Geología Aplicada
Categoria:
Geología
Todas las ciencias tienen como uno de sus últimos objetivos, el que la Humanidad pueda beneficiarse de sus conocimientos. Los conocimientos geológicos que el hombre utiliza para dominar y aprovechar los fenómenos y recursos naturales comprenden el campo de la G. a., es decir, la aplicación práctica de los conocimientos geológicos. Es un enlace entre las ciencias geológicas y las ciencias aplicadas, Ingeniería e Industria.Objeto y métodos. Las aplicaciones más directas de la G. se refieren a cuestiones relacionadas con la minería y con la obtención de materias primas, o bien, con el trazado de carreteras y ferrocarriles, situación de presas hidroeléctricas, problemas de alumbramiento de aguas, etc. Parte importantísima en todas estas cuestiones es la prospección del subsuelo, que hoy se realiza por métodos geofísicos. Todo trazado de carreteras o vías férreas, perforación de túneles, cimentación de presas, construcción de canales y, en fin, cualquier obra de ingeniería, ha de ir precedida de un minucioso estudio geológico del lugar en que se ha de emplazar la obra, para determinar la resistencia, permealilidad, disposición estructural y otras características del terreno, sin cuyo conocimiento no es posible realizar una obra de ingeniería con las mínimas garantías. Los métodos utilizados son los propios de toda investigación geológica; ahora bien, no hay que olvidar que, dada la finalidad de los trabajos de G. a., es indispensable en el geólogo ciertos conocimientos de Ingeniería, para colaborar eficazmente con su formación en los problemas que le- atañen. Asimismo, el ingeniero encargado de un proyecto, debe poseer ciertas nociones indispensables de G., no sólo para resolver los problemas más elementales, sino también para apreciar justamente la intervención del geólogo en su medida y en el ejercicio de su profesión.Es muy difícil delimitar el campo de competencia del geólogo e ingeniero, dentro de la G. e Ingeniería, pues esto dependerá de los conocimientos de cada uno. La forma de estar de acuerdo consiste en el mutuo respeto de la opinión del otro, en el campo de su competencia específica. Al geólogo que trabaja en estos problemas se le suele denominar "geólogo práctico", intentando una especialidad ficticia, pues no se puede practicar la G. sin tener una buena formación teórica. Asimismo, es necesaria al geólogo clásico cierta experiencia para afrontar los problemas que plantea la G. a.Dentro de este campo, se debe cuidar la imaginación clásica del naturalista, reduciéndola únicamente a preparar alguna hipótesis; también la interpolación de datos se debe efectuar con mucha cautela. Otro hecho a destacar en el campo de la G. a. es que hay que tener en cuenta datos que, en condiciones normales, no son dignos de mención; esta serie de detalles constituye lo que podríamos llamar Microgeología, de la cual debe ocuparse el geólogo práctico, así como de otros muchos problemas que sólo una gran experiencia puede paliar. A pesar del peligro, tan frecuente, de caer en una especialización extremada, no podemos negar a la actividad humana el derecho a la racionalización, hacia una subdivisión del trabajo liberal técnico especializado. Uno de los mayores éxitos en la organización moderna del trabajo es la subdivisión del campo de competencia, la especialización. La G, a. es una de las actividades humanas más indicadas para esta especialización.Contenido y subdivisiones. Los principales campos de aplicación práctica de la G. son: Hidrogeología (v.), Geomorfología aplicada, G. a. a la construcción y obras públicas, G. minera, G. económica, G. agrícola y Edafología (v.).La Hidrogeología, se aplica a toda actividad encaminada a la búsqueda y utilización del agua, bien como materia prima, bien como fuente de energía.La acción continua de los agentes de la dinámica externa, modifica la faz de la Tierra, al estudiar y prevenir estas modificaciones, sobre todo, las más intensas y rápidas; es el campo de la Geomorfología aplicada.La G. a. a la construcción y obras públicas es una de las últimas conquistas de la G. La superficie del terreno separa el campo de competencia de la G. y de la Construcción. Todas las construcciones tienen su origen en el suelo y, por tanto, el objeto fundamental es saber cómo reacciona éste, cuándo se modifica su equilibrio con una carga; esto es definitivo para la seguridad de toda la obra. Numerosos trabajos están en relación con esta aplicación a la superficie del suelo: carreteras, ferrocarriles, canales, etc. Otros están en relación con el subsuelo, como las galerías (minas, túneles, etc.). También la utilización de los materiales de la corteza terrestre, como materiales de construcción, plantea problemas similares, que sólo un geólogo experto en comportamiento y resistencia de materiales puede resolver.Otro campo de aplicación práctica de la G., es la G. de minas, que se ocupa de la interpretación geológica de los yacimientos mineros. En este campo, hay que deslindar la competencia del geólogo y del ingeniero de minas. A este último corresponde fundamentalmente la organización de la explotación del yacimiento, funcionamiento, rendimiento, etc. El estudio de la concentración de minerales útiles y su génesis, y la interpretación y evaluación de manifestaciones superficiales en relación con el yacimiento profundo, se incluyen en el campo de competencia del geólogo.La G. económica es una denominación utilizada por los norteamericanos para designar una rama de la G. a., que se podía traducir como la G. de las materias primas; la G. minera, sería entonces parte de la G. económica, pero no es así, pues, mientras aquélla se ocupa esencialmente de las condiciones geológicas y génesis de yacimiento, ésta considera a los yacimientos en cuanto constituyen materia prima para la industria.La G. agrícola estudia los terrenos cultivables, composición química y estructura de éstos, así como las condiciones hidrológicas a las que está subordinada la vida de las plantas, ya que estos caracteres dependen de la naturaleza geológica del subsuelo. íntimamente ligada con esta aplica, ion está la Edafología.Evolución histórica. A pesar de las múltiples manifestaciones aisladas que encontramos al transcurrir los siglos, se puede considerar que la G. a. no toma cuerpo de doctrina hasta llegar al s. XIX, pues hasta entonces su aplicación consistía en ensayos o manifestaciones más o menos espontáneas, pero siempre dentro de la G. pura y ciencias afines.Estas manifestaciones se restringían, prácticamente, al empleo de la G. en la búsqueda y explotación de ciertos recursos naturales. El mayor avance de todos los tiempos en G. a. lo constituyó, a mediados del s. XIX, la perforación de un pozo en Grenelle (París), hasta los 548 m. de profundidad, con hallazgo de agua; este éxito permite a la incipiente G. tener conciencia de la disposición de los estratos en la cuenca de París.En el s. XX, Terzaghi y Atterberg crean la Mecánica de suelos, aplicada inmediatamente a la cimentación de edificios, carreteras y presas. Los progresos de las tecnicas metalúrgicas y mineras hacen que nuevos minerales puedan ser explotados. A principios de este siglo, todo está al mismo nivel, industria, ciencia y técnica. Otra de las grandes conquistas en el campo de la G. a. es el descubrimiento de los yacimientos petrolíferos del Sahara, pues, sin existir indicios superficiales, se logró el éxito, en razón de los datos de la G. regional y general existentes.Uno de los datos más elocuentes sobre el desarrollo de la G. a. es que, en la actualidad aparecen anualmente cerca de 40.000 artículos u obras sobre G., de los cuales casi el 10% corresponde a temas de G. a. Para llegar a este estado, en la rama de G. a., se deben tener en cuenta tres causas evolutivas: en primer lugar, la aceleración, es decir, el incremento de geólogos dedicados a esta disciplina; después, los métodos de estudio, que han crecido emparejados al progreso de la técnica; y, por último, los resultados obtenidos, que al ser cada vez más espectaculares han constituido un verdadero acicate en la competición científica actual.En los últimos tiempos, el progreso científico se intensifica y a su vez se diversifica. En G., el progreso se basa, sobre todo, en la introducción y adopción de nuevos métodos de estudio y medida; es decir, se pasa de un estudio meramente cualitativo, como era hasta hace poco tiempo, a otro que comprende lo cuantitativo. Así nacen nuevas disciplinas, que al apoyarse en una u otra de las fundamentales, conservan o adquieren independencia.En España, como en el resto de los países en pleno desarrollo, la G. a. ha adquirido gran auge en la última década. En la actualidad, casi la mitad de los geólogos que salen de las universidades son absorbidos por empresas y estamentos, que tienen como finalidad inmediata la aplicación de la G. con fines prácticos. La apertura de la investigación hacia campos más prácticos, ha motivado que la G. a. se haya extendido, desde los departamentos universitarios e institutos del CSIC, hasta los centros técnicos, dependientes de los diversos ministerios y centros análogos.V. t.: CANTERAS; GEOFÍSICA; GEOTECNIA; MINERÍA; PETRÓLEO.L. SÁNCHEZ DE LA TORRE
BIBL.: A. DESio, Geología applicata alta Ingegneria, Milán 1959; 1. GOGVEL, Aplication de la Géologie aux travaux de Pingénieur, París 1967; E. RAGVIN, Géologie Appliquée, París 1948; E. C. DAPPLEs, Geología básica en Ciencia e Ingeniería, Barcelona 1963; R. F. LEGGET, Geología para ingenieros, Barcelona 1950; H. RIEs, Elementary economic geology, Nueva York 1950: 1. H. TREFETHEN, Geología para ingenieros, México 1959.
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