Géneros Musicales MÚSICA
Categoria:
Música
Observaciones generales. En principio, la obra musical es original e irrepetible. Cada autor puede ordenar la materia sonora con una forma propia, sin referencias a otras partituras. Sin embargo, en la práctica es posible encontrar relaciones entre grupos de composiciones que permitan su clasificación en grandes géneros. Se pueden citar varios factores de nexo. En primer lugar, es lógico que exista cierto parentesco entre las obras que emplean unos mismos medios de exteriorización sonora. Cabe hablar en este sentido de un tipo de escritura vocal diferente de la instrumental y de otro mixto en el que concurran ambas. Dentro de estas divisiones principales se establecen otras subordinadas. En la música instrumental se distinguen las obras concebidas para solistas, pequeños conjuntos de cámara o medias y grandes orquestas. En la vocal, el canto a una sola voz, la polifonía y el diálogo teatral. La intencionalidad expresiva se erige también en criterio diferenciador. No ha de extrañarnos que la similitud del impulso inspirativo se traduzca en la semejanza formal. En este aspecto es lícito afirmar que hay música religiosa, profana, laboral, militar (v. BANDA), teatral, de concierto, etc. Por último, es asimismo normal que se establezcan vínculos estrechos entre las obras de los compositores contemporáneos, ya que en ellos operan idéntica tradición y condiciones ambientales. Por esto, las grandes formas tienen un origen y desarrollo colectivo más que individual: en ellas cristalizan esfuerzos configurativos de distintos maestros.Los tratados de composición estudian los caracteres de las formas que han alcanzado mayor vigencia. Para. su mejor interpretación conviene advertir que sus esquemas son abstracciones deducidas de las obras que los presentan con más clara determinación. Pero en ninguna manera tienen valor de arquetipos inmóviles. Por el contrario, cada forma tiene su propia historia. Sus variantes y su evolución se manifiestan con frecuencia en las partituras de un mismo - compositor. En consecuencia, las estructuras delineadas no han de estimarse como módulos inmutables.La canción popular. Uno de los géneros que mayor diversidad tipológica presentan es el constituido por la denominada canción popular. Se trata de melodías sencillas que han logrado una aceptación colectiva y que traducen los sentimientos más variados de la vida individual y social: canciones religiosas, funerarias, laborales, guerreras, festivas, de cuna, etc. Generalmente son anónimas y se han trasmitido a través de las diversas generaciones, constituyendo hoy objeto de estudio de folkloristas y etnólogos (V. ETNOLOGÍA MUSICAL; ETNOGRAFíA MUSICAL). Al lado de este repertorio de monodia popular, los compositores de todas las épocas han sido atraídos por las mejores producciones poéticas para crear con su versión musical el importante capítulo de la canción en la Historia de la música. La disposición formal es muy diversa y depende en gran parte de la constitución estrófica, ritmo y rima de la poesía (V. CANCIÓN).Polifonía profana. A fines de la etapa medieval, el compositor polifónico (V. POLIFONÍA) se sintió también inclinado a la expresión contrapuntística de los más diversos sentimientos humanos de tipo profano. Los textos literarios solían pertenecer a los grandes poetas de la época. Este género alcanzó gran brillantez y florecimiento en el Renacimiento. Entre las composiciones polifónicas de esta clase destaca el madrigal, denominación que se aplica a partituras de significación musical muy variada. Al lado del madrigal a capella figura el escrito para voces e instrumentos o en forma dialogada. En cuanto a la forma, no se puede determinar un esquema único. En el s. XVI se desarrollaron además otras clases de composiciones polifónicas profanas, algunas de las cuales tienen su origen en la centuria anterior. Se cultivó mucho la canción narrativa e incluso descriptiva, en la que sobresalió el maestro francés Jannequin: su estructura se adaptaba al texto poético (v. POLIFONÍA).Monodia cristiana. La primitiva música cristiana (v. SACRA CRISTIANA, MÚSICA) constituye uno de los más bellos y valiosos nexos entre la cultura antigua y la medieval. De acuerdo con las directrices de los Santos Padres, se creó un magnífico repertorio de sencillas y hermosas cantilenas. Existe una gran diversidad tipológica en cuanto a estructura y dimensiones: desde la simplicidad de una breve frase hasta la interpretación musical de los más largos himnos y salmos. Es frecuente la adopción de la forma estrófica, así como la creación de una línea melódica libre y continua que va expresando los diferentes periodos del texto litúrgico. En cuanto a su interpretación, la versión más normal es la de coro unisonal, pero se emplean también los géneros responsorial y antifónico. Desde el punto de vista formal destaca la Misa, que constituye el antecedente de las composiciones divididas en varios tiempos separados, que tanto se cultivarían posteriormente (v. GREGORIANA, MÚSICA).Polifonía religiosa. Las primeras manifestaciones polifónicas medievales están realizadas, en un principio, con un sentido tan dependiente de la melodía litúrgica como tema dado, que no puede hablarse en esos primeros siglos de la Historia de este género de formas específicas. Sin embargo, en el s. XIII, los tratadistas enumeran ya diversos tipos de realización contrapuntística como son el conducto, ocqueto, rondel, motete, etc. Este cuadro se enriquecería en el Ars nova (v.f, periodo en el que se desarrolla la escritura imitativa que culmina en el canon y en el ricercare. También adquiere gran importancia la versión polifónica de la Misa, que en el culto católico se concreta en el Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus, Benedictus y Agnus Dei: aunque se observen entre estos miembros las diferencias estilísticas que se deducen de la diversidad de su significación litúrgica, se tiende a establecer entre ellos las suficientes relaciones para que puedan considerarse como constitutivos de una sola obra. Lo mismo que el madrigal absorbe bajo su denominación una serie de formas polifónicas profanas anteriores, el motete del s. XVI tiene también una acepción muy amplia, con gran diversidad de esquemas formales, en los que son frecuentes las imitaciones, las entradas fugadas, la repetición de algunos motivos y otros medios de ordenación que contribuyen a la unificación del discurso musical. En este periodo renacentista en la Iglesia protestante se cultivó especialmente el coral, armonización sencilla de melodías corales o realizadas según sus características. Además del motete, el reiterado empleo de ciertos textos litúrgicos permitió la diferenciación de sus correspondientes formas de traducción musical: Ave María, Te Deum, Miserere, Salve, etc.Formas del periodo barroco. La cantata es una composición típica del barroco, por la conjunción de voces solistas, coro e instrumentos. Tiene una conformación compleja de arias, recitativos y partes corales. Pertenece a la vez al género religioso y profano. Se realiza también en esta época la constitución definitiva de la estructura de la fuga, cuyos antecedentes inmediatos son el motete, el canon, el tiento y el ricercare. El estilo contrapuntístico imitado adquiere en ella su concreción formal más representativa. Sus elementos principales son el tema, la contestación (imitación a la dominante del motivo) y los contramotivos (contrapuntos acompañantes de los anteriores). Al principio, entran las voces sucesiva y alternativamente con el tema o la contestación. Posteriormente hay nuevas entradas en diversos tonos, separadas por episodios intermedios. Para aumentar el dinamismo y aligerar las dimensiones se disponen las entradas posteriores en estrechos, es decir, con intervención de la voz de la respuesta antes de la terminación del motivo o viceversa. En las grandes fugas suele haber al final una larga pedal de dominante y, en ocasiones, de tónica.La fuga es, a la vez, forma vocal e instrumental, pues se ha cultivado en los dos géneros. Las composiciones estrictamente instrumentales pueden estar escritas para solistas, agrupaciones de cámara o conjuntos sinfónicos. La danza (v.) ha constituido para el músico de todas las épocas estímulo inspirativo de configuraciones estructurales escritas no sólo con función subordinada al baile, sino con finalidad estética en su misma audición. Cada etapa cultural ha tenido predilección por unos determinados ritmos. En el Renacimiento y en el Barroco florecieron la pavana, gallarda, zarabanda, alemana, chacona, gavota, giga, etc. En el Romanticismo sobresalieron la polonesa, mazurca, y vals. Asimismo, el maestro del s. XIX mostró gran interés por incorporar a la música de Concierto los ritmos de carácter popular. De esta manera fueron cultivadas buen número de danzas de origen español (seguidilla, sevillana, polo, fandango, etc.), eslavo, noruego, etc. En el s. xvli se desarrolló la práctica de reunir en una misma obra una serie sucesiva de danzas. Esta forma recibió el nombre de Suite. Sus diversos números se ’relacionaban entre sí con nexos temáticos, tonales, formales, etc. Las suites se escribieron lo mismo para instrumentos solistas que para conjuntos.El concerto grosso constaba también de varios movimientos, pero si bien algunos de ellos tenían denominaciones de danzas, otros quedaban liberados de estas referencias concretas. Como los de la suite, cada tiempo solía tener disposición binaria, pero normalmente no eran monotemáticos como en esta forma, sino que, especialmente en el primero, se tendía a contraponer un motivo de solista al propio del conjunto.La sonata. El término sonata se ha utilizado con distintos significados desde los tiempos renacentistas o posrenacentistas en los que se inicia el auge de la música instrumental. En principio se distinguían entre sonata de iglesia y de cámara, aunque sin aludir a una determinación formal precisa. Más tarde se emplea con referencia a estructuras relacionadas con la suite o derivadas de ellas. En la segunda mitad del s. XVIII se constituye la sonata clásica, una de las formas más importantes y difundidas de la Historia musical, en cuya configuración se recogen diversos aspectos de las precedentes. Dividida en varios tiempos como la suite y el concerto grosso (generalmente 3 ó 4), se distingue por la disposición ternaria de sus movimientos. El más característico es el primero, que suele ser un allegro que consta de exposición (normalmente de dos temas), desarrollo y reexposición. El segundo es un tiempo lento, el tercero un scherzo o minué doble y el cuarto adopta la forma del primero o presenta la de rondó. Como es lógico, este esquema no se sigue siempre. La música de cámara recibió este nombre del lugar donde se interpretaba, pero hoy tiene un significado estilístico preciso, con independencia de la sala de su audición. Puede estar escrita para voz sola o pequeña agrupación coral o instrumental de solistas. Desde la adopción de la forma sonata hasta nuestros días, los conjuntos instrumentales de cámara la han seguido con carácter general, denominándose sonata si está escrita para dos instrumentos y trío, cuarteto, quinteto, etc., en los restantes casos. Cuando está concebida para un solo instrumento recibe también el título de sonata, pero si se destina a un conjunto orquestal se llama sinfonía. El concierto moderno de solista y orquesta responde al mismo esquema, si bien introduce una o dos cadencias para aquél, que la ejecuta sin acompañamiento.Otras formas instrumentales. En el periodo barroco fue corriente la composición de un preludio, tocata o fantasía para su interpretación previa a la fuga de órgano o clavecín. Posteriormente se atribuyen estas palabras a la denominación de obras sin función antecedente. La divulgación del recital en el Romanticismo estimuló la aparición de una amplia serie de formas instrumentales, especialmente para piano. Citemos el estudio, improntu, rapsodia, balada, nocturno (término utilizado con varias acepciones formales), etc. En el género orquestal se ha cultivado ampliamente la sinfonía y el poema sinfónico. En esta forma se adopta un esquema acorde con la intención expresiva, pero muchas veces se asimila al del primer tiempo de sonata. La estructura de Tema con Variaciones se emplea con frecuencia lo mismo en la escritura orquestal, que en la de solista y aun en el canto.Formas dramáticas. Tanto en Grecia como en nuestra cultura moderna ha tenido gran importancia la fusión de poesía y música en el género dramático (v. ÓPERA; OPERETA; ZARZUELA; TONADILLA). El oratorio con sus solistas, coro y orquesta surgió por influencia de la ópera.Sobre los principales géneros en la música actual de vanguardia remitimos a los artículos: ALEATORIA, MÚSICA;CONCRETA, MÚSICA; DODECAFONISMO; ELECTRONICA, MúSICA; FUTURISMO; IMPRESIONISMO; POSTSERIALISMO.V. t.: CANCIÓN; SACRA CRISTIANA, MÚSICA; etc.F. J. LEÓN TELLO.
BIBL.: V. la correspondiente al art. MÚSICA.
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