Granada, Reino de HIST.
Categoria:
Historia
Nacimiento del reino. Cuando, en 1224, al-Ma’mún, gobernador de la provincia de al-Andalus, se sublevó en Sevilla contra su hermano y califa al-`Ádil y llevó consigo a Marruecos fuertes contingentes africanos de guarnición en España, estalló la rebelión andaluza contra los almohades (v.). Los primeros focos de rebeldía aparecieron en la región levantina, donde Muhammad ben Hñd se declaró independiente y logró extender su autoridad por casi todo al-Andalus. El 16 jul. 1232 Muhammad al-Ahmar se sublevó en Arjona, se apoderó de ciudades que habían reconocido a Ibn Hud y disputó a éste la hegemonía sobre el Islam español. La repentina y misteriosa muerte de Ibn Htid en Almería eliminó al más poderoso enemigo de al-Ahmar, quien quedó como único campeón de un al-Andalus independiente. En mayo de 1238 los granadinos le proclamaron sultán, y un día del citado mes se posesionó de la alcabaza del Albayzín, en donde estableció la sede del gobierno.Así quedo creado el reino de G., último baluarte del Islam español, que se extendía desde los alfoces orientales andaluces hasta Gibraltar y cuya frontera norte corría al S de las provincias de Jaén y Córdoba y al E de la de Sevilla. Al año siguiente, al-Ahmar comenzó la construcción de la alcazaba y los palacios de la Alhambra (v.), en la Colina Roja, adonde trasladó su corte. Tras las Navas de Tolosa (v.) los cristianos se apoderaron del fuerte de Muradal y dispusieron de fácil entrada en la región andaluza, cuya frontera norte ofrecía un flanco vulnerable al ataque enemigo. Fernando III (v.) conquistó Martos, Andújar, Alcaudete, Córdoba y Arjona, y sitió Jaén. Sin fuerza para resistirle, al-Ahmar le cedió la plaza sitiada y pactó vasallaje. El reino de G. nació bajo el signo de la influencia cristiana que acusan los propios historiadores árabes, cuando cuentan que los granadinos usaban trajes, banderas y armas semejantes a las cristianas y diferentes de las orientales.Muerto Fernando III, al-Ahmar decidió independizarse. Fortificó las fronteras y, cuando en 1264, ocurrió la sublevación mudéjar, se negó a auxiliar a Alfonso X, violando así el vasallaje. Proclamó heredero a su primogénito, acto que provocó la sublevación de Isgiliwla, que. aspiraba a sucederle, al-Mawl y otros gobernadores de distritos. Entonces pactó nuevo vasallaje con Castilla; cuando marchaba a combatir a los rebeldes, murió cerca de G. (30 en. 1273), aconsejando a su hijo que solicitara ayuda militar de los Mariníes (v. BENIMERINES).Dinastía Nazarí. Los Nazaríes (v.), apelativo de la dinastía fundada por al-Ahmar, practicaron una política de balanceo, inclinándose hacia los Mariníes, cuando les apretaba demasiado el empuje cristiano, o hacia los cristianos, si les estorbaba la influencia de África. Se aprovecharon de la lucha entre Castilla y Aragón y sacaron partido de la de la nobleza castellana con sus monarcas. Hasta la batalla del Salado (v.), los Mariníes no sólo mantuvieron milicias permanentes en al-Andalus, sino que los propios sultanes acudieron en auxilio de sus correligionarios andaluces, al mando de importantes expediciones, practicando el triple juego de socorrer al-Andalus, alejar de África a pretendientes ambiciosos, e intervenir en la política granadina, en cuyo territorio lograron posesiones que les concedieron los monarcas Nazaríes, o quienes se habían rebelado contra ellos. Así, Muhammad II, hijo y sucesor (25 feb. 1273) de al-Ahmar, les cedió Algeciras y Tarifa, y el rebelde Isgiliwla les entregó Málaga. Reinando este monarca llegó la primera expedición africana de socorro al mando del sultán mariní Y-usuf, y Pérez de Guzmán (v. GUZMÁN EL BUENO), a quien los castellanos habían encomendado la defensa de Tarifa, plaza que arrebataron a los Mariníes, prefirió perder su hijo a entregarla al enemigo que la tenía sitiada.En tiempos de lsmá’í1 I, que el 21 en. 1314 destituyó a Nasr I, el cual el 14 mar. 1309 había usurpado el trono a su hermano Muhammad III, quien el 8 abr. 1302 había sucedido legítimamente a su padre, Muhammad II, los castellanos sufrieron la terrible derrota de Sierra Elvira donde, bajo las lanzas de la milicia africana, mandada por el gran maestre de Voluntarios de la Fe, `Utmán b. Abi-1-`Ulá, perecieron los infantes D. Juan y D. Pedro. Con su hijo y sucesor (8 jul. 1325) Muhammad IV, alcanzó el cargo de háyib o gran visir Abú-l-Nu’aym Ridwán, renegado cristiano que poseía extraordinarias dotes políticas y militares, el cual gobernó durante el reinado de los dos siguientes monarcas y bajo cuyo impulso la G. nazarí alcanzó su máximo esplendor.Yúsuf I, hermano y sucesor (25 ag. 1333) de Muhammad IV, fue el rey sabio de la dinastía. Favoreció el desarrollo del arte y el cultivo de la literatura, acrecentando los palacios de la Alhambra, fomentando las obras públicas y creando centros benéficos y culturales. Por iniciativa del háyib Ridwán mandó construir la gran madraza o universidad, cercó de murallas el Albayzín y levantó atalayas, para defender los pasos fronterizos desde Vera hasta los alfoces occidentales. Sufrió la derrota del Salado (v.), que puso fin a las invasiones africanas; pero tras la muerte de Alfonso XI y hasta la suya, a manos de un demente, se mantuvo en paz con los cristianos, dedicándose a la reorganización administrativa del reino.Le sucedió su hijo Muhammad V el 19 oct. 1354, continuando la fructífera labor emprendida por su padre. De su gabinete, que también presidió el háyib Ridwán, formaron parte el polígrafo Ibn al-Jatib y el poeta Ibn Zamrak, cuyos versos ornamentan la Alhambra. Entre otras obras, realizó la del maristán o gran hospital y la del palacio, cuyo eje es el Patio de los Leones. Atribuyó al monarca, unificándolos, los mandos de las milicias mariníes y del ejército andaluz, separados hasta entonces. Libre de extrañas influencias, en amistosa relación con Castilla y África, su reino gozó de independencia, adquirió fisonomía propia y logró prosperidad. Fue destituido por Ismá’il II y éste por Muhammad IV, el rey Bermejo muerto a manos de Pedro el Cruel. Muhammad V, que durante su interregno estuvo exiliado en Fez y luego estableció la corte en Ronda, recobró el trono que había perdido.Decadencia del reino. Con su muerte (26 en. 1391), se inicia la decadencia del reino, que, mediado el s. xiv, había alcanzado su máximo esplendor y una gloria efímera, porque el ciclo histórico del Islam andaluz estaba ya prácticamente terminado. En el primer tercio del s. xv se precipita su declinación, marchando inexorablemente hacia su total ruina como consecuencia del agotamiento de su fuerza política y la decadencia de su cultura, y combatido por la discordia interna y por Castilla. Los monarcas se suceden en vertiginosa carrera, con mandatos de escasa duración. Hay quien reina dos o tres meses, cuando no semanas, y, simultáneamente, se titulan sultanes varios príncipes: uno domina el Albayzín, otro la Alhambra. Paralela a la lucha dinástica, corre la de partidos. Los Abencerrajes y sus clanes amigos, constante apoyo de usurpadores, se enfrentan a los Venegas y a sus partidarios, paladines del legitimismo.Con Ab-I-1-Rasan ’Al¡ (Muley Hacén) comienza la guerra de G. (v.) y el 2 en. 1492 su hijo Muhammad XII (Boabdil) entrega el reino a los Reyes Católicos.Estructuración del reino. Musulmanes, de abolengo árabe y español, constituyeron la principal población del reino, acrecentada constantemente con fugitivos de las ciudades reconquistadas y mudéjares emigrantes de Castilla y Aragón. Seguía un importante núcleo berberisco, una escasa comunidad hebrea muy inferior a la existente durante los taifas, elementos sudaneses y orientales y una colonia cristiana formada por mozárabes, mercaderes, .refugiados, cautivos y esclavos. Cristianos renegados integraron la guardia personal del sultán y tres de sus jefes, Ridwán, Mufarriy y Bannigas, alcanzaron el gran visirato. En cinco millones suele cifrarse la población del reino. Aceptaron la organización administrativa almohade e imitaron su moneda. Salvo los alfaquíes, que usaban turbante, tocaron su cabeza con bonetes rojos y verdes y vistieron trajes de lana, seda, lino, algodón y pelo de cabra. Celebraban frecuentes fiestas religiosas y profa. nas, consumían vino y fumaban hast§, y concedían a la mujer una libertad desconocida en otros países islámicos.La agricultura fue principal fuente de la riqueza nazarí. Hubo excelentes labradores, que perfeccionaron el sistema de riego romano y aclimataron plantas exóticas. La industria sedera alcanzó celebridad. Al final del s. xv funcionaban en G. 4.000 telares, y 300 comerciantes traficaban con la seda. Lograron una floreciente artesanía, sobresaliendo en la cerámica vidriada, metalistería artística, ebanistería de taracea y cueros repujados.L. SECO DE LUCENA.
BIBL.: V. t. la de NAZARÍ Fuentes árabes: IBN AL-JATIB, lháta, ms. 1673, Bib. Escorial, 34 y 142, Acad. de la Historia, Madrid y ed. Enan, El Cairo 1955; AZHÚR (ed.), El Cairo 1939-42; Lamba (ed.), El Cairo 1349 de la Hégira; AL-MAQQARI, Nalh, ed. R. DOZY, Analectes, Leiden 1885; UMARI, Masalik, ed. y trad. francesa G. DEMOMBYNES, París 1927; IBN JALDÚN, elbar, El Cairo 1284 de la Hégira y trad. francesa DEMOMBYNES, Ibn Khaldun. Les rois Benou-1-Ahmar, "Journal Asiat." XII (1898); ANÓNIMO, Nubda, trad. E. LAFUENTE, Relaciones de algunos sucesos de los últimos tiempos del reino de Granada, Madrid 1868.
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