Garibaldi, Giuseppe
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Biografía GER
General italiano. Uno de los mayores artífices del Risorgimento (v.). N. en Niza el 4 jul. 1807, hijo segundo de Doménico y Rosa Raimondi.Marinero y revolucionario. Hijo de marinero, de condición humilde, pero no pobre, se sintió atraído rápidamente por la vida del mar. A los 15 años se embarcó a bordo de un bergantín en viaje a Odesa. Autodidacta, adquirió en seguida algunas nociones de matemáticas, astronomía y geografía, que le permitieron llegar a ser un buen marino. En 1832 obtuvo el diploma de capitán de altura. Eran los años de la predicación mazziniana, y G. fue presentado a Mazzini (v.) en 1833, inscribiéndose en la Joven Italia. Fue el primer paso de una vida dedicada a la revolución, y a la lucha "contra la opresión y la tiranía". En 1834 se enroló en la flota sarda y participó en una tentativa insurreccional mazziniana; pero la conjura fue sofocada en su nacimiento, y G. tuvo que huir a Génova, condenado a muerte en rebeldía por alta traición.En 1835 se embarcó hacia Brasil. En Río de Janeiro se inscribió en la sección local de la Joven Italia, comprándose un pequeño pesquero, con el que comenzó a comerciar a lo largo de la costa. Cuando Río Grande do Sul intentó independizarse del Brasil, G. prestó su ayuda al presidente Benito Goncalves. Durante esta época conoció a Anita Ribeiro da Silva, con la que se casó. Mas las derrotas de 1839-40 le indujeron a dejar el servicio de Rio Grande y a trasladarse a Montevideo, donde le nacieron cuatro hijos. G. intentó llevar una vida tranquila, pero no pudo. El Uruguay estaba desgarrado por la lucha por la presidencia entre J. Fructuoso Rivera (v.) y Manuel Oribe (v.), este último sostenido por el dictador argentino Rosas. G. se alistó inmediatamente de parte de quien creía era el defensor de la independencia nacional (Rivera), pero se encontró enredado en una compleja intriga diplomática. Disgustado por las maniobras de los politicastros, decidió retornar a la patria. América fue para él una buena escuela de guerra, pero no de política.Caudillo del nacionalismo italiano. Desembarcó en Niza en junio de 1848. Carlos Alberto acababa de declarar la guerra a Austria, y G. se ofreció para combatir por el Piamonte, pero la oferta fue rechazada. Se dirigió entonces a Milán, que estaba sublevada contra los austriacos, y fue nombrado general; después de la derrota de Custoza, Carlos Alberto le ordenó desmovilizar. G. sostuvo entonces una pequeña guerra de 12 días, que sirvió para demostrarle la posibilidad de aplicar a las condiciones italianas la táctica de las guerrillas sudamericanas. Diputado ligur al Parlamento de Turín, en vez de ocupar su escaño, marchó con 60 hombres para liberar Sicilia del gobierno borbónico. A mitad del camino se detuvo y, al tener noticia del asesinato de Pellegrino Rossi, se precipitó con sus voluntarios sobre Roma, donde, junto a Mazzini, fue elegido diputado de la nueva República romana. A la llegada de las tropas francesas, G., después de una heroica aunque inútil. defensa, aconsejó abandonar la ciudad y llevar la guerra a las provincias. Su salida de Roma se transformó en una dura retirada a través de los pantanos romañolos, donde el 4 de agosto murió Anita. G. volvió a Turín, pero el gobierno, a quien molestaba el héroe, decidió reenviarle a América.En julio de 1850, G. volvió a partir para el Nuevo Mundo. Estuvo nueve meses en Nueva York, trabajando de cerero, y después, en la primavera de 1851, marchó al Perú; de este periodo se sabe poco. Con los ahorros acumulados, decidió retornar a Niza en 1854, donde transcurrió gran parte del año tolerado por el Gobierno. En 1855 compró la mitad de la isla de Caprera, que desde entonces sería su refugio. Republicano en teoría, se dijo realísticamente dispuesto a apoyar la monarquía saboyana, y se adhirió a la Sociedad nacional, frente unitario de revolucionarios y monárquicos. Declarada la segunda guerra de independencia, se le confió el mando de una brigada de voluntarios, los Cazadores de los Alpes, pero el proyecto inicial de provocar una insurrección popular fue bloqueado desde Turín, ciudad desde la que emplearon a los voluntarios con el único fin de crear una diversión en la extrema izquierda de la formación. Firmado el armisticio de Villafranca, después de una tentativa impedida de invadir el Estado Pontificio, G. volvió a Turín, donde se alistó contra el liberal Cavour (v.), propugnando la dictadura real para controlar el parlamento. El 24 en. 1860 se unió en matrimonio, que resultó una complicación, con Giuseppina Raimondi.Las grandes expediciones. Entretanto, la cesión a Francia de Niza y Saboya había puesto en crisis la política de Cavour, para ventaja del Partido de Acción, que hizo jefe suyo a G., empujándolo a la conquista revolucionaria del Sur. Después de diversas dudas, al tener noticia del estallido de una insurrección en Sicilia, G., con la connivencia del Gobierno, zarpó el 5 mayo 1860, de Quarto, hacia la isla con 1.000 hombres. Desembarcado en Marsala, asumió la dictadura en nombre de Víctor Manuel (v. VíCTOR MANUEL II), y, entre el estupor de toda Europa, entraba triunfante en Nápoles el 7 de septiembre. Después de la gran batalla de Volturno, G. estaba decidido a penetrar en los Estados Pontificios, pero Cavour le quitó la iniciativa invadiendo, con la aquiescencia de Francia, las tierras pontificias de Umbría y de las Marcas. Para evitar el choque y la guerra civil, G. fue al encuentro del rey a Teano, saludándole como rey de Italia, y en noviembre dejó Nápoles y pasó a Caprera. Lo que hubiera debido ser una reconciliación, significó, sin embargo, el fin de toda esperanza de un posible acuerdo entre moderados y demóFratas.La ruptura entre izquierdas y derechas se produjo nuevamente cuando G., primero en Sarnico y después en Aspromonte (29 ag. 1862), en la doble tentativa de resolver la cuestión de Venecia y de Roma, siempre con la ambigua connivencia del rey, se encontró de frente a las tropas regulares piamontesas. En Aspromonte G. fue herido y hecho prisionero. Fue un escándalo, el Gobierno dimitió y G. tuvo que ser liberado. En marzo de 1864 dejó Caprera y llevó a cabo un viaje triunfal por Inglaterra; el éxito londinense disgustó al Gobierno, por lo que el rey le invitó a volver y, al estallar la guerra de 1868, le confió el mando de un cuerpo de voluntarios. El Gobierno frenó nuevamente la marcha victoriosa de G. hacia Trento, constriñéndole a volver a Caprera. Sin embargo, G. estaba más convencido que nunca de que el pueblo quería a toda costa una guerra revolucionaria para Roma, y lleno de furor anticlerical y de odio hacia Napoleón III (v.), se dedicó a hacer propaganda a favor de la campaña contra Roma. Al año sigLliente, las bandas garibaldinas invadieron el territorio pontificio, y G. consiguió huir de Caprera y asumir el mando. El Gobierno no osó oponerse y, ambiguamente, le dejó hacer. Francia, visto el doble juego italiano, bloqueó a las tropas garibaldinas en Mentana (3 nov. 1867) y obligó al Gobierno italiano a condenar a G.En 1870, incrementado su odio hacia la Francia imperial, corrió en ayuda de los republicanos. Tuvo un éxito notable junto a Dijon (22 en. 1871), pero era una causa perdida desde el principio. Retornó a Caprera, donde transcurrió el resto de su vida. Con el paso de los años se acercó cada vez más al socialismo, adhiriéndose a la Internacional, pero su socialismo era más de corazón que de mente. En 1876 las izquierdas alcanzaron el poder, y G. apoyó al gobierno, pero continuó su desconfianza hacia el parlamento. El 2 jun. 1882 m. en su amada Caprera.Semblanza final. G. fue un hombre de excepcionales dotes militares e incapaz de acomodarse a las exigencias de la política. Tuvo vivísimo el sentido de independencia, o sea, la libertad en relación con el extranjero, pero no el sentido de libertad en el interior del Estado. Soñaba con una especie de dictadura popular "sin parlamento y con poca libertad". Lo suyo fue más un estado de ánimo que una alternativa política y confluían en él exigencias diversas y contrapuestas, a las que no supo dar unidad. Su política fue, por tanto, íntimamente contradictoria: ora aparentemente jacobina, ora reaccionaria, ora republicana, ora sinceramente monárquica. Gozó de una amplia popularidad, porque representaba la posibilidad romántica de una solución integral de todos los problemas del Risorgimento.GIOVANNI STIFFONI.
BIBL.: Edizione nazionale degli scritti di Giuseppe Garibaldi, Bolonia 1932-37; G. SACERDOTE, La cita di Giuseppe Garibaldi, Milán 1933; D. MACK SMITH, Garibaldi. A Great Lile in Briej, Londres 1957; D. MACK SMITH, Cavour and Garibaldi, 1860, Cambridge 1954; C. SPELLANZON, Garibaldi, Florencia 1958; K. VON POTURZYN, Garibaldi, México 1966.
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