Finlandia, III. Historia Antigua y Medieval. HIST.
Categoria:
Historia
La primera aparición del hombre en F. no rebasa los 8.000 años a. C., hecho explicable porque su territorio se mantuvo cubierto por los glaciares largo tiempo. Entre sus primitivos pobladores están los nómadas lapones, en el norte, y los germánicos en el sudoeste. Más tarde, desde el s. rr a. C., a través de Estonia y Livonia, empiezan a llegar los antepasados de los fineses, del grupo lingüístico ugrofinés (v.), probablemente de tronco mongol. Los suomi (que darían después nombre al país) se establecieron al sudoeste; los tavastos, más al norte, en el centro; y los carelios en el sudeste. Según Tácito, en el s. i ya habitaban allí los fenni (fineses), nombre que quiere decir, en lengua nórdica, pantano. También los restos arqueológicos recientemente descubiertos atestiguan que finlandeses y suecos estaban instalados allí a principios de nuestra Era. Dominaban el trabajo de la piedra, no conocían las armas de guerra ni el caballo y preferían la caza y la pesca, muy abundantes, a la agricultura. Comerciaban con el resto de los pueblos escandinavos y con Roma, y se hicieron famosos por sus piraterías en las costas del norte. La Edad del Bronce duró poco y la del Hierro hizo su aparición como fruto de las relaciones con las culturas vecinas. Se agrupaban en tribus, en las que ostentaba el mando un consejo de ancianos, aunque parece ser que en algunas de estas colectividades era frecuente el matriarcado.La influencia sueca fue uno de los principales factores de la vida de F., sobre todo desde que en el s. VIII los suecos establecieron en las costas de F. las primeras factorías, penetrando en el interior por el sur y alcanzando el lago Ladoga. Uno de sus reyes, Erik IX el Santo (v. SUECIA III), apoyado por el obispo inglés Enrique, llevó a cabo una cruzada contra los finlandeses (v. v). Su influencia fue superficial y el cristianismo no arraigó sino lentamente y conviviendo con las costumbres paganas. La evangelización cobró nuevo impulso gracias al dominico Thomas, también inglés, canónigo de Uppsala, quien llegó a convertir la parte central y meridional del país en una provincia casi independiente y sujeta sólo al Papa, en contra de las pretensiones anexionistas de Suecia.La conquista política definitiva fue emprendida en 1249 por el sueco Birger Jarl, que sometió a los finlandeses y fortificó las ciudades, manteniendo destacamentos a fin de impedir las sublevaciones que se habían repetido con anterioridad contra los núcleos suecos establecidos en el litoral. En 1293 Tarkel Knutsson incorporó las tierras de los carelios, favoreciendo la penetración sueca por Rusia y convirtiendo a F. en gran ducado bajo la soberanía de Suecia (1353). La república de Novgorod vio semejante expansión sueca por F. como una amenaza para su existencia y, tras numerosos choques en la frontera, llegó la guerra. Por la paz de Nóteborg en 1323 se fijó el límite entre los dos Estados en el río Rapejoki, y Suecia cedió a Novgorod parte de Carelia.En el transcurso de los s. xiv y xv, F. entró de lleno en ’ la civilización occidental como territorio sueco, participando desde 1362 en las elecciones reales y con amplia representación en los Estados Generales o Dietas, aunque tal incorporación no fue obstáculo para que en 1363 se fijaran los límites entre ambas tierras. Al mismo tiempo, la Liga Hanseática (v.), que dominaba el comercio exterior del país, hizo florecer su economía e impulsó la inmigración de alemanes, atraídos por sus riquezas naturales. La estabilidad de F. se vio turbada por las acometidas de Iván 111 (v. UNIóN SOVIÉTICA IV) y sus Sucesores, que, una vez dueños de las estepas rusas, dirigieron sus ejércitos hacia el mar para conseguir una salida al Báltico. Las tropas de Juan 11 de Suecia, apoyadas por la flota hanseática, que defendía de esta manera sus intereses, lograron detener el avance ruso, manteniendo la integridad del gran ducado cuando se llegó a la paz en 1497. Durante la crisis originada entre los países escandinavos al separarse Suecia de la Unión de Kalmar (v.), F. se mantuvo aliada a ésta y en contra de los propósitos daneses de unificación. De esta forma F. entró en la Edad Moderna bajo la autoridad de los reyes suecos de la dinastía Wasa (v.).A. BRAOJOS GARRIDO.
BIBL.: J. H. JACKSON, Finland, 1940; J. JAAKOLA, Précis d’histoire de Finlande, Lausana 1942; E. JUTIKKALA, History ol Finland, Nueva York 1962.
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