Glück, Cristoph Willibald
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Biografía GER
Compositor alemán, prototipo del artista cosmopolita; fue el gran reformador de la ópera clásica de finales del s. XVIII, preparando así el terreno para la ópera romántica.N. el 2 jul. 1714 en Erasbach (Alto Palatinado) y m. en Viena el 15 nov. 1787. Era hijo de un guardabosque de ascendencia mitad alemana, mitad bohemia. Siendo muy joven se vio obligado a huir del domicilio paterno para consagrarse a la música. Trabajó en Praga, Viena y Milán, donde conoció a Sammartini y adoptó definitivamente la carrera del teatro lírico: en 1741-45 compuso sus 10 primeras óperas, escritas con arreglo al patrón de la época. Después de su boda con la hija de un rico comerciante vienés (1750), se estableció en Viena, donde se convirtió en el compositor de moda; fue nombrado director del teatro de la corte y "caballero de la Espuela de Oro". En continuo contacto con los Enciclopedistas de París, G. emprende su reforma de la ópera: entre 1762 y 1770 aparece en versiones italianas una primera serie de óperas reformistas. Establecido en París entre 1773 y 1779, estrena allí sus grandes óperas reformistas francesas (las dos Ifigenias, Orfeo, Alceste, Armida), con las que llega a la cima de su arte. Desencadénase una disputa estética, continuación de la Guerra de los Bufones. Regresa entonces G. a Viena, donde su vida se extingue lentamente; m. tras varios ataques de apoplejía, dejando escritas más de 50 óperas.G. era un alemán medió bohemio que escribía óperas italianas y francesas; he ahí ya una postura cosmopolita. En el transcurso de su carrera, siempre atacó "la ridícula distinción entre las músicas nacionales". También atacaba las formas de la ópera clásica y toda la técnica de las óperas del tiempo. Él buscaba "la sencillez, la verdad y lo natural". Quería, como en el drama antiguo, "una acción simple con un desarrollo lineal" y un libreto que hablara el lenguaje del corazón, lleno de fuertes emociones y basado en situaciones reales. Rechazaba el convencionalismo de corte y exigía el sentimiento humano. El coro no era para él un elemento decorativo, sino algo que coadyuva a la acción dramática, junto a los personajes. G. exige que la música "sirva al drama a través de su expresión propia y la sucesión de sus imágenes, sin interrumpir ni enfriar la acción con adornos superfluos". Abandona las arias da capo y la absurda coloratura; quiere que la orquesta sea también partícipe de la acción dramática, y no un simple acompañamiento ornamental. Con estos principios creó G. un estilo de ópera enteramente nuevo, en el que la declamación dramática y lírica adquiere una fisonomía muy moderna que anuncia a Wagner, Musorgski y Debussy. Abandona, en cierto modo, la división de la ópera en trozos numerados y tiende a la continuidad en el desarrollo, lo que también anuncia a los autores modernos. De los maestros de la época clásica, G. fue el primero que consiguió tal movimiento dramático y tal verdad psicológica. Él abrió realmente la puerta a las posibilidades del genio romántico en la ópera. Wagner y Berlioz, por lo demás, le tomaron por modelo. Entre sus obras merecen citarse Ifigenia en Aulida (1774); Orfeo (1774); Alceste (1776); Armida (1777); Ifigenia en’ Táurida (1779); otras composiciones: Siete odas de Klopstock, y una quincena de sinfonías de juventud.CLAUDE ROSTAND.
BIBL.: Actualmente una sola obra la completa: 1.-G. PROH’ HOMME, Gtück, París 1948.
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