Gran Bretaña (great Britain) X. Música. MÚSICA
Categoria:
Música
En los comienzos de la dominación celta en G. B. tiene su origen un instrumento de la familia del arpa que recibió el nombre de charotta barda. Con ella se acompañaban los cantos épicos. El arpa acompañó durante todo el s. I una música muy parecida. En el s. VII, con el cristianismo, aparece la música gregoriana, que se contrapone a las obras pentatónicas de la música británica popular. En Winchester y durante el s. X se construyen los primeros órganos. En 1066 la conquista normanda importó influencias musicales francesas y el gleeman inglés es sustituido por el minstrel. Más adelante la música poscelta se caracteriza por el dominio de la balada (v.), así como el carol (v.) y las county dances. G. B. se interesó en el desarrollo musical europeo, algunas veces con nuevas prácticas, como lo fueron los movimientos paralelos de dos voces en terceras. En la época del ars antiqua (v.) comienzan a desarrollarse los motetes, conductus y organus. Los más importantes compositores fueron Johannes Cotten (1100), Johannes de Garlandia (1190) y Simon Tunstede (s. XIV). A partir del s. XIII aumentan considerablemente las actividades musicales y nace paralelamente una música de carácter religioso y otra más popular, como en el caso del primitivo canon Sumer is i-cumen in (El verano se acerca), cuyo origen se remonta a 1220.Influenciado por la Iglesia, el rey Enrique V decretó que no se escribiesen ni se cantasen las hazañas de los trovadores, pues deseaba que todas las alabanzas fueran dirigidas a Dios. En los s. XIV y XV a la cabeza de la escuela polifónica se encontraba John Dunstable (13701453; v.), autor de una copiosa producción de motetes, canciones y misas que influyeron en gran parte de la música continental.La Iglesia fue la mayor protectora de la música en el s. xvi y dos figuras destacaron en música litúrgica: Thomas Tallis (1515-85) y William Byrd (1542-1623; v.). Esta música es casi toda de origen coral al unísono o a cappella, desarrollándose el motete y el madrigal, ambos de origen italiano pero que en G. B. llegaron a perfeccionarse y alcanzaron un gran desarrollo.Durante el reinado de Isabel I, la música dejó de depender únicamente de la intención religiosa y de la doctrina moral, extendiéndose al terreno profano y surgiendo en Londres un teatro musical independiente. En la obra de Shakespeare se encuentran numerosas referencias musicales. A esta época se la llamó también la Edad de Oro de la música de este país, y no resultaba extraño encontrar un hogar donde se tocara el laúd, la viola de pierna y otros instrumentos. En tiempos de Shakespeare el florecimiento de la economía y la cultura revierte en el campo musical. Los principales compositores de esa época son Thomas Morley (1557-1603), John Farnaby (15601620), John Wilbye (1574-1638), John Dowland (15631626; v.), John Bull (1563-1628) y Orlando Gibbons (1583-1625). La obra de Morley Los triunfos de Oriana, que dedica a la reina, es un ejemplo representativo del desarrollo que alcanza el madrigal inglés. Por su parte, John Bull publica en 1625 el Fitzwillaim Virginal Book que contiene más de 300 obras para teclado con temas extraídos en gran parte de melodías populares. Morley y Gibbons escribieron para un conjunto de violines (English Consort), poniendo las primeras piedras para el desarrollo de la naciente música de cámara inglesa.Durante el reinado de Carlos II la corte fue invadida por elementos extranjerizantes y frívolos, pero a pesar de tales desfavorables circunstancias, surgieron músicos tan dotados como Henry Purcell (1658-95; v.), que llegó a ser organista de la abadía de Westminster, a la vez que el iniciador de la ópera nacional (Dido and Aeneas 1688), aunque se constata en él cierta influencia cultural germanoitaliana. Con su muerte se extinguía la única esperanza de una escuela nacional. de ópera.Por otra parte, las baladas basadas en narraciones o leyendas con argumentos triviales llegan a su culminación en el s. XVIII, con el estreno en Londres en 1728 de la ópera original de John Gay (1685-1732) La ópera de los mendigos, inspirada en las baladas, tan de moda. Al desarrollarse la navegación comercial a fines del s. XVIII y principios del XIX surgen los cantos marineros conocidos como Sea Shanties, que se interpretaban para acompasar el trabajo durante las largas travesías. Ya en 1870 comienzan lentamente a desaparecer.En 1712 Hándel (v.) se instaló en G. B. y destacó como compositor de oratorios y óperas, logrando una modificación en el sentido músico-dramático de estas últimas. Su influencia fue decisiva en el desarrollo de la ópera nacional y de otras obras de tipo vocal, no sólo en G. B., sino en todo el Continente. Seguidores de Hándel fueron los ingleses Thomas Arne (1710-78) y Henry Carey (1690-1743). Con la excepción de algunos compositores aislados del s. XVIII la música nacional en G. B. no pudo desarrollarse. Fue el violinista John Banister quien organizó el primer recital público que se recuerda (1672). En la segunda mitad del s. xviii aparecen los primeros científicos musicales británicos. Charles Burney (17261814) publica en 1776 la Historia general de la música y John Hawkins (1719-89) comienza ese mismo año la publicación en cinco volúmenes de la Historia general de la ciencia y práctica de la música, en la que también colaboró William Boyce (1710-79).J. C. Bach, hijo de J. Sebastián, y K. F. Abel dominaron un tiempo la cultura musical británica, desarrollando la práctica de la frecuente celebración de conciertos. Comienzan a visitar G. B. artistas de prestigio, entre ellos J. Haydn (v.) gracias al cual este país adquiere una posición importante en el desarrollo de la sinfonía clásica. En el s. XIX se produjo un renacimiento de la música británica, motivado por el fervor nacionalista originado durante las contiendas napoleónicas. Las relaciones con Alemania se estrechan a través de Weber y más tarde con Schumann (v.), Joachin, Max Bruch y otros muchos. Entre los compositores nacionales destaca John Field (1782-137) y W. Sterndale Bannet, si bien muestran la influencia de su profesor Mendelssohn. En las últimas décadas del s. XIX se produce un cambio de orientación nacionalista a la que contribuyen músicos tales como Hubert Parry (1848-1918), Alexander Mackenzie (18471935) y Edward Elgar (1857-1934; v.). En el s. XX se despierta interés por la tradición popular británica. Fuller-Maitland, Broadwood y Sharp influyeron en esta tendencia. El compositor R. Vaughan Williams (18721952; v.), discípulo de Ravel, fue el más importante de este periodo, ya que se apoyó y empleó la forma de la música antigua inglesa, haciendo renacer con algunas obras la tradición coral, un tanto olvidada. Lo mismo puede señalarse de Cyril Scott. El iniciador hacia una línea más moderna fue G. Holst (1874-1934; v.), romántico en sus comienzos, aunque más tarde adoptó la estética de Stravinsky. Fueron sus seguidores, entre otros, Arnold Bax (1883-1952) y Arthur Bliss (1891-1945). El sistema de composición de esos autores fue independiente del resto del de los compositores europeos, ya que pretendían conservar una íntima conexión con la música antigua y de tradición inglesa.Ya en pleno s. XX, los más destacados compositores son: John Ireland (1879-1962), William Walton (n. 1902) y Michel Tippett (n. 1905), todos representantes de un estilo tradicional. El más sobresaliente de todos es B. Britten (n. 1913; v.), auténtico personaje de la música moderna internacional, sobre todo en el campo vocal y especialmente el operístico.V. t.: XIV.P. MACHADO CASTRO.
BIBL.: W. H. HADOW, English music, 1931; E. WALKER, History ot music in England, Oxford 1952; H. DAVEY, History ol English music, 1921; E. BLOM, Music in England, 1947; W. J. TURNER, La música inglesa, 1944; P. M. YOUNG, A history ol British music, 1967.
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