Francia, XII. Educación y Enseñanza. EDUC.
Categoria:
Educación
1. Visión general e intervención estatal. El Gobierno de F. se caracteriza por su centralización; todas las funciones gubernamentales residen con autoridad efectiva en la Administración nacional de la capital. El sistema educacional francés no es una excepción; este centralismo arranca del rey Luis XIV. El francés medio cree que sus valores culturales son preeminentes tanto en Europa como en el mundo. Su opinión es que el Estado, mediante su sistema escolar, es el mejor guardián de lo que en F. se llama la culture générale. El concepto de la cultura general está basado en un minucioso estudio de la lengua y literatura francesa, como el vínculo más eficaz para mantener unidos a todos los franceses y como un instrumento de expansión fuera de las fronteras del país.Las escuelas elementales preparan al niño para que piense con claridad y lógica, y a la vez sea capaz de expresar su pensamiento correctamente y aprecie lo bello de su herencia histórica; algo semejante puede decirse de la enseñanza secundaria. Existen dos organizaciones completas de enseñanza, una pública y otra privada. Desde la Ley del 31 dic. 1959, los establecimientos privados pueden recibir ayuda estatal, mediante diversas alternativas de asociación con el Estado. No obstante, las diferencias entre uno y otro sistema residen en el matiz laico o confesional, no en los programas y contenidos de enseñanza. Hasta fecha reciente, la obligatoriedad escolar abarcaba desde los 6 hasta los 14 años. A pesar de que el cumplimiento de esta ley no siempre se ha urgido, por O. de 1 en. 1959, la obligatoriedad se ha extendido dos años más; tampoco será posible llevarla a la práctica antes de 1972, por la escasez de establecimientos y plazas escolares. La enseñanza pública es gratuita, a excepción de la universidad y de las escuelas superiores, y laica. En general, predomina la enseñanza memorística y verbal y se da poca importancia a los métodos empíricos y a la investigación.Después del presidente de la República, la máxima autoridad está encarnada en la persona del ministro de Educación, asesorado por un Consejo Superior de Instrucción Pública, compuesto de 56 miembros, cuyo cargo suele ser de cuatro años. El ministro debe consultarle sobre materia de exámenes, cursos, métodos, normas disciplinares y administrativas, etc. También dispone de un determinado número de Inspectores Generales de Educación Nacional. Los exámenes tienen gran importancia y casi siempre suelen ser escritos y competitivos, de acuerdo con las preguntas y plazas establecidas previamente por el Gobierno. No está permitida la enseñanza en las lenguas vernáculas distintas del francés. La homogeneidad de métodos, programas, cursos de estudios, exámenes, etc., predomina en todos los niveles de la enseñanza. Cuando se elabora un plan de reformas, presentan sus proyectos las asociaciones de escuelas secundarias (Société des Agrégés); La Franco-Ancienne, dedicada a los estudios literarios; L’Association des Parents d’éléves des Lycées et colléges; y las Asoc. de Padres de Familia. El Gobierno es el que toma la decisión final. El informe de la Comisión del V Plan (1966-70) establecía en la enseñanza tres objetivos: a) mantener en su nivel actual las prestaciones dispensadas a los establecimientos públicos; b) prever el crecimiento de escolarización en todos los grados; y e) realizar en el segundo grado de enseñanza superior las reformas establecidas por los poderes públicos (Unesco, Annuaire international de Péducation, 29, Ginebra 1967). Los gastos que el Gobierno destinó en 1966 para la educación nacional supusieron el 17% de su presupuesto, equivalente al 3,47% de la renta nacional bruta.2. Historia. Durante la Edad Media la enseñanza fue tarea exclusiva del clero (v. vii). La universidad más famosa fue la Sorbona, llamada así a partir del s. xiv, en honor de Robert de Sorbonne, que fundó en París un colegio para estudiantes faltos de recursos. En 1252 fue autorizado como universidad por Real Decreto de la reina Blanca, madre de Luis IX, y en 1263 y 1268 se expidieron las bulas pontificias autorizando y confirmando el Instituto. Poco a poco comenzaron a acudir casi todos los estudiantes de París, atraídos por la fama de sus maestros (Pedro d’Ailly, Eudo de Douai, Enrique de Gante, etc.). A fines del s. xiii la Sorbona se organizó como facultad de Teología propiamente tal y confería títulos de bachiller, licenciado y doctor, muy apreciados en toda Europa (v. iv, 5).A partir del Renacimiento se secularizó la enseñanza, debido a la influencia de los humanistas sobre todo (Rabelais, Montaigne) y a Descartes, cuyas ideas se abrieron paso, frente a la oposición de los jesuitas. En el s. xvli, las órdenes religiosas fundaron escuelas para educar a los niños pobres. En el s. xvtti, Luis XIV promulgó diversos decretos estableciendo lo que podían enseñar los profesores universitarios.Con la Declaración de los Derechos del Hombre se afirmó que la educación debía ser gratuita, obligatoria y laica. El plan mejor elaborado por la Revolución francesa fue el del marqués de Condorcet (1743-94). En él se aboga por la creación de escuelas en todo el país, escuelas intermedias en ciudades de segunda categoría, escuelas secundarias en ciudades importantes y construcción de nuevos liceos en sustitución de las antiguas universidades. El fin de la Revolución impidió llevar a la práctica este plan, pero sus ideas inspiraron ulteriores reformas. Napoleón se preocupó más de la enseñanza elemental que de la secundaria; con su Ley de 1802 puso las escuelas elementales nuevamente en manos de la Iglesia y los liceos se convirtieron en centros de enseñanza secundaria, ayudados con fondos estatales. Se crearon con esta ley nuevas facultades (Leyes, Medicina, Ciencia, Tecnología y Teología). Víctor Cousin visitó las escuelas alemanas de Prusia en 1831; su informe influyó en la organización de la enseñanza elemental con la ley de 1833. En 1880 la enseñanza secundaria se hizo asequible a estudiantes del sexo femenino; poco después, la enseñanza primaria fue gratuita. El porcentaje de analfabetos, del 20% en 1872, descendió en 1910 al 4,2%. Hace varios años han desaparecido los cursos de analfabetos que se venían desarrollando en las escuelas, por considerar resuelto el problema.Durante la II Guerra mundial se elaboró en Francia y Argelia un plan de reforma del sistema educativo. En 1949 el ministro de Educación, Ivon Delbos, presentó un proyecto de ley para las reformas y estabilización del sistema educativo público. A la V República, presidida por Charles De Gaulle, se debe la ampliación de la escolaridad obligatoria hasta los 16 años, un mismo plan para ricos y pobres en la escuela elemental, un ciclo intermedio para niños comprendidos entre los 11 y 13 años y el comienzo de la formación profesional a los 14. El problema entre la enseñanza pública y la privada confesional, católica en su mayoría, ha sido espinoso y de solución difícil (v. vi); mientras los comunistas y socialistas pretenden que la educación sea "libre, universal y laica", los católicos piden "libertad de enseñanza", que no quiere decir otra cosa que libertad para elegir el tipo de escuela que se desee. Michel Debré, jefe del Gobierno en 1959, procuró ayuda de emergencia a las escuelas católicas y presentó un nuevo plan con cierto número de alternativas para establecer las relaciones entre las escuelas confesionales y el Gobierno: 1) integración completa con el sistema escolar nacional; 2) ayuda estatal a los maestros titulados, si la escuela acepta ciertas condiciones del Estado; 3) contrato, por el que se somete la escuela a todas las disposiciones del Estado; y 4) independencia completa de la escuela confesional sin ayuda alguna gubernamental. La mayoría aceptó la segunda alternativa.3. Organización de la enseñanza. Actualmente, el país está dividido en 23 academias o distritos, cada una de las cuales tiene una universidad presidida por un rector. Su nombramiento viene del presidente, a propuesta del ministro; el rector nombra los examinadores, supervisa los exámenes y preside el Consejo Académico, que le asesora convenientemente. En cada departamento está representado por un inspector de Academia. Tanto el rector como el inspector de la Academia están asistidos por otros inspectores especializados para la enseñanza técnica, servicios de la juventud, deportes, etc. Unos y otros ejercen sus funciones en el orden material y financiero, preocupándose por el buen funcionamiento de los edificios escolares, del mobiliario y del material de enseñanza, sostenimiento de edificios, calefacción, control de la asistencia a las escuelas, etc.Enseñanza preescolar. Abarca las edades de dos a seis años; los métodos utilizados están inspirados en la pedagogía de Montessori (v.) y Decroly (v.).Enseñanza elemental. Comienza a los seis años, y es igual para todos. Está dividida en tres cursos, durante los cuales se enseñan francés, lectura y escritura, cálculo, geografía e historia de Francia, primeras nociones científicas, elementos de dibujo, canto, deportes, etc. La educación elemental no ha progresado mucho respecto a las modernas teorías de educación. La moderna Psicología infantil no ha dejado su huella con la misma intensidad que en otros países y apenas si ha influido en el contenido de los cursos y métodos de las aulas. La asistencia escolar no se vigila como se debiera, a pesar de que a los padres que no envían a sus hijos a la escuela se les puede multar. El horario escolar comprende cinco días a la semana con un total de 30 h.Enseñanza secundaria. De los 11 a los 15 años comienza la enseñanza llamada del primer ciclo, que abarca una serie de enseñanzas paralelas a la cultura general. Durante los dos primeros años se continúa la formación escolar elemental y sirve de base para la formación escolar secundaria o profesional. Existen unas disciplinas básicas comunes y otras optativas. Los alumnos de 13 a 16 años que no seguirán sus estudios, pueden recibir otro tipo de enseñanza complementaria, de acuerdo con las necesidades locales. Los profesores se reúnen periódicamente en conseil de classe y dan a las familias los datos que estimen oportunos acerca de los alumnos. Los centros que dispensan la enseñanza del primer ciclo son los liceos clásicos y modernos, los colléges de enseñanza general y los colléges de enseñanza secundaria, recientemente creados y adaptados a las necesidades actuales. Como consecuencia de las nuevas disposiciones, está desapareciendo el certificado de estudios primarios, que será reemplazado por el diploma de fin de estudios obligatorio.Las enseñanzas del segundo ciclo abarcan las edades de 15 a 18 años. De acuerdo con las aptitudes, gustos y resultados obtenidos, los alumnos son nuevamente orientados, bien hacia enseñanzas de tipo largo con una duración de tres años, bien hacia las enseñanzas de tipo corto, de una duración no mayor de dos años. Las primeras preparan a los diversos bachilleratos o a los bachilleratos de tipo técnico. La enseñanza de tipo corto comprende la enseñanza profesional en dos años (industria, comercio, administración) y su finalidad es formar obreros cualificados. Las de tipo largo (les enseignements longs), de acuerdo con las nuevas reformas, conservan el carácter formador de la enseñanza secundaria y continúan dispensando la cultura general. Sin embargo, en 1966 se han establecido diferentes secciones: 1° A, Letras; 1113, Ciencias económicas y sociales;1° C, Matemáticas y Ciencias físicas; 1° D, Ciencias aplicadas, y 1° T, Técnica. Estas secciones llevan consigo opciones diversas. Los alumnos de 1° B podrán optar por un 1° T económico, preparándose para el certificado superior de estudios comerciales. Los de 10T podrán preparar bien el bachillerato técnico o los certificados de técnicos de las especialidades fabricaciones mecánicas, electrónica y electrotécnica (Anuario de la Unesco, 1967).A pesar de estas recientes reformas, la enseñanza secundaria francesa adolece de ser formalista en su ambiente, carecer de bibliotecas escolares y de pocos libros de consulta. Tanto profesores ~omo alumnos están pendientes del examen final. Los profesores, más que educar y formar, instruyen y llenan la cabeza de sus alumnos con los conocimientos que han de asimilar para la prueba final, a base de charlas, conferencias y apuntes que los alumnos copian y aprenden maquinalmente en sus cahiers, sin tiempo para investigar en las fuentes originales ni para elaborar por sí mismos las contestaciones a los programas oficiales. Ahora comienza a darse importancia a los deportes organizados, pero las dificultades no son pequeñas ante la escasez de campos apropiados.Enseñanza superior. A partir de los 18 años comienzan los enseignements supérieurs. El Decr. de 6 en. 1959 asignaba a la enseñanza superior una cuádruple misión:a) contribuir al proceso de la ciencia y al desarrollo de la investigación; b) dispensar la cultura superior; c) preparar para las profesiones, y d) tomar parte en el nivel más elevado de la educación y perfeccionamiento profesional. Los establecimientos públicos comprenden las facultades agrupadas en universidades, que son las que pueden conceder los títulos o grados del Estado (baccalauréat, licence, doctorat); los institutos universitarios de tecnología (lUT), destinados a formar los técnicos superiores de actividades industriales, y los grandes establecimientos científicos y literarios, que son organismos de investigación y estudios, como el Collége de France o el Muséum d’Histoire Naturelle, y las grandes escuelas especializadas École Nationale des Langues Orientales Vivantes, École des Chartes, etc. Las grandes écoles preparan una élite de alumnos que posteriormente gobernará el país; los cargos de más responsabilidad en la Administración, servicios técnicos, educación y servicios militares se surten con alumnos provenientes de estas escuelas. El ingreso en ellas es duro y difícil, de acuerdo con las plazas disponibles. Cada universidad consta de una facultad de Ciencias y otra de Letras y Ciencias humanas. La Univ. de Estrasburgo posee, además de las facultades clásicas, una Facultad de Teología católica y otra de Teología protestante. Hay cinco facultades católicas privadas en París, Angers, Lille, Lyon y Toulouse. Como una consecuencia de la concentración y centralismo que caracterizan la vida cultural francesa, la mitad de los estudiantes universitarios, medio millón aproximadamente, están inscritos en la Univ. de París. Los diferentes grados que pueden conceder las facultades son complejos y dependen de cada una en particular. El baccalauréat se concede con matrícula universitaria; la licence lleva consigo cuatro semestres de trabajo en la universidad; el diplóme d’études supérieures, un año más, y el doctorat varios años de investigación, más dos tesis. El paso del bachillerato a la universidad exige también uno o dos años de preparación (propédeutique). Los defectos de la enseñanza superior son parecidos a los de la enseñanza secundaria: métodos verbalistas y memorísticos, poco interés por la investigación, laboratorios pobres y pequeños. El material de alguno de ellos no ha sido renovado desde hace 50 años.
Educación de adultos. Hasta ahora el Gobierno se ha preocupado poco de la educación de los adultos; trabajan más en este sentido las entidades privadas. La Liga Francesa para la Educación trabaja sin ayuda financiera alguna. La Escuela de Padres es una asociación privada reconocida por el Gobierno con actividades múltiples; publica las rev. "L’École des parents" y "Le groupe familial", a la vez que difunde por radio y televisión una serie de emisiones y organiza reuniones y conferencias. En 1966, el Gobierno difundía por radio programas culturales y educativos a razón de 21 h. por semana y 14 por televisión.4. Problemas actuales y recientes reformas. Los males crónicos que afectaban a todo el sistema educativo francés, aparte de otras causas de índole diversa, provocaron la revolución estudiantil de mayo de 1968. El nuevo ministro de Educación Nacional, M. Edgar Fauré, es quien ha asumido la difícil tarea de extirpar muchos aspectos negativos y resucitar otros, en todos los niveles de la enseñanza. En la enseñanza preescolar y elemental, las reformas han sido tirnidas: cambio de horarios de las asignaturas y nueva clasificación de las mismas. Los maestros, además del bachillerato, deberán estudiar en la universidad dos años; ya existen créditos para que 7.500 estudiantes de magisterio puedan estudiar en la universidad. El baccalauréat 1969 ha sido llamado de transición, esperando su nueva estructuración; se han suspendido los exámenes en septiembre y se ha concedido la libertad de acceso de los bachilleres a la universidad. La enseñanza superior ha sido la más afectada por las reformas: una nueva Ley de orientación ha sido publicada el 7 nov. 1968. Según esta Ley, "los establecimientos públicos con carácter científico y cultural y las unidades de enseñanza y de investigación agrupadas por estos establecimientos determinan sus estatutos, sus estructuras internas y sus relaciones con otras unidades universitarias". Cada uno de estos centros "determina sus actividades de enseñanza, sus programas de investigación, sus métodos pedagógicos, los procedimientos de control y de verificación de conocimientos y aptitudes". Por otra parte, se reconoce la "plena independencia" y la "entera libertad de expresión" y de investigación a los profesores universitarios; desaparecen las cátedras a título personal y se insiste en la orientación de los estudiantes universitarios y en la renovación de los métodos docentes.Estas medidas drásticas eran inaplazables y el Gobierno lo ha comprendido así, descentralizando la enseñanza y permitiendo un cierto grado de autonomía y participación en las tareas docentes a profesores, alumnos y familias de los mismos. El Gobierno considera que la explosión del número de alumnos no es problema insoluble y que la selección de los mismos es injusta, puesto que la tendencia actual en todo el mundo es generalizar la enseñanza. A la reforma universitaria seguirá la de los demás niveles educativos, para cuya puesta a punto trabajan ya numerosas comisiones.B. DELGADO CRIADO.
BIBL.: Obras generales: J. L. CRÉMIEUX-BRILHAC, L’éducation nationale. Le Ministére. L’Administration Centrale. Les services, París 1965; P. LAPIE, Pédagogie Française, París 1926; F. PONTEIL, Histoire de 1’enseignement en France, París 1966.-Enseñanza primaria: Le niveau intellectuel des enfants d’áge scolaire, Ed. Encuesta Nacional en la Enseñanza Primaria, París 1950.Enseñanza secundaria: F. VIAL, Trois siécles d’histoire de 1’enseignement secondaire, París 1936.-Universidad: R. AIGRAIN, Histoire des Universités, París 1949; G. ANTOINE y J. C. PASSERON, La reforme de L’université, París 1966; G. GusDORF, L’Université en question, París 1964; G. VEDEL, La experiencia de la reforma universitaria francesa: autonomia y participación, Madrid 1978.-Revistas: "L’école nouvelle franQaise"; "L’éducation nationalc"; "Pédagogie"; etc.
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