Filipinas, VI. Lengua y Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
Lengua. En F. se conocen más de 75 lenguas, que varían en su grado de desarrollo y por el número de personas que las hablan. En 1960, declararon 5.694.072 hab. el tagalo (v.), actual idioma oficial, como lengua materna; 6.529.882, el cebuano; 3.158.560, el iloko; 2.817.314, el ilongo; 2.108.837, el bikol; 1.488.668, el samar leyte; 875.531, el pampango; 666.003, el pangasino. Estos idiomas principales, que pertenecen a la rama indonesia de la familia malayo-polinesia, han adoptado algunas palabras del árabe, del sánscrito y del chino, así como miles de vocablos españoles, como resultado de más de 300 años de dependencia española en F. El tagalo, p. ej., tiene 5.000 palabras básicas tomadas del español. Existe el chabacano, dialecto español hablado por 126.576 hab., que se fue formando en antiguos centros españoles. Sólo 9.592 personas lo señalaron como lengua materna, de las 558.634 que hablan español; 20.363 eran del grupo de los 60-64 años, y 44.609 del grupo de los 65 años para arriba. Los demás eran seguramente estudiantes y graduados que "pueden conversar sencillamente en español sobre temas generales". últimamente se han adoptado vocablos ingleses por los idiomas mayoritarios filipinos, e incluso por los minoritarios, muy principalmente en las ciudades. En Manila, p. ej., se publica un diario en una curiosa mezcla de inglés, español y tagalo.El que tantas lenguas desunan a esta nación fue observado por el presidente Manuel L. Quezón, quien en 1936 aprobó la creación del Inst. del Idioma Nacional encargado de desarrollar un idioma nacional tomado del tagalo y otras lenguas filipinas, y si fuese necesario del español y el inglés, así como de publicar un vocabulario común y una gramática. La incorporación a ésta de neologismos promovió tendencias puristas y la consiguiente controversia con los anti-puristas, y así quedó sin resolver el problema del idioma nacional. De este modo, el inglés, introducido en 1898 por los norteamericanos, declarado en 1911 lengua oficial además del español, y que registra un número de 10.689.171 hablantes en la actualidad, continúa siendo el medio de comunicación en los círculos oficiales, sociales y mundo de los negocios, así como vehículo de instrucción en la enseñanza a todos los niveles.Literatura. Las letras filipinas vernáculas. Las principales lenguas de F. han desarrollado la literatura y se supone que algunas lenguas minoritarias han cultivado poemas narrativos de la época prehispánica, p. ej., el I f ugao Hudud. Los nativos prehispánicos explicaban la naturaleza con cuentos y leyendas, por los que expresaban sus emociones en la guerra, con canciones de la cosecha y la plantación, proverbios, endechas y lírica de amor. También exteriorizaban su creencia en los espíritus (v. 1v), como puede verse en las invocaciones, encantamientos y oraciones que nos han llegado. Esta religiosidad facilitó la labor de evangelización de los nativos por los primeros misioneros españoles, que hicieron imprimir la doctrina cristiana en lenguas nativas. La impresión del catecismo redujo por primera vez al alfabeto latino las lenguas nativas, pero las versiones de 1593 en español-tagalo y la del iloko en 1621 conservaron algunas muestras de los alfabetos nativos. Todos estos alfabetos prácticamente ya no se usan, pero el alfabeto manguiano ha pervivido en Mindoro y se emplea hoy todavía.La Pasión (cuya primera versión se efectuó en iloko, Madrid 1845), es una narración versificada, en los principales idiomas filipinos, sobre la vida y muerte de Cristo. Entonces, igual que ahora, fue cantada durante la Semana Santa y es todavía muy popular entre las gentes.El moro-moro (representaciones teatrales relacionadas con batallas imaginarias entre cristianos y musulmanes de Mindanao) apareció a finales de 1700. Al igual que la zarzuela (combinación del género burlesco, el melodrama y la opereta) es parte destacada en todas las fiestas populares. En la actualidad, las fiestas populares también registran las coronaciones de "reinas", durante las cuales recitan versos en su honor los poetas regionales, como hicieron el ex parlamentario Godofredo Reyes, de idioma iloko, y el antiguo presidente de F., Carlos García, de lengua boholana. Durante la dominación norteamericana, alrededor de 1910, los poemas y los dramas tenían como tema la libertad política. Más tarde, novelas como Banaag at Sikat (Resplandor y resurgimiento), de Lope Santos, expresaban una conciencia social. A mediados de los años veinte surge el género balagtasan (derivado de Francisco Balagtas, poeta que escribió Florante at Laura, un debate en verso, e igualmente aparecen el bukanegan iloko (derivado de Bukaneg, considerado padre de la literatura iloka) y el crisottan pampango (de Crisóstomo Sotto, dramaturgo pampango).Desde la independencia, escritores serios, como el poeta cebuano Francisco Gandía y el novelista iloko Marcelino Foronda, han abordado temas de un incipiente nacionalismo, en que se busca la identidad del filipino. Otros, como el tagalo Amado Hernández y el cebuano Tomás Hermosísima, han escrito novelas con temas de protesta social. V. t.: TAGALO.Letras hispano-filipinas. De modo significativo la protesta social es el tema básico de las novelas de José Rizal (v.): Noli me tangere (Berlín 1887) y El filibusterismo (Gante 1891). Sin embargo, Ninay (Madrid 1885), de Pedro Paterno, es la primera novela filipina en español. Rizal y Paterno eran miembros del movimiento de propaganda en España, como lo fueron el ilongo López Jaena, el tagalo del Pilar y el iloko de los Reyes, cuyos escritos abogaban por reformas y forjaron la nacionalidad filipina. Durante la revolución, poetas como José Palma y escritores políticos como Apolinario Mabini prepararon la independencia de su país. Cecilio Apóstol, Claro Recto, Manuel Bernabé, pilares de la poesía hispanofilipina durante el régimen norteamericano y posterior a él, escribieron versos evocadores del pasado hispánico: el catolicismo y el amor a España y la lengua española. Su aparición presagiaba un florecimiento de la literatura hispano-filipina, pero tal esplendor no llegó nunca. No obstante, escritores como Emeterio Barcelón, el joven Ángel Estrada y Guillermo Gómez Rivera, han batallado infatigablemente por el español, pero prácticamente sin público para quien escribir. En estas condiciones se ignora cuánto tiempo sobrevivirá la literatura hispano-filipina.Letras anglo-filipinas. La literatura anglo-filipina, por el contrario, tiene un futuro más brillante, a pesar del resurgimiento del nacionalismo y el intento de algunos tagalos en imponer su idioma, en el que presumiblemente se escribirá la futura literatura filipina.En más de 60 años han destacado el poeta José García Villa y los novelistas de historias cortas, N. V. M. González y Nick Joaquín. Este último es un asiduo cronista del pasado hispánico y en su prosa inglesa resuena la cadencia y ritmo del castellano barroco. La poesía de Villa explora la relación hombre-Dios, en una forma considerada por muchos como poco ortodoxa. González ensalza al pueblo campesino, preocupación que comparte con Manuel Arguilla, cuyas historias coloristas de campesinos ilokos no han sido igualadas en la literatura hispano-filipina.La literatura filipina en lenguas no vernáculas (español e inglés) ha demostrado su capacidad de desarrollo y, dándose las circunstancias adecuadas, puede florecer todavía en una mezcla feliz de influencia de Oriente y Occidente, algo único en la literatura universal.MARCELINO A. FORONDA.
BIBL.: I. PANLASIGUI, The language problems of the Philippines, Ciudad de Quezón, s. f.; T. DEL CASTILLO y B. S. MEDINA, Philippine literature from ancient times to the present, Ciudad de Quezón 1964; A. G. MANUUD, Brown heritage: essays on Philippine cultural tradition and literature, Ciudad de Quezón 1967; T. A. AGONCILLO, The development of the Tagalog language and literature, Manila 1936; E. B. ALINEA, Historia analítica de la literatura filipino-hispana, Ciudad de Quezón 1964; M. A. FORONDA, The moribund state of Philippine literature in Spanish, "De La Salle College Dialogue" IV,1, Manila 1967, 84-101.
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