Grecia (hellas) V. Historia Medieval. HIST.
Categoria:
Historia
Salvo ligeras interrupciones de dominaciones extrañas, G. desde el 395 formó parte del Imperio romano de Oriente. Protegida geográficamente por Macedonia y las provincias danubianas, se sintió menos afectada por las primeras invasiones bárbaras que otras zonas del Imperio, aunque los godos y hérulos saquearon sus costas e incendiaron Esparta, Corinto y Argos. La población griega siguió durante todo el s. IV y v aferrada al paganismo, y la "universidad" de Atenas fue el último refugio de la filosofía pagana. El triunfo del cristianismo estuvo marcado por violentas persecuciones, que culminaron en tiempos de Teodosio (v. TEODOSIANA, DINASTÍA) con la clausura de los templos de Helios, Afrodita, Artemisa y la supresión de los juegos olímpicos (v. IX).Desde el 476, G., forma parte del Imperio bizantino (v. BIZANCIO I) en un lugar secundario económicamente hablando, pero preponderante en lo cultural, al aportar la lengua griega como idioma oficial del Imperio a partir del s. VII con Heraclio (V. HERACLIANA, DINASTÍA). De la G. clásica sólo quedaban recuerdos al cerrarse por orden de Justiniano (v.) en el 529 la "universidad" de Atenas. La población se concentra en las costas dejando abandonado el interior del país. Sólo Atenas, Argos, Esparta y Corinto se reconstruyen después del colapso sufrido por el saqueo bárbaro. Hacia el 580 aparece la primera oleada de eslavos, que se instalan paulatinamente en las regiones abandonadas, al parecer, sin mucha oposición por parte de los nativos. Su único efecto es acelerar la marcha de la población griega hacia la costa.El s. VIII tuvo un claro signo fatídico, debido, en primer lugar, a la política iconoclasta (v. ICONOCLASTAS) de León III el Isáurico, que provocó un levantamiento en masa de los griegos a favor de las imágenes. En segundo lugar, una terrible peste azotó entre los a. 746-747 el país pereciendo la mitad de sus habitantes. Este hecho volvió a crear grandes claros en la población donde se asentaron eslavos, especialmente en el noroeste de G. y el Peloponeso central. Hacia mediados del s. VIII aparecieron los árabes, que al principio fueron contenidos momentáneamente por Constantino V, pero el 826 se apoderaron de Creta, Samos (880), Lemnos (901) y Tesalónica (904). En el s. X Nicéforo Focas contuvo a los árabes de nuevo, pero surgió un peligro mayor y más próximo: los búlgaros que, mandados por su zar Samuel, penetraron hasta las Termópilas donde fueron vencidos por Basilio II Bulgaróctonos (v. MACEDÓNICA, DINASTÍA).Contenidos, por el momento, estos dos peligros, comienza desde 1081 la penetración de los normandos desde el sur de Italia. Éstos intervinieron en asuntos dinásticos bizantinos con Roberto Guiscardo, y su hijo Bohemundo de Tarento, que luchó ante Larissa (1084) y se apoderó de Corfú. Luego Roger de Sicilia saqueó Tebas y Corinto apoderándose de ambas ciudades. Estas expediciones normandas serán como el prólogo de la gran empresa que creará el Imperio latino un siglo después. Desde este momento las influencias occidentales se mezclan sin cesar con lo bizantino. Durante la cuarta Cruzada (v.), la toma de Constantinopla (1204) y la fundación del Imperio latino de Oriente, supusieron un cambio radical en la estructura política de G., ya que fue repartida como botín entre los vencedores. Bonifacio de Montferrato fue nombrado rey de Tesalónica; conquistó también Atenas, Tebas y Eubea. Guillermo de Champlitte conquistó en 1205 el Peloponeso y fue reconocido como duque de Acaya. Estos señores extraños introdujeron el régimen feudal y reorganizaron al modo occidental el sistema político griego. Sólo el Epiro, que se mantuvo independiente como gobierno absoluto de los Comnenos (v.), conservó su peculiar modo de ser.En G. central (Ática y Beocia) dominó la casa borgoñona de La Roche que estableció un gobierno tolerable, y que en 1261 fue elevada al rango ducal por Luis IX. Estos territorios fueron conquistados después de la derrota del lago Copais (1311) por los expedicionarios catalanes (V. ALMOGÁVARES), que los ofrecieron a los príncipes de la casa aragonesa de Sicilia, con el título de duques de Atenas y Neopatria. Estos ducados estuvieron hasta 1377 bajo los reyes de Sicilia, luego en 1380 pasaron a depender directamente del rey de Aragón, Pedro IV (v.), que los retuvo hasta 1388. El causante de la expulsión de los catalanes de G. fue el florentino Nerio Acciaiuoli, cuya dinastía gobernó hasta que, en 1415, se hizo tributaria de los turcos y en 1456 fue definitivamente desposeída por Mahomet I I (Muhammad).Una de las regiones donde más se notó la influencia franca fue Morea, donde Godofredo de Villehardouin, sucesor de Guillermo de Champlitte, constituido como príncipe hereditario del Peloponeso, conquistó Laconia (1210), Corinto, Nauplia y Argos. Con mayor intensidad todavía avanzó la colonización franca con su hijo Guillermo (1245-78) que conquistó Malvasia y construyó numerosos castillos para dominar el país (Mistra, Leuctron, etcétera). Mientras tanto, la mayoría de las islas del Jónico y del Egeo habían sido atribuidas desde 1204 a Venecia, que las entregó a nobles para que constituyeran sus principados, excepto Corfú y Creta que fueron gobernadas directamente por los Dux de Venecia. Con las islas de Naxos, Paros, Antiparos, Melos, etc., Marco Sanudo formó un importante señorío, recibiendo el título de duque, pero a su muerte su feudo se derrumbó disputado por Génova y Venecia. En líneas generales, los nobles venecianos que regentaron las islas y los puertos comerciales de G. desarrollaron el comercio e industria, favoreciendo una etapa de relativa prosperidad comercial y económica, cuyos beneficios engrosaban el erario de la República de Venecia. Los turcos otomanos pusieron fin a la influencia occidental sobre Grecia (v. VI). Ya antes de la toma de Constantinopla habían penetrado por los Balcanes y ocuparon Tracia (1360), Tesalónica (1430), Morea (1446) y Atenas (1456). Casi todas estas conquistas fueron realizadas por el sultán Murát II. Su sucesor, Mahomet II, acabó de conquistar lo poco que quedaba de G. continental y entabló una serie de luchas para forzar a Venecia a retirarse de las islas. En 1462 se apoderó de Lesbos, Eubea (1470). Pero los venecianos hasta 1503 no abandonaron Lepanto, Corónide, Navarino, Egina (v.), y aún conservaron durante mucho tiempo Creta (v.) y varias islas jónicas, junto con fortalezas en la costa de Albania.SALVADOR CLARAMUNT.
BIBL.: J. P. FALLMERAYER, Geschichte der Halbinsel Morea wdhrend des Mittelalters, Tubinga 1830-36; E. SCHLUMBERGER, Les Principautés Tranques du Levant, París 1877 K. M. SATHAS, Documents inédits relatifs à 1’histoire de la Grèce au Moyen Age, París 1880-90; F. GREGOROVIUS, Geschichte der Stadt Athen in Mittelalter, Stuttgart 1889; D. BIKELAS, La Grèce Byzantine et moderne, París 1893; F. GUARDIONE, Sul dominio dei ducati di Atena e Neopatras, Palermo 1895; A. RUBIÓ I LLUCH, La Grecia Catalana desde 1370 a 1377, "Anuari de 1’Institut d’Estudis Catalans", 1913-14; N. TURCHI, La civiltá bizantina, Turín 1915; A. RUBIÓ I LLUCH, Los catalanes en Grecia. Últimos años de su dominación. Cuadros históricos, Madrid 1927; A. VASILIEV, Histoire de 1’Empire Byzantine, París 1932; W. BRUNET DE PRESLE-A. BLANCHET, La Grèce dépuis la conquête romaine jusqu’à nos jours, París 1950.
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