Fotograbado TECNOL.
Categoria:
Tecnología
Generalidades. Procedimiento fotomecánico que tiene por objeto la elaboración de planchas grabadas, llamadas también clisés, y otras superficies de impresión partiendo de originales de línea, tono o color y con destino a la impresión en tipografía.En la actualidad, también se confeccionan en f. Las planchas completas que con destino a las máquinas tipográficas rotativas y offset en seco reproducen tanto el texto como la ilustración. Estas planchas se denominan "arrollables".En la impresión tipográfica, la tinta es distribuida por los rodillos (v. ARTES GRÁFICAS) sobre la superficie de la forma impresora. A continuación, el papel, sometido a la presión conveniente sobre la forma, toma la tinta de la misma y se produce la impresión. Así, pues, las zonas que no deben tomar tinta, denominadas no imprimentes, deberán tener una altura inferior a las imprimentes. La operación en la que se rebaja el nivel de la superficie de la plancha en las zonas no imprimentes se realiza generalmente por grabado químico, aunque en algunos casos se hace por procedimientos mecánicos, con herramientas especiales en máquinas de funcionamiento electrónico.Las planchas en las que se realiza el grabado pueden ser de cinc, microcinc (aleación especial a base de cinc y magnesio), cobre, magnesio, acero, compuestos fotopolímeros y otras materias plásticas.Los tres tipos de originales básicos, de línea, de tono y de color, para ser reproducidas en f. precisan técnicas específicas.Procedimientos de fotograbado. La elaboración de las planchas, tanto del f. de línea como en los de tono o color, consta de tres etapas: reproducción fotográfica del original, copia o insolación de la plancha y grabado.En una cámara fotográfica especial para la reproducción gráfica se impresiona, al tamaño y escala que requiera la impresión, un material fotosensible de alto contraste, que una vez revelado tendrá completa transparencia en las zonas de trazo del original y fuerte ennegrecimiento en las partes claras. Una vez obtenido este negativo, en la segunda etapa se pasan los valores a la plancha. Sobre la plancha, previamente desengrasada, se extiende una emulsión sensible a la luz: albúmina de huevo bicromatada o alcohol polivinílico bicromatado. Distribuida uniformemente por medio de una centrifugadora (torniquete) y simultáneamente secada, se procede a la copia o insolación del negativo. En una prensa de vacío se coloca la plancha y, sobre ella, el negativo. Una fuente de luz muy actínica (arco voltaico, lámparas de gas xenón y, últimamente, lámparas de yodo-galio) proporcionará la energía luminosa necesaria para que, a través de las zonas transparentes del negativo, que corresponden a las del trazo del original, insolubilice, por reacción del bicromato potásico, la emulsión extendida sobre la plancha cuando, con agua, se proceda al revelado o desarrollo de la misma.Existen en el mercado planchas sensibles y se denominan presensibilizadas, las cuales no precisan de la fase de sensibilización. La plancha, ya revelada, se somete a la acción del calor para producir una reserva consistente en las zonas insolubilizadas.El método de grabado empleado durante más de un siglo recibe el nombre de método convencional, para distinguirlo del nuevo método DOW, llamado también de mordido continuo o grabado en una etapa. En el método convencional, la calidad del grabado dependía de la habilidad del grabador. Para paliar el "mordido o ataque lateral", consistente en la acción del ácido mordiente (nítrico para el cinc) que socavaba y, consecuentemente, disminuía el espesor de las líneas y aun las eliminaba, produciendo un mal grabado o inutilizándolo, el grabador se valía de diversos artificios. El más corriente era aplicar polvos resinosos, procedentes del árbol denominado drago, que, con una brocha especial, se depositaban en las paredes, lomos o taludes que hay en los extremos de los trazos después de que la plancha ha sido atacada. Estos polvos, fundidos por acción del calor, protegían las paredes del clisé durante otra etapa del grabado. Estas operaciones de protección y atacado se realizaban las veces necesarias, hasta que las partes no imprimentes adquirían suficiente profundidad (espesor de la plancha 1,75 mm., profundidad grabada, aprox. 0,8 mm.). El proceso era lento e inseguro.El método DOW de mordido continuo produjo una importante revolución tecnológica, pues, mientras el método manual o convencional requería para grabar una plancha de formato 50X60 cm. un mínimo de tres horas, el método DOW reduce este tiempo a un máximo de 16 min. para el microcinc y de 8 min. para el magnesio. Se emplean máquinas de grabar especiales, en las que se controla tanto la actividad del baño corrosivo como la fuerza mecánica de impulsión de éste contra la plancha. Un aceite especial, llamado "aditivo", mezclado con el baño, se encarga de preservar los flancos del grabado a la acción del mordido lateral.Los f. a partir de originales de tonos, es decir, que comportan "medias tintas", reciben el nombre de directos. Puesto que en la impresión tipográfica no es posible modular las intensidades tonales del original a través de espesores variables de tinta, ya que la tinta distribuida por los rodillos es uniforme, se realiza con puntos de diversos tamaños originados por la retícula o trama. El ojo humano, con un limitado poder de definición, integra los espacios blancos de papel y negros de puntos de la tinta, cuando éstos son lo suficientemente pequeños, en una respuesta única tonal. La técnica de la fotografía tramada resuelve con puntos discontinuos, llamados autotípicos, de distinto tamaño, los valores de tonos continuos del original. En la cámara fotográfica de reproducción, y a modo de pantalla, se sitúa la trama entre la imagen y el original y próxima al material sensible. La trama está constituida por dos cristales planos unidos que tienen grabadas y ennegrecidas unas líneas que, al cruzarse en ángulo recto, originan unas ventanas a través de las cuales pasa la luz del original, produciendo fenómenos de difracción que dan lugar a máximos y mínimos de luz. Los valores tonales del original modulan este fenómeno óptico resolviéndolo con puntos de distinto tamaño, una vez revelado el material sensible. La distancia entre líneas de la trama es determinante de la lineatura: número de líneas por centímetro, valor que corresponde al detalle o calidad de la reproducción. Sólo los papeles de gran calidad y acabado (estucados) se deben imprimir con lineaturas de 60 o más líneas por cm.; los papeles de prensa precisan lineaturas entre 20 y 24 por cm. Otras retículas, llamadas "de contacto", sustituyen a las de líneas cruzadas. Son películas de tono continuo reveladas, con ventanas que comportan un halo equivalente al producido por la trama óptica.Los negativos tramados se pasan a la plancha de la misma forma que los de línea. El grabado por el procedimiento DOW requiere mayor cuidado con el fin de conservar las dimensiones de los puntos.Los f. a partir de originales en color se denominan tricromías o cuatricromías, según se empleen tres o cuatro tintas. La reproducción del color tanto en Artes gráficas (tipografía, offset, huecograbado, serigrafía), como en otros medios (televisión, fotografía, etc.) se funda en el principio de la tricromía, que consiste en obtener, con sólo tres colores, amarillo, magenta (rojo carmesí) y cyan (azul turquesa), en distintas intensidades, la casi totalidad de los colores. En Artes gráficas, los tres colores se consiguen con las tintas y las intensidades; en tipografía y offset, por las distintas dimensiones de punto y de trama. Así, pues, el mismo papel recibirá las tres tintas en tres impresiones consecutivas, correspondientes a las planchas de amarillo, magenta y cyan. Para obtener estas planchas grabadas, habrá que partir de tres negativos tramados que comporten las partes correspondientes a cada uno de los tres colores, llamados primarios. La calidad del sistema depende de la obtención de estos tres negativos llamados "de selección o separación". La selección de.colores se realiza en la cámara fotográfica, empleando material sensible pancromático y filtros selectores de color. Estos últimos son láminas de acetato con gelatina coloreada que se colocan en el sistema óptico de la cámara. Para obtener el negativo que debe imprimir cyan, se utiliza el filtro de color rojo; con el de color verde se obtiene el negativo magenta y con el de color azul, el del amarillo. Cada filtro transmite los colores deseados y absorbe los demás. A pesar de la separación, los colores no se reproducen con fidelidad. Por esto es imprescindible un retoque manual en el clisé o en la plancha o un retoque de tipo fotográfico por medio de "máscaras". La máscara es un negativo o positivo de débil contraste, que modifica al original para mejorar la toma de negativo.Para soslayar los efectos denominados moriré (interferencias entre las líneas de puntos de los clisés, debidas a la superposición de los diferentes puntos de tramas), se modifica la inclinación en cada negativo tramado, de tal forma que se desfasan 30° entre los clisés de magenta, cyan y negro, mientras que el amarillo se coloca a 15° entre el magenta y el cyan. Estas distintas orientaciones se regulan inclinando la retícula en los grados prefijados a la toma de cada negativo. El clisé del negro constituye el cuarto color. Se obtiene con el empleo de los tres filtros con exposiciones parciales. Su función es dar mayor acabado a la tricromía, consiguiendo mayor ennegrecimiento y contraste. El proceso siguiente de copia y grabado es igual al descrito para el directo.Nuevos métodos de fotograbado. Máquinas de grabar electrónicas. Se basan en el principio de la exploración del original por líneas, a través de una cabeza lectora fotoeléctrica que produce una señal eléctrica de intensidad relacionada con la luminosidad de la zona de exploración del original. Debidamente amplificada y tratada, se remite a una cabeza de grabado mecánico que, con un útil adecuado, modula los tonos sobre una plancha de metal o plástico. Existen diversos tipos de máquinas. Las más sencillas se emplean para la obtención de directos para diarios. Otras, con ayuda de filtros en la cabeza exploradora, realizan la selección de colores y, con un calculador electrónico, modifican la señal antes de ser remitida a la cabeza grabadora, interpretando las leyes de la corrección de color. Esta particularidad abre grandes posibilidades a este sistema.Planchas de fotopolímeros y plásticos. Son productos de constitución derivada del plástico y que presentan sus características sensibles por reacciones de polimerización ante la iluminación ultravioleta. Por un ulterior lavado en dilución de sosa cáustica o alcohol, se obtiene el relieve. Su flexibilidad facilita su adaptación a cilindros de máquinas rotativas.Perspectivas futuras. Si bien se han producido grandes progresos en el f. durante los últimos años con el mordido continuo, las máquinas de grabar electrónicas y las planchas de plástico, el futuro de la tipografía está condicionado en gran medida a la obtención de nuevas superficies de impresión.V. t.: TIPOGRAFÍA; FOTOMECÁNICA.JUAN PASANAU.
BIBL.: A. JAVET y H. MATTEY, Tipographie, Lausana 1967; L. P. CLEC, La technique des reproductions photomecaniques, París 1955; H. M. CARTWRIGHT, Photo-engraving, en Graphic art manual, Essex 1962.
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