Fueguinos, I. Etnologia. ANTROP.
Categoria:
Antropología
Reciben este nombre los aborígenes habitantes de la zona más meridional de América, Tierra de Fuego (v.) e islas vecinas, que desarrollan formas de vida arcaicas. Se distinguen dos grupos raciales diferenciados: a) los llamados por Vallois paleoamerindios o raza de Lagoa Santa, caracterizados por su baja estatura (1,57 m. de media), piel de color amarillento, dolicocefalia, cabellos lisos, frente estrecha y huidiza, nariz ancha y cierto prognatismo, a la que pertenecen los pueblos yaghan o yaman, los alacaluf y los extinguidos chonas. b) Los pertenecientes a la raza pampeana, caracterizados por la acusada braquicefalia y elevada estatura (1,68 a 1,80 m. de media), piel amarilla oscura y cuerpo musculoso (grupo ona o selkman).Los yaman, hoy casi extinguidos (no llegan al centenar), ocupaban la costa occidental de Tierra de Fuego e islas hasta cabo de Hornos, y los alacaluf (cuyo número no llega a los dos centenares), la parte oriental. Ambos grupos, que se encuentran en vías de rápida extinción, desarrollan análogas formas de vida (nómadas marítimos) y subsisten mediante la caza de focas (con arpones o mazas) y la recolección de moluscos. Las antiguas embarcaciones, construidas con corteza de haya (muy abundante en la región) y cosidas con espinas de pescado, han sido modernamente sustituidas por canoas. Tienen escasos instrumentos, si bien son hábiles cesteros. Poseen jabalinas de doble punta, mazas y arpones, junto con hachas y boleadoras, y conocen también el arco y la flecha. Los yaman conocían el trabajo del sílex, fabricando puntas de flecha talladas con gran habilidad, que hoy realizan sobre vidrio. Pese a lo extremado del clima, el vestido es sucinto; las mujeres usan un delantalillo triangular de piel y se protegen del frío recubriéndose la piel con barro y grasa; también se utiliza una pequeña capa de piel de foca que se lleva colgada sobre un hombro; desconocen todo tipo de calzado. Socialmente se organizan en familias normalmente monógamas, sin que existan jefes ni organizaciones superiores. No obstante, los curanderos o brujos (v. II) desempeñan funciones arbitrales.Los ona, que ocupan la parte nordeste y este de la isla Grande de Tierra de Fuego, a diferencia de los alacaluf y yaman, no poseen embarcaciones, lo que plantea el problema de su acceso a esta isla. Posiblemente hayan perdido la técnica de la navegación. La base económica la constituye la caza del guanaco, que realizan con arcos y flechas o trampas, con la participación de mujeres y niños, y auxiliándose con perros. La vivienda se reduce a una simple mampara de piel. La vestimenta consiste en un manto de piel; utilizan también adornos (brazaletes de plumas y hierbas, y collares de tendones de guanaco). Poseen instrumentos líticos toscamente tallados. La organización familiar es simple y de carácter patriarcal, sin que existan unidades sociales superiores. Los ritos de iniciación (kloketen), al llegar a la pubertad, tienden a afirmar la prioridad masculina, usándose máscaras en el transcurso de éstos para asustar a las mujeres. No existen manifestaciones artísticas de ninguna clase, pues no puede calificarse de tal al pintado decorativo del cuerpo.Se desconoce la historia de estos grupos. Probablemente las costas de Tierra de Fuego estaban habitadas ya por estos pueblos en el s. I de nuestra Era. En los yacimientos arqueológicos del canal de Beagle se encuentran los útiles propios de los alacaluf en los estratos inferiores, debajo de los propios de los yaman. La llegada de los pampeanos onas debió ser posterior.J. P. GARRIDO ROIZ.
BIBL.: M. GUSINDE, Hombres primitivos de la Tierra del Fuego, Sevilla 1951; J. IMBELLONI, Culturas indígenas de la Tierra del Fuego, en Historia Nacional Argentina, I, Buenos Aires 1936; C. R. GALLARDO, Tierra del Fuego. Los Onas, Buenos Aires 1910; J. M. BEAUVOIR, Los indígenas de la Tierra del Fuego, Buenos Aires 1915.
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