Fisiocracia ECON.
Categoria:
Economía
Introducción. El conjunto de autores que, agrupados en l’École des Économistes, escribieron en Francia en el tercer cuarto del s. XVIII suelen recibir el nombre de fisiócratas. Algunos autores, como Schumpeter, han señalado la impropiedad de un término -F. significa gobierno de la naturaleza- que desvirtúa un tanto la quintaesencia de sus aportaciones. Pues ni se trataba de una construcción teórica estrictamente teleológica ni, pese a la carga metafísica que entrañaba su concepto de orden natural (cuyo reflejo pretendieron encontrar, mediante investigaciones empíricas, en el mundo real), puede afirmarse que no dispusieran de un método científico de proceder.La entrevista que en 1857 mantiene F. Quesnay y Mirabeau, marca para algunos el nacimiento de la escuela. Quesnay había criticado L’ami des hommes de Mirabeau quien, como se sabe, se mostraba partidario no sólo de impulsar la agricultura, sino también de expandir la población como fuente de riqueza. La influencia de Quesnay hace cambiar, entre otros puntos, su pensamiento sobre la población. Es así como, desde su nacimiento, la Escuela es antiexpansionista en este punto. El grupo se nutre pronto de nuevas conversiones, llegando a contar con figuras como Mercier de la Rivière (1720-93), Nicolas Baudeau (1730-92), Le Trosne y Dupont de Nemours (1739-1817) divulgador notable de las ideas de la escuela. Compran incluso la revista "Éphémérides", que funcionó como portadora de su pensamiento hasta 1772.No sólo las ideas fisiocráticas sino también la actuación para ponerlas en práctica tenían que chocar con los intereses de algún grupo poderoso. Así, en 1760, Mirabeau fue encarcelado por su Teorie des taxes, que atacaba a los "fermiers généraux". Más indicativo, si cabe, fue el caso de Turgot, ministro de Hacienda de Luis XVI, quien sin ser discípulo directo de los fisiócratas, tuvo una actuación política coherente con algunas de las ideas centrales de la Escuela. Sus pretensiones de modernización y racionalización económica resultaron, sin embargo, inaceptables para los intereses establecidos, que forzaron la dimisión del ministro. La caída de Turgot significó la muerte política de la Escuela.Significado de la fisiocracia. Desde A. Smith, es frecuente encontrar la afirmación de que la f. sólo puede entenderse como reacción contra la política mercantilista de Colbert (v.). El crecimiento y orgullo de la industria francesa, frente a una situación de claro abandono de la agricultura; los fastuosos gastos de la corte de Versalles y la propia guerra de Sucesión española -que exige aumentar la presión fiscal mediante incrementos en el impuesto sobre la tierra-, suministran ciertamente argumentos para un movimiento de reacción contra el colbertismo. Sin embargo, investigaciones cuidadosas han llevado a no pocos autores (Meeck, Robbins) a subrayar la preocupación central de los escritos fisiocráticos: el problema del desarrollo. La economía francesa, agarrotada por una maraña de restricciones mercantilistas y feudales, agobiada por el peso financiero de las guerras y, en fin, tecnológicamente atrasada, sobre todo en materia de cultivos agrícolas, ofrecía a finales del s. XVIII típicos rasgos de una economía subdesarrollada. De otro lado, el efecto emulador de la revolución agrícola inglesa y el crecimiento de productividad que habían conseguido algunos empresarios agrícolas del norte de Francia hacía pensar en el desarrollo económico como posibilidad abierta para el país.El pensamiento fisiocrático representa -frente al análisis mercantilista (v. MERCANTILISMO)- la primera respuesta articulada y sistemática al problema del desarrollo en una economía detenida en su crecimiento por frenos seculares. Los principales pensadores se preocuparon también de mostrar cómo la eliminación de tales obstáculos -básicamente: arbitrariedad de un sistema impositivo pesando sobre los empresarios agrícolas, y trabas importantes al comercio de granos- era condición necesaria para la prosperidad económica. Los fisiócratas tuvieron, por otra parte, plena conciencia del carácter circular de la vida económica. Entendieron ésta como una serie de cambios cuantitativos entre los diversos sectores de la economía. A efectos de su modelo, que pretendía descubrir las "regularidades" de la naturaleza y tratar de impulsar el principal responsable del flujo circular de bienes, afirmaron la productividad exclusiva de la agricultura, entendiendo que sólo la agricultura puede producir un excedente sobre el coste. La productividad exclusiva atribuida al trabajo agrícola (y al trabajo en industrias extractivas), no implica negar utilidad a los trabajos no productivos. Esta afirmación tiene más bien un carácter analítico que peyorativo. La agricultura, en consecuencia, en el pensamiento fisiocrático, es la única capaz de producir un Producto Neto incrementable.El programa de política económica que propugnaron, consecuentemente, consta de dos medidas básicas: libertad de actividad y de comercio, interior y exterior, por un lado, e impuesto único sobre las rentas agrícolas por otro. En el primer caso, opondrían resistencia los gremios y el pueblo (que prefería tasado el comercio de trigo sin libertad de variación de precios por los comerciantes); en el segundo, mostrarían oposición abierta los terratenientes y estamentos fiscalmente privilegiados (altas capas de población estaban exentas).El "Tableau Économique". El Tableau Économique de Quesnay fue considerado por sus propios seguidores como el invento más importante, junto a la escritura y la rueda. El Tableau -que no recoge la totalidad de la política económica fisiocrática- es una representación gráfica de la circulación de riqueza entre las clases sociales en que dividieron la sociedad de acuerdo con el cri. terio de "productividad": clase productiva (agricultores), clase propietaria y clase estéril (actividades no agrícolas). Supone una clara conciencia de la interdependencia económica y se adelanta a las teorías del equilibrio general del s. XIX y a las modernas técnicas Input-output.Los fisiócratas han presentado dos versiones del Tableau: el zigzag o circulatorio del producto neto y el Tableau Économique general que representa la circulación de la reproducción total. Representaremos la versión, hoy clásica, del Tableau tal como lo presenta Quesnay en su obra Analysis (1766), primera que examinó Marx cuando lo utilizó como base de sus esquemas de reproducción.Quesnay dispone de una teoría bastante evolucionada del capital. Consideró, por primera vez, al capital como avances. Distingue, de un lado, el capital fijo en forma de avances primitivos (animales y herramientas) amortizable al 10% y en forma de avances "fonciéres" (mejoras durables en la tierra) y, por otro lado, el capital circulante o avances anuales, renovado cada periodo productivo.La reproducción total alcanza cinco millones. De éstos, dos millones los conserva la clase productiva para semillas, autoconsumo y beneficio normal del agricultor. Dos millones los recibe la clase propietaria en forma de renta, diezmo e impuestos, y un millón más va a parar a la clase estéril en pago de artículos manufacturados. Los propietarios gastan los dos millones, mitad en artículos manufacturados y mitad en compra de subsistencias. De este modo, se restituyen los 5 millones en la agricultura, restableciéndose el equilibrio.El Tableau tiene importantes defectos, pero al menos pueden anotarse en su haber tres virtudes analíticas. En primer lugar, las transacciones económicas entre los diversos grupos sociales son objeto de representación simplificada en virtud de un drástico proceso de abstracción. Por otro lado, es notable la posibilidad de cuantificación de los flujos económicos (Quesnay hizo algunas investigaciones estadísticas al respecto). En fin, puede invocarse en el Tableau el concepto de equilibrio económico estacionario.Puede decirse, en resumen, que los fisiócratas buscaron, primordialmente, la introducción de la economía de mercado en el sector agrícola, subrayaron la importancia de la acumulación de capital y la introducción de nueva tecnología y ejercieron apreciable influencia en un corto periodo de la historia de Francia, para caer posteriormente en el olvido hasta que Marx los rescatara de él.JESÚS GONZÁLEZ.
BIBL.: GIDE y RIST, Historia de las Doctrinas Económicas desde los fisiócratas hasta nuestros días, Madrid; G. WEURLESSE, Le mouvement physiocratique en France, París 1931; R. L. MEEK, The Económccs of Physiocracy, Londres 1962; J. SCHUMPETER, Síntesis de la evolución de las ciencias económicas y sus métodos, Barcelona 1963; ÍD, History of Economic Analysis, Londres 1954; J. J. SPENGLER, Los fisiócratas y la Ley del Mercado de Say, y A. BRUMFIELD, Las doctrinas fisiocráticas del comercio exterior, en J. J. SPENGLER y W. R. ALLEN, El pensamiento económico de Aristóteles a Marshall, Madrid 1971.
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