Grafología LIT.
Categoria:
Literatura
Palabra formada por los vocablos griegos graphos (escritura) y logos (tratado). Es la ciencia-arte que descubre en las particularidades de la grafía personal las equivalencias mímicas y simbólicas que representan. Sirve este estudio para un profundo conocimiento del alma humana, enfocándolo bien hacia el propio conocimiento (excelente medio de introspección) o para profundizar en los demás. Son ya clásicas las aplicaciones de la g. de índole prematrimonial, selección de personal en las empresas, orientación profesional (estudio de la aptitud en la carrera o profesión que se desea), y auxilio en el diagnóstico de enfermedades (Grafopatología), principalmente nerviosas y mentales, más ligadas al acto de escribir que las somáticas. Para el investigador histórico es un arma de excepción, pues en cierto modo "resucita" a su personaje. También se ha llegado a emplear como auxiliar en los tratamientos psicoterápicos (Grafoterapia) modificando en la escritura los signos negativos (pesimismo, timidez, etc.) por señales contrarias (optimismo, seguridad, etc.) y es una eficaz ayuda en tratamientos más completos y profundos.Historia de la grafología. Es pintoresca la obra del alemán Scheneidemuhl (traducida al español en 1925), que propone el término Handschriftenbeurteilung ’juicio de los manuscritos’, pero el uso impuso de tal forma el vocablo griego, que dicho libro se titula en España Grafología, término que rechaza el propio texto. El panorama histórico y los personajes más famosos son: Camilo de Baldo, prof. de Filosofía de la Univ. de Bolonia que editó en Carpi la primera obra sobre esta materia: Trattato come de una lettera missiva si cognoscano la natura e qualitá dello scrittore (1622). En esta misma época Marco Aurelio Severinos, cirujano napolitano, publicó Vaticinador, sive tractatus de divinatione litterali. Muerto de la peste en 1656, su obra se perdió. Johann Kaspar Lavater consagró muchas páginas al estudio de autógrafos en su libro Physiognomische fragmente (1775), mientras que Eduardo Hocquart logró nuevas interpretaciones de la personalidad a través de autógrafos (1812).En 1830 nació en Francia una escuela grafológica de la que forman parte M. Boudinet, obispo de Amiens, y el card. Regnier, arzobispo de Cambrai, además de otros eclesiásticos entre los que figura el abate Hipólito Flandrin (1809-64), entre cuyos méritos figura el de ser maestro de Michon. En 1863 M. Henze publica, en Alemania, su libro Chirogrammatomancie, que sin ajustarse a método trata con más ingenio que ciencia la g. En 1866 el pintor J. B. Delestre dedica unas páginas de una obra de fisiognomía a las escrituras: De la Physionomie (París 1886). El abate Juan Hipólito Michon (n. en 1806 en La Roche-Fressagne y m. en París en 1881) da a luz su primer libro Les mystères de L´écriture (París 1872) en colaboración con Desbarrolles, el quiromántico que prologa la obra. Nace una disputa entre ambos colaboradores, que se consideran cada uno descubridores de la nueva ciencia. Sigue solo Michon, funda la Société de Graphologie y el periódico "La Graphologie", que todavía se publica. Agrupa signos, clasifica gestos gráficos, da conferencias y reúne gran número de discípulos. A excepción de la italiana, todas las corrientes del mundo (alemana, inglesa, suiza, norteamericana y española) derivan de esta raíz común.Julio Crepieux-Jamin, doctor francés, continuador de la obra de Michon (aunque no se conocieron personalmente), perfecciona el sistema quitando el valor fijo a los signos (error del fundador) y dividiendo los grafismos en superiores e inferiores. Sus obras más importantes: La escritura y el carácter (Madrid 1933), ABC de la grafología (Barcelona 1957), Les éléments de 1’écriture des canailles (París 1929), Les bases de la graphologie (París 1929).El Dr. Solange Pellet fundó la Société technique des experts en écritures, que reúne grafólogos, jurisconsultos y magistrados, para evitar los fallos de los peritos calígrafos. Pellat ha escrito: Les lois de 1’écriture. Simultáneamente, en Alemania el Dr. Ludwig Klages adapta las teorías de Michon y Crepieux-Jamin, considerando el sentido positivo y negativo de un grafismo (equivalente a la superioridad-inferioridad de Jamin). Klages funda la Sociedad Alemana de Grafología e introduce nuevas concepciones: ritmo, nivel de forma, etc. Ha publicado: Escritura y carácter (Buenos Aires 1954); Graphologistes Lesebuch (Leipzig 1943), Was die Graphologie nicht kann (Zurich 1949). En 1927 Louise Rice funda en Norteamérica la Sociedad de Grafología de aquella nación.Max Pulver señala nuevos caminos (una concepción diferente) para la interpretación grafológica; obras suyas son: El simbolismo de la escritura (Madrid 1953); El impulso y el crimen en la escritura (Madrid 1952) y La inteligencia en la expresión de la escritura (Madrid 1961). Gran maestro que ha sentado leyes de un valor inapreciable en la interpretación del campo escritural. Al mismo tiempo, en Italia, las escuelas clásicas del P. jerónimo Moretti, de los Menores Conventuales, cobra gran impulso. Se ha traducido al castellano Los santos a través de la escritura (Madrid 1964). El Dr. Marco Merchesán promulga una nueva forma pretenciosa de grafopsicología en su libro Tratado de grafopsicología (Madrid 1950). Simultáneamente los grafólogos norteamericanos Allport y Vernon inician experiencias en la Univ. de Harvard, reuniendo en una obra sus resultados. Sonmemann hace importantes descubrimientos en grafología clínica. La doctora Irene Marcuse describe el movimiento grafológico en su país en la obra Grafología (Estudio y guía de la personalidad a través de la escritura, Buenos Aires 1967). En 1950 Curt A. Honroth y sus colaboradores, el Dr. Ribera y el Prof. Zarza constituyen uno de los grupos más acreditados en Hispanoamérica. Destacan sus estudios: La escritura infantil (Buenos Aires 1952), Grafología emocional (Buenos Aires 1959), Grafología (teoría y práctica) (Buenos Aires 1957) y Grafología (Reacciones anímicas) (Buenos Aires 1960).La grafología en España. Sobresalen en España: Matilde Ras, decano de los grafólogos españoles, muy acreditada en la Península y en Hispanomérica, autora de: Grafología (Las grandes revelaciones de la escritura) (Madrid 1929), La inteligencia y la cultura en el grafismo (Madrid 1945), Historia de la escritura y grafología (Madrid 1951), Los artistas escriben (Madrid 1954) y Grafopatología (Madrid 1968). Augusto Vels, que ha escrito: El lenguaje de la escritura (Barcelona 1949) y Escritura y personalidad (Barcelona 1955). Carlos Muñoz Espinalt: La interpretación grafológica (Barcelona 1954), Grafología aplicada (Barcelona 1960), Grafología de la firma (Barcelona 1956). De la misma escuela de Muñoz Espinalt son: Adolfo Nanot, autor de Enciclopedia de la grafología (Barcelona 1962), Francisco Lacueva, que ha escrito La clave de la grafología (Barcelona 1960), María Rosa Pandés, Prontuario de Grafología (Barcelona 1963), y Mauricio Xandró: Psicología y grafología (Bilbao-La Habana 1948), Abecedario grafológico (Oñate 1955), Grafología (Tratado de iniciación) (Madrid 1955), Los sentimientos de inferioridad en la escritura (Madrid-La Habana 1963) y Nuevo tratado de Grafología (Madrid 1968).En 1967 se funda en Madrid, bajo las auspicios del Instituto Salazar y Castro (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), la Asociación de Grafólogos Españoles.Método de la Grafología. El camino a seguir para llegar a dominar esta disciplina e interpretar la personalidad humana por este medio es como sigue. Primero se analizan los gestos o rasgos (Graonomía o medida y estudio y de las proporciones de las letras) clasificados en ocho grupos, según la escuela clásica francesa (Michon, Crepieux-Jamin), verdadero acierto de síntesis: Después se investiga a la luz de las modernas corrientes simbólicas (Klages-Pulver), que forman ya leyes de aplicación general. Tanto en la escritura como en el marco de papel existen cinco zonas fácilmente diferenciadas: zona superior (de la carta y partes de letra), que simboliza Dios-espiritualidad, lo más noble del ser; zona inferior, representa el infierno-abismo, lo instintivo y bajo del ser; zona izquierda o inicial, representa el pasado; zona media o central, simboliza el presente, hoy, yo; zona derecha o final, representa el porvenir, el mañana, y en él se agolpan proyectos y realizaciones.El papel sobre el que escribimos equivale al tiempo con que contamos. Según como se aproveche, se demuestra más o menos respeto al "reloj" y a los compromisos horarios. El texto de la carta simboliza el yo manifiesto, el yo social o profesional, según a quien se escriba, y refleja el yo que se desea manifestar y que vean los otros. La firma y rúbrica representa el yo íntimo, o auto-observado, el reconocimiento de la valoración que nos merecemos a nosotros mismos. Si el texto de la carta es normal y las letras de la firma y rúbrica, p. ej., son pequeñas, ello revela el íntimo sentimiento de inferioridad que se oculta en el trato social. O el caso contrario: la escritura menuda y la firma y rúbrica grandes: revela el hombre orgulloso de sí mismo y de sus méritos que ha de moverse en sociedad en puestos subalternos. Las comparaciones de texto y firma llevan a importantes conclusiones.Grafotecnia. Para llegar a la interpretación de la personalidad por lo que se ve en la letra (Grafotecnia o arte de pintar o estructurar la personalidad) se ha de seguir los grupos citados y los símbolos, agrupando los hallazgos en un orden racional: temperamento (tipos de Jung, formas clásicas, actitud vital); carácter (inteligencia, voluntad, moralidad y otros detalles); estudio crítico (evolución de la personalidad, consejos para mejorar el carácter, para superar la inferioridad), etc.El grafólogo ha de ser sincero, estimulante, constructivo y honesto en sus trabajos. El retrato grafológico debe ser una pintura viva y ordenada de las disposiciones, cualidades y defectos de cada individuo. Por eso debe cuidarse el lenguaje, el tono, y ante todo atenerse a la verdad psicológica. Estudiar a fondo psicología ayuda a describir mejor, sin errores ni contradicciones, el alma humana, motivo del estudio grafológico.MAURICIO XANDRÓ.
BIBL.: La citada en el texto.
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