Granada III. Historia de la Iglesia. Archidiócesis de Granada. HIST.
Categoria:
Historia de la Iglesia
La archidiócesis de G. (Granatensis), continuación de la antigua Iglesia de Illiberis al Sur de España (Andalucía). Es metropolitana desde 1492 por bula de Inocencio VIII y por deseo de los Reyes Católicos, con diócesis sufragáneas que son, en la actualidad, Guadix-Baza, Almería, Jaén, Málaga y Cartagena-Murcia (v. 2; ALMERÍA III; JAÉN III; MÁLAGA III; CARTAGENA II). Se extiende sobre un total de 6.794 Kmz con 617.307 hab., que son católicos casi en su totalidad; hay 254 parroquias, 332 sacerdotes diocesanos, 224 sacerdotes regulares, 713 religiosos y 1.953 religiosas; 87 institutos de enseñanza y 18 de beneficencia (Ann. Pont. 1972).Historia. La ciudad, capital de provincia, tuvo por primer obispo, según la leyenda de los varones apostólicos (v.), a uno de ellos: S. Cecilio. A principios del s. iv se reúne el famoso Conc. de Elvira (v.) con obispos de toda la Península, que dictó decisiones de carácter disciplinar. Dominada por los visigodos (s. V-VIII), con corta ocupación por los bizantinos (s. VI), cae en poder luego de los musulmanes (a. 711) hasta su reconquista por los Reyes Católicos (1492). Después de siete siglos de dominación árabe, los Reyes Católicos hicieron grandes esfuerzos por dotar la diócesis de iglesias, monasterios y otras instituciones que aceleraron la restauración cristiana. La catedral, la Capilla Real, los monasterios de S. Cruz la Real, S. Isabel la Real, S. Jerónimo, el Hospital Real, el de S. Lázaro y otros fueron fundados o alentados por ellos. Durante el s. XVI se agudizó en sucesivas ocasiones (1500, 1520, 1568-70) el problema de los moriscos (v.), prolongada polémica entre moros bautizados y españoles no sólo de carácter político con intento de secesión dentro del territorio español, sino también de acusado carácter religioso por la dificultad de conversión y adaptación de los moros a las costumbres cristianas. Felipe II, con enérgica política defensiva, favoreció la restauración cristiana. La vida contemplativa floreció en monasterios y conventos de jerónimos, cartujos, franciscanos, dominicos, agustinos, carmelitas, trinitarios, mercedarios, basilios, jesuitas y otros, más numerosos aún,de religiosas. Otros momentos representativos, aunque de signo contrario a éste de los s. XVI y XVII, lo constituyen los acontecimientos de carácter nacional y local de los s. xvili y sobre todo xix, que estrecharon angustiosamente la vida de esta Iglesia. Son importantes, entre ellos, la invasión napoleónica, la exclaustración de las órdenes religiosas, la desamortización (v.) de bienes eclesiásticos y la significación sectaria de la presencia en G. del Gran Oriente de la masonería (b.) durante esta época. En la actualidad, tras la guerra española de 1936-39, ha surgido un reflorecimiento, con nuevos esfuerzos de superación en las actividades y métodos pastorales impulsados, a la vez y últimamente, por las directrices del Conc. Vaticano II (v.).Obispos y arzobispos. El cód. Escorial 4-I-1 (s. x) contiene 62 nombres de obispos de Ilíberis, sin asignar datación concreta. Entre ellos destacan el primero, S. Cecilio, fundador de esta Iglesia; y el décimo, Fabiano, que reunió el famoso Conc. de Elvira (ca. 350). Los concilios visigodos registran asistencia de varios obispos iliberitanos, el último, Ceterio, en el Conc. de Toledo del a. 693. En la época mozárabe son notables Balduigio (a. 759-70?), autor de textos litúrgicos; Egila (ca. 777) enviado por el papa Adriano I; Samuel (ca. 850); Recemundo, autor de un famoso calendario litúrgico del a. 961. Desde 1492, G. ha tenido 42 arzobispos; conviene mencionar, entre ellos, el primero, fray Hernando de Talavera (14921501; v.), que fundó el colegio eclesiástico; Gaspar de óvalos (1529-42), que fundó la Universidad; Pedro Guerrero (1546-76), que asistió a las sesiones del Conc. de Trento y lo actualizó en G. convocando un concilio provincial en 1565 y un sínodo en 1572; el card. Agustín Espínola (1627-30); y, en nuestro siglo, el card. Parrado García (1934-47), que convocó un segundo concilio provincial; y el arzobispo Santos Olivera, que creó un significativo número de parroquias y convocó un sínodo en 1952.Hagiografía. Se veneran con particular devoción S. Cecilio y S. Tesifonte, el primero fundador y patrono de la diócesis y ambos incluidos dentro del número de los varones apostólicos y mártires, a cuya memoria erigió (s. XVI) el arzobispo Vaca y Quiñones la abadía del Sacromonte. S. Gregorio de Elvira (v.), luchador contra la herejía arriana. S. Rogelio de Parapanda (s.IX), S. Juan de Cetina y S. Pedro de Dueñas regaron con su sangre (1397) la tierra diocesana. S. Juan de Dios (v.) realizó en G. denso apostolado y fundó el hospital y la iglesia basílica que llevan su nombre; en ésta se encuentra su tumba, de profunda veneración popular. S. Juan de la Cruz (v.), prior del convento de los Mártires en la zona de la Alhambra, y S. Juan de Ávila (v.), "apóstol de Andalucía", egregias figuras de santidad en el s. XVI. Están introducidas las causas de canonización de los siervos de Dios Andrés Manjón (v.), fundador de las Escuelas del Ave María; Sor Inés de Jesús, fundadora de las religiosas de Cristo Rey; y de su cofundador el canónigo sacromontano Gras y Granollers; así como la del religioso capuchino fray Leopoldo de Alpandeire, de extraordinarias virtudes, todos del siglo actual.Monumentos principales. La catedral, de estructura gótica (1523-1704), considerada como un ejemplar principalísimo del renacimiento español, con fachada de Alonso Cano (v.) y torre y capilla mayor de Diego de Siloé, y que contiene otras obras de Cano, Mena, Bocanegra y otros. La Capilla Real (1504-19), panteón de los Reyes Católicos y de su familia, que es de estilo ojival del periodo isabelino, siendo su autor Enrique de Egas; con tiene un grandioso retablo plateresco de Bigarny (1522), los sepulcros reales son de Dominico Fancelli y Bartolomé Ordóñez, un tríptico de Dierick Bouts y una espléndida colección pictórica de tablas flamencas. El monasterio de la Cartuja (1516), de estilo gótico sencillo con famosísima Sacristía de exuberante decoración. La abadía del Sacromonte (1594), que es colegiata desde 1609, y posee un valioso museo y archivo; en las Santas Cuevas de la misma se venera tradicionalmente a S. Cecilio. El monasterio de San Jerónimo (1504), es de estilo renacimiento de J. Florentino .y D. Siloé, y posee un retablo ejemplar acabadísimo de la imaginería española. La curia eclesiástica, antigua sede de la Universidad. Son santuarios célebres de la ciudad las basílicas de N. S. de las Angustias, patrona de G. y su diócesis, y la de S. Juan de Dios.Instituciones. Universidad, fundada por Clemente VII (1531); sus Constituciones son de 1532 con un Colegio Real (1538); en ella se estudiaba cánones, leyes, teología y gramática. Secularizada en 1845, desde 1862 es universidad estatal con seis facultades. El Colegio eclesiástico de 1550, que pasó a Seminario de S. Cecilio, en 1563, según las directrices de Trento. En 1582 obtuvo Facultades de Teología y cánones y fue universidad pontificia durante 1897-1929. El colegio de S. Pablo, de los jesuitas (1554-1771), restablecido en 1898, es hoy facultad teológica con alumnos jesuitas y de los seminarios mayores de la archidiócesis. Hay también un Estudio General de religiosos dominicos, y las Escuelas del Ave María, fundadas a principios de siglo por Andrés Manjón, de gran interés pedagógico y benéfico, que están regidas por sacerdotes diocesanos, con seminario de maestros, colegios de enseñanza media y profesional, y numerosas escuelas primarias.J. L. SANTOS DÍEZ.
BIBL.: Flórez, XI1,79-220; LIII-LVI; B. DE PEDRAZA, Historia eclesiástica de Granada, Granada 1638; A. GALLEGO BURÍN, Guía de Granada, Granada 1946; íD, La Capilla Real de Granada, Madrid 1952; E. ROSENTHAL, The Cathedral of Granada, Princeton 1961; Z. GARCÍA VILLADA, Historia eclesiástica de España, I, Madrid 1929, y III, Madrid 1936; M. HERNÁNDEZ, El Colegio de San Cecilio de Granada, Valladolid 1960; M. CASARES, Memoria de los archivos diocesanos de Granada, Granada 1964; Estadística general del arzobispado de Granada, Granada 1960; A. MARÍN OCETE, El concilio provincial de Granada en 1565, "Archivo Teológico Granadino" XXV (1962) 23-178.
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