Granada Ii. Historia. HIST.
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Historia
G. tiene una importancia crucial en el desarrollo político de España. Fue el último bastión conquistado a los musulmanes. Con la toma de la ciudad de G. adquirió cuerpo unitario el reino de las Españas. Las nuevas monarquías absolutas del s. XVI, Francia, Inglaterra y España, necesitaron de un territorio apaciguado, bajo un poder fuerte centralizador. La reconquista de las tierras a los musulmanes creó una nueva nobleza de sangre, que se asentó principalmente en Andalucía y cooperó al fortalecimiento de la monarquía de los Reyes Católicos.Orígenes. Los orígenes de la región granadina son imprecisamente conocidos, si bien debió llegar hasta ella, en el Neolítico, el influjo de la civilización egea, a juzgar por los restos de sepulcros que ofrecen coincidencias con los de la Grecia micénica. En G. existieron dos grandes sepulcros dolménicos, hoy destruidos, uno sobre el pueblo, de Dilar y otro en Ventas de Zafarraya.Del periodo ibérico apenas quedan rastros, al ser destruidos por las invasiones, con excepción de las ruinas de Castillejo. Los bastetanos se extienden por Baza y Guadix, y los túrdulos ocupan la mayor parte de las tieras de G., fundada posiblemente por una de sus tribus. Ya en el s. V a. C. se acuñaron en ella monedas con el nombre ibérico de Ilíberris. Los fenicios que llegaron a sus costas fundaron Sexi (Almuñécar) y Salambina (Salobreña). Los griegos establecen la colonia de Ulisea. Los cartagineses guerrean en sus tierras contra las legiones romanas. Roma divide la provincia en dos partes, la primera, propiamente granadina, abrazaba la cuenca del Genil; y la otra, las tierras del Este; se fomentan colonias en poblados ya existentes, como Ilíberris (Granada), Ilurco (cerca de Illora), y se crean otras nuevas. Sexi, citada por el geógrafo griego Hecateo de Mileto (s. IV a. C.), debió ser colonia fenicia hacia el s. VI a. C. Baza es la antigua Basti romana. De la colonia romana de Acci surge Guadix.En el 306 se celebra en España el primer Concilio, en Ilíberis o Ilíberris (v. III, 2). En el 419, los vándalos, los silingos y los alanos hacen de estas tierras teatro de sus luchas, acabadas por Walia. Son expulsados los silingos y los alanos, y sometida la comarca al emperador Honorio. En el 421, los vándalos se apoderan de Guadix y G., hasta que Leovigildo avanzó hasta ésta, logrando dominar Andalucía y expulsar, a fines del s. VI, a los romanos. Con ello se divide la Bética en dos regiones: Híspalis, con Sevilla, Huelva y Cáceres; y Bética, con Granada, Almería y Jaén. La división dura sólo hasta el s. VIII. La Bética romana fue la región más rica y romanizada de España.En el s. VIII surge la ciudad de G. Su origen es judío, la antigua Garnatha Alyejud, en el lugar de la actual Torres Bermejas. Ilíberris fue ciudad ibérica en las cercanías de G., cuya sierra Elvira toma el nombre de Ilíberris. También fue municipio romano. En 1031, desaparecido el califato de Córdoba, se crea la taifa berberisca de G., y a la Garnatha Alyejud se le añade la beréber Alcazaba Cadima, en su margen derecha. Entonces se hace cargo de G. el berberisco Zavi ben Ziri (1013), a quien sucede Badis, que extiende sus dominios hasta Málaga. La monarquía de los Ziríes es derribada por los almorávides (v.). En 1157, los almohades se apoderan de la ciudad (v.). Durante este periodo de dominación almorávide-almohade la inseguridad es la nota más característica. Ambas dominaciones luchan entre sí. Les sucede la dinastía Nazarí (v.), que inicia Muhammad ben Alhamar, aclamado en G. en 1233. A Badis (1038-73) le sucede su hijo `Abd Alláh (1073-90), último monarca zirí, y a su muerte el reino pasa a manos de los almorávides. Baza y Guadix formaron, desde 1145 a 1156, una taifa que, después de ser conquistada por los almohades, se incorporó al reino nazarí de Granada (1238; v. GRANADA, REINO DE).La debilidad de los reinos de taifas (v.) ocasiona luchas intestinas entre los diversos reyezuelos, que son aprovechadas por los monarcas cristianos. En 1246, Alhamar se declara vasallo de Fernando III el Santo (v.) al que presta valiosa ayuda en la conquista de Sevilla. En 1489 todas las ciudades y plazas fuertes del reino están en poder de los cristianos, menos G. La ciudad es tomada el 2 en. 1492, después del sitio de Santa Fe, y entregada por Boabdil a los Reyes Católicos, que la dotan de arzobispado, chancillería, capitanía general y municipio. A raíz de la conquista, G. pasa a ser ciudad con voto en Cortes (V. GRANADA, GUERRA DE).Edades Moderna y Contemporánea. En la Navidad de 1568 se sublevan los moriscos (v.), como consecuencia de las medidas tomadas por Felipe II. El cabecilla de la rebelión, Fernando de Válor, busca refugio en las Alpujarras con sus seguidores, donde es nombrado rey con el nombre de Abén Humeya. Algunos refuerzos recibidos de África deciden secundar el alzamiento en toda la comarca, en la que se incendian iglesias, se destruyen pueblos y se asesina a los cristianos. Todos los esfuerzos por dominar el alzamiento resultan infructuosos, hasta que Felipe II envía para reprimirlo a Juan de Austria (v.) quien, una vez divididos los rebeldes, muerto Abén Humeya y más tarde Abén Aboo, que le había sucedido, da por sofocada la rebelión, que cuesta a los sublevados la salida del reino. Con la expulsión de los moriscos en el reinado de Felipe III (v.) y la decadencia de las antiguas actividades fabriles de la época musulmana, disminuye la población en gran parte. Hasta principios del s. XIX, G. era esencialmente la misma que a fines del s. XV; pero en 1810 ocurre la invasión napoleónica, que afecta a Granada. La revolución de 1811 y la desamortización de 1836 determinan la urbanización de la ciudad. La dominación de las tropas napoleónicas dura hasta septiembre de 1812; pero en 1823 vuelven en ayuda de Fernando VII e intentan volar la Alhambra, que afortunadamente se salva.Las ideas liberales impregnan a G. Llenan tanto el alma de sus ciudadanos que producen héroes como Mariana Pineda (1804-31), una mujer que traspasa los linderos del mito y simboliza los ideales de la libertad durante el s. xix. Por esos años tenía G. unos 65.000 hab., que constituían una sociedad llena de contrastes: religiosa y extremadamente librepensadora, con sociedades secretas. En 1772, existían dos logias masónicas, La Vigilante y La Discreta, donde coincidían militares, comerciantes y canónigos. Para contrarrestar los elementos liberales, las fuerzas realistas envían a G. al juez Pedrosa, nombrado por el ministro de Justicia Tadeo Calomarde. A comienzos de 1831, la represión de las fuerzas absolutistas se recrudece con una virulencia insospechada. El 28 de enero desembarca el general Torrijos en Algeciras, al frente de 200 hombres, siendo atacado rápidamente por las fuerzas realistas, muy superiores en número. El desembarco alerta al juez Pedrosa, a quien se le comunica secretamente que en G. se bordaba una bandera subversiva. Mariana Pineda es detenida como conspiradora. La justicia pide para ella la última pena, por su adhesión al régimen constitucional y por participar en acciones revolucionarias. Fue ajusticiada el 26 mayo 1831.La cuestión social, el problema campesino andaluz, se manifiesta también en el campo de G. En 1861 se insurrecciona Loja. Años antes se inicia en la provincia la propaganda democrática. Los conspiradores eran pequeños propietarios y profesionales liberales, que se agrupan alrededor de sociedades secretas (v. CARBONARIOS). Encabeza la insurrección el veterinario de Loja Rafael Pérez del Álamo. La conjura tenía ramificaciones amplias en Alhama, Málaga (Antequera, Mollina), Córdoba (Iznájar), etc. El 21 de junio estalla en Iznájar. Son tomados los puestos de la Guardia Civil que salen al paso. El 30 llegan los insurrectos a Loja y ocupan la ciudad; organizan un Gobierno y los medios para combatir a las tropas militares enviadas contra ellos desde Sevilla, G. y Málaga. La insurrección es sofocada rápidamente. En la Guerra civil española de 1936-39, G. no secundó el Alzamiento Nacional, pero a los pocos días (23 jul. 1936) fue conquistada la ciudad por las tropas nacionales, tras la batalla de Albaicín.V. t.: GRANADA, GUERRA DE; GRANADA, REINO DE.A. FLORES DURÁN.
BIBL.: J. DÍAZ DEL MORAL, Historia de las agitaciones campesinas andaluzas, Madrid 1967; J. PRIETO, Granada, Barcelona 1956; J. DE LAS CAGIGAS, Andalucía musulmana, Madrid 1955; J. CARO BAROJA, Los moriscos del reino de Granada, Madrid 1957; A. GALLEGO BURÍN, Granada en la guerra de Granada, Granada 1924; L. SECO DE LUCENA, Síntesis de historia de Granada, Granada 1936.
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