Gótico Internacional ARTE
Categoria:
Arte
Estilo fundamentalmente pictórico que dominó en Europa occidental a fines del s. XIV y comienzos del s. XV. Su origen debe señalarse en las cortes francesas de Berry y Borgoña, aunque no cabe olvidar que algunas características aparecen anteriormente en Italia del Norte. Su desarrollo posterior es de gran uniformidad en toda la Europa gótica. El periodo clásico de este estilo puede encerrarse con bastante aproximación entre 1375 y 1425, aunque existen desarrollos tardíos hasta mediados del s. XV. Dentro de la época gótica es el estilo que precede a la pintura flamenca (v. FLAMENCA, ESCUELA); en Italia, los últimos cultivadores del estilo son contemporáneos de los pintores renacentistas y reciben en mayor o menor grado su influencia.El núcleo originario del g. i. es, sin duda, el estilo francés del s. XIII, denominado "San Luis", que se manifestó, principalmente, en miniatura y vidriera, de carácter cortesano, gestos elegantes y tendencia a lo curvilíneo. Sobre lean Pucelle y la escuela parisina del s. XIV, que recogió la tradición del estilo San Luis, ejerció poderoso influjo el naturalismo italiano de comienzos del s. XIV, que tiene su máximo representante en Giotto (v.). De enorme interés en esta formación del g. i. es también la actividad que desempeñó el sienés Simone Martini (v.) al final de su vida, en Aviñón, y que contribuyó a matizar el núcleo estilístico que se iba gestando. Estos elementos, que hemos citado someramente, cristalizan en lo que ya puede llamarse g. i. en torno a 1385 entre los artistas -principalmente miniaturistas- flamencos que trabajan al servicio del duque de Berry. Por un lado, se trata de continuadores de la tradición parisina con una fuerte formación gótica y determinados por el gusto francés de su protector, pero al mismo tiempo, como flamencos, asimilan elementos italianos debido a su cultura burguesa similar y a una sensibilidad realista innata. A fines del s. XIV y sobre estos artistas actúa un nuevo influjo italiano de tipo realista procedente de Lombardía. Las relaciones entre franco-flamencos y lombardos son intensas: lazos político-familiares, viajes de artistas, intercambio de obras, etc. En ese momento alcanza su esplendor el arte franco-flamenco, la más pura manifestación del g. i., al mismo tiempo que aparecen las características del estilo en otros países europeos. Su última floración -al margen de focos regionales retrasados- se produjo en Italia del Norte hasta mediados del s. xv, como consecuencia del influjo franco-flamenco desde 1400 y de la tradición lombarda.Las características generales más importantes del estilo internacional pueden sintetizarse en las siguientes: empleo de formas estilizadas de ritmo curvilíneo y fluido, lo que determina un estilo muy lineal; refinamiento y espíritu de tipo palaciego, lujo y elegancia aristocráticos en razón a su origen y desarrollo en las principales cortes de la época; presentación de aspectos realistas ignorados en las corrientes anteriores de la pintura gótica, a excepción de las escuelas italianas de Florencia y Siena, y en la misma línea, desarrollo de detalles anecdóticos y minuciosidad narrativa; predominio, sin embargo, de un aire de fantasía apoyado en la introducción de espacios circundantes irreales y en las faltas de perspectiva y de proporciones entre figuras, arquitecturas y paisajes; utilización de un colorido claro y brillante de tonos vivos y poco matizados, con abundancia de rojos, azules y amarillos; fondos de paisaje o simplemente dorados, siendo muy frecuente el uso de arquitecturas, y también el de mosaicos para los pavimentos. La temática es tanto religiosa como profana; incluso la primera adquiere, muchas veces, un aire mundano en actitudes y ambientación, hasta en las escenas de los más crueles martirios. Por último, ha de señalarse que el estilo internacional aparece tanto en miniatura como sobre tabla, siendo muy rara la pintura al fresco, excepto en Italia.En Francia, se desarrollan los focos regionales más importantes de este estilo gracias al mecenazgo de los duques de Berry y Borgoña, hermanos de Carlos V, que tienen a su servicio a artistas flamencos. En la corte de Borgoña (Dijon, Champmol) los resultados no fueron siempre tan brillantes como en escultura, donde Sluter (v.), rompe precisamente con el g. i. para abrir paso a un total realismo; los artistas más destacados fueron lean de Beaumetz (conocido 1371-96), Melchior Brdderlam (conocido 1381-1409) y Henri Bellechose (pintor oficial 1416-44). El mayor esplendor se consigue, como ya hemos hecho notar, en la corte de Berry (Bourges), donde el duque, hombre culto y de gusto refinado dado a todo tipo de empresas artísticas, protegió a miniaturistas de la categoría de André Beauneveu (m. después de 1403) que fue, sin embargo, mejor escultor, lacquemart de Hesdin (m. hacia 1410) y los hermanos de Limbourg (v.) (Pol, m. después de 1416; Hennequin, m. antes de 1439; Hermann, m. antes de 1435) que realizaron su aprendizaje en París, pasando luego al servicio del duque de Borgoña y, desde 1405, al de Berry, para el que realizaron Las Muy Ricas Horas (1411-16), la obra más característica del estilo; su arte da una visión placentera y galante del mundo centrada en la actividad del hombre, a la vez que introducen un nuevo concepto del paisaje y de la arquitectura, reconocibles e identificables aunque aparezcan idealizados y estilizados. El papel de París, bajo dominio angloborgoñón, decae respecto a épocas anteriores; entre los artistas más notables cabe citar al Maestro de Boucicaut (Libro de Horas, 1411-12), Jacques Coene (Cité de Dames, de Cristina de Pisan) y Maestro de Rohan (Grandes Horas, h. 1425). De influencia parisina es el Díptico Wilton (h. 1400) con representación de la Virgen con el Niño y de Ricardo II con sus patronos, la obra más importantes del g. i. en Inglaterra.Italia del Norte jugó un valioso papel en la formación del estilo; por esto mencionamos a algunos artistas aunque sus obras no puedan encuadrarse plenamente ni por su cronología ni por sus características en el g. i. En Bolonia: Vitale da Bologna (activo 1330-60), frescos de Mezzarata (h. 1345), y Tommaso da Modena (1325-79), frescos de Treviso (1352), que influyó en Teodorico de Praga. En Lombardía: Giovanni da Milano (activo 135069) y Giovannino de Grassi (m. 1398), autor del Libro de Horas de Gian Galeazzo Visconti (h. 1385). En Padua y Verona, Altichiero (m. hacia 1390), con influencia de boloñeses y lombardos; y en Venecia Guariento (conocido 1338-78). En la primera mitad del s. xv se produce un último desarrollo de g. i. en artistas estilísticamente retrasados -lo cual no desdice de su calidad- en relación a los renacentistas florentinos de los que reciben en algún caso influencias; los más destacados son Michelino da Besozzo (1388-1442), en Lombardía; Stelano da Zevio (1375-1451), que sigue a Altichiero, en Verona; Gentile da Fabriano (h. 1370-1427) (v.) en Venecia, Brescia, Florencia y Roma; y su discípulo Pisanello (h. 1395-1455) (v.) en Verona, otras ciudades y finalmente Nápoles.Bohemia, estrechamente ligada al ambiente cortesano francés, florece de una manera extraordinaria en un periodo cumbre de su historia artística. Ya en el Maestro de Vissy Brod (h. 1350), a pesar de los influjos bizantinos, y en Teodorico de Praga (activo 1360-70) hay precedentes del g. i. Entre los artistas que cultivan el estilo resalta el Maestro de Trebon o de Wittingau, autor del retablo de Trebon (h. 1390), que emplea las sombras y los tonos rojos resultando original además por su dramatismo y majestuosidad. Alemania también destacó en el estilo internacional. En Hamburgo trabajan el Maestro Bertram (1345-1415) (v.) que se caracteriza por el corto canon de sus figuras y el Maestro Francke (activo 140030) (v.) por la exageración en temas y actitudes. En Westfalia, destaca Konrad von Soest (activo 1394-1422) (v.) por su sensibilidad y lirismo. En Renania, donde se le denomina Der weiche Stil (estilo blando), el Maestro del Jardín del Paraíso (h. 1410-20) y el Maestro de la Verónica (1420) son autores de obras de finura y suavidad exquisitas.En España el g. i. alcanza difusión en la primera mitad del s. XV, enlazando con el estilo italogótico en muchos de los artistas que lo inician. Cataluña continúa ejerciendo el mismo papel predominante que en anteriores etapas de la pintura románica y gótica (v. CATALANA, ESCUELA), pero en todas las regiones de tradición artística existen obras de este estilo. Se puede apreciar cierta tendencia a lo dramático y a las escenas de martirio, con exclusión casi completa de la temática profana, aunque sean frecuentes las representaciones de interiores, complaciéndose los artistas en los detalles arquitectónicos y de ajuar; se pintan paisajes, pero se usan mucho los fondos dorados, característica que perdurará en algunos lugares incluso dentro del estilo flamenco. Apenas existe pintura al fresco y miniatura, siendo lo más frecuente los grandes retablos.En Cataluña introduce el estilo Luis Borrassá (activo 1380-1426) (v.), que destaca por la caracterización dramática de los personajes y por la brillantez y transparencia del colorido; su influencia se advierte en Gerardo Gener, Juan Mates, Jaime Cirera, Maestro de Rusiñol, Maestro de las Figuras Anémicas, Jaime Cabrera y Maestro del Rosellón. Jaime Ferrer I trabaja en Lérida y Ramón de Mur (m. hacia 1435) en Tarragona. Bernat Martorell (activo 1427-52) (v.) es la gran figura de la escuela por su fino dibujo de miniaturista, su delicadeza en las pequeñas figuras y sus efectos de luz y perspectiva; Miguel Nadal acaba sus últimos retablos y también influye en los Maestros de Ampurias y de Bañolas que actúan en Gerona, Jaime Ferrer II en Lérida y Valentín Montoliu en Tarragona.En Valencia destacan el aragonés Lorenzo Zaragoza (en valencia desde 1377), presunto creador de un tipo de Virgen en trono ligero con dosel y rodeada de ángeles músicos, muy difundido y que seguirá Pedro Nicolau (activo 1390-1407); y sobre todo el alemán Andrés MarVal de Sax (activo 1393-1410) que realiza una obra maestra, por su expresionismo y sus acordes cromáticos, en el retablo de S. Jorge (Mus. Victoria y Alberto, Londres).En Aragón (v. ARAGONESA, ESCUELA) interesan Juan de Levi (activo en Zaragoza 1402-07), que inicia el estilo con un aire oriental e influye en Nicolás Solana; Bonanat Zaortiga (activo 1403-23), que trabajó en Tudela; el Maestro de Lanaja, a quien se atribuye la Virgen de Sperandeu (Museo Lázaro Galdiano); y el Maestro de Arguis, que muestra influencia valenciana en el retablo del Museo del Prado (h. 1450).En Castilla merecen citarse el Maestro de Sancho de Rojas (activo en Toledo), cuyo gran retablo del Museo del Prado (h. 1420) tiene todavía arcaizantes italianismos; el Maestro de Sigüenza (identificable quizá con Juan Hispalense) que trabajó en Toledo y Sigüenza (tríptico del Museo Lázaro Galdiano; retablo de S. Juan Bautista y S. Catalina en el Prado y Catedral de Sigüenza, h. 1430-40); Nicolás Francés (activo 1434-68) (v.), de sensibilidad dibujística y cromática poco castellana que trabajó en León principalmente (retablo mayor, 1434), y pinturas murales del claustro, 1461, en la catedral de León; retablo de la Bañeza en el Prado; y Nicolás Florentino (conocido antes de 1445-69/70) (v.) autor del retablo mayor (antes de 1445) y de los frescos del ábside (1445) de la catedral Vieja de Salamanca, con influjos italianos no continuados en Castilla, y de la decadente Epifanía de la catedral de Valencia (1469), ciudad en la que murió.V. t.: LIMBURGO, HERMANOS, y los artistas citados en el texto que tengan voz propia.J. M. CRUZ VALDOVINOS.
BIBL.: C. STERLING, La peinture fraçaise. Les primitifs, París 1938; ID, Peintures du Moyen Âge, París 1942; J. GUDIOL RICART, Pintura gótica, en Ars, Madrid 1955; C. STERLING, El estilo cortesano internacional, en El arte y el hombre II, Barcelona 1966, 327-340.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.