Grupos Sanguíneos MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto. La sangre (v.) humana, esencialmente uniforme por sus caracteres comunes de estructura y función, presenta unas diferencias de carácter inmunológico de unos individuos a otros, que la cualifican en determinados g. s., según sea el tipo de antígenos a aglutinógenos portados por los hematíes y el tipo de anticuerpos o aglutininas presentes en el suero. En Medicina es primordial el conocimiento de estas diferencias para conseguir una correcta terapéutica de transfusión sanguínea, la cual precisa la compatibilidad de g. s. entre las sangres de donante y receptor, ya que de existir alguna incompatibilidad entre ambas, el riesgo de aglutinación o hemólisis de los hematíes sería tanto mayor cuanto más específica fuera la reacción antígeno-anticuerpo ocasionada. También es de interés su conocimiento en otros terrenos científicos, entre los que hay que destacar: la genética, antropología, etnografía y Medicina legal; la metódica investigación de los g. s. despeja muchas de las numerosas incógnitas planteadas acerca de la biología humana.Síntesis histórica. Las primeras transfusiones de sangre animal y humana aplicadas al hombre enfermo, se hicieron siguiendo la creencia, desde antiguo sostenida, de que la sangre_ era un fluido idéntico para todos los organismos; los resultados, salvo muy contados casos, fueron fracasos repetidos, lo que demostraba la inexactitud de aquella creencia. Consecuencia de estas desafortunadas experiencias fue la condenación y prohibición de las transfusiones hasta principios del s. XIX; es entonces cuando se impone el criterio clínico contundente de que las grandes pérdidas de sangre por hemorragias deben ser repuestas por nueva sangre, retornándose a su aplicación, con lo que se repiten nuevamente los fracasos.En 1875, Landois mezcla hematíes de un animal con suero de animales de diferente especie y observa que frecuentemente se aglutinan los primeros; por analogía con la inmunología bacteriana, se interpretó este fenómeno como una reacción antígeno-anticuerpo. En 1900, Ehrlich y Morgenroth inyectan hematíes de un carnero a otro y comprueban en éste la producción -de anticuerpos de naturaleza hemolítica, demostrando así las diversidades antigénicas -isoantígenos- entre animales de la misma especie. En este mismo año, el investigador austriaco K. Landsteiner, demuestra con sangre de sus colegas la diversidad antigénica en los hematíes del hombre y hace público en 1901 el descubrimiento del primer sistema de g. s. humanos, llamado ABO. Nace así una rama científica, la Inmunohematología, que aportará con sus investigaciones nuevos descubrimientos, siendo ya numerosos los g. s. encontrados (v. tabla de pág. siguiente).En 1927, Landsteiner y Levine, con antisueros preparados en conejos, hallan los g. M, N y P, incorporándose a éstos poco después el S, todos ellos de escasa importancia transfusional. En 1940, Landsteiner y Wiener, mezclando hematíes humanos con antisuero preparado en conejos frente al macaco rhesus, descubren el antígeno Rh; en tanto que Levine y Stetson demuestran un anticuerpo, "anti-Rh", en el suero de una mujer embarazada cuyo hijo murió antes de nacer; ambos hallazgos permitieron aclarar la etiopatogenia de la eritroblastosis fetal o "enfermedad hemolítica del recién nacido" (v. Rh, FACTOR).Sistema ABO. Está constituido por cuatro g.: A, B, AB, O. Esta división está basada en la presencia o no de aglutinógenos A y B en los hematíes y, en consecuencia, el suero no dispondrá de anticuerpos frente al aglutinógeno ausente; p. ej., el g. A tiene aglutinógeno A y anti-B, el O carece de estos aglutinógenos por lo que tiene anti-A y anti-B. El O, por carecer de aglutinógenos, es llamado "donador universal" y el AB, por carecer de anticuerpos, "receptor universal". La sangre de un individuo pertenece a uno de los cuatro g., siendo los más frecuentes O y A (45 y 40%, respectivamente de la población mundial) y menos frecuentes B y AB (10 y 5%); las cifras son aproximadas, variando ligeramente según país, raza, etc. A Bernstein se debe el conocimiento de la transmisión hereditaria de los g. s. siguiendo los principios de Mendel, básico para la "exclusión de la paternidad". El antígeno A no es serológicamente homogéneo y posee dos fracciones más diferenciadas: Al y A2 (y por correlación: AIB y A2B, para AB). Los g. s. son de naturaleza glucoproteica.Transfusión. Constituye una terapéutica de primer orden a partir del descubrimiento de los g. s., habiendo demostrado su eficacia por el gran número de vidas salvadas en la II Guerra mundial y en la actualidad, como requerimiento del gran auge experimentado por la cirugía, así como en tratamientos de enfermedades internas, principalmente hematológicas.Los "Bancos de sangre", fundados en 1929, son entidades encargadas de la obtención, conservación y suministro de la misma. Previo reconocimiento médico del donante se extrae la sangre, que es tipificada según diversos métodos de determinación de g. s. y dispuesta para la inyección al receptor con g. compatible.J. R. LÓPEZ PÉREZ.
BIBL.: R. R. RACE y R. SANGER, Blood groups in man, 5 ed. Londres 1968; P. L. MOLLISON, Blood transtusion in clinical medicine, 4 ed. Oxford 1967.
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