Fisher, Irving
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Biografía GER
Economista norteamericano, sin duda el más distinguido de su país en la primera mitad del siglo actual. N. en Saugerties (Estado de Nueva York) en 1867 y m. en 1947. Estudió Matemáticas, Física y Astronomía en la Univ. de Yale. Después pasó a trabajar primordialmente en el campo de la Economía, pero toda su vida conservó el interés por las Matemáticas y publicó varios libros sobre esta disciplina.En 1891 se doctoró en la Univ. de Yale; fue profesor de la misma hasta 1935. En su tesis doctoral, Mathematical investigations in the theory of value and prices, expuso un sistema de ecuaciones que reflejan el equilibrio económico general; esta idea y su formulación matemática están contenidas en los Éléments d’économie politique pure de L. Walras, cuya primera edición había aparecido en 1874, y a Walras corresponde la gloria de su descubrimiento; pero parece ser que no conocía esta obra cuando escribió su tesis, de manera que puede defenderse que su descubrimiento de la idea del equilibrio general fue independiente del de Walras.F. trabajó en varios sectores de la ciencia económica, realizando aportaciones originales e importantes. Fue uno de los primeros en utilizar las curvas de indiferencia, que habían sido presentadas por Edgeworth y por Auspitz y Lieben. El empleo de esta técnica está enlazado con el intento de F. de prescindir del concepto de utilidad o, por lo menos, de vaciarlo de su contenido hedonista. Sin embargo, realizó los primeros ensayos para medir la utilidad marginal, continuados y perfeccionados por R. Frisch. Estos ensayos de F. hacen de él un precursor de la Econometría (v.). Años más tarde fue uno de los promotores y fundadores de la Econometric Society.El estudio de los conceptos de capital e interés fue una preocupación constante en la vida de F. Dedicó a esta cuestión varias obras: Apreciation and interest (1896), The nature of capital and income (1906) y The rate ol interest (1907); de la última se publicó en 1930 una edición revisada, The theory ol interest. Estos cuatro libros no cubren exactamente el mismo terreno; en cada uno de ellos, los conceptos de capital y de interés aparecen formulados con más precisión que en el anterior. Finalmente, en The theory of interest está contenida la versión más perfecta de la teoría del interés (prescindiendo de las teorías del interés puramente monetarias, como la de J. M. Keynes). F. dedicó The theory of interest a la memoria de J. Rae y de E. von Bóhm-Bawerk (v.), declarando generosamente que su teoría estaba construida sobre las ideas de estos dos autores.Las últimas décadas de la vida de F. se consagraron sobre todo al estudio de formas de dinero con poder de compra constante y al análisis de los ciclos económicos. En 1911 había publicado la obra The purchasing power of money, en la cual expuso y remozó la vieja teoría cuantitativa del dinero. Su fórmula MV=PT (en la que M=cantidad de dinero en circulación, V=velocidad de circulación del dinero, P=nivel medio de precios, T=volumen de transacciones) ha pasado a figurar en casi todos los tratados de Economía. Las grandes variaciones de los precios producidas por la 1 Guerra mundial y por las crisis económicas de 1921 y 1929 y las depresiones subsiguientes, excitaron su interés por los problemas monetarios, a los que consagró sus libros The money illusion (1928) y Stable money (1934). Asimismo, las dos crisis económicas mencionadas le estimularon a estudiar los ciclos económicos, sobre todo en su libro Booms and depressions (1932).F. no fue un investigador frío, sino un apasionado defensor y propagandista de las causas que juzgaba justas y de las medidas que consideraba beneficiosas. Estudió científicamente los problemas monetarios a que acabamos de referirnos y, además, fue un defensor, en la prensa y en la tribuna, del dólar compensado; F. proponía modificar constantemente la equivalencia en oro del dólar según las pequeñas modificaciones de los precios de las mercancías, con la finalidad de lograr un nivel de precios estable. Con el mismo entusiasmo tomó parte en campañas a favor de la Sociedad de Naciones, y contra el tabaco y el alcohol.El prestigio de F. disminuyó en sus últimos años por sus errores de pronóstico en la depresión de 1929-39. Hasta la primera de estas dos fechas declaró su confianza en la continuación indefinida de la prosperidad de los años veinte; hizo sus inversiones privadas de acuerdo con esta confianza, y quedó arruinado por la crisis de 1929. Después de ésta, manifestó reiteradamente su opinión de que la depresión ya había tocado fondo y que el principio de la recuperación estaba a la vista; sus palabras fueron seguidas por acentuaciones de la depresión. J. K. Galbraith, en su libro The great crash 1929 (1955), ha atacado estos indudables errores de F. con parcialidad y dureza.L, BELTRÁN FLÓREZ.
BIBL.: R. B. WESTERFIELD y P. H. DOUGLAS, Memorials. Irving Fisher, "American Economic Rev.u (1947) 656 ss.; 1. A. SCHUMPETER, Irving Fisher, en Ten Great economists, Harvard 1952; 1. A. SCHUMPETER, History ot economic analysis, Harvard 1963, pass.,~
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