Gerona II. Historia HIST.
Categoria:
Historia
Provincia. En el periodo ibérico, habitaban en las actualmente tierras gerundenses unas tribus que eran llamadas de los indiketes o indigetes, en el litoral; de los keretanos o ceretanos en el N, y de los ausetanos en la parte central. A mediados del s. VI a. C., griegos focenses establecidos en Marsella fundaron, en el golfo de Rosas, la Paleópolis primero y la Neópolis después, en el lugar llamado hoy Ampurias (v.), y, posiblemente, también fundaron Rosas. En los siglos de dominación romana, el país se romanizó intensamente; existen notables restos romanos en Ampurias, G., Caldas de Malavella, etc. De la época visigótica quedan pocos restos; entre ellos, en Puig Rom, Rosas.Los árabes dominaron estas tierras en menos de un siglo. Los naturales, con la ayuda de los francos (Carlomagno y su hijo Ludovico Pío) reconquistaron el país y se designaron condes para gobernarlo, dependientes o feudatarios de los francos (condes de G., de Besalú, de Ampurias). Estos condados, con el tiempo, se incorporaron al de Barcelona (v. BARCELONA, CONDADO DE), y dicho condado se hizo independiente del poder franco. En los s. ix y x se establecieron en las comarcas gerundenses varios monasterios (S. Pedro de Roda con antelación, y Ripoll (v.); S. Juan de las Abadesas, Besalú, Rosas, S. Pedro de Galligans y otros; v. iv); sus monjes ayudaron a roturar las tierras, muchas de las cuales habían quedado incultas.La organización y vida feudales adquirieron aquí importancia. Se construyeron muchos castillos. Al incorporarse Cataluña al reino de Aragón, el país se dividió en veguerías. El número de las mismas, en tierras gerundenses, varió con el tiempo. A fines del s. xv, sufrieron mucho estas tierras con la sublevación de los payeses de remensa (v.). Por el Decreto de Nueva Planta, la antigua división territorial en veguerías fue sustituida por la de corregimientos. En las luchas de la guerra de Sucesión (v.), los gerundenses tomaron partido por el archiduque de Austria, contra Felipe V.En la guerra de la Independencia (v.), los gerundenses lucharon contra los invasores, formando grupos de somatenes. Cuando Napoleón anexionó Cataluña al Imperio francés, se dividió en cuatro departamentos; uno de ellos fue llamado del Ter, con capitalidad en G. En Figueras se estableció una subprefectura. Cuando Fernando VII (v.) regresó a España, en 1814, entró por la provincia de G. Restableció seguidamente la división en corregimientos, y en 1822, al ponerse en vigor la Constitución de 1820, se estableció la división de España en provincias, una de las cuales fue la de G. Aquella división fue efímera, pues pronto se restablecieron los corregimientos; pero en 1833 fueron creadas, de modo más definitivo, las provincias, y la de G. fue una de ellas.En el s. XIX, la provincia sufrió las agitaciones políticas y los avatares por los que pasó España. Algo similar ocurrió en el primer tercio del s. XX. Durante la guerra civil de 1936-39, fueron cuantiosos los daños sufridos en los monumentos, industrias, comunicaciones, etc., pero luego han sido restaurados.Ciudad. En suss, fue población de la tribu de los ausetanos. Conserva restos de sus muros ibéricos. En la época romana perteneció al convento jurídico de Tarragona y fue quinta estación en la vía romana de Narbona a León. En el s. III, contaba ya con un núcleo de cristianos (v. III). En la época visigótica creció la importancia de G., como lo prueba el hecho de que acuñó moneda. En esta ciudad, el duque Paulo se rebeló contra la autoridad del rey Wamba. Los musulmanes la conquistaron, pero su dominación alcanzó menos de un siglo; fue reconquistada por los naturales, refugiados en las montañas, ayudados por fuerzas francas de Carlomagno y Ludovico Pío. Una vez liberada la ciudad, fue gobernada por condes, feudatarios de los francos. Más tarde se integró en el condado de Barcelona y formó parte de la Marca Hispánica (v.).En 1285, G. fue sitiada por el rey francés Felipe III el Atrevido, enemistado con Pedro II de Aragón (v.). El sitio fue duro, pero el ejército invasor fue destruido.El rey de Aragón Pedro IV (v.) dio a su primogénito el título de Duque de G. y Fernando I elevó dicho título, a su heredero, a la alta categoría de Príncipe de Gerona. En 1462, en las luchas entre el rey Juan II de Aragón (v.) y la Generalidad de Cataluña, G. acogió a la reina Juana Enríquez y a su hijo Fernando, defendiéndoles contra las fuerzas de la Generalidad. Sufrió mucho G. en las luchas de los remensas.En la guerra de Sucesión, se unió al bando del archiduque Carlos de Austria y en contra de Felipe V. En la guerra de la Independencia, la ciudad sufrió repetidos ataques y duros sitios por parte de los invasores. Su resistencia fue heroica, inmortalizándose su defensor, el general Álvarez de Castro. Después de siete meses de duro sitio, enfermo el general, la ciudad tuvo que capitular. Sufrió, en el s. XIX, los avatares de las luchas políticas, de las guerras carlistas y de las coloniales. En la segunda mitad del s. XIX, se desarrolló en la ciudad la industria y aumentó la importancia de su comercio y de sus mercados. En el presente siglo, la ciudad ha progresado aceleradamente. Sufrió mucho G. en la Guerra civil de 1936-39.V. t.: CATALUÑA III y IV; CERDAÑA.J. PLA CARGOL.
BIBL.: A. MASIÁ DE Ros, Gerona en la guerra civil en tiempo de Juan II, Barcelona 1943; J. VICExs VIVES, Gerona después de la paz de Ryswick (1698), Gerona 1947; J. PLA CARGOL, Gerona histórica, Gerona 1954; R. GAY DE MONTELLÁ, Girona a les darreries del s. XIX, Barcelona 1955; J. PLA GARGOL, Gerona en el primer tercio del siglo XX, Gerona 1956; lo, La Guerra de la Independencia en Gerona y sus comarcas, Gerona 1962; ÍD, La provincia de Gerona, Gerona 1965.
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