Fósiles I
Categoria:
Geología
Se denominan fósiles los restos de organismos (o las huellas de su actividad) que vivieron en épocas geológicas pesadas, y se han conservado en las series de rocas sedimentarias (V. PALEONTOLOGÍA).FLORA. Generalidades. El estudio de las plantas f. y de la vegetación de tiempos pasados constituye la Paleobotánica o Paleontología vegetal, que por emplear técnicas especiales, forma en parte una ciencia independiente dentro de la Paleontología. El estudio de estos restos, hojas, frutos, maderas, etc., permite al paleobotánico la reconstrucción de la flora pretérita e intentar establecer, por quienes parten de la tesis evolucionista, los eslabones entre grupos vivientes y desaparecidos (para una descripción de la hipótesis evolucionista, su interpretación v límites, v. EVOLUCIÓN). El proceso de fosilización es de diversa naturaleza, de acuerdo con la sustancia mineral que reemplaza a la orgánica: carbonización, silieificación, piritización, etc. Como caso curioso, hemos de mencionar los moldes de restos de plantas contenidos en el ámbar.La distribución estratigráfica de los vegetales f. no se corresponde con la establecida para el reino animal, quedando aquélla de la siguiente manera: a) Era Arqueofitica, que llega hasta el silúrico inferior y en la que solamente existen plantas talofitas, de organización sencilla; b) Era Paleofítica, que va desde el silúrico superior al devónico, y en la cual ya aparecen psilofitales y pteridofitas primitivas; c) Era Mesofitica, que comprende desde el carbonífero hasta el cretácico, correspondiendo a las gimnospermas el máximo desarrollo, pues las pteridofitas constituyen ya una flora residual; d) Era Neofítica, que se extiende desde el cretácico inferior a la actualidad; a ella corresponde el desarrollo de las angiospermas. La sistemática de las plantas f. ofrece no pocos problemas por el estado fragmentario en que éstas suelen encontrarse, ya que este hecho dificulta la integración de órganos aislados en una misma planta. Tal ocurre, p. ej., en el carbonífero, con los tallos de Calamites, las hojas de Annularia y las fructificaciones de Calamostachys.Criptógamas inferiores. Talofitas (v.). Son las plantas más sencillas y primitivas. Además de las bacterias, hongos y líquenes, están incluidas aquí las algas (v.), que, aunque muy abundantes, no lo son tanto en el estado fósil debido a sus malas condiciones para fosilizar. Dentro de las clorofíceas son interesantes los géneros Reinschia y Pila, de las botriococáceas, integrantes de los carbones boghead del pérmico. Igualmente son importantes las dasicladáceas, algas verticiladas, cuyos numerosos géneros son característicos de determinados pisos estratigráficos. Muchas algas han contribuido a la génesis de rocas calizas. Dentro de las algas rojas o rodofíceas son importantes las melobísidas con géneros muy característicos, como Lithothamnium y Lithophyllum entre otros. Briofitas (v.). Son también fósiles raros.debido a la delicadeza de sus talos. Entre las hepáticas se ha citado, en el hullero, el género Hepaticitis y, entre los musgos, Muscites en el westfaliense.Pteridofitas (v.). Se dividen en psilofitales, equisetales, licopoidales, folcales y cladoxilales. Las psilofitales, plantas de pequeño tamaño, son los primeros vegetales terrestres conocidos. Todos ellos son devónicos y comprenden dos familias: riniáceas sin hojas y asteroxiláceas en las que existen órganos foliales. Las equisetales poseen tallos articulados, y estriados; en cada nudo se inserta un verticilo de pequeñas hojas y el tallo se termina por una espiga fructífera. Las más sencillas son las protoarticuladas, solamente f. del devónico, isospóreas (esporas iguales) y arborescentes. Igualmente sólo f., pero herbáceas, son las esfenofilales también isospóreas, que vivieron del devónico superior hasta el pérmico. Los verticilos foliares, formados por seis, nueve o doce hojas estrechadas en la base y finamente dentadas, son muy característicos. Las equisetales de organización anatómica más compleja son las equisetíneas que agrupan las equisetáceas y las calamariáceas. Las primeras son herbáceas, isospóreas, y su representante actual es el género Equisetum que aparece ya en el cretácico superior. Las calamariáceas, por el contrario, son plantas arborescentes, heterospóreas de 20 a 30 m. de altura con crecimiento en espesor. Lo que de estas plantas se encuentra fósil son moldes de la cavidad medular; las hojas, unas veces en verticilos planos y soldados (Annularia), y otras, aisladas y verticales (Asterophyllites); y también las fructificaciones (Calamostachys, Macrostachya, etc.); las raíces reciben el nombre de Astromyelon. Vivieron desde el devónico al pérmico. Las licopodiales incluyen grandes árboles que habitaron los terrenos pantanosos durante el carbonífero; sus troncos estaban cubiertos de cicatrices producidas por los cojinetes y verticilos foliares, unas veces con forma de escama dispuestas helicoidalmente (Lepidodendron) y, otras, en forma hexagonal dispuestas en filas longitudinales (Sigillaria). Tanto unos como otros parecen tener raíces morfológicamente idénticas, denominadas Stigmaria. Se trata de fósiles muy importantes, estratigráficamente considerados, dentro de la flora hullera. Aparecen en el devónico y se extinguen durante el jurásico. Las f ilicales comprenden algunas familias que no pueden relacionarse con ninguna otra viviente: las paleopteridales; otras, pueden compararse a nuestros actuales helechos; y, finalmente, existen otras formas de aspecto filicoide y de posición sistemática problemática. Si bien todas son interesantes, por ser sus restos muy numerosos y porque sirvieron de base para el descubrimiento de las pteridospermeas, las formas dudosas son las principales, con géneros tan importantes como Pecopteris, Alethopteris, Sphenopteris, etc. Las cladoxilales son importantes solamente desde el punto de vista filogenético.Espermafitas. También llamadas fanerógamas (v.). Las gimnospermas aparecen en el devónico y comprenden ocho clases, entre las que destacan las pteridospermeas, o "helechos con frutos" y estructura anatómica de gimnospermas primitivas; sus tres familias, principalmente las medulosas, comprenden idénticas denominaciones genéricas que los helechos, de los que se diferencian por su estructura y fundamentalmente por la presencia de semillas. Son también importantes las cordaitales, las bennetitales y las caytoniales, exclusivamente f. De ellas, las bennetitales son las más interesantes por ser en éstas donde aparece por primera vez la verdadera flor. Viven desde el pérmico hasta el cretácico. Las otras clases, cicadales, ginkgoales, coniferales y gnetales, tienen formas f. y vivientes. Dentro de las coniferales, en la familia de las araucariáceas, son géneros importantes, estratigráficamente, Walchia y Woltzia, que caracterizan el pérmico. Las angiospermas aparecen en el cretácico y alcanzan su plenitud a partir del Terciario hasta la actualidad. Comprenden las monocotiledóneas, relativamente raras debido a sus malas condiciones para fosilizar, excepción hecha de las palmáceas; y las dicotiledóneas, conocidas por sus abundantes hojas f. y, rara vez, por sus flores y frutos. Comprenden casi todos los géneros actuales.V. t.: PTERIDOFITAS; TALOFITAS; FANERÓGAMAS.J, MENÉNDEZ AMOR.
BIBL.: O. HEER, Flora tertiaria, Viena 1855-59; L. MORET, Manuel de Paléontologie végétale, París 1949; SCHIMPER y SCHENK, Traité de Paléontologie végétale, París 1891; SEWARD, Fossil Plants, II, III y IV, Cambridge 1910-19; F. UNGER, Synopsis plantarum fossilium, Leipzig 1845; R. ZEILLER, Éléments de Paléobotanique, París 1900; ZITTEL, Traité de Paléontologie, III, París 1891.
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