Ginecología MEDICINA
Categoria:
Medicina
Se inicia como una rama de la cirugía. Precisamente, por esto se desarrolla en fecha relativamente reciente (s. xix), influida por el advenimiento de la anestesia, la asepsia impuesta por Lister y la hemostasia. Todo ello facilitó el desarrollo de la G., perfeccionando y ampliando sus técnicas.El predominio del concepto organicista de la enfermedad, sostenido por los trabajos de Wirchov, amplió mucho las indicaciones operatorias, perfeccionándolas de un modo evidente. Pero su desarrollo científico tuvo lugar a partir del método experimental de Claude Bernard, gracias al cual se estudió la fisiopatología genital, poniendo de manifiesto la importante función endocrina del ovario. A partir de este momento y a principios del siglo actual Histchman y Adler descubren las modificaciones cíclicas del endometrio y R. Schroeder y R. Meyer establecen la relación de estas modificaciones con las que ocurren en el ovario, es decir, crecimiento del folículo, maduración del mismo, rotura de éste, ovulación y, finalmente, desarrollo del cuerpo lúteo que será mayor o menor según se trate de un cuerpo lúteo menstrual o gravídico; el primero es el que se forma después de una ovulación que no va seguida de embarazo; el segundo aparece mucho más desarrollado cuando ha tenido lugar la fecundación de la célula ovular.De este modo se establecen las características del ciclo sexual, que más tarde serían ampliadas por el conocimiento del ciclo vaginal y, aunque no tan manifiestos, por el de los ciclos tubárico, endocervical y mamario.Todo ello constituirá la base de la G. funcional. Es decir, ya no impera el concepto organicista de Wirchov al enjuiciar los fenómenos fisiopatológicos genitales, sino que adquiere un concepto funcional, que repercute sobre las indicaciones operatorias en determinados procesos ginecológicos, que fueron considerados tributarios de tratamiento quirúrgico, cuando en realidad son alteraciones funcionales.Nuestros conocimientos de la fisiología genital se desarrollan con los trabajos de Zondek, Ascheim y Philips, los cuales ponen de manifiesto que el órgano central regulador de los fenómenos del ciclo genital, no es el ovario. Esta regulación corresponde al lóbulo anterior de la hipófisis (v. GLÁNDULAS), que actúa directamente sobre el ovario, funcionando sus modificaciones cíclicas, que, a su vez, repercuten sobre el resto del aparato genital y del organismo en general.Cambia el concepto que se tenía de la menstruación, a la cual se consideraba como una manifestación del influjo nervioso que provocaría el crecimiento folicular, cuando en realidad estaba condicionada por las modificaciones funcionales del ovario durante el ciclo genital.Es evidente que el sistema neurovegetativo tiene influencia sobre el ciclo genital y sus alteraciones, pero tiene mayor importancia la relación de la hipófisis con los núcleos supraópticos y paraventriculares, los cuales tienen a su vez relación con centros corticales y sensoriales (v. NERVIOSO, SISTEMA).Con este conocimiento se desplaza la influencia de la patología organicista de Wirchov, e incluso la de la patología bacteriológica, para dar paso a un concepto más funcional, que muy pronto se ve influido por la patología constitucional y por la teoría de Freud (v.), en la que valora tal vez excesivamente la influencia del soma sobre el psiquismo de la mujer.Sin embargo, lo mismo que en las demás ramas de Medicina, en la G. se valora cada vez más la influencia psicosomática a partir de los estudios de Osler, Strumpell, Bergmann, Stieve y otros. Es decir, en muchos procesos genitales se comprueba la existencia de una influencia psíquica, y así vemos aparecer alteraciones menstruales, amenorreas y meno-metrorragias, después de la acción de un factor emotivo. Aparecen alteraciones de orden sexual, dispareunia, vaginismo, por el miedo al dolor de las relaciones sexuales y otras veces condicionadas por la existencia de onanismo.En el momento actual, también tienen gran trascendencia dentro de la G. los factores genéticos, como factores causales o coadyuvantes a la aparición de determinados síndromes funcionales e incluso orgánicos (malformaciones genitales).De este modo llegamos a establecer el concepto actual de la G., no ya dentro de los estrechos límites de la patología del aparato genital femenino, sino en un sentido más amplio, con la visión total de la mujer con sus reacciones psíquicas características, que le dan una personalidad propia. Desde el punto de vista doctrinal, sus límites son muy amplios puesto que la influencia ejercida sobre el resto del organismo es extraordinaria.La unidad doctrinal de la Obstetricia y la G. se planteó al desarrollarse los conocimientos de fisiopatología genital a fines del s. xix y principios del actual. Justo es señalar, que Sorano de Effeso, Luis Mercado y Baltasar de Vigueras, en 1827, indicaron la necesidad de la unión de la Obstetricia y la G., porque ambas constituían dos capítulos de una misma rama de la Medicina, es decir, la Obstetricia correspondería a la Biología y la G. a la Patología de la mujer.Es forzoso llamar la atención sobre el amplio desarrollo de los medios de exploración en G., gran parte de ellos orientados al diagnóstico precoz del carcinoma genital, que tal vez en el momento actual, es el único medio eficaz de la lucha contra esta neoplasia. Se pueden reducir a los siguientes. 1) Exploración genital. 2) Colposcopia. 3) Test de Schiller. 4) Colpocitología. 5) Biopsia. Todos ellos usados conjuntamente, se complementan entre sí y son de eficacia indiscutible.Aparte de esto, en el momento actual adquiere gran valor la linfografía, mediante la cual puede establecerse el grado de invasión neoplásica y, por tanto, establecer un pronóstico y orientación terapéutica oportuna y eficaz.V. t.: MUJER; EMBARAZO; PARTO;FECUNDACIÓN;REPRODUCCIÓN; NATALIDAD.E. GIL VERNET.
BIBL.: 1. BOTELLA, Enfermedades del aparato genital femenino, Madrid 1962; E. NOVAK, Ginecología y obstetricia, Madrid 1954; F. T. KRAUs, Gynecologic Pathology, Saint Louis 1967; E. GIL VERNET, Ginecología, Barcelona 1968; G. GOMPEL, Anatomie Pathologique, Gynécologique et Obstétricale, Bruselas 1963; MEIGS Y oTRos, Tratamiento del carcinoma de cuello, Barcelona 1959.
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