Génova (genova) II. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Sus primeras referencias históricas se remontan a la época de Publio Cornelio Escipión. Los cartagineses la destruyeron en el 205 a. C. a causa de su fidelidad a Roma. Son escasas las noticias acerca de esta ciudad que, en época romana, era considerada "el emporio de los ligures" (Estrabón), apelación que conservaba en los primeros siglos medievales. Su importancia en tiempos romanos no fue grande, dado que, en aquel momento, los centros comerciales básicos se localizaban en el Mediterráneo oriental y en las costas del norte de África, y las funciones de G. se limitaban a la Gallia Cisalpina y el puerto de Marsella. Los Apeninos garantizaron a G. una cierta tranquilidad durante la invasión goda e hicieron posible que conservara su estado de ciudad bizantina hasta transcurridos 90 años de la entrada lombarda. En el 643, sufrió la invasión y saqueo del rey lombardo Rotario, pero no tardó en recuperarse y pasó a constituirse en condado, feudo de los Obertenghi,dependiente de la corona franca, al mismo tiempo que fortificaba sus defensas frente a las incursiones de los musulmanes, amenaza constante de sus costas. En época temprana, comenzó a formarse en la ciudad un gobierno ciudadano autónomo, encabezado por los elementos más ricos y poderosos de la ciudad (armadores y comerciantes), que tendía de manera progresiva a desvincularse de las obligaciones feudales, y que adquirió más adelante la forma de gobierno comunal: la Compagna.Debido a las condiciones geográficas del terreno que tenía a sus espaldas, G., después de haberse asegurado el dominio de la Riviera, inició su expansión marítima. En el s. ix, aliada a Pisa, logró desalojar a los musulmanes de sus bases en el Mediterráneo central y hacerse, de esta manera, con el control comercial, junto con Pisa, de toda el área marítima del Tirreno. Pero la oportunidad que le proporcionó la base para la creación de una fuerte potencia naval y comercial fue la participación de G. en la primera Cruzada (1097). Los mercaderes genoveses crearon centros receptores de los valiosos productos orientales, y de esta manera controlaron parte del tráfico comercial más rentable de la época, con grandes ganancias. Esta rápida ascensión de la potencia comercial de G. provocó la lucha contra la ciudad rival de Pisa, por el dominio de las islas de Córcega y Cerdeña. Para protegerse de esta amenaza, G. aceptó la alianza con Federico I Barbarroja (v.) contra los normandos (1162), obteniendo a cambio el reconocimiento imperial de su autonomía comunal. Pero las encarnizadas rivalidades en el interior de la ciudad se resolvieron en el predominio del partido güelfo, y, G. se convirtió, a partir de ese momento, en el centro de la resistencia güelfa (v. GÜELFOS Y GIBELINOS) y de la acción pontificia contra Federico II (v.), al mismo tiempo que el gobierno de la ciudad era ejercido por una autoridad extranjera. Frente a la nobleza sediciosa representada por las familias Fieschi y Grimaldi, se levantó la burguesía ciudadana, apoyada por la nobleza gibelina (Doria y Spínola), instaurando la capitanía del pueblo (1275). Su duración fue, no obstante, muy breve, siendo derrocada en 1262. A continuación, se constituyó la diarquía de los Doria y los Spínola (1270). Éste es el momento en que G. alcanzó la cumbre de su apogeo, al derrotar en 1284 a la flota de Pisa en la Meloria, lo que permitió la conquista de Córcega (v.), y en 1289 a la flota pisanoveneciana, junto a las islas Curzolari, que hizo posible la entrada genovesa en el Adriático.G. aspiraba a la hegemonía del comercio mediterráneo, pero las continuas guerras y la inestable política interna habían debilitado la potencia de la ciudad. Pero el hecho determinante del declinar político de G. tuvo un carácter diverso, relacionado con la estructura misma de la organización política y económica de la ciudad; su configuración eminentemente privada (y en esto precisamente consiste la gran diferencia entre la república marinera de G. y la de Venecia), si bien fue en un momento la causa determinante del gran desarrollo de la República, fue también más adelante el motivo de su rápida decadencia. El gobierno, constituido por una coalición de intereses privados, no consiguió alcanzar un equilibrio entre las fuerzas asociadas, ni el predominio de un grupo sobre el otro. En 1311, Arrigo VII entró en G., imponiendo la paz a las facciones en lucha, pero al año siguiente las contiendas se reprodujeron. Venecia (v.), por otra parte, representaba una fuerte competencia para G. en Oriente, al mismo tiempo que los catalanes amenazan la Cerdeña genovesa, Córcega y el litoral ligur. Para colmo, la conquista de Sicilia por los aragoneses representaba la amenaza de un posible cierre para G. de sus propias salidas marítimas.Frente a esta situación de encerramiento, fueron los elementos burgueses los que reaccionaron en una rebelión que desembocó en el nombramiento de Simón Bocanegra como señor y dux vitalicio (1339), mientras que los güelfos eran excluidos de todo cargo público y se prohibía a los nobles la posibilidad de asumir el cargo de duces. Sin embargo, la vieja nobleza no se resignó a semejante situación y continuó manteniendo la vida de la ciudad en perpetua agitación; por su parte, la nueva nobleza, los Adorno y los Fregoso, se disputaron el gobierno de G. Al mismo tiempo, se reanudó la contienda con Venecia, en la que intervino también Aragón, los Visconti de Milán y los Habsburgo, y que acabó resolviéndose en la guerra de Chioggia y la paz de Turín (1381).El éxito de la guerra sostenida contra Venecia fue, sin embargo, fatal para G., que como solución extrema se vio obligada a buscar el apoyo extranjero, y confiar la defensa del territorio a sociedades por acciones de armadores privados, garantizadas económicamente por la organización comunal. En 1369, G. se hallaba en poder de los franceses; en 1421, en el de Felipe María Visconti; en 1463, bajo el dominio de los Sforza (v.); en 1488, bajo el de Ludovico el Moro; y en 1499, en manos de Luis XII. En 1506, a raíz de una revuelta contra los nobles y el dominio francés, el ejército español tomó G., hasta que en 1528, gracias a la ayuda imperial, Andrea Doria restituía a la República su independencia formal. No obstante, en la práctica G. quedó estrechamente ligada a España, a la que ofreció durante más de un siglo y medio su estratégica posición natural, sus almirantes, sus militares y sus banqueros, a cambio de una necesaria protección política y militar.En efecto, solamente gracias a la ayuda española, G. fue capaz de reprimir la rebelión de Córcega y hacer frente a la presión piamontesa. Los banqueros genoveses se convirtieron en los principales financieros de la corona española, situación que les proporcionó grandes ventajas de tipo económico. Pero a pesar de su gran potencia financiera, la vida política de G. fue debilitándose progresivamente, casi se podría decir que por agotamiento interno; y pese a los grandes éxitos obtenidos por los banqueros, G. inició también un periodo de lenta decadencia económica. Privada de la posibilidad, que en cambio poseía Venecia, gracias a sus dominios territoriales en el continente, de rehacer un nuevo equilibrio económico mediante sus posesiones terrestres, la aristocracia genovesa comenzó a invertir los capitales líquidos excedentes, que ya no eran absorbidos por el comercio marítimo, en España, en el Estado de Milán, en los reinos de Nápoles y de Sicilia, sumergiéndose como consecuencia en todos los estados de crisis que afectaran a éstos. El Banco de San Giorgio, como principal instrumento de las operaciones financieras del patriciado, junto con el sistema tributario vigente, contribuyeron a proporcionar a la oligarquía en el poder el máximo de seguridad y de privilegio económico, mientras que la plebe, disgregada y mísera, era contenida mediante un curioso sistema asistencial. A continuación de la Guerra de sucesión austriaca (v.; 1748), se sustituyó la antigua influencia española por la francesa, y en 1768 hubo de ceder Córcega a los franceses.Los organismos estatales fueron perdiendo el control de la vida política y económica, al mismo tiempo que la pequeña nobleza y la burguesía concertaban tácitamente una alianza contra Ja oligarquía plutocrática, alianza que, a raíz de las victorias napoleónicas, provocó el hundimiento definitivo de la antigua aristocracia genovesa y la llegada de la República democrática (1797; v. LIGURIA III). Con la Restauración, G. se anexionó al Piamonte (v.), cuyas afortunadas vicisitudes siguió, contribuyendo al Risorgimento (v.) con el genio de Mazzini (v.). En la actualidad, G. es un puerto de gran importancia (v. I) y sede de grandes empresas industriales, punto vital del gran triángulo industrial del norte de Italia.V. t.: ITALIA IV y V.GIOVANNI STIFFONI.
BIBL.: V. VITALE, Breviario della storia di Genova, Génova 1955; T. O. DE NEGRI, Storia di Genova, Milán 1968.
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