Guerrero, Vicente
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Biografía GER
General y estadista mexicano. N. en Tixtla en 1783, de familia humilde. M. fusilado en Chilapa el 14 feb. 1831. Entró en la vida militar durante la guerra de la Independencia mexicana, en el ejército de Morelos (v.) en 1810. En breve tiempo ascendió a capitán y teniente coronel. Participó en las victorias de Izúcar, Tezmalaca y Oaxaca. Escoltó al Congreso en su traslado a Tlacotepec y poco después recibió el encargo de extender la revolución a Oaxaca (v. MÉXICO III, 2). Tuvo varios encuentros favorables contra partidas realistas destinadas a perseguirle. El Congreso, escoltado por Morelos (v.) en su traslado a Tehuecán, fue dispersado por los realistas y, apresado Morelos, le sustituyó G. Sucesivas intrigas, disensiones y muertes de los principales mandos hicieron peligrar la revolución, quedando únicamente G., que estableció su cuartel en el cerro de Barrabás, donde fabricó armamento y moneda, pero, en su ausencia, el realista Echevarri tomó la plaza. G. se retiró al Sur.En 1820, Iturbide (v.), comandante del Sur, luchó contra G. pero, rechazado por éste en varias ocasiones, decidió entrevistarse con él. Ambos acordaron las bases para la independencia de México. G. reconoció a Iturbide como Emperador y recibió el cargo de general de la capitanía del Sur en 1823. Debido a los abusos de autoridad de Iturbide y por discusiones en cuanto al carácter de la independencia, G. se pasó a la oposición republicana y le presentó batalla. Lucharon en Almolonga, donde G. fue gravemente herido. Más adelante, derrocado el Imperio, fue nombrado general de división y miembro del Supremo Poder Ejecutivo en 1824. Fue jefe del partido yorkino (demócrata y liberal), en oposición al escocés del general Bravo y, cuando en 1828 se nombró presidente de la República a Pedraza, los yorkinos se lanzaron a la revolución, cuyo fruto fue el nombramiento de G. como presidente (1829). Durante su mando, tuvo lugar la incursión del español Barradas, con el fin de reconquistar México, pero fue vencida; poco después, el Congreso, alegando que G. no estaba facultado para el cargo, le depuso. G. pasó entonces a la ofensiva. El Gobierno, no pudiendo vencerle, le hizo prisionero a traición y, juzgándole en consejo de guerra, le ejecutó. Más que político, G. fue un gran, militar para la acción revolucionaria mexicana. Sin embargo, su programa de reforma social y de lucha contra los privilegios es bastante representativo.MARÍA ISABEL RUPÉREZ.
BIBL.: L. ALAMAN, Historia de México, III-V, México 1942; J. BRAVO UGARTE, México independiente, Barcelona 1959; A. MAGAÑA ESQUIVEL, Guerrero, el héroe del Sur, México 1946.
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