde o ribete del escudo, en el que simboliza la cota de armas, y se concedía en la Edad Media a los caballeros que salían de un encuentro con su cota de armas manchada por la sangre del enemigo; perla o palio, con forma de Y, resulta de la combinación de un medio palo, una media barra y una media banda que se unen en el centro o corazón del escudo. Su simbolismo es incierto, pues mientras unos opinan que simboliza la Santísima Trinidad, otros ven en ella una representación de las virtudes teologales, sin que falte quien opine que es símbolo de la trilogía caballeresca Dios, rey y dama. Ocupa un tercio del campo. Estas piezas honorables se dice que están disminuidas cuando tienen una anchura menor que la establecida por las reglas de la H.Figuras naturales. Son representaciones de seres u objetos de los tres reinos de la Naturaleza, en número en principio ilimitado y clasificables en 10 grandes grupos: astros, elementos, figuras humanas, cuadrúpedos, insectos, reptiles, aves, peces, plantas y minerales, con variadísimo simbolismo y representados normalmente con el color que les es propio, anulándose en este caso la terminante prohibición, aludida más arriba, que las reglas de la H. hacen del uso de color sobre color y metal sobre metal. La representación de estas figuras suele ser naturalista, si bien sujeta a un cierto convencionalismo (según el cual el Sol, p. ej., se representa por medio de un círculo perfecto con ojos, nariz y boca, y coronado por 16 rayos, ocho rectos y ocho ondeantes, alternando. Según otra convención, la Luna no se representa normalmente en su fase de plenitud, sino que se emplea la media luna, llamada luneta o creciente). Los elementos, en cambio, se representan de forma totalmente convencional mediante colores: los gules simbolizan el fuego, el azur representa el aire, el sínople es símbolo del agua y el sable de la tierra, que puede también representarse con su color natural. Convencional hasta cierto punto es también la representación de figuras animales, cuya posición está predeterminada, aunque se admiten excepciones, por las reglas de la heráldica; así, p. ej., los cuadrúpedos se representan mirando al lado derecho, el tigre aparece siempre a la carrera, mientras el leopardo marcha al paso, etc.Figuras artificiales. Se entienden por tales las que representan con su forma objetos debidos a la mano del hombre, siendo su número acorde con el de los productos de la técnica y la artesanía humanas. Conforme éstas avanzaban, se fue introduciendo en H. las figuras de objetos producto de ese avance; así, es posible encontrar en un escudo la representación de culebrinas, bombardas, cañones, etc. Las figuras artificiales pueden clasificarse, según la finalidad de los objetos representados, en objetos usados para ceremonias sagradas y profanas y objetos bélicos (los más corrientes en H.), de música, de caza, de pesca, de navegación, de arquitectura, de artes y oficios. Su simbología es muy variada, pudiendo ser símbolos de determinadas cualidades o conmemoración de hechos concretos.Figuras quiméricas. Son las de animales fabulosos, representados en los escudos con valor simbólico muy variable.Ornamentos exteriores del escudo. Los tipos principales son el timbre, los lambrequines, los tenantes y los soportes. Se llama timbre la figura ornamental colocada sobre el jefe del escudo. Su forma es generalmente de cubrecabezas: tiara en el escudo papal, sombrero en los escudos cardenalicios, celada en los escudos de la nobleza civil, donde a cada grado corresponde un tipo de celada; los reyes y emperadores llevan en su escudo celada de oro con la visera completamente abierta; los duques soberanos lucen en sus armas celada de plata con la visera menos abierta que la de los reyes y emperadores. Los otros nobles tienen por distintivo de su categoría el número de rejillas de la celada con que timbran su escudo, completamente cerrada en este caso. Adorno de la celada son los lambrequines, que otros llaman lamequines, penachos o airones que salen del casco. EJ vocablo celada tiene dos posibles valores, uno el ya dicho y otro genérico, abarcando todos los tipos de casco (capacete, yelmo, etc.) que pueden usarse como timbre de los escudos.Ornamentos exteriores de los escudos son también los llamados tenantes y soportes, figuras que flanquean el escudo en actitud de sostenerlo o custodiarlo; ángeles u hombres las de los tenantes, y animales las de los soportes.L. C. PÉREZ CASTRO.
BIBL.: A. SOLITO, Diccionario y ciencia heráldica, Madrid 1957; R. SLADE, Your book of heraldry, Londres 1960; J. MEURGEY DE TUPIGNY, Héraldique, en L’Histoire et ses méthodes, París 1961; V. CADENAS Y VICENT, Diccionario heráldico, Madrid 1954; J. PERDOMo, Diccionario heráldico municipal, Madrid 1952; 1. V. CASCANTE, Heráldica general y fuentes de las armas de España, Barcelona 1956.
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