Grabado ARTE
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Arte
Es un procedimiento general para decorar, pero en sentido estricto, es el medio para reproducir por impresión y sobre papel muchas copias de un asunto; la palabra g. conviene tanto al arte de grabar como a sus producciones, distinguiéndose la hoja suelta o estampa, y el g. de ilustración, que acompaña a un texto. El g. puede ser original, cuando el artista expresa una composición de la que es autor; o de reproducción, cuando interpreta obra de otro.1. TÉCNICAS. Las técnicas fundamentales son tres: en madera y en metal, practicadas desde antiguo; y la litografía (v.), inventada a fines del s. xviii.a) Grabado en madera o xilografía (del griego xylon, madera, y graphein, grabar). Comprende dos técnicas: al hilo (s. XV-XVI) y en testa (fines del s. XVIII-XX); en la primera, sobre un bloque bien liso de boj, peral, etc., cortado al hilo de la fibra y pintado con cerusa (albayalde), se dibuja la composición que haya de grabarse; se vacían las partes blancas de la imagen por medio de una pequeña gubia (formón de media caña), quedando los trazos del dibujo en relieve; después, la plancha se entinta y se imprime. En la xilografía de testa los bloques de madera se cortan perpendicularmente a la fibra, lo que les presta una gran dureza, pudiendo trazarse las tallas con entera libertad. En el s. XVI se crea la técnica del camaieu (camafeo) que por superposición de varias planchas da la impresión del claroscuro.b) Grabado en metal o calcografía (del griego chalcos, cobre, bronce), llamado también g. a buril o talla dulce: es un g. en hueco; los procedimientos característicos son el buril y el aguafuerte.Sobre una plancha de metal pulido (cobre, luego acero, s. XIX) y por medio del buril se marcan con surcos más o menos profundos los detalles del asunto previamente dibujado; se entinta con tinta espesa que penetra hasta las profundidades de las tallas; se limpia, se le adapta una hoja de papel humedecida y un paño de lana o fieltro para igualar la adhesión (mantillas) y se le hace pasar entre dos cilindros bajo cuya presión la tinta concentrada en las tallas pasa al papel, donde queda marcado el asunto en negro, permaneciendo en blanco las superficies que no fueron grabadas. En el s. XV se aplicó la técnica criblé (cribada), en la que se hacían con un punzón agujeritos más o menos espaciados sobre las láminas para dar los matices. A fines del siglo y comienzos del XVI se encuentran algunos g. sobre metal (estaño o cobre), pero realizados con técnica xilográfica.En el aguafuerte, sobre la plancha metálica cubierta de un barniz, se dibuja con una punta (como un lápiz metálico), que por donde quiera que pasa deja el metal al descubierto con trazos adecuados; después se vierte sobre la plancha ácido nítrico (aguafuerte), el cual ataca al cobre descubierto dejando intactas las partes con barniz: esto se llama morder la plancha; finalmente se quita el barniz, se entinta y tira como en el grabado a buril.Procedimientos accesorios son las intervenciones especiales que modifican las técnicas del buril y aguafuerte. Al primero se refieren: la punta seca, que trabaja el metal con una punta que no saca virutas, sino barbas, que según el efecto, pueden dejarse o quitarse; la manera nera (manera negra) o mezzotinto o al humo, en el que la plancha, por medio de los útiles adecuados, se recubre de un granulado; quitándole más o menos se obtienen los blancos y grises de la composición (s. XVII). Al aguafuerte corresponden la aquatinta (aguatinta), que pretende producir el efecto de un dibujo a la aguada, y el del barniz blando, en el que la plancha se recubre de un barniz de esta clase; casi todos estos procedimientos pueden usarse conjuntamente; en el g. au pointillé (punteado), se opera sobre el cobre con el buril o la punta y finos mateadores y ruletas, que originan el dibujo y su modelado, no por trazos, sino por puntos; el g. al lápiz está basado sobre el mismo principio.c) Litografía (del griego litos). Inventada en 1796 por el escritor bávaro Aloys Senefelder, se hace típica de la época romántica y no se abandona ya. No es un grabado en sentido estricto, puesto que no se talla, sino que se dibuja sobre piedra calcárea de grano fino.Grabado en color. Los g. son en general monocromos; pero modernamente presentan espléndido colorido: se emplean diversas planchas de madera para cada color o para los colores complementarios; en el aguafuerte, con la superposición de varias planchas o con un solo cobre que recibe todos los colores, procedimiento a la poupée o muñequilla, del nombre del pequeño tampón utilizado para repartir las tintas de colores sobre la plancha; para la litografía en color se utilizan asimismo diferentes piedras.2. HISTORIA. A) Primeras manifestaciones: s. XIV-XV. La Europa medieval conoció los tejidos decorados por medio de bloques de madera grabados que imprimían un motivo: es famosa la madera Protat, descubierta en 1900. Cuando el uso del papel se generalizó en Europa, se imprimió también sobre él. Estos primeros g. se denominan xilografías; los asuntos son religiosos y hasta mediado el siglo no aparecen asuntos profanos, siempre escasos; por su frágil material, son rarísimas. Su cronología es difícil. Hasta mediados del s. xv, las composiciones son esquemáticas, sin sombras y perspectivas. En cuanto al país originario, se pensó siempre en Alemania; después, también en Holanda y Flandes. Las xilografías más antiguas fechadas son la Virgen rodeada de cuatro Santas, de 1408 (Museo de Bruselas), y el San Cristóbal de 1423 (Col. Lord Spencer); como primeros g. xilográficos están los naipes. Notables fueron las colecciones de láminas con breve texto grabado también, denominadas impresiones tabelarias o incunables xilográficos: la más antigua es el Apocalipsis figurado al que superaron la Biblia pauperum y el Speculum humanae Salvationis. Se produjeron asimismo g. en metal, ya que los orfebres italianos, para conocer sus trabajos grabados, tiraban pruebas de ellos en negro de humo; luego se aplicó a la impresión sobre papel, empleando la tinta grasa de los tipógrafos: se conservan muy pocas; es famosa la de Maso Finiguerra (m. 1464), platero florentino al que se atribuye el invento del g. en metal, la Coronación de la Virgen de 1452, y con técnica criblé (cribada) S. Bernardino de 1453; en Flandes y Holanda en el g. en cobre sobresale Zwoll o jean de Cologne o el Maestro de la Navette, con asuntos inspirados en las pinturas de Metsys (v.).El grabado y el libro. En toda Europa (excepto Alemania), queda reducido el g. al de lustración (v.) o explicativo de un texto. Su arte es gótico, excepto en los incunables italianos, que reflejan el de sus escuelas renacentistas. El primer libro ilustrado, lo hace en Bamberg A. Pfister en 1461, la Edelstein (piedra preciosa), fábulas U. Boner. Ediciones muy ilustradas del s. XV son la Hypnenotomachia Poliphili, de F. Colonna (Venecia, Aldo Manucio, 1499), el más hermoso libro italiano del Renacimiento; los Libros de Horas de los impresores parisienses Du Pre, A. Vérard, Pigouchet, S. Vostre y Kerver; en Alemania, sobresale el Viaje a Tierra Santa, por B. de Breydenbach (Maguncia, E. Reuwich, 1486) y el Liber Chronicarum o Crónica Universal (Nuremberg 1493) por A. Koberger, con 1.809 ilustraciones de 645 maneras distintas. Los primeros libros con láminas en metal son: Il Monte Santo di Dio del obispo Bettini de Siena, por N. di Lorenzo (Florencia 1477) con tres g. de Baccio Baldini, según dibujos atribuidos a Boticelli (v.); de los mismos artistas e impresor, la Divina Comedia de Dante (1481) comentada por Cristóforo Landino, con dos g. calcográficos.Alemania. El arte del g. convenía al carácter perseverante, analítico y filosófico de la Alemania del s. xv. Destaca M. Wolgemut (1434-1519), jefe de la Escuela de Nuremberg. El maestro más importante anterior a Durero es Schongauer (v.), quien consigue efectos desconocidos, cruzando las tallas y trazando con soltura y naturalidad; su influencia posterior es grande; la Adoración de los Reyes, la Muerte de la Virgen y la Conducción de la Cruz son de complicada composición; extrema los detalles dramáticos y violentos en la Pasión; y la delicadeza en la Anunciación, la Huida a Egipto, etc.Italia. Con el Renacimiento influirá de modo decisivo sobre los artistas del resto de Europa. El g. xilográfico brilla sobre todo en los libros; de g. en cobre se asigna al taller de Boticelli la serie de Los Planetas. Grabador habilísimo fue A. Pollaiuolo (v.), pintor y orfebre con notables progresos técnicos y ya renacentista; el más genial fue el pintor Mantegna (v.): delicadeza y fuerza, majestuosidad y naturalidad, según los asuntos, religiosos y clásicos; su influencia fue profunda en los grabadores del s. xvi.España. El g. comenzó por los naipes y con estampas devotas, pero al establecerse la imprenta, su mayor difusión fue el libro, que empleó sobre todo la xilografía. Son escasísimos los g. en láminas sueltas: los más antiguos góticos en metal son: La rueda de las grandezas humanas, La Muerte asaeteando al género humano en el árbol de la Vida (ambas antes de 1454) y El Príncipe de V lana (1461), las tres anónimas; y las de Fr. Francisco Domenech, Virgen del Rosario y S. Antonio Abad, ambas de 1488.B) El siglo XVI. a) Alemania. Artista insigne es Alberto Durero (v.). Estudió en el taller de Wolgemut y a los 19 años era maestro. Famoso como pintor, su genialidad como grabador le conquista fama imperecedera: xilógrafo portentoso, hizo que el g., hasta entonces arte complementario del libro, se convirtiese en autónomo; introductor del Renacimiento en el arte de su país, como grabador es artista insigne; modelado enérgico, reproducción escrupulosa en los detalles, expresiones dramáticas o de otros estados de ánimo (el Apocalipsis, la Gran Pasión, el Ángel de la Melancolía, el Caballero...) y manejo consumado de la luz y los volúmenes; en el s. xvt el g. estuvo dominado en Europa por la personalidad de Durero. Sus g. famosos en madera son el Apocalipsis de 1498 con 15 láminas (célebre la de los Cuatro jinetes); el de 1511, y la Vida de la Virgen, reflejo de sus viajes a Italia; la Gran Pasión y la Pequeña Pasión. Sus g. en cobre son igualmente maravillosos: la Pasión (de 1507 a 1513); el Caballero, la muerte y el diablo (1513); el Ángel de la Melancolía y S. Jerónimo en su celda (1514). Siguiendo el gusto renacentista por el desnudo, quiso fijarlo también en el arte alemán: tales La Fortuna o Némesis y Adán y Eva, canon propio para el cuerpo humano. Sus retratos grabados son notabilísimos: el del emperador Maximiliano (madera); en cobre los de Melanchton y el de Erasmo (1526) entre otros. Durero ensayó el aguafuerte con maestría en la Sagrada Familia y en S. Jerónimo penitente (1510); y sobre hierro, en su estampa El cañón (1516).Tras Durero, Cranach (v.), pintor-grabador, seguidor y amigo de Lutero: su Venus (1508) representa "el tipo escuálido de belleza". El Descanso en la huida a Egipto (madera) es uno de sus más afortunados g.; como contraste, la serie de los Suplicios de los mártires es un cúmulo de horrores; retrató a Lutero (1520 y 1521) e ilustró muchas de las obras de los reformadores. Muy notables son Baldun Grien (v.); Pilgrim, al que se considera creador del g. al camafeo o claroscuro; L. Buring, U. Graf y C. Amberger en Basilea; Deutsch en Berna y L. Cranach el joven. El grupo de los "pequeños maestros", tanto por las dimensiones de sus obras como por su menor talla artística, lo forman J. Amman, Altdorfer (v.), Aldgrever, G. Pencz, los Beham, V. Solis, y los Hopfer, grabadores en madera y en cobre y muy influidos por el arte italiano. Desde el último tercio del s. xvi comienzan las colecciones de láminas de ciudades, viajes, guerras o arquitectura donde sobresalen W. Dietterlin, M. Merian, los Kilian, etc.b) Italia. Con la aparición de los grandes genios de la pintura y de la escultura el g. alcanza enorme desarrollo; los mecenazgos artísticos de los Papas y de los Príncipes estimulan a los artistas y las escuelas de Roma, Milán, Nápoles, Parma, Bolonia, Florencia, Padua y Venecia sobre todo, alcanzan gran actividad. En Venecia los pintores-grabadores Moretto, los dos Campagnola, Bendetto, Montagna, Fogolino y J. De Barbari interpretaron obras maestras y originales en metal. Tiziano (v.) creó un taller de g. en madera para reproducir sus obras, lo que motivó gran desarrollo y perfeccionamiento de la xilografía. La modalidad del camafeo la introdujo en Italia hacia 1516-18 U. da Carpi, que amplió el procedimiento hasta cuatro planchas. F. Mazzola el Parmesano (1503-40) realizó como acuafortista sus dibujos de pintor. En Bolonia, son famosos los Carracci (v.). Aníbal grabó originales valiosos como el Cristo de Caprarola (1597); Agustín fue el más fecundo con reproducciones y temas de todo género: históricos, decorativos, de ilustración de libros y retratos (el de Tiziano, 1587). En Roma fue jefe de su escuela M. A. Raimondi (1475-1534), que es el más grande de los grabadores a buril del s. XVI. Creó una escuela interpretativa de obras de arte de técnica depurada y grabó obras de Rafael (v.); seguidores son: A. Veneziano, M. Dente, A. Vico, Bonasone, etc., así como la primera mujer grabadora, Diana Scultori, de esta familia mantuana de burilistas.c) Países Bajos. El genio del g. fue el piator holandés Lucas de Leyden (1494-1533), del que se conocen unos 200 g.: temas populares y familiares que con él aparecen y caracterizan el arte de los Países Bajos; retratos, temas religiosos, bíblicos y mitológicos en los que resuelve los problemas de perspectiva aérea distanciando las formas. La casa editorial de C. Platin, de Amberes, desde 1550 reunió un grupo notable de xilógrafos y calcógrafos que ilustraron las obras que salieron de sus prensas y colecciones de asuntos concretos y retratos de personajes famosos: xilógrafos fueron P. van der Borcht, A. Nicolai, G. van Kampen, G. Ballain y sobre todo C. van der Broeck también burilista como A. Collaert, P. Huys, A. de Bruyn, P. van der Heyden, O. Venius, M. de Vos, los tres Wierix (Jean, Jerome y Antoine), los tres Galle (Philippe, Theodore y Cornelius), etc., que tanto produjeron en estampas sueltas de todos los temas. Calcógrafo importante dedicado al paisaje fue H. Goltzius.d) Francia. El mejor grabador en cobre es J. Duvet; también sobresalen xilógrafos como G. Tory (m. 1533), introductor del Renacimiento en su arte; J. Goujon, J. Cousin en París y B. Salomon en Lyon.e) España. El g. es xilográfico y de ilustración del libro, sobresaliendo Antonio y Juan de Arfe (v.) y el francés J. de Vingles, aunque son numerosos los monogramas de otros grabadores, hasta la colección de 11 láminas del Monasterio de El Escorial (1583-87) por el calcógrafo flamenco P. Perret, que fue asimismo introductor del g. a buril en la ilustración del libro, iniciada ya tímidamente por españoles plateros y grabadores de las Casas de Moneda: P. Ángel, L. Segura, P. Román, F. Ponce, etc.C) Siglo XVII. El arte barroco es una época de culminación para el g. a buril y al aguafuerte; decae en Italia y Alemania, continúa vigoroso y genial en Flandes y Holanda y se afianza la escuela francesa. Característica es la intervención de famosos pintores que encuentran en el aguafuerte un medio rápido y muy subjetivo para sus composiciones.a) Italia. Sobresalen en Florencia A. Tempesta, ornamentista, y S. della Bella (1610-64), costumbrista. En Bolonia el pintor G. Reni (v.) con asuntos religiosos, elegantes y expresivos; y sus émulos S. Cantarini (1612-48) y luego el pintor C. Maratta (1625-1713). En Roma bajo la influencia de los Carracci se sustituye la destreza técnica y la expresión del sentimiento de M. A. Raimondi, por una manera más sumaria y se extiende el género alegórico copiado por franceses, alemanes y flamencos. En Nápoles, la escuela naturalista del Caravaggio (v.), efectista, por la violenta oposición de claros y oscuros de duros contrastes: suyo es un boceto grabado: la Negación de S. Pedro, 1603. El Guercino (v.) posee iguales características; y S. Rosa (1615-73), pintor y grabador grandilocuente, autor de numerosos Caprichos de vario carácter.b) Flandes. Las familias de los Galle, Sadeler y Wierix continúan con su prestigio tradicional. Rubens (v.), deseando extender el conocimiento de sus pinturas, encarga su reproducción por el g. a buril sobre todo a L. Vorstermans (1595-1675) y P. Pontius. El más eminente acuafortista es el pintor Van Dyck (v.), en los 15 retratos de artistas y de amigos (Icones Pictorum, 1645). El único xilógrafo destacado es C. Jegher (m. 1652).c) Holanda. A la muerte de Rubens y de Van Dyck, el genio pictórico y de grabador acuafortista de Rembrandt (v.) está en su apogeo. Comenzó a grabar en 1628 retratos y sus autorretratos; hizo la colección de fiestas populares holandesas (1631) en colaboración con J. Lievens; motivos religiosos y temas realistas, asuntos de interiores, costumbres populares, paisajes y temas de fantasía: Los peregrinos de Emaús, Descendimiento, Anunciación a los pastores, Cristo curando a los enfermos, el Pesador de oro, el Vendedor de matarratas, Cacería del león, etc.; pasan de 250 los g. auténticos. Otros grabadores al aguafuerte dedicados al paisaje son el pintor J. Ruijsdael (v.), J. van Goyen (1596-1656) y H. Seghers (h. 1590-1643); L. de Siegen fue creador del g. al humo o mezzo-tinto.d) Francia. Descuellan J. Callot (v.) y R. Nanteuil; con ellos, otros tres maestros, A. Bosse (v.), C. Mellan (15981688) y S. le Clerc (1637-1714). Callot realiza sobre todo asuntos de costumbres (Caprices, Noblesse Lorreine, Gueux, Miséres de la guerre); su influencia fue intensa en todos los grabadores que le siguieron. Bosse, acuafortista, es otro representante del costumbrismo. Mellan es maestro del buril con virtuosismo tal que pudo grabar con un solo trazo espiral un asunto importante: la Santa Faz (1649); notable, M. Lasne (1580-1667), pero en esa técnica nadie alcanzó la fama y el arte de Robert Nanteuil (h. 1623-78), con 222 retratos. G. Audran sobresale en el g. de reproducción: su obra maestra es la serie de las Batallas de Alejandro de Lebrun (1610-90). Entre los pintores grabadores sobresale Claudio de Lorena (v.), con 47 aguafuertes (1630-63) transposiciones de sus paisajes.e) España. Predomina el g. de ilustración de libros y en él destacan dos grupos: el formado por extranjeros (flamencos, alemanes y franceses) y el de españoles. En el primero sobresale Perret, hijo, A. de Popma, J. Schorquens, J. de Noort, H. Pannels, G. Boel, Bouttats, F. Heylan y su familia y Ettenhard, así como R. Cordier y J. de Courbes. En el grupo español es el más importante con mucho P. de Villafranca y después D. de Astor, F. de Herrera, M. de Arteaga, D. de Obregón y M. de Irala; así como J. B. Villar, R. Olivet, B. Formaguera y M. Gener en Cataluña. Son también varios los pintores afamados que realizan láminas grabadas como Ribalta (v.), Murillo (v.), Valdés Leal (v.), Claudio Coello (v.); pero el mejor acuafortista español anterior a Goya es Ribera (v.), que en 1621-25 grabó varias láminas en Nápoles: sus mejores g. son el Martirio de S. Bartolomé, el Poeta y Baco o Sileno ebrio y el retrato ecuestre de D. Juan José de Austria (1648). C. Martínez publicó una Anatomía artística con 20 láminas (Valencia 1680); y J. García Hidalgo editó unos Principios para estudiar el nobilísimo arte de la Pintura (1684), que es una colección de 180 láminas con modelos y estudios.D) El siglo XVIII. a) Francia. El libro y la estampa rivalizan en belleza y gracia, propias del arte de su tiempo, influenciado por el de los pintores Watteau, Boucher, Greuze, Fragonard y Chardin (v. voces correspondientes): la gracia femenina, las modas, las escenas pastoriles, galantes y mitológicas o las de vida familiar. El procedimiento corriente es una preparación al aguafuerte terminado luego a buril. Sobresale G. de Saint Aubin (1724-80) y los ilustradores J.-Ph. Le Bas (1707-63); Ch.N. Cochin (1688-1754) y su hijo, de igual nombre. Las obras de Greuze y de Fragonard fueron copiadísimas sobresaliendo L. Cars (1699-1771), P.-Ph. Chof f art (17301809). Especialistas del retrato son Devret, padre e hijo, J. Daulle (1703-63) y su famoso discípulo alemán J.-G. Wille (1715-1807); Cochin hijo (1715-90) sobresalió en los retratos medallones. Paisajistas, J. Rigaud (1681h. 1753) y Moreau el Viejo (1740-1806); ilustradores Gillot, L. Cars y Oudry; en la segunda mitad del siglo Gravelot (1699-1773), Eisen (1720-78), P. C. Marillier (1740-1808), Moreau el joven (1741-1814), el grabador más completo de su época; A. de Saint-Aubin, Chof fard y J. de Longueil. P.-P. Prud’hon (1758-1823), burilista y litógrafo, representa la transición. También ahora corresponden los primeros ensayos de g. en color, sobresaliendo Janinet y Debucourt.b) Italia. El g. alcanza la gloria con los venecianos G. B. Piranesi (v.) y su hijo Francesco, con ingente obra, Vistas de Roma (1746), Arquitectura romana, Arcos de triunfo, Ruinas de Pestum y, sobre todo, Las Prisiones (1760), 16 láminas al aguafuerte y buril con gran sentido de modernidad. Pintores e importantes grabadores son Canaletto (v.), con escenas y paisajes venecianos, y G. Tiépolo (v.) con sus Caprichos (1749), Scherzi di fantasía (23 planchas); sus hijos Gian Domenico y Lorenzo, pintores y grabadores, reprodujeron muchas de las pinturas de su padre, como la Colección de cabezas. Es notable R. Morghen (1758-1833), famoso en Europa como burilista.c) Inglaterra. No tuvo arte propio hasta mediados del s. XVIII. El pintor Reynolds (v.) influyó en los grabadores e hizo que se desarrollase grandemente el g. al humo; así como la labor satírica de Hogarth (v.) contra las costumbres de la sociedad de su tiempo, inician la escuela de g. nacional. El género humorístico, satírico y moralista ha tenido desde entonces en Inglaterra importancia grande: Rowlandson (1756-1827) con Las miserias humanas; G. Gillray, caricaturista político, así como Sayers; el florentino F. Bartolozzi (1735-1813) sistematizó (1764) y difundió el g. a puntos o pointillé con lo que reprodujo admirables retratos debidos a Reynolds y Lawrence. En el g. a buril sobresale Baron (pinturas de Rubens y de Van Dyck); R. Strange, Woollet; Vertue, retratista, catalogó las colecciones de la Casa Real; y a fines del siglo, Th. Bewick (1752-1828) inventó el g. en madera de testa.d) Alemania. Destaca D. Chodowiecki (1726-1806), ilustrador de bellas ediciones (Quijote, Rolando de Ariosto y Werther de Goethe). J. G. Wille y G. F. Schmidt (1712-55) sobresalieron en Francia. A. von Bartsch, acuafortista, más conocido por su obra Le peintre graveur, catálogo que recoge las estampas firmadas de los maestros de las escuelas flamenca, holandesa, alemana e italiana.e) España. Un periodo de penuria corresponde a toda la primera mitad del siglo, pese al interés que demuestra la nueva dinastía borbónica por el resurgir de las artes. Centros importantes para el g. fueron Madrid y Valencia; allí, el renovador es J. B. Palomino, quien enseñó aquél hasta que Fernando VI creó la Acad. de Bellas Artes y fue nombrado profesor; la venida del francés Ch. J. Flipart (m. 1797) contribuyó al mejoramiento de las técnicas; en Valencia, M. Monfort (1736-1806) fundó en 1753 la Acad. de Santa Bárbara y en 1768 la de S. Carlos, y fue Académico director de g. Aventajado alumno de la de Madrid fue M. S. Carmona (1734-1820), el mejor grabador de su tiempo, maestro de la siguiente generación e introductor del g. al gusto francés de técnicas exquisitas; estudió en París con N. Dupuy y permaneció allí desde 1752 a 1763; fue académico de la de Bellas Artes de Francia. Pensionados en París estuvieron T. López (para el g. de mapas) y J. de la Cruz, que publicó en 1777 la Colección de trajes de España. Discípulos de Carmona fueron su hermano Juan Antonio y sobre todo F. Selma, exquisito grabador; sobresalieron también F. Montaner, J. Minguet, J. Barcelón, J. Moreno Tejada, y, más tarde, I. Carnicero, L. Paret (v.) y J. Gómez de Navia, que utilizan el buril y el aguafuerte. El paisaje comienza como tema artístico; abundan los retratos y las composiciones de sucesos notables como el Incendio de la Plaza Mayor de Madrid en 1790, por J. Jimeno, en aguafuerte y aguatinta, primera vez que se emplea este procedimiento en España. En Barcelona la primera figura es el valenciano P. Pascual Moles (m. 1797), discípulo de F. Tramullas, el autor de las láminas de la Máscara Real (1764) (conmemoración de la llegada de Carlos III a Barcelona desde Nápoles) y de Dupuy en París (17661774); le sigue B. Ametller, asimismo pensionado en París por Barcelona y que llegó a ser director de g. en la Academia, y Esteban Boix. En Valencia se formó un grupo notable de grabadores, pasando luego casi todos a Madrid: J. J. Fábregat, T. López Enguídanos y su hermano Vicente; M. Brand¡, J. Ballester y F. de Paula Martí.Durante este tiempo se produjeron algunas obras impresas notables por sus ilustraciones: de Salustio, La Conjuración de Catilina y la Guerra de Yugurta (Madrid, J. Ibarra, 1772, folio), el mejor libro español del s. XVIII; el Quijote llamado de la Academia (Ibarra, 1780, 4 vol. folio), y en cuyas láminas colaboraron casi todos los dibujantes y grabadores de su tiempo, incluso Goya con una lámina poco acertada que no se publicó; y los Españoles ilustres, con 114 retratos (Madrid, Imprenta Real, 1791); en Valencia, los hermanos Orga editaron una Biblia (1791) en 10 tomos en folio, con 200 láminas. Por último Carlos IV creó en 1789 la Real Calcografía, cuyo primer director fue Nicolás de Anduaga. Comenzóse la recogida de planchas para su conservación y en 1800 había ya 24.818 ejemplares.Pero el genio del g. español es Goya (v.); todas las notas de originalidad y personalidad arrolladora que Goya representa se hallan subrayadas en sus g. Comenzó copiando cuadros de Velázquez al aguafuerte (1778); siguió en adelante (1778-1820) produciendo diversas estampas sueltas con asuntos de costumbres, religiosos y fantásticos (S. Isidro Labrador, El ciego de la guitarra, El agarrotado, El coloso). Producto de su estado de ánimo por la sordera (1792) son Los Caprichos (1799), "sátira social y fantasía visionaria": 80 láminas al aguafuerte y aguatinta, empleada ésta de modo original. La defensa de la independencia española produjo los aguafuertes con Los desastres de la guerra (1810 a 1820), 80 láminas que no se publicaron hasta 1863 por la Acad. de Bellas Artes. La serie de La Tauromaquia (33 láminas) se publicó en 1816; otra serie (inacabada) es la de Los disparates o Proverbios (h. 1819-1820), publicada por la Academia en 1864: de carácter satírico, impresionista, terrorífico o simbólico, no forman las láminas una serie orgánica. Goya empleó el g. al humo en El coloso, y la litografía, novedad de su época, en láminas sueltas: Vieja hilandera, El Vito, Toro acosado por perros, etc., y la serie Los toros de Burdeos (1825), cuatro láminas de tema taurino editadas allí por Gaulon, del que Goya hizo el retrato también litográfico.E) El.siglo XIX. El estilo imperio domina en el arte en el primer tercio del siglo. La técnica del g. es a buril, pero su abandono es paulatino y continuó el desarrollo del g. original cualquiera que sea la técnica que emplee; el aguafuerte no renace hasta la década del 60. Las técnicas imperantes son la litografía, que produce estampas y es parte importante en la ilustración de libros, y la xilografía, sobre todo para la ilustración de revistas y libros, introducida en Francia por el grabador inglés Ch. Thompson, discípulo de Bewick, llamado por Didot en 1817 y del cual aprendieron los artistas franceses. En las láminas sueltas predominan las de paisajes rurales o urbanos; la crítica, las escenas de costumbres y los retratos.a) Francia. Bajo el Imperio y la Restauración los maestros del buril son Ch. C. Balvay llamado Bervic (17361822), P. A. Tardieu y J. Massard. La litografía obtiene éxito a partir de 1815-16, fechas en que se instalan en París los primeros talleres de Engelman y del conde de Lasteyrie. Sobresalen C. Vernet (1758-1835) y su hijo Horace (1789-1863), Charlet (1792-1845), Raffet (1804-60), y sobre todo Gavarni (1804-66) y Daumier (v.), maestros de escenas de costumbres; H. Monnier (1805-77), E. Lami (1800-90) y A. Deveria (1800-57) se ocupan de los acontecimientos de su tiempo, como críticos y caricaturistas o reproduciéndolos al natural; paisajistas fueron E. Isabey (1804-86) y P. Huet (1803-69); finalmente C. Nanteuil (1813-73) y J. Gigoux son notables ilustradores de libros. A finales del siglo, los pintores reaniman esta técnica: Renoir (v.), Degas (v.), Fantin-Latour (1836-1904), O. Redon (1840-1916), E. Carriére (1849-1906), Toulouse-Lautrec (v.), Steinlen (1859-1923), Willette y A. Lundis, que publicó láminas sobre sus recuerdos de España. El aguafuerte original se cultiva por artistas pintores -Ingres (v.), Delacroix (v.), E. Meisonnier (1815-91), Th. Chassériau (1819-56), Corot (v.)- sin preocupación de g.; es maestro Ch. Meryon (1821-68): colección sobre París, 1850-54. Desde 1859 en que se fundó La Gazette des Beaux Arts que publicaba láminas de esta técnica, los artistas del aguafuerte son numerosos: Ch. Jacque (1813-94), Millet (v.), J. Jacquemart, L. Flameng, F. Gaillard (1834-87), A. Legros (1837-1911), F. Blacquemond (18331914), con obra extensísima, pues vivió muchos años; F. Bonvin (1817-87), Manet (v.) (sus pinturas y las de Velázquez), Degas (v.), Daubigny (1817-78), etc. La xilografía abunda en la ilustración de libros y revistas; en este aspecto la influencia de Le Magasin Pittoresque (1833) y L’Illustration (1844) son patentes, pero ninguna como la de Le Monde Illustré; Doré (v.) es uno de los renovadores y los dibujantes E. Morin y sobre todo el joven español D. Vierge que ingresó en Le Monde Illustré en 1867; jefe de la nueva escuela fue A. Lepére. Los libros románticos franceses son excepcionales: artistas famosos fueron T. Johannot (1803-52) y el xilógrafo H.-D. Porret, cuyos nombres van unidos como autor e intérprete.b) España. El g. a buril continúa sin apenas recibir las nuevas directrices artísticas. El g. xilográfico en testa fue el procedimiento para revistas y diarios y para las obras muy ilustradas; fue creado en Inglaterra por Bewick, en 1775, aunque orfebres de Compostela lo emplearon ya en su círculo urbano 40 años antes (Mayer). La litografía es característica de la época romántica; contribuyó a su desarrollo la creación en 1819 del primer establecimiento dedicado a ella, dependiente de la Dirección de Hidrografía, regido por J. M. Cardano, grabador de mapas: en este taller Goya tiró sus primeros ejemplares litografiados. Casi en seguida (1820), empezó a funcionar el industrial de A. Brusi en Barcelona; hacia 1822 se establece el taller dependiente del Depósito de la Guerra. Pero el que mayor influjo ejerció fue el Real Establecimiento Litográfico creado por Fernando VII en 1826, que perduró hasta 1838. Lo dirigió el pintor de Cámara J. de Madrazo (v.); su costosa publicación Colección litográfica de los cuadros del Rey de España, iniciada en 1826, dio a conocer muchas de nuestras riquezas pictóricas; y la de Vistas de Madrid y Sitios Reales siguió la moda de los paisajes; para su realización trajo Madrazo un grupo de expertos artistas extranjeros (Blanchard, Feillet, De Craene) a más de los españoles. En el libro los avances los promueven los jóvenes F. de Madrazo (v.) y E. de Ochoa con la revista El Artista (Madrid 1835-36), donde Madrazo, Ph. Blanchard, C. L. de Ribera y E. Feillet muestran el arte romántico en su plenitud. La obra cumbre de la litografía española es Recuerdos y bellezas de España, por el dibujante y litógrafo J. Parcerisa (Barcelona 1839-72), con unas 600 láminas bellísimas; del mismo carácter es la España artística y monumental (París 1842-50), que se hizo sobre los originales del paisajista J. Pérez Villaamil (v.); con muchas láminas litográficas apareció la Iconografía española, de V. Carderera (Madrid 1855-64), etc.En cuanto al g. a buril, la gran figura fue el valenciano R. Esteve y Vilella (1772-1847), exquisito en su técnica, aplicada al g. de reproducción de obras pictóricas: El milagro de las aguas, de Murillo, es su obra maestra. A mucha distancia se hallan los Alavern, T. Blasco, y, posteriormente, V. Peleguer, A. Roca y P. Hortigosa; más tarde D. Martínez Aparici: El g. en metal no resurge hasta la creación de la Escuela de Bellas Artes y de las Exposiciones Nacionales con premios a los grabadores. En el grupo de acuafortistas sobresalen Alenza(v.), uno de los primeros seguidores de Goya, y E. Lucas (v.); pero no vuelve a brillar hasta Fortuny (v.): Árabe muerto, Familia marroquí, Echadora de cartas, admirables en sus juegos de luz. C. de Haes (v.), belga, profesor de la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado, fue el creador de una escuela de paisajistas al aguafuerte. Son maestros J. M. Galván y Candela (1837-1926) y R. de los Ríos (1847-1929) que alcanzan el s. XX; Galván ha sido el más extraordinario intérprete de Goya (Pinturas de la ermita de S. Antonio de La Florida 1888 y el Entierro de la sardina). B. Maura, muy fecundo, grabó innumerables cuadros de la escuela española, así como retratos de personajes contemporáneos, en su mayor parte realizados al aguafuerte y completados con buril. De los Ríos fue notabilísimo, tanto en la reproducción de cuadros como de retratos y paisajes originales.El grupo de xilógrafos es numerosísimo con g. de ilustración: V. Castalló y C. Ortega son primeros y excelentes, así como T. C. Capuz, J. Gaspar, F. Batanero, etc. Sin embargo, destreza, finura y maestría en la interpretación, sólo acontece con las traducciones que realizan A. Carretero y B. Rico de obras de Pradilla, Fortuny u originales: ejemplo son los g. en madera de La Ilustración Española y Americana (Madrid 1857-1921).c) Italia apenas continúa la reproducción de estampas de los grandes maestros a buril o al aguafuerte: Branzo, Betellini, Folo, Lasmio, Campanella, Ricciani, Contardi, Marchetti, Porporatti, Spinelli.d) Inglaterra. W. Blake (1757-1828), g. sobre cobre y acero; y G. Gruikshank (1792-1878), al que por su espíritu satírico y caricatural se le considera jefe de la escuela cómica inglesa; en cuanto al libro ilustrado sobresalen Gil Blas y D. Quijote (1809 y 1818) grabadas por Rainbach; el gran paisajista Turner (v.) ilustra algún libro (Liber Studiorum). Continuación del romanticismo inglés es el movimiento prerrafaelista que culmina en los Poemas de Tennyson (1857) con las ilustraciones de D. G. Rosetti (1828-82), J. E. Millais (1829-96) y W. Holman Hunt (1827-1910); W. Morris se inspira en los primitivos g. y renueva el arte de imprimir y de ilustrar; finalmente Ch. Robinson y Anning-Bell, pero sobre todo A. Beardsley (1872-98), cierran brillantemente el siglo.e) Bélgica. El italiano L. Calamatta (1801-69) creó escuela de burilistas en Bruselas; el aguafuerte se impuso finalmente sobresaliendo Frank, Biot, Lenain y Danse en el de reproducción, y en el original, sobre todo F. Rops (1833-98).f) Holanda. A mediados del siglo, un numeroso grupo de burilistas ejecutan obra original inspirándose en tipos y costumbres del país, paisajes y temas animalistas: Lange, Keiser, Mare, Taurel, P. Dupont (1870-1911) y Aarts. El aguafuerte resurge poderoso: Ph. Zilcken (1857-1930), paisajista; J. B. Jongkind (1819-91); Israels (1824-1911), jefe de la pintura holandesa; Bauer (1867-1932), con asuntos orientales, y J. Toorop (1859-1929), Van Gelder, Van Rogyen y Hofker entre muchos; litógrafos originales fueron K. Van Dongen (1877-1965), Haytema, Van Gogh (v.), Meurs, Ten Cate, J. Sluyters (1881-1957), Koning, J. Veth y Rueter.g) Alemania. El s. xix continúa el arte tradicional con los burilistas Keller y F. Overbeck (1789-1869); el aguafuerte con W. Unger y Koepfer a fines del siglo; románticos fueron M. von Schwind (1804-71), L. Richter (180384) y J. von Führich; A Menzel (1815-1905), genial ilustrador (Vida de Federico el Grande), W. Leibl (1844-1900) costumbrista; y F. von Stuck, excepcional. La litografía produjo exquisitos originales: P. Strixner hizo copias de las Galerías de Berlín y de Munich. Los xilógrafos de ilustración se formaron en la escuela de Inglaterra sobresaliendo Gubitz y el humorista W. Busch (18321908); Fliegender Bldtter, Simplicissimus, Jugend y Die Kunst f iir Alle, son ejemplos admirables de revistas gráficas.F) El siglo XX. a) Francia. La 1 Guerra mundial divide el siglo en dos periodos: 1) 1900-1914. Características del g. son: triunfo del g. original y desaparición casi total del g. de reproducción; los artistas dominan todas las técnicas; en el g. de láminas predominan el aguafuerte y los temas de paisajes; en la ilustración del libro, la xilografía, en la que sobresalen los tres Beltrand, A. Joyau, P. E. Colin, J. E. Laboureur, E. y F. Florian, P. Guzmán, los Froment; Lepére empleó la madera para el g. en el texto y el aguafuerte para las láminas. Finalmente, Vollard, un vendedor de cuadros de los pintores de vanguardia, empezó a editar libros de lujo ilustrados por algunos de ésos pintores: Chagall (v.), Picasso (v.), Rouault (v.): la iniciativa tuvo gran éxito. 2) 1919-1939. La estampa original es lenta en su comienzo y desarrollo; son láminas xilográficas y litográficas: Dufy (v.), Matisse (v.), Maillol (v.), Derain (v.), J. L. Boussingault (1883-1943), Vlaminck (v.), Vertés, E. Legrand; se emplea de nuevo el metal con virtuosismo notorio; sobresalen A. Dunoyer de Segonzac (1884), acuafortista notable, y A. Decaris y R. Cami, burilistas; J. E. Bersier, Louron, M. Ciry, paisajistas, litógrafos y acuafortistas, etc. La novedad de este periodo es la intensa producción de libros ilustrados con nuevas características: independencia de los ilustradores respecto de los textos; conjunción entre ilustradores y autores del mismo temperamento; deformaciones y singularidades en la perspectiva atribuidas a la influencia del cine; las caracterizan: P. E. Laboureur, L. Jou, J. G. Daragnes y F. L. Schmied, sin contar los grupos ya citados, y L. Pichon, Hermann-Paul, A. Latour, etc.; nota típica son las ilustraciones en color en todas las técnicas. Después de la segunda Gran Guerra las notas expresadas se conservan, pero las últimas tendencias pictóricas se reflejan con las predilecciones personales de los artistas sin nada que ver con los textos; asimismo se acentúa lo patético y lo violento.b) Otros países. Italia se puso a la vanguardia, con la influencia de la pintura moderna de los seguidores de Marinetti; en Suecia es famoso el pintor y acuafortista A. Zorn (1860-1920), y en Yugoslavia, Mestrovic (v.), escultor y litógrafo.c) España. El g. español del s. xx se divide en dos épocas: anterior a 1936 y posterior a 1939. A los grabadores notables que alcanzaron nuestro siglo (Maura, De los Ríos) deben agregarse C. Verger Fioretti (1872-1929), el acuafortista J. Espina y Capo (1849-1933), pintor paisajista, que llevó los temas serranos a sus g.; A. de Riquer, dedicado sobre todo a la ilustración de libros y al exlibris; Castro Gil, con predilección por los paisajes norteños (Las hogueras de Castilla, de A. Hoyos y Vinent, Barcelona 1922); muy original fue R. Baroja (1871-1953), que interpretó con acento goyesco al aguafuerte y aguatinta temas populares de costumbres, jardines y paisajes (Escenas españolas); F. Esteve Botey (1884-1965), profesor de g. en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, preceptista e historiador de su arte con numerosa obra g. original.Y aunque ya eran conocidos antes de 1936 los nombres de T. M. Miciano, J. Prieto Nespereira (1907), C. Sáenz de Tejada, J. Vila, A. Ollé Pinell, es sobre todo después de 1939 cuando se han destacado de modo especial, casi siempre como ilustradores del libro. Miciano, cuya obra culmina con los 400 aguafuertes de la monumental edición del Quijote; A. Ollé Pinell con E. C. Ricart son xilógrafos destacados, el primero con una obra maestra en color, el Diario del primer viaje de Colón (1944); y Ricart con Cárcel de amor, de Diego de S. Pedro (1941), entre otras. C. Sáenz de Tejada, cuyos trabajos llenan largo periodo y traspasaron nuestras fronteras, fue el mejor litógrafo español de su tiempo: sus obras son innumerables; las más recientes, las ilustraciones para el D. Juan Tenorio y para Los intereses creados, de Benavente. Hay que citar a R. Capmany, J. M. Serrano, M. Humbert, J. Plá, L. Alegre, M. Ribas, J. Mompou, E. Grau Sala, A. Opisso, A. Vila Arrufat, P. Ríu, Mallol Suazo... También muchos de nuestros mejores pintores modernos han cultivado el g. y la litografía; Solana (v.), Vázquez Díaz (v.), Bertuchi, P. Pruna, G. Prieto, pero sobre todo Picasso (v.) ilustró con 16 aguafuertes Les saltimbanques, Las Metamorfosis de Ovidio y grabó las planchas para las Histoires Naturelles, de Jules Renard, que no se publicaron y que luego ilustraron la Historia natural de Buffon (1942), todas editadas en París. También cultiva la litografía, a la que aplica nuevos procedimientos; finalmente, la colección "La Cometa" (Barcelona 1959) edita La Tauromaquia de Pepe-Hillo con 26 aguatintas y cubierta a punta seca.M. LÓPEZ SERRANO.
BIBL.: J. AINAUD, Grabado en España, en Ars, XVIII, Barcelona 1962 (con abundante bibl.); A. VON BARTSCH, Le peintre graveur, Leipzig 1870; A. DE BERUETE, Goya grabador, Madrid 1924; A. BLUM, Les orígenes de la gravure en France, París 1927; W. BUTSCH, Bücher Ornamentik der Renaissance, Munich 1922; L. CARTERET, Le Trésor du bibliophile, romantique et moderne, París 1924-28; F. ESTEVE BOTEY, Historia del grabado, Barcelona 1935; íD, El grabado en la ilustración del libro, Madrid 1954; PH. HOFER, Baroque book illustration, Harvard 1970; E. LAFUENTE FERRARI, Una antología del grabado español, Madrid 1952-53 (con abundante bibl.); M. LÓPEZ SERRANO, Los ilustradores del libro romántico en España, Madrid 1945; íD, El grabador Pedro Perret, Madrid 1963 (con abundante bibl.); LYELL, Early book illustrations in Spain, Londres 1926; X. DE SALAS, Goya, Drawings, Etchings and Lithographs, Londres 1958; H. THOMAS, Copper plate engraving in early Spanish books, Londres 1940.
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