Guinea, República de III. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
El interior, o Futa-Yalón, integrado en el imperio medieval de Ghana y anexionado después por los malinke (v. ÁFRICA SUDANESA), comienza su historia moderna en 1725, con la caída del último malinke, en el momento en que los fulani afirman su independencia. Sin embargo, las rivalidades de clan y, sobre todo, la aparición de los peules, pastores del interior que reducen a los autóctonos a servidumbre, hacen endémica la inestabilidad. Mientras tanto, en la costa, han hecho acto de presencia los portugueses (s.XV), que se preocupan por su parte occidental (la futura G. portuguesa), y los franceses e ingleses, interesados por su parte oriental. Aunque esta costa, muy peligrosa para la navegación, no fue tan visitada como las aledañas por los europeos, se crearon en ella algunos fuertes, verdaderos bastiones de los traficantes de esclavos.Sólo tras las guerras napoleónicas, Francia presta atención a esta zona (Mollien, Caillé, Boüet-Willaumez), compitiendo con Inglaterra, ya establecida en las vecinas Gambia y Sierra Leona. Francia firmó los primeros tratados con los nativos en 1848, política que prosiguió y desarrolló el gobernador general del Senegal Faidherbe (1854) y que se mantuvo en los años siguientes, hasta que en 1881 el emir de Futa-Yalón colocó su país bajo el protectorado francés, hecho que imposibilitaba la posible unión entre las colonias británicas de Gambia y Sierra Leona. Inglaterra reconoció en 1882 los derechos adquiridos por Francia. Hasta 1890, los territorios guineanos fueron incorporados administrativamente a la colonia francesa del Senegal (v. SENEGAL II). En 1890 se convirtió en colonia separada, con el nombre de Ríos del Sur. En 1893, con la incorporación de nuevos territorios (Boké y parte del actual Malí), pasó a llamarse Colonia de G. Francesa. En 1895, quedó integrada en el Gobierno General del África Occidental Francesa, conservando su autonomía administrativa y financiera. Pese a todo, la resistencia a la ocupación francesa no desapareció hasta que se logró capturar, en 1898, a Samory (v. COSTA DE MARFIL II). Al terminar la II Guerra mundial, se le concedió a G. el estatuto de Territorio, dentro de la Unión Francesa (1946). Los derechos de los guineanos fueron ampliados en 1951 y todavía más al otorgarse a G. la autonomía (1956) y el derecho al sufragio a todos los adultos (1957). De acuerdo con estas normas, en las elecciones de 1957, el Partido Democrático Guineano (PDG), dirigido por Seku Turé, logró un triunfo total.Cuando, en 1958, el Gobierno francés ofreció a sus colonias convertirse en miembros de la nueva Comunidad francesa o acceder a la independencia, G. fue el único territorio africano francés que optó por la segunda solución y, en consecuencia, el 2 oct. 1958 se proclamó la República de G., cuyo primer presidente fue Seku Turé, bisnieto del guerrillero antifrancés Samory, que había dirigido la ofensiva electoral contra la metrópoli. Desde un comienzo, G. tuvo verdaderas dificultades al no contar con la ayuda francesa y al negársela USA. Esto determinó que recurriera a los países socialistas y neutralistas, mientras organizaba su política interior sobre la base de un sistema totalitario socialista, al estilo chino, dirigido por un partido único, el PDG. Aunque las relaciones con el bloque comunista cambiaron al descubrirse (1961) un complot en el que estaba involucrado el embajador soviético y al lograr ayuda norteamericana a raíz de una visita realizada por Seku Turé a USA (1962), G. ha mantenido una política antiimperialista, pero sin adherirse a ningún bloque. Este antiimperialismo se ha manifestado en el apoyo radical a todos los esfuerzos descolonizadores; especialmente tensas han resultado las relaciones con Portugal, a quien en 1970 acusó G. ante la ONU de haber violado sus fronteras desde la G. Portuguesa. País pequeño y débil, se explica su deseo de unirse a otros vecinos y su tendencia al panafricanismo (v.). El primer paso en este sentido lo dio al formar con Ghana y Malí la Unión de Estados Africanos (1961), que no resultó demasiado viable. Especialmente unida ideológicamente a la Ghana del presidente Nkrumah (v. GHANA III), la deposición de éste determinó la ruptura de relaciones con el nuevo régimen ghanés. Negando ser comunista y presentándose como exponente del marxismo africano, Seku Turé ha colocado a G. más a la izquierda que cualquier otro país africano.O. GIL MUNILLA.
BIBL.: A. ARCIN, Histoire de la Guinée française, París 1911; M. Houis, La Guinée française, París 1953; S. TURÉ, Guinée: prélude l’indépendance, París 1959.
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