Fronda, Rebelión de la HIST.
Categoria:
Historia
Movimiento revolucionario francés contra el absolutismo de la regente Ana de Austria y su ministro Mazarino (v.). Recibe este nombre de las hondas (frondes) con que el pueblo de París luchaba. Se desarrolla del 15 jun. 1648 al 21 oct. 1652, y responde al movimiento general de rebelión contra la monarquía absoluta que se registra en la Europa occidental durante la década del 40. Los dos principios de autoridad real e intervención parlamentaria han evolucionado hacia dos nociones contradictorias: absolutismo y tesis de la primacía de la voluntad nacional sobre la autoridad del rey. Ambos principios acaban chocando. En Francia la burguesía centra la oposición a la presión de la monarquía. Pero no encuentra en su lucha el concurso de la nobleza. Esto hace que el movimiento fracase.Ambiente social. La gran nobleza pierde sus privilegios políticos. No ha sabido unirse a la labor centralizadora de la monarquía y ha quedado casi excluida del nuevo sistema. El Código Michaud ha anulado el feudalismo jurídico (v. RICHELIEU). Está, así, preparada a luchar por sus intereses. La nobleza de robe, parlamentaria, se siente protectora de los derechos del país y sus libertades y se opone al absolutismo. La burguesía forma bloque con ella, pues empieza a descubrir sus posibilidades políticas y un apoyo, una justificación jurídica y constitucional para intervenir en los asuntos públicos. El trabajador, destruido el corporativismo urbano, estaba en manos del capitalismo. El campesino tenía que pagar un doble impuesto: al rey y a su señor. Se comprende que, a la primera oportunidad, todos se unieran para derrocar el sistema imperante. El pilar fundamental del absolutismo había sido el capitalismo. En la crisis económica del 48, Mazarino recurrió a él para enjugar el déficit del Tesoro. Sus medidas abusivas levantaron contra él a la única clase que le apoyaba, y estas medidas fueron la causa inmediata del movimiento. Se le opusieron los rentistas, los burgueses, los funcionarios adscritos a los cargos, y, con ellos, todos los que pretendían restablecer en provecho propio el antiguo gobierno de Francia. Fue el Parlamento de París, órgano no representativo de la nación por ser una oligarquía de magistrados hereditarios, en el fondo conservador e integrado por representantes de clases acomodadas, el que, en nombre de la nación, que no tenía otro organismo representativo, levantó el grito de protesta.Fronda parlamentaria. El Parlamento se opuso a registrar las medidas económicas de Mazarino. Reunido en Cortes, promulgó la Declaración de la Cámara de San Luis, 15 jun. 1648, en la que se pedía: a) supresión de jurisdicciones excepcionales; b) necesidad de la aprobación de los impuestos por el Parlamento; c) medidas que evitaran los arrestos arbitrarios. Mazarino no accedió a las demandas y sirviéndose de la espada de Condé, vencedor de Lens, dispuso varios arrestos (26 ag. 1648). En este momento comenzó la lucha abierta. París se llenó de barricadas y la corte abandonó la capital. Ante esta situación, en San Germán (octubre) la corte accedió a las pretensiones. Un nuevo decreto de Mazarino ordenando el traslado del Parlamento a Montargis, para librarlo del ambiente revolucionario de París, hizo que el pueblo volviera a levantarse, dirigido por Paul de Gondi, quien se dispuso a defender la capital del ejército de Condé que la sitió. El triunfo estaba casi en las manos de los revolucionarios, pero diversos factores minaron la acción de la burguesía: a) algunos príncipes aliados al movimiento conservaban aún un sentido monárquico; b) el recuerdo del horrible fin que había tenido la revolución inglesa (v. CARLOS I); c) la confabulación de algunos frondistas con la causa española. Los sentimientos monárquico, conservador y patriótico se impusieron. El 11 mar. 1649 se firmó la concordia de Rueil, en la que la regente admitió casi todas las pretensiones del Parlamento. Esta primera F. fue una lucha en defensa de unos principios: las libertades tradicionales. Su fin significa el agotamiento de la oposición constitucional en Francia. La segunda tendrá características completamente distintas.Fronda de los príncipes. La gran nobleza comienza un acercamiento al Parlamento. Se lucha por intereses de clase (los antiguos privilegios) y personales (sustituir a Mazarino en el gobierno). Se aliará con la causa española para oponerse a la monarquía y esto hará que la nación no la secunde. La traición de la nobleza será la causa del fracaso de esta segunda F.Condé se pasó al bando subversivo y exigió la deposición de Mazarino. Al arrestarle éste (18 en. 1651), la nobleza tomó las armas. Paul de Gondi consiguió que el Parlamento se les uniera, y una vez reunido, exigió la libertad de Condé y la destitución de Mazarino. El peligro que suponía esta alianza hizo que la corte accediera: Mazarino partió hacia Brühl (Colonia) el 6 feb. 1651. Liberado Condé, se unió a las tropas españolas, aprovechando Mazarino el descontento que esto produjo en el Parlamento para regresar a París (enero) con objeto de organizar la defensa contra las tropas españolas. Pero Condé tomó la capital y levantó una propaganda de panfletos subversivos, las mazarinadas, exaltando los ánimos del pueblo de París que asesinó a los mazarinistas (4 jul. 1652). Ante el desorden general, Mazarino marchó voluntariamente hacia el destierro (19 agosto).Los abusos de Condé y sus tropas provocaron que la burguesía y el Parlamento se pusieran definitivamente junto a la monarquía. El pueblo parisino, harto también de los desórdenes, les obligó a abandonar la capital. La F. había terminado. La regente y Luis XIV entraron triunfalmente en París. El Parlamento perdió sus prerrogativas políticas quedando sólo con las judiciales. Todos lo aceptaron y el triunfo monárquico fue total al entrar Mazarino y ser aclamado por el pueblo (febrero 1653). El fracaso de la F. representa el triunfo definitivo del absolutismo. La burguesía y el pueblo, desengañados, apoyarán desde ahora este sistema que asegura el orden. La miseria y el hambre pasadas no las olvidarán fácilmente.La F. pudo ser un gran movimiento y haber organizado el país constitucionalmente, pudiendo quizá evitar así el estallido de la revolución de 1789, pero fracasó por falta de grandes ideales a conseguir y de acuerdo entre las aspiraciones de las distintas clases.MARÍA DEL MAR GARCÍA DEL OLMO.
BIBL.: G. PATIN, Lettres du temps de la Fronde, París 1921; ÍD, Lettres du Card. Mazarino a cura di A. Chéruel, París 1872; C. MOUREAU, Bibliographie des Mazarinades, París 1850; L. MADELIN, La Fronde, París 1931; A. SAMTE AULAIRE, Histoire de la Fronde, París 1860; A. FEILLET, La misére au temps de la Fronde, París 1862.
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