Finlandia (suomi), I. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
Entre los países nórdicos europeos, F. se define por una serie de rasgos: a) Es el más septentrional de todos ellos, y el más septentrional del mundo, junto con Islandia. F. queda aproximadamente entre los 59° y 70° lat. N y tiene una superficie de 337.032 Km², de los cuales la cuarta parte está al N del Círculo Polar Ártico. b) Es el más forestal y el que tiene más aguas interiores; en efecto, el bosque ocupa el 64,6% de su extensión total, proporción que no pasa del 50% en Suecia, del 21,7% en Noruega y del 9,3% en Dinamarca. Por otra parte, el 9% de la superficie de F. se compone de ríos y lagos, particularmente de éstos, que superan los 55.000 Km’, siendo algunos de enormes proporciones. c) Es el penúltimo por su población absoluta, 4.710.893 háb. (estimación de 1970), y por su densidad, 15,4 hab/Km²; sólo Noruega va detrás en este último concepto. d) Es el país más joven de todos ellos, ya que obtuvo su independencia en 1917, aunque hasta 1962, con la cesión por parte de Rusia del sector sur del canal de Saimaa, no vio su territorio libre de enclaves extranjeros. e) Se está industrializando intensa y rápidamente, sobre todo a partir de la segunda posguerra mundial. La nación se vio obligada, para pagar las reparaciones de guerra, a impulsar y a modificar su estructura industrial, ya que el 72% de dichas reparaciones había de ser satisfecho por productos metalúrgicos y de la construcción naval; así, la producción industrial se incrementó entre 1938-61 en un 300%. f) F. mantiene un gran equilibrio comercial, procurando mantener una neutralidad político-económica, que le ha asegurado un floreciente comercio exterior, indispensable para el auge del país. De suerte que F. es el ejemplo de nación equilibrada, en la cual la voluntad humana, trabajando unas veces en un medio natural poco favorecido y otras superando dificultades políticoeconómicas, ha llegado a alcanzar un puesto notable en el concierto económico mundial.1. El medio físico. Relieve. F. es país de baja altitud media, unos 150 m. sobre el nivel del mar, y tiene un relieve, en conjunto, bastante sencillo. Las mayores alturas se localizan en el nordeste, donde culmina el territorio en el Haltiatunturi, 1.324 m., altura semejante a la de los relieves noruegos y suecos vecinos. Desde el noroeste y a lo largo de la frontera entre F. y Noruega, y F. y Rusia, se extiende la meseta lapona, cuyas alturas alcanzan los 700-800 m.; a veces está interrumpida por lagos. A nivel más bajo, la meseta de los Lagos no pasa de los 300 m. en su parte oriental; recibe este nombre por multitud de lagos que la salpican. Esta meseta desciende paulatinamente hacia los golfos de Botnia y F. hasta terminar en un litoral llano cuya anchura oscila entre 50 y 60 Km. El trazado costero, a grandes rasgos, coincide con las líneas de fractura que han afectado al país en las diversas eras geológicas, pero modificado por la erosión glaciar; el resultado es la barrera de innumerables islas que casi ininterrumpidamente bordean los 1.100 Km. de línea de costa; en invierno éstas quedan soldadas a la península por puentes de hielo, el más espectacular de los cuales es el tendido entre F. y las islas Áland. La costa es en general baja y las alturas rara vez rebasan los 100 m. La costa del golfo de F. es arenosa en su parte oriental y con dunas, en tanto que en la occidental es rocosa; tierra adentro está perfectamente limitada la llanura litoral por la barrera de ambas Salpausselká. La costa del golfo de Botnia es asimismo arenosa y está sembrada de dunas que no pasan de los 26 m. de altura.Desde un punto de vista geomorfológico F. ocupa la porción centro oriental del viejo escudo feno-escandinavo y está constituida principalmente por granitos y gneis. Precisamente esa posición es la responsable de que apenas le afectaran los movimientos orogénicos y epirogénicos caledonianos y alpinos; los primeros crearon una compleja red de fallas, causa de muchos de los lagos; los segundos, además de rejuvenecer parte de las fallas, motivaron la elevación de extensas áreas finlandesas. Pero aquí, como en resto de los países nórdicos, el factor más importante de la morfología fueron las glaciaciones cuaternarias. Las formas topográficas glaciares son muy varias: en unas partes aflora sobre extensas áreas el roquedo desnudo infrayacente, erosionado por el hielo; en otras, por el contrario, dominan las formas de relieve debidas a la acumulación de los materiales morrénicos glaciares o a los depósitos fluvio-glaciares. Así hay morrenas alargadas en forma de drutulins, principalmente en el nordeste y también en algunas áreas del sudoeste; y hay sobre todo formaciones marginales constituidas por materiales morrénicos y fluvio-glaciares: p. ej., las dos Salpausselká en el sur y sudeste; los eskers se dan igualmente, lo mismo que en otras partes de la Fenoscandinavia oriental. Por último, F. sufrió un levantamiento posglaciar de gran importancia morfológica; al principio fue de 10 m. por centuria, hoy se puede estimar en 40 cm. en el sudoeste y en 1 m. en el oste, desde Vaasa hasta el norte. Estos levantamientos originaron lógicamente, por un lado, un aumento en la extensión de las tierras finlandesas emergidas (1.000 Km² por centuria aprox.), y, por otro, repercutieron en la configuración, el desagüe y la alimentación de los lagos interiores, puesto que se trató de levantamientos de desigual intensidad y ritmo, según las áreas.Clima. Viene determinado fundamentalmente por su situación respecto a la circulación general atmosférica y por su latitud; el relieve repercute de modo más local y con menor intensidad. Aunque situada al E de los países nórdicos europeos, F. está afectada por las borrascas que se forman a lo largo de los frentes ártico y polar atlánticos, a causa del contacto entre las masas de aire frío procedentes de las altas latitudes y las masas de aire cálido de origen tropical o polar recalentado; en este sentido poco difiere su clima del de los países nórdicos vecinos, en particular de Suecia septentrional; su posición oriental, sin embargo, hace que tenga un clima transicional entre el templado frío marítimo de Noruega y Dinamarca y el continental ruso-siberiano. Las borrascas mencionadas, los anticiclones invernales escandinavo y euroasiático son los centros de acción atmosférica que originan, según su variada posición y también de acuerdo con las condiciones que rigen en las altas capas de la troposfera, los variados tipos de tiempo estacionales, cuyos promedios determinan los tipos climáticos. La latitud influye igualmente de modo decisivo: en el sur de F., la temperatura media de febrero es de -7° C en Mand, la de julio de 17-18°, y la nieve cubre el suelo de 80 a 140 días; en el norte (Laponia), por el contrario, los mismos datos son -191, 14-15° y 220-250 días, respectivamente. En cuanto a las precipitaciones, al sur caen anualmente, de promedio, 750 mm., y en el extremo más septentrional de Laponia, 400-450. El máximo de precipitaciones (en gran parte nivosas) tiene lugar en agosto, salvo en el sudoeste, en que se retrasa (mayor influencia marítima), y en la parte interior del norte, en que se adelanta (mayor influencia continental). La primavera suele ser seca, sobre todo junto a las costas.Hidrografía y vegetación. A F. se le conoce tradicionalmente como el país de los lagos, puesto que tiene unos 55.000. Los distritos lacustres principales son la llamada región de los Lagos y sobre toda la comarca Mikkeli, que tiene 1/4 de su superficie cubierta de lagos; en Laponia, Ostrobothma y sudoeste de F., por el contrario, hay extensas áreas sin lagos o con lagos insignificantes. No se trata tanto, como suele corrientemente decirse, de lagos de origen glaciar (aunque hay algunos de este tipo), sino de lagos de origen tectónico, según ha quedado dicho. Sus profundidades medias varían de 5 a 20 m. y excepcionalmente se alcanzan los 100 m. Por ello no son tan utilizables como los de Suecia y Noruega para la producción de energía hidroeléctrica; por eso, también, van poco a poco colmatándose de modo natural o por intervención humana: más de 500 Km² se han ganado para el cultivo a expensas de los lagos en los últimos 60 años. Entre los más importantes destacan, por orden de extensión, el Saimaa (4.400 Km²) y el Paijánne (1.065 Km²), en Mikkeli y lyváskylá respectivamente, y el Inari (1.000 Km²) en Laponia, que sale al mar de Barents por el río Paatojoki; ningún otro llega a alcanzar los 1.000 Km². Una tupida red fluvial en dirección dominante NO-SE comunica unos lagos con otros, pero estos ríos no tienen utilización económica. En cambio, los que desembocan en los golfos de Botnia y F. discurren por valles perfectamente excavados, en cuyas orillas o desembocadura se suelen situar algunas ciudades; entre éstos merecen citarse el Tornijoki, que establece la frontera sueco-finlandesa; el Kemijoki, que desagua al NO de Kemi; el Oulujoki, que pasa por Oulu; el Kokemáenjoki, por Por¡, el Vantaanjoki por Helsinki, y el Kymi por Kotka.La mayor parte de F. queda incluida en el cinturón boreal de coníferas; el 55% de sus bosques está formado por pinos, el 30% por abetos y el 14% por abedules. Sólo en lugares edafológica y climáticamente favorables hay algunos robles y tilos. Al norte de la zona de coníferas boreales (prolongación de la taiga ruso-siberiana), se halla la región subártica, mezcla de bosque de abedules, ocasionalmente algunos pinos en los valles fluviales, y de tundra; marca la transición con la región fitogeográfica ártica de tundra exclusiva que en F. ocupa sólo pequeñas áreas en el extremo norte del país.2. Población y poblamiento. La población finlandesa no ha dejado de crecer, sobre todo desde mediados del s. xtx. En el xviii no tenía el país entero los habitantes que en la actualidad viven en Helsinki; pasó de 421.500 habitantes en 1750 a 832.700 en 1800, 1.637.000 en 1850, 2.655.900 en 1900, 4.029.800 en 1950, y 4.651.230 en 1967. El crecimiento de la población está asegurado no tanto por la natalidad, cuya tasa decrece sobre todo desde 1958 (1946, 27,9°%; 1965, 16,9°%), como por la disminución de la tasa de mortalidad a partir de la segunda posguerra (1946, 11,8°iao; 1965, 9,6°/oo). Puede hablarse, en general, de una población joven amenazada de envejecimiento en función de la tasa de natalidad, que baja, según se acaba de ver. En 1960, el 30,1% de los finlandeses tenían menos de 15 años, el 62,5% entre 15 y 64 y el 7,4% más de 64. Estos datos serán para 1975, según pronósticos oficiales, 26,2%, 63,8% y 10%, respectivamente. La distribución demográfica espacial permite distinguir tres bandas que de más a menos densidad y de S a N son: la primera, que se corresponde con la provincia cuya capital es Helsinki, con 97,6 hab/Km²; la segunda, que rodea a ésta y cuya densidad oscila entre 30,7 y 36,9, forma un semicírculo que pasa por Kotka, l-Iámeenlinna y Turku; la tercera banda se extiende entre ésta y una línea que pasase por Vaasa, Jyváskylá, Kuopio y Joensuu, y en ella las densidades varían de 10,9 a 16,5. A este tercer grupo hay que añadir las islas Áland, situadas a medio camino entre Suecia y F., a la entrada del golfo de Botnia. Aproximadamente al N del paralelo 63° la población se hace muy escasa: en Laponia hay 2,4 hab/Km² y en la provincia de Oulu, 7,4.Otra característica fundamental de la población de F. es el elevado porcentaje de población urbana y el bajísimo de rural, fenómeno que hace un siglo era diametralmente opuesto, hasta el punto de que se puede hablar, en la actualidad, de superpoblación urbana y despoblación rural.Hasta el s. XIX, la casi totalidad de sus habitantes vivían en el campo, en muchos casos miserablemente, trabajando como jornaleros eventuales en las granjas. Pero la creación de nuevas industrias y de nuevos medios de vida en las urbes tuvo como consecuencia un intenso éxodo rural manifestado en las siguientes cifras: en 1800 la población rural finlandesa suponía el 94,4% de la total y la urbana el 5,6%; en 1900 los datos respectivos eran 87,7 y 12,3, y en 1960 representaban cada una el 50%. También la población realiza una emigración estacional a Suecia a trabajar en el campo o en las fábricas del Bergslag, o temporal e incluso definitiva a América del Norte, aunque en menor proporción.Las ciudades finlandesas son generalmente más modernas que las del resto de los países nórdicos. Poco importantes hasta el s. xtx, casi todas se localizan en la costa sur y sudoeste o en sus inmediaciones, pues F. depende en gran parte del comercio y de las industrias, para las que ha de importar muchas de las materias primas. Todas las ciudades han crecido por ser sede de industrias o nudos de comunicación. Helsinki, v. (Helsingfors),_que es la mayor (535.155 hab. en 1970), concentra el 11,1% de la población del país; Turku (Abo), con 154.710 hab., la vieja capital de F., es centro universitario y puerto de intensa relación con Suecia y de abastecimiento para toda la región sudoeste; Tampere (Tammerfors) con 155.585 hab., en el borde de la región de los Lagos, es la ciudad más industrial del interior de F. (el 61 % de su población activa está empleada en industrias manufactureras), y por sus actividades textiles se la conoce como el "Manchester finlandés", aunque también fabrica calzado y maquinaria; Lathi (89.443 hab.), también situada en el borde de la región de los Lagos, es igualmente un importante centro industrial (el 56% de su población activa se dedica a la industria) y el gran mercado abastecedor del centro del país; Espoo (Esbo), con 92.562 hab., la oeste de Helsinki, y Oulu (Uleáaborg), con 86.709 hab., puerto situado al N del golfo de Botnia, son asimismo importantes centros urbanos; Kotka (34.231 habitantes), sobre el golfo de F. y próxima a la frontera con Rusia, es puerto exportador de papel y pasta de papel, actividad principal del valle del Kymi, del cual es la salida natural. Por lo que respecta al poblamiento, F. fue más tardíamente ocupada por el hombre que los otros países nórdicos, a excepción, p. ej., de las islas Áland (Ahvenanmaa) y algunos sectores interiores cercanos a la costa; todavía en la actualidad las partes más septentrionales, como acabamos de ver, están poco pobladas. El s. XIX fue el periodo de gran auge del poblamiento finlandés, ininterrumpido desde entonces y realizado a través de un frente de pioneros marchando hacia el norte; los tipos dominantes son la concentración al oeste y la dispersión al este. Las explotaciones agrícolas salpican todas las regiones, particularmente las de mejores tierras para el cultivo; los emplazamientos se localizan en unos casos en las partes bajas y en otros en las cumbres de los eskers, que en el este de la región de los Lagos tienen tierras fáciles de cultivar.3. Recursos económicos. F., que ha basado tradicionalmente su economía en las actividades forestales y agrícolas, se está industrializando al máximo. El desarrollo y diversificación industriales datan de la segunda posguerra, en función de las reparaciones que hubo de satisfacer; de esta suerte, la población activa ocupada en el sector primario descendió, entre 1950 y 1965, del 45% de la total al 29,3%. Hoy los cultivos principales son los cereales (1.102.000 Ha. en 1965), encabezados por la avena y el trigo, la patata (73.000 Ha.) y la remolacha azucarera (20.000 Ha.); también se obtienen hierba y forrajes para la ganadería. En 1965 había 2.028.000 bovinos, de los cuales más del 50% eran vacas lecheras; 613.000 cerdos, 199.000 ovinos, 184.000 caballos y 176.000 renos. Muy difundida está la cría de animales de pieles caras (visones, zorros, etc.). La pesca se practica en los ríos y lagos, pero, sobre todo, en el litoral báltico; en 1965 se desembarcaron 73.000 t. de pesca: arenque del Báltico, salmón y trucha. El sector agrícola contribuyó a la renta nacional en 1960 en un 21%. El sector secundario empleó en 1965 al 33,1% de la población activa; la industria sigue ocupando un lugar básico en el desarrollo económico: en 1965 se obtuvieron 43.800.000 m3 de madera destinada a calefacción, aserraderos, fabricación de celulosa, papel, fósforos y, desde fechas recientes, a la construcción de casas prefabricadas. También destacan, aun cuando en muchos casos la materia prima se importe, la siderurgia (lingotes y laminados de hierro y acero), la construcción mecánica (motores, navíos, locomotoras, etc.), la industria textil y lanar, del cuero, del calzado, del vidrio y porcelana, etc. Entre las industrias agropecuarias cabe citar la azucarera, manufactura del tabaco, harinera, fabricación de cerveza, queso y mantequilla. Desde la pérdida de la región de Pépsamo, la minería tiene en F. escasa importancia; hay algunos yacimientos de plomo, cinc, piritas de hierro y cobre, cromo, etc. El sector industrial contribuyó en 1960 a la renta nacional con el 30%.Otras actividades, como el comercio, transporte, servicios públicos, etc., ocuparon en la fecha citada un 36% aprox. de la población activa y contribuyeron a la renta nacional en un 49%. El aludido desarrollo industrial de F. ha motivado el del comercio exterior, que ha llegado a ocupar un lugar preeminente en la economía finlandesa: las exportaciones de bienes y servicios suponen actualmente el 31% de la renta nacional y el 25% de la producción nacional bruta. Las principales exportaciones consisten en productos industriales, entre los que destacan los derivados de la madera y la metalurgia y en menor proporción los agropecuarios, fibras artificiales, cerámica y cristalería, etc. F. importa, en especial, materias primas, productos semiacabados, combustibles y lubrificantes, abonos, automóviles, etc. El comercio lo realiza de una parte con los países de la CEE, de otra con los de la EFTA (de la cual es país asociado desde 1961), y, finalmente, con Europa oriental y el resto del mundo. A los primeros vendió en 1961 el 34,7% del total de las exportaciones (a Alemania Occidental el 13%); a los segundos, el 30,9% (a Gran Bretaña el 22%); a Europa del Este, el 18% (a la URSS el 12%), y a otros países (Francia, Suecia, Italia, etc.), el 16,4%. En la misma fecha, el mayor contingente de las importaciones vino de Alemania Occidental (21% del total de las mismas), Gran Bretaña (13%), URSS (13%), Suecia (13%) y EE. UU. (6%).Los medios de comunicación y transporte son variados. El ferrocarril (5.470 Km. en 1965) recorre sobre todo la costa y penetra por Haparanda en Suecia y por Viborg en la URSS. Las carreteras (68.776 Km. en 1966) son mucho más utilizadas y cubren la casi totalidad del país. El tráfico aéreo (13.001.000 Km. volados por la aviación civil en 1965) se realiza fundamentalmente desde los aeropuertos de Helsinki, Oulu, Vaasa y Turku. Tampoco es despreciable la red navegable interior (6.645 Km.), pues los lagos en verano son vías naturales utilizadas. La navegación marítima es medio de transporte sobre todo para las importaciones; los principales puertos son Helsinki, Kotka, Hanko y Turku, estos dos últimos accesibles en invierno gracias a los rompehielos. Aunque inferior al de los restantes Estados nórdicos, el nivel de vida de F. es elevado: en 1962 la renta per cápita fue de más de 1.000 dólares; en 1965 cada 1.000 finlandeses tenían 182 teléfonos, 331 aparatos de radio y 159 de televisión.4. División regional. En función de las condiciones geográfico-físicas analizadas anteriormente, en F. se distinguen tres grandes conjuntos regionales: en nada se parece el norte, atravesado por el Círculo Polar Ártico, de topografía elevada y casi uniformemente cubierto de bosque, al núcleo central del país, asemejable a una malla en la que los lagos alternan con estrechas franjas de tierra, ni al litoral del sudoeste, de clima más benigno, que constituye la zona vital para los establecimientos humanos e industriales.Para algunos autores, la región septentrional es exclusivamente Laponia (v.), en tanto que otros prolongan dicha región hasta una diagonal que pasase por Tornio, Oulu y Joensuu; estimamos que la segunda postura es más acertada, puesto que al NE de la citada diagonal el relieve se eleva paulatinamente, los lagos se hacen muy escasos y el bosque es el elemento fundamental del paisaje. La provincia de Laponia, sin embargo, ocupa la mayor parte de esta región y cubre el 29,4°/o de la total extensión de F., pero sólo cuenta con 2,4 hab/KmI. Los suelos morrénicos y rocosos, pobres, prácticamente excluyen los cultivos; sólo en las proximidades del golfo de Botnia prosperan los prados, forrajes, algunos cereales y patata. El modo de vida tradicional de estos habitantes ha sido la ganadería de renos y las actividades forestales, pero en los últimos 20 años el Estado se ha preocupado de promocionar esta provincia sacando el mayor partido posible de sus recursos, con el fin de que su economía se desarrolle al mismo tiempo que la del resto del país. Los objetivos principales son: 1) ampliación del espacio agrícola hacia el N y NE a base de nuevas roturaciones; 2) explotación más eficaz de las riquezas forestales y de la ganadería; 3) aprovechamiento de la hulla blanca (ríos Kemijoki y Torneálv) para obtener energía eléctrica, que en F. escasea; 4) continuar las prospecciones mineras, comenzadas con éxito en los distritos de Kemijárvi y Kemi; 5) fomentar el turismo de invierno y desarrollar las vías de comunicación. Las ciudades más importantes de esta región finlandesa son Rovaniemi (29.319 hab.), aeropuerto de enlace con Helsinki; Kemi (29.855 hab.), centro de industrias forestales, y Oulu, también con industrias forestales, del cuero y con fábricas de rayón y acetatos.La región de los Lagos es una meseta cuyas alturas no superan en ningún caso los 300 m.; el clima, más suave que en Laponia, permite mayores posibilidades agrícolas, pero no así el terreno, que sólo es cultivable en franjas estrechas en torno a los lagos: en la región se hallan el Saimaa y el Paijánne. Se practica la agricultura tradicional, consistente sobre todo en el cultivo de cereales; abundan las pequeñas empresas, de explotación directa, en las que alternan los campos de cultivo con las piezas destinadas a forrajes y prados para la ganadería y pequeños trozos de bosque particular. Numerosas industrias se sitúan en las ciudades que bordean los lagos, para aprovechar las facilidades de transporte y la fuerza hidráulica; entre estas ciudades destacan: Tampere, con laminaciones de hierro y acero, industrias laneras importantísimas, fabricación de maquinaria, calzados, celulosa, fósforos, etc.; Lathi, que también fabrica calzados y fósforos para exportación; Imatra, con altos hornos eléctricos y fabricación de cartonajes; Kuopio (64.793 hab.), con industrias harineras, etc.Una línea de ciudades industriales señalan el límite de la región sudoeste, que es una llanura costera a veces interrumpida por bajas colinas. Se cultivan en ella, además de los cereales, la remolacha azucarera y algunas hortalizas. Las islas Áland se pueden considerar como prolongación de esta región y basan su economía en la agricultura: en 1965 el 32% de la población activa se dedicaba a las labores del campo; éste ofrece cultivos especializados (pepinos, remolacha azucarera, etc.) que abastecen a las ciudades finlandesas. Hay industrias lácteas en Mariehamn (Maarianhamina), ciudad de 8.686 hab. El noroeste de esta región es también un sector muy industrializado, sobre todo las ciudades portuarias, que cuentan con una industria muy diversificada: refinería de petróleo en Naantali; en Helsinki existen numerosas industrias; en Kotka, fabricación de perfosfatos y refinería de azúcar; Vaasa (Vasa), con 49.821 hab., y Turku tienen industrias laneras, manufacturas de tabaco y fabricación de motores; en Por¡ (Bjórneborg), ciudad de 72.970 hab., se fabrican fósforos para exportar y motores. Más al interior, en Karhula se lamina el hierro y el acero y se fabrica cristalería artística; Riihimáki posee la mayor fábrica de cristal de los países nórdicos; en Hámeenlinna (Tavastehus), con 37.818 hab., se fabrica calzado; etc.Administrativamente F. está dividida en 12 provincias (Lááni), con sus correspondientes capitales: Uusimaa (Helsinki), Turku-Pori (Turku), Ahvenanmmaa (Mariehamn), Kymi (Kotka), Háme (Hámeenlinna), Mikkeli (Mikkeli), Kuopio (Kuopio), Vaasa (Vaasa), Oulu (Oulu), Lappi (Rovaniemi), Keski-Suomen (Jyváskylá); PohjoisKarjalan (Joensuu).V. t.: HELSINKI; LAPONIA.M. P. DE TORRES LUNA.
BIBL.: H. SMEDs, Finland, en Geography ol Norden, Londres, Melbourne, Toronto 1961; G. CHABOT, La Finlande, en L’Europe du Nord et du Nord-Ouest, París 1958; Finlandia en perspectiva, Helsinki 1963; Síntesis comercial de Finlandia, Helsinki 1967.
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