Gozzoli, Benozzo
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Biografía GER
Pintor italiano del Quattrocento, ligado a estilos e ideas precedentes, autor de frescos de gran encanto y destreza narrativa. Su nombre real era Benozzo di Lese di Sandro; el sobrenombre de G. aparece por primera vez en la segunda edición de las Vidas de Vasari (v.). Nació en Florencia ca. 1420 y hasta los 30 años su actividad está relacionada con la de otros artistas en 1444 es contratado para ayudar al escultor Ghiberti (v.) en el trabajo de las puertas del Baptisterio de Florencia y en 1447 pasa a ser asistente y colaborador de fra Angélico (v.) en la decoración al fresco de la Capilla de Nicolás V en el Vaticano y en la Capilla de B. Brizio en la catedral de Orvieto. Fue principalmente pintor de frescos. Sus ciclos más conocidos son los que describen la Vida de S. Francisco en la iglesia del convento franciscano de Montefalco (1450-52); el Viaje de los Magos en la Capilla del Palacio Medici-Riccardi de Florencia (1459); la Vida de S. Agustín en S. Agustín de S. Gimignano (1463-65) y escenas del Antiguo Testamento en el Camposanto de Pisa (1468-84) muy dañadas en 1944. Excepto en el encargo de los Médicis, G. estuvo ocupado generalmente fuera de Florencia, porque allí sus composiciones atestadas y repletas no podían competir con la claridad y fuerza de la obra de los principales pintores. Vivió en Pisa desde 1467 y m. el 4 oct. 1497 en Pistoya, donde fue enterrado. La temprana asociación con fra Angélico deja una huella perdurable en la obra de G., en el que es evidente también la referencia a las composiciones de Gentile da Fabriano (v.), aunque agrega a su fácil inspiración narrativa una mayor curiosidad por la vida de sus contemporáneos, que a menudo le induce a inspirarse en la realidad, de manera que ese sentido de fábula mundana que constantemente animó las obras de aquél evoluciona en G. hacia un tipo de pintura bastante más prosaico. Con su gusto por la realidad anecdótica y su exhibición de elegancia un poco superficial parece volver al mundo de los pintores internacionales y en verdad desde el principio al fin de su obra continúa los cánones del gótico decorativo a pesar de la utilización de un repertorio completo de convenciones renacentistas.V. t.: FLORENCIA, ESCUELA DE.J. M. CRUZ VALDOVINOS.
BIBL.: M. LAGAISSE, Benozzo Gozzoli, París 1934; P. BARGELLINI, La liaba pittorica di Benozzo Gozzoli, Florencia 1950; L. CUPPINI, Benozzo Gozzoli, Milán 1953; E. TOESCA, Gli alfreschi della Cappella Medicea, Milán 1958.
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